jueves, 5 de mayo de 2011

Mejora tus caminos

Le sugiero, querido lector, (Quizás hermano en la fe en Jesucristo), que preste muy debida atención al contenido de este artículo, ya que así como el fundamento que leerá seguidamente marcó mi propia vida y la signó con un derrotero muy diferente al que traía, así es mi oración que también lo produzca en usted. Es el cumplimiento fiel de dar de gracia lo que de gracia he recibido. Podría decirle que tome su Biblia y lea con atención tal o cual pasaje del libro de Jeremías, pero mi experiencia incluso personal me dice que es mucho mejor incluirlo textualmente aquí para que usted no se distraiga en lo más mínimo y pueda aprovecharlo íntegramente.

(Jeremías 7: 1)= Palabra de Jehová que vino a Jeremías, diciendo: ponte a la puerta de la casa de Jehová, y proclama allí esta palabra, y di: oíd palabra de Jehová, todo Judá, los que entráis por estas puertas para adorar a Jehová.

Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: mejorad vuestros caminos y vuestras obras, y os haré morar en este lugar.

No fiéis en palabras de mentira, diciendo: templo de Jehová, templo de Jehová, templo de Jehová es este.

Pero si mejorareis cumplidamente vuestros caminos y vuestras obras; si con verdad hiciereis justicia entre el hombre y su prójimo, y no oprimiereis al extranjero, al huérfano y a la viuda, ni en este lugar derramareis la sangre inocente, ni anduviereis en p0os de dioses ajenos para mal vuestro, os haré morar en este lugar, en la tierra que di a vuestros padres para siempre.

He aquí vosotros confiáis en palabras de mentira, que no aprovechan.

Hurtando, matando, adulterando, jurando en falso, e incensando a Baal, y andando tras dioses extraños que no conocisteis, ¿Vendréis y os pondréis delante de mí en esta casa sobre la cual es invocado mi nombre, y diréis; Librados somos; para seguir haciendo todas estas abominaciones? ¿Es cueva de ladrones delante de vuestros ojos esta casa sobre la cual es invocado mi nombre? He aquí que también yo lo veo, dice Jehová.

Andad ahora a mi lugar en Silo, donde hice morar mi nombre al principio, y ved lo que le hice por la maldad de mi pueblo Israel.

Ahora, pues, por cuanto vosotros habéis hecho todas estas obras, dice Jehová, y aunque os hablé desde temprano y sin cesar, no oísteis, y os llamé, y no respondisteis; haré también a esta casa sobre la cual es invocado mi nombre, en la que vosotros confiáis, y a este lugar que di a vosotros y a vuestros padres, como hice a Silo.

Os echaré de mi presencia, como eché a todos vuestros hermanos, a toda la generación de Efraín.

Tú, pues, no ores por este pueblo, ni levantes por ellos clamor ni oración, ni me ruegues; porque no te oiré.

¿No ves lo que estos hacen en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén?

Los hijos recogen la leña, los padres encienden el fuego, y las mujeres amasan la masa, para hacer tortas a la reina del cielo y para hacer ofrendas a dioses ajenos, para provocarme a ira.

¿Me provocarán ellos a ira? Dice Jehová. ¿No obran mas bien ellos mismos su propia confusión?

Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor; he aquí que mi furor y mi ira se derramarán sobre este lugar, y sobre los hombres, sobre los animales, sobre los árboles del campo y sobre los frutos de la tierra; se encenderán, y no se apagarán.

Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: añadid vuestros holocaustos sobre vuestros sacrificios, y comed la carne...

Porque no hablé yo con vuestros padres, ni nada les mandé acerca de holocaustos y de víctimas el día que los saqué de la tierra de Egipto.

Mas esto les mandé, diciendo: escuchad mi voz, y seré a vosotros por Dios, y vosotros me seréis por pueblo; y andad en todo camino que os mande, para que os vaya bien.

Y no oyeron ni inclinaron su oído; antes caminaron en sus propios consejos, en la dureza de su corazón malvado, y fueron hacia atrás y no hacia delante, desde el día en que vuestros padres salieron de la tierra de Egipto hasta hoy. Y os envié todos los profetas mis siervos, enviándolos desde temprano y sin cesar; pero no me oyeron ni inclinaron su oído, sino que endurecieron su cerviz, e hicieron peor que sus padres.

Tú, pues, les dirás todas estas palabras, pero no te oirán; los llamarás, y no te responderán.

Les dirás, por tanto: esta es la nación que no escuchó la voz de Jehová su Dios, ni admitió corrección; pereció la verdad, y de la boca de ellos fue cortada.

Corta tu cabello, y arrójalo, y levanta llanto sobre las alturas; porque Jehová ha aborrecido y dejado la generación objeto de su ira.

Porque los hijos de Judá han hecho lo malo ante mis ojos, dice Jehová; pusieron sus abominaciones en la casa sobre la cual fue invocado mi nombre, amancillándola.

Y han edificado lugares altos de Tofet, que está en el valle del hijo de Hinom, para quemar al fuego a sus hijos y a sus hijas, cosa que yo no les mandé, ni subió en mi corazón.

Por tanto, he aquí vendrán días, ha dicho Jehová, en que no se diga más, Tofet, ni valle del hijo de Hinom, sino Valle de la Matanza; y serán enterrados en Tofet, por no haber lugar.

Y serán los cuerpos muertos de este pueblo para comida de las aves del cielo y de las bestias de la tierra; y no habrá quien las espante.

Y haré cesar de las ciudades de Judá, y de las calles de Jerusalén, la voz de gozo y la voz de alegría, la voz del esposo y la voz de la esposa; porque la tierra de Jehová será asolada.

Este sermón, pronunciado a la puerta del templo, es una denuncia de las prácticas corruptas de los que decían que Jerusalén era inviolable porque allí se levantaba el templo de Jehová. Esta creencia se apoyaba en algo ocurrido más de cien años antes, cuando Isaías profetizó que el rey asirio Senaquerib no tomaría la ciudad. Pero los tiempos habían cambiado y Dios deseaba ahora que la ciudad y el templo fueran destruidos, a menos que la gente se arrepintiera y enmendara su conducta.

Hoy está ocurriendo lo mismo. La iglesia se cree inviolable porque la palabra dice que las puertas del Hades no prevalecerán contra ella, pero no dice que, a menos que el pueblo de Dios se arrepienta de su desobediencia y enmiende su conducta a veces corrompida por el humanismo y la religiosidad, el propio Dios no vacilará en borrarlo con juicio, sentencia y ejecución. Hay siete principios encerrados en este capítulo transcripto, que conviene tener muy en cuenta si es que se desea hacer el propósito y la voluntad de Dios y, obviamente, mejorar nuestros caminos.

1 – ESTABLECER CON CLARIDAD CUÁL ES LA CASA DE DIOS

(Verso 4)= No fiéis en palabra de mentira: Templo de Jehová, templo de Jehová, templo de Jehová es este.

La iglesia es puesta por el Señor para imponer la cultura del reino de los cielos en la sociedad, no para incorporar a sí misma la cultura de la nación en la que se encuentre. Muchos de nosotros no parecemos haber entendido bien, todavía, esto. Hablamos de iglesia y pensamos templo. Decimos “casa de Dios” y vemos construcción material. ¿No leemos la Palabra? ¿No sabemos ya que Dios no habita en casa hecha por mano de hombres? ¿No entendimos, (Al igual que David) que cuando Natán le profetizó templo no estaba hablando de construcción edilicia y Salomón, sino de construcción espiritual y Jesucristo?

¿No dice la Escritura que su cuerpo, su vida, son templo del Espíritu Santo? ¿No habla de sí mismo, Jesús, cuando dice que en tres días reconstruirá el templo, cosa que no fue entendida ni creída hasta por sus propios discípulos? ¿No leímos que Dios habita en las alabanzas de su pueblo? ¿No son estas escrituras, más de tres testigos para confirmar una revelación? ¿Qué adoramos más: la Palabra o el libro que tiene escrita esa palabra? ¿Qué valoramos más: la predicación de un siervo o el lugar (Ya sea de madera, acrílico o metal), desde donde se predica? ¿El culto o los objetos del culto? ¿La razón espiritual de un rito simbólico o el rito por sí mismo? ¿La adoración a Dios creando una estructura organizada para hacerlo mejor, o esa estructura, por sí misma, olvidándonos del Dios que la originó? ¿El canal humano por el cual fluye la voz de Dios o el ministerio personal de un hombre?

¡¡¡Conviértete!!, Le dice el Señor a su Iglesia, no al mundo incrédulo. Al mundo lo ama, le tiene comprensión, compasión, misericordia; a su iglesia le demanda: es lo justo. Dios es justo.

(Miqueas 3: 11)= (Aquí le está hablando a los dirigentes de la iglesia) Sus jefes juzgan por cohecho, (Lo que dice es que sus jefes son...en Argentina se les llama “coimeros”, no sé donde usted, entiende?) Sus sacerdotes enseñan por precio, (¿No andan personas, por allí, que pretenden altísimos cachet, hoteles cinco estrellas y baño sauna para ir a predicar o a enseñar a determinados lugares?) Y sus profetas adivinan por dinero; (¿Usted no ha visto revistas que se venden por allí, como “cristianas”, que le ofrecen profecías personales como si fueran horóscopos, a cambio de “ofrendas de amor”?) Y se apoyan en Jehová, diciendo: ¿No está Jehová entre nosotros? No vendrá mal sobre nosotros. (Esto es autoengaño. Trampa mortal. Lo hemos estudiado alguna vez. ¿Cuál es la casa de Dios? ¿Esto tiene que ver con la esencia del evangelio del reino de Dios? ¿No hay una enorme confusión que engaña y seduce aún a los escogidos? ¿Sabe usted qué es lo que nos demanda nuestro amoroso Señor para perdonarnos? Que mejoremos nuestros caminos. ¿Le parece demasiado?)

2 – ADMINISTRAR CON FIDELIDAD LAS RIQUEZAS DEL REINO

Primero: para recibir bendición de Dios, es necesario hacer prevalecer la justicia entre el hombre y su prójimo. No podemos simular con una serena sonrisa bondadosa y asegurar paz, paz y paz, sabiendo muy bien que no hay paz, que en verdad lo que hay, es guerra. Una cosa es apoyarnos en las verdades de Dios y otra, muy distinta, en las quiméricas y utópicas imaginaciones de nuestro corazón, de nuestra mente, por mejor intencionadas que sean.

La acusación es visible: incensar baales, es decir: darle prioridad a dioses ajenos (Fama, dinero, poder) contaminar la iglesia con prácticas que Dios abomina y también robar. ¿Robar? ¿Usted me quiere decir, hermano autor, que un hijo de Dios puede ser un ladrón? No. ¡Jamás! Un hijo de Dios no, por supuesto. Pero resulta ser que solamente Dios conoce a sus hijos; nosotros conocemos la masa. O le damos un vistazo al registro de la membresía de la congregación. Y no es lo mismo, créalo por favor.

(Verso 11)= ¿Es cueva de ladrones delante de vuestros ojos esta casa (No el templo, la iglesia) sobre la cual es invocado mi nombre? He aquí que yo también lo veo, dice Jehová.

Hay una iglesia que tiene dones, que tiene bendiciones, que tiene milagros, que tiene alabanza, que tiene celebración y que tiene comercio abominado por Dios, eso es más que claro. Y mucho más claro aún, cuando Jesús lo confirma en el Nuevo Testamento. Porque, reflexione, aquellos cambistas y vendedores de palomas a los que Jesús acusa de ladrones, no eran mundanos oportunistas, gente que venía a la puerta del templo a tratar de paliar su crisis económica. ¡Eran hermanos de la congregación autorizados por las jerarquías del templo para mercantilizar lo santo y lo sagrado!! Por si usted duda, todavía, en los evangelios de Mateo (Cap.21) Marcos, (Cap.11) y Lucas (Cap.19) se los deja en evidencia de modo inexcusable. Él pretende, respalda, sustenta y avala a una iglesia que ora, no que se dedica a negocios evangélicos por mejor que puedan ser sus intenciones. Entonces viene la pregunta: ¿Es que se ha acabado la fe? ¿Es que Dios no puede hacerlo y por eso el hombre tiene que reemplazarlo con sus procedimientos empresarios? ¿Eso es, precisamente, esa fidelidad de buenos administradores que es lo único que se nos pide?

3 – INTERCEDER CONFORME AL PROPOSITO DE DIOS, NO POR AFECTOS DEL ALMA

Cualquier intercesor levantado por el Señor y no seleccionado por disposiciones de hombres sabe que, lo primero que tendrá que buscar, es la dirección del Espíritu Santo, antes de ponerse en la brecha por algo o por alguien. Para ello, lo único que necesitará, (Y si es Dios quien lo levantó indudablemente que ya lo tiene) es discernimiento.

Al hacer la comparación con Silo, lo que Dios dice es que si se hace la tarea conforme a su voluntad, habrá bendición, pero que si se hace como a nosotros nos conviene, nos agrada o nos viene en gana, podrá abrir puertas para la maldición. Nada menos.

(Verso 16)= Tú, pues, (Está hablando con intercesores, con profetas) no ores por este pueblo, ni levantes por ellos clamor ni oración, ni me ruegues, porque no te oiré.

Entienda: cuando Dios dice Os hablé desde temprano, ese término, DESDE TEMPRANO, significa: “Repetida y Seriamente”. Significa “Una y otra vez”. ¿Cuántos están hablando, hoy, y no sólo no son oídos sino que, inclusive, son mal mirados, criticados y hasta tildados de herejes o traidores por hacerlo? 2 Crónicas 36:15 dice que envió PERMANENTEMENTE mensajeros. Pregunto nuevamente: ¿Alguien los ha escuchado? ¿Alguien los escucha? ¿Alguien se atreverá a empujar por la ventana a Jezabel y proclamar el triunfo prometido? ¿Habrá algún Jehú que pueda decir “¡Heme aquí!”?

4 – TENER EN CLARO QUE NO SE NOS DEMANDA SACRIFICIO, SINO FE

(Verso 22)= Porque no hablé yo con vuestros padres, ni nada les mandé acerca de holocaustos y de víctimas el día que los saqué de la tierra de Egipto.

Esto no le está hablando a usted solamente de los sacrificios antiguos, sino también de todo tipo de religiosidad manifestada mediante solemnidades, asambleas, concilios, asociaciones, convenciones, congresos, comisiones y todas aquellas organizaciones humanas tan necesarias para encaminar la obra, pero jamás par anteponerla. Dios no unge organizaciones; Dios unge organismos vivos, esto es: hombres y mujeres que le obedecen.

Dice la Palabra que el que insiste con estas cosas, volverá a Egipto. Como eso no sucedió en lo literal, lo que le está diciendo es que corre el riesgo de comenzar como iglesia y terminar en las cosas del mundo, es decir: con la mentalidad del mundo, de esto se trata. 1 Samuel 15:22 le da la pauta clara cuando dice: Es mejor obedecer que analizar. Y Oseas 6:6 lo reafirma con Misericordia quiero, y no sacrificio.

Estos pasajes no constituyen un rechazo a los sacrificios, sino que enfatizan que esos sacrificios carecen de valor si no provienen de un corazón recto, sincero, devoto. El mandato de Dios, es: Escuchad mi voz.

5 – NO SER DUROS DE CORAZON

(Verso 26)= Pero no me oyeron ni inclinaron su oído, sino que endurecieron su cerviz, e hicieron peor que sus padres.

¿Qué es un corazón duro? Cualquiera definiría, rápidamente, que está hablando de la gente que, estando en el mundo incrédulo, recibe el mensaje pero lo desoye, no lo cree, lo ignora y sigue esclavizada en el pecado, verdad? Y sí, esto es lo que legendariamente se nos ha enseñado al respecto. Y vale. Pero hay sólo un problema: a esto, Dios lo ha escrito para el creyente, para su Iglesia. Entonces; ¿Cómo podrá ser que dentro de la iglesia del Señor haya gente que no quiere escuchar, que no quiere entender, que no quiere obedecer? Pregunto: ¿Los hay? ¿Usted conoce alguno? Muy bien; eso es dureza de corazón. Hermanos que han oído tanta predicación a lo largo de sus vidas eclesiásticas que se les ha formado una callosidad en ese corazón de modo que esa coraza ya no permite que la unción del mensaje la traspase y bendiga. Entonces, cuando oyen la exhortación y la advertencia, siempre eligen suponer que eso le vendría muy bien a esa hermanita o hermanito que justamente hoy no vino al culto!!!

Dios siempre estuvo hablándole al hombre. A través de sus mensajeros, de sus atalayas, de sus profetas, de sus apóstoles. Hoy lo sigue haciendo, pero como son muchísimos los que todavía prefieren seguir viendo a la Biblia como un libro instructivo, ilustrativo e histórico, nadie parece tomar conciencia que Él intenta, (Por amor y misericordia) corregir aquellas falencias que impiden lograr el objetivo divino.

6 – ADMITIR CORRECCION

(Verso 28)= Les dirás, por tanto; esta es la nación que no escuchó la voz de Jehová su Dios, ni admitió corrección; pereció la verdad, y de la boca de ellos fue cortada.

Esto es, quizás, el punto más complejo, espinoso y peligroso que afronta hoy día la iglesia del Señor. Nadie, (Milite donde milite), está dispuesto a aceptar correcciones de ninguna clase. Cada uno cree tener la doctrina completa, perfecta, inmaculada y exenta de errores. Sucede con cada denominación, con cada sector, es casi masivo. No ha funcionado, eso es evidente y nadie puede autoengañarse asegurando que sí, pero igualmente, nadie acepta moverse de la doctrina que ha adoptado.

Fíjese que algunas, entre sí, presentan muy pocas diferencias y pueden compatibilizar; pero otras son, en lo conceptual, diametralmente opuestas y enfrentadas. Nadie se explica como, un mismo Espíritu Santo, puede lanzar enseñanzas tan disímiles. ¿Nadie ve esto? “-¡Es que esa gente no tiene al Espíritu Santo!”- se sigue oyendo por allí. ¡¡Dios me libre de caer en tamaña posibilidad de blasfemia adoptando una postura de juez que nadie me ha otorgado y que quizás ni siquiera estoy en condiciones de ejercer!!

Ninguno parece preocuparse demasiado en orar buscando la dirección de Dios; es mucho más sencillo y cómodo decir: “- Y sí...son buenos hermanitos...pero lástima que caminan en error...-“ Los otros. Siempre los otros. Tome nota: después del año mil quinientos y tantos, cuando a cierta gente se le ocurrió emitir un decreto en el cual le adjudicaban a cierta persona un carácter de infalible, hay que suponer que ¿Alguien pudo haber recibido de Dios una disposición de esa naturaleza? ¡¡¡NOOOO!!! Casi aullamos todos al unísono, y nos asiste la razón. Pero, curiosamente; ¿No pensamos, nos comportamos, vivimos, actuamos, opinamos y decidimos como si lo fuéramos cada uno de nosotros? Entonces digo, pregunto, se me ocurre: ¿Qué duendecillo podría haber introducido ese pensamiento en las mentes que lo sustentan?

(Jeremías 6: 17)= Puse también sobre vosotros atalayas, que dijesen: escuchad el sonido de la trompeta, (La trompeta representa la Palabra de Dios en los tiempos finales) y dijeron ellos: no escucharemos.

(Jeremías 5: 3)= Oh Jehová, ¿No miran tus ojos a la verdad? Los azotaste, y no les dolió; los consumiste, y no quisieron recibir corrección; endurecieron sus rostros, (Daría toda la sensación que, de manera muy elegante, los está llamando “caraduras”, ¿Verdad?) Más que la piedra, no quisieron convertirse. (¡Atención! No está hablando con el mundo. ¡Está hablando con la Iglesia! Entonces: ¿De qué conversión estará hablando? Sin ninguna duda: de la única. Es decir: ¡CONVIÉRTETE IGLESIA!

(Jeremías 9: 5)= Y cada uno engaña a su compañero, y ninguno habla verdad; acostumbraron su lengua a hablar mentira, se ocupan de actuar perversamente. (Recuérdelo: perversidad no es simplemente maldad, es obrar torcido.)

(Isaías 5: 12)= Y en sus banquetes, (Los que juntan casa a casa, es decir: iglesia a iglesia) hay arpas, vihuelas, tamboriles, flautas y vino, y no miran la obra de Jehová, ni consideran la obra de sus manos. (Esto significa que hay muy buenos músicos, excelentes instrumentos, mucha fiesta, algarabía, bullicio, coros, danza, aleluyas a granel, variados ministerios. ¡Hay de todo hermano! ¡Estamos diez puntos!) No miran a Dios, se miran a sí mismos y se envanecen de lo que creen ver.

(Jeremías 3: 21)= Voz fue oída sobre las alturas, llanto de los ruegos de los hijos de Israel; porque han torcido su camino, de Jehová su Dios se han olvidado.

(Jeremías 14: 19)= Esperamos paz, y no hubo bien; tiempo de curación, y he aquí turbación.

“Bueno, hermano...¡Pero esto es para Israel! Olvide a los viejos judíos. Israel es la Iglesia. Escuche el mensaje, confronte su conducta, admita la corrección, salga de la religión hueca, entre en la dimensión de la fe por el Espíritu, conviértase, viva el Evangelio del reino, deje toda imitación grosera, barata, inútil y basada en entretenimientos “cristianos”. Dios tiene una Iglesia en la tierra que es la encargada de cumplir su plan. Dios no es el manager de un gran show de domingo. Si no sacude al mundo; si sólo sacude paredes de algunos templos, algo está faltando. No se olvide que aceptar ser corregido nos ayuda a saber después discernir entre lo falso y lo verdadero.

(Verso 34)= Y haré cesar de las ciudades de Judá, (Es decir: grandes concentraciones humanas viviendo en la misma desobediencia de Caín.) Y de las calles de Jerusalén, (El andar de la iglesia nominal) la voz de gozo y la voz de alegría, (Está diciendo LA VOZ, no EL SENTIR) la voz del esposo (Cristo) y la voz de la esposa (La Iglesia real) porque la tierra (Que es la carnalidad) será desolada.

Esto es escatología, ¿No es así? ¿Y cuándo habrá de suceder esto? Milenaristas, pre-milenaristas; ¡Basta! Dios no dice que inexorablemente va a hacer esto. Dice que TENDRA que hacerlo si su pueblo no obedece su voluntad y su propósito. Si sigue obsesionado en hacer fotocopias de mala calidad partiendo de un impecable original.

(Isaías 24: 7)= Se perdió el vino, (La revelación) enfermó la vid, (El pueblo) gimieron todos los que eran alegres de corazón (De corazón, de alma, de emociones, no de espíritu, ¿entiende? ¡Aleluya hermano! ¡Gloria a Dios! ¡Y a su nombre...! ¡Gloria! Y etc.etc.) Cesó el regocijo de los panderos, (Adiós a los recitales musicales sin unción ni adoración o alabanza genuinas) el estruendo de los que se alegran, cesó la alegría del arpa (¡Un momento! Y no sé qué es lo que piensa usted, pero mientras sigamos creyendo que está hablando con el mundo incrédulo, no salimos, eh?)

(Ezequiel 26: 13)= Y haré cesar el estrépito de tus canciones, y no se dirá más el son de tus cítaras.

(Oseas 2: 11)= Haré cesar todo su gozo, sus fiestas, sus nuevas lunas, y sus días de reposo, y todas sus festividades.

(Apocalipsis 18: 23)= Luz de lámpara no alumbrará más en ti, ni voz de esposo y de esposa se oirá más en ti; porque tus mercaderes eran los grandes de la tierra; pues por tus hechicerías fueron engañadas todas las naciones.



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