Miles de migrantes latinos protestaron en la calle en todo EE.UU., para recordar al presidente Barack Obama, la promesa de frenar la deportación de indocumentados y promover la reforma migratoria.
La polémica ley de Arizona, convierte en delincuentes a los indocumentados, migrantes, principalmente latinoamericanos que viven en EE. UU., y que son aproximadamente 11 millones de personas sin papeles.
El reporte, elaborado por la Oficina del Inspector General (OIG) del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) deportó a más de dos millones de inmigrantes entre 1998 y 2007, de los cuales 108,434 fueron padres de niños estadounidenses por nacimiento.
Por otro lado este problema se está extendiendo a las Iglesias de Arizona que están a punto de desaparecer especialmente las que atienden a la comunidad hispana están disminuyendo por los constantes operativos policiales contra la inmigración ilegal, las personas están dejando sus trabajos, sus casas, el estado y la su iglesia.
“Tienen miedo de que algo les vaya a ocurrir cuando va camino a la iglesia, algunos de ellos prefiriendo quedarse en sus casas. Hay muchas iglesias que están a punto de desaparecer o han cerrado sus puertas porque se están quedando sin miembros”, dijo un pastor en Arizona.
Un 37% de los feligreses son inmigrantes indocumentados, la posibilidad que los arrestos se realicen dentro de los templos o a la salida en los días de culto tienen zozobra a la comunidad hispana cristiana.
En el año 2009, 85 mil niños hispanos, muchos de ellos de origen mexicano, fueron abandonados en Estados Unidos porque eran hijos de padres indocumentados que fueron deportados a sus lugares de origen.
Estos niños corren peligro de ser dados en adopción y así ser separados para siempre de sus orígenes y de sus progenitores; muchos de ellos ahora están con familiares, pero otros se encuentran en centros de acogida o asistenciales, sin protección alguna Alrededor de 12,000 niños estaban en proceso de adopción en la actualidad.
“Por iniciativa de Miguel Rivera quien preside la Junta Nacional de Directores de la National Coalition Of Latino Clergy & Christian Leaders (CONLAMIC) ( Que agrupa a 35,000 templos en EE.UU.) han instruido a sus abogados de CONLAMIC-LDF (Legal Defense Fund) que inicien una acción legal inmediata en Arizona, para detener la implementación de la ley SB-1070 firmada por la Gobernadora Janice Brewer, considerada como la más anti-inmigrante del país”, explicó el Pastor José Linares Cerón, presidente fundador de Coalición y presidente Ciprofam Internacional.
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viernes, 7 de mayo de 2010
Barack Obama proclama Día Nacional de Oración
El presidente de EE. UU. Barack Obama, emitió una proclama que declara para este jueves 6 de mayo Día Nacional de Oración. En la proclama Obama, afirma que la oración ha sido una parte importante de la historia de EE.UU.
La nación norteamericana defiende los principios fundamentales de la práctica de la religión y la libertad de conciencia.
Por tal motivo el presidente norteamericano consideró “adecuado y apropiado” observar públicamente la importancia de la oración el 6 de mayo.
“En este día, vamos a dar gracias por las muchas bendiciones que Dios ha otorgado a nuestra nación. Alegrémonos por la bendición de la libertad tanto para creer y vivir nuestras creencias, y de las libertades y las oportunidades de muchas otras que nos unen como una sola nación”, reflexionó Obama.
El Día Nacional de Oración, se creó oficialmente en 1952 por una resolución conjunta del Congreso de los EE.UU., y firmada como ley por el presidente Harry Truman. Desde 1952, todos los presidentes han firmado un Día Nacional de la proclamación de la Oración.
Anteriormente Barbara Crabb, jueza federal había declarado que el Día Nacional de Oración era inconstitucional porque equivalía a un llamamiento a la acción religiosa. Sin embargo Crabb, falló a favor de Freedom From Religion Foundation (FFRF), un grupo con sede en Wisconsin de ateos y agnósticos, que presentó la demanda en octubre de 2008.
FFRF, se dio a la tarea de demandar en aquel tiempo al presidente George W. Bush y, Dana Perino, su secretario de prensa, entre otros. Pero la demanda ha sido cambiada y ahora es contra el presidente Obama y Robert Gibbs, se encuentran entre los acusados.
La administración de Obama dijo que tiene la intención de apelar la decisión de Crabb. Crabb dijo que su decisión no impedirá el Día Nacional de Oración pero está decidida a agotar todas las apelaciones.
Para el Día Nacional de Oración, Obama pide a los estadounidenses que recuerden sobre todo en sus oraciones los desastres naturales en Haití y Chile, las familias de Virginia mineros del Oeste, el pueblo de Polonia que han perdido a muchos de los líderes del país.
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La nación norteamericana defiende los principios fundamentales de la práctica de la religión y la libertad de conciencia.
Por tal motivo el presidente norteamericano consideró “adecuado y apropiado” observar públicamente la importancia de la oración el 6 de mayo.
“En este día, vamos a dar gracias por las muchas bendiciones que Dios ha otorgado a nuestra nación. Alegrémonos por la bendición de la libertad tanto para creer y vivir nuestras creencias, y de las libertades y las oportunidades de muchas otras que nos unen como una sola nación”, reflexionó Obama.
El Día Nacional de Oración, se creó oficialmente en 1952 por una resolución conjunta del Congreso de los EE.UU., y firmada como ley por el presidente Harry Truman. Desde 1952, todos los presidentes han firmado un Día Nacional de la proclamación de la Oración.
Anteriormente Barbara Crabb, jueza federal había declarado que el Día Nacional de Oración era inconstitucional porque equivalía a un llamamiento a la acción religiosa. Sin embargo Crabb, falló a favor de Freedom From Religion Foundation (FFRF), un grupo con sede en Wisconsin de ateos y agnósticos, que presentó la demanda en octubre de 2008.
FFRF, se dio a la tarea de demandar en aquel tiempo al presidente George W. Bush y, Dana Perino, su secretario de prensa, entre otros. Pero la demanda ha sido cambiada y ahora es contra el presidente Obama y Robert Gibbs, se encuentran entre los acusados.
La administración de Obama dijo que tiene la intención de apelar la decisión de Crabb. Crabb dijo que su decisión no impedirá el Día Nacional de Oración pero está decidida a agotar todas las apelaciones.
Para el Día Nacional de Oración, Obama pide a los estadounidenses que recuerden sobre todo en sus oraciones los desastres naturales en Haití y Chile, las familias de Virginia mineros del Oeste, el pueblo de Polonia que han perdido a muchos de los líderes del país.
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jueves, 6 de mayo de 2010
La bendición de recibir una Palabra
La bendición de recibir una Palabra y de acoger a alguien
Hace no mucho tiempo, recibí la palabra profética del Señor de que vendría otra hija a nuestro hogar. En lo primero que pensé en ese momento fue que si iba a ser posible que yo quedara nuevamente embarazada, pero no sucedió así, pues lo que el Señor tenía preparado era algo muy especial. El puso en nuestro corazón, como familia, recibir en nuestro hogar a una preciosa niña que desde temprana edad hasta la fecha, ha tenido que sobrellevar la pérdida de sus seres queridos más cercanos.
Se que no hay despropósito en las cosas que Dios permite que sucedan en nuestras vidas y que lo que le ha sucedido de alguna manera traerá bendición no solo para ella sino que también para cada miembro de la familia.
Esta es una experiencia que ha sido un nuevo reto y traído grandes desafíos, porque ahora tengo que invertir tiempo, como lo hice con mis hijos, para conocer como se desarrolla, cuál es su temperamento con sus debilidades y fortalezas, y descubrir habilidades que necesita desarrollar, para lo cual necesitará todo nuestro apoyo y principalmente, todo nuestro amor.
Independientemente de tus circunstancias, si a ti te han dado una palabra similar, quiero motivarte a que veas la mano poderosa de Dios en tu vida, porque puede ser que El te esté preparando para recibir al nuevo miembro en tu familia.
Dios nunca dejará de maravillarme con su grandeza y omnisciencia, como dice en Romanos 11:33 “¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!”
Fuente oficial: cashluna.org
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Hace no mucho tiempo, recibí la palabra profética del Señor de que vendría otra hija a nuestro hogar. En lo primero que pensé en ese momento fue que si iba a ser posible que yo quedara nuevamente embarazada, pero no sucedió así, pues lo que el Señor tenía preparado era algo muy especial. El puso en nuestro corazón, como familia, recibir en nuestro hogar a una preciosa niña que desde temprana edad hasta la fecha, ha tenido que sobrellevar la pérdida de sus seres queridos más cercanos.
Se que no hay despropósito en las cosas que Dios permite que sucedan en nuestras vidas y que lo que le ha sucedido de alguna manera traerá bendición no solo para ella sino que también para cada miembro de la familia.
Esta es una experiencia que ha sido un nuevo reto y traído grandes desafíos, porque ahora tengo que invertir tiempo, como lo hice con mis hijos, para conocer como se desarrolla, cuál es su temperamento con sus debilidades y fortalezas, y descubrir habilidades que necesita desarrollar, para lo cual necesitará todo nuestro apoyo y principalmente, todo nuestro amor.
Independientemente de tus circunstancias, si a ti te han dado una palabra similar, quiero motivarte a que veas la mano poderosa de Dios en tu vida, porque puede ser que El te esté preparando para recibir al nuevo miembro en tu familia.
Dios nunca dejará de maravillarme con su grandeza y omnisciencia, como dice en Romanos 11:33 “¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!”
Fuente oficial: cashluna.org
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Principios que sustentan tu matrimonio
Muchos empezamos nuestro matrimonio creyendo que lo sabemos todo y que será como un cuento de hadas en donde todo sucede por arte de magia, pero no es así.
Al irse sumando los años de matrimonio empezamos a acomodarnos y dejamos de hacer cosas que son muy importantes y esto empieza a afectar enormemente la relación con tu pareja. Damos muchas cosas por sentado y nuestras prioridades empiezan a cambiar peligrosamente. La relación con nuestros hijos, familia, trabajo, ministerio, etc. nos pueden distraer y podemos desenfocarnos en lo que respecta a la relación con nuestro cónyuge.
Mencionaré algunos principios básicos que nunca debemos olvidar ni restarle tiempo o importancia, pues forman parte de los pilares que ayudan a sustentar y fortalecer la relación de una pareja durante su vida matrimonial:
1. El Respeto: Si no puedes aceptar a tu cónyuge tal y como él es, no podrás jamás respetarlo. La clave de lograr respetarlo está en que lo aceptes y lo ames tal y como él es. Si además de la aceptación das un paso más allá y pones tu mirada en sus virtudes más que en sus debilidades, entonces despertará en ti la admiración hacia él, acrecentando así, el respeto que le tienes.
2. Comunicación: Aprende y esmérate en tener una buena comunicación con tu pareja. Muchas veces tú dices algo con una intención y se interpreta de otra forma y esto sucede a veces por no buscar las palabras correctas para transmitir tu mensaje. O hay ocasiones en que tú recibes el mensaje equivocado y tu pareja no supo darse a entender. Es importante que comprendamos que cada quien tiene un estilo diferente de comunicación por lo que procurar aprender el lenguaje de nuestro cónyuge para funcionar y comunicarnos de la mejor manera posible, ayudará a que la relación florezca cada día más.
Recuerda que la comunicación que mantengas con El Señor y con tu pareja, son clave para un buen matrimonio.
3. El Perdón: Este es uno de los más importantes pues es algo que debemos de practicar genuinamente y continuamente hacia nuestra pareja. El perdón te da libertad para seguir amando a tu cónyuge y funcionar en todas las áreas de tu vida. Recuerda que perdonar es una decisión y aunque no sea fácil, conforme va pasando el tiempo se convierte en un hábito y en un estilo de vida. Recuerda lo que Jesús nos dice en Mateo 6:14: “Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonara también a vosotros nuestro Padre celestial.”
4. Tu intimidad: Cuando inicias tu matrimonio es toda una aventura y conforme el tiempo pasa, vienen los niños y con ellos más responsabilidades. Procura no descuidar la atención a tu esposo ni robarle el tiempo que le corresponde a él. Cuida tu apariencia personal, tu estado emocional y administra tu tiempo para que puedan disfrutar plenamente de sus momentos de intimidad. “No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia.” (1 Corintios 7:5)
5. Sacerdocio y Sujeción: Es sumamente importante que tanto la esposa como el esposo conozcan cuál es el papel y el orden que Dios ha establecido para cada uno dentro del matrimonio. El entregarte por completo a tu esposo sin condiciones o temores te hace que puedas conducirte en tu vida libremente. Como dice la Palabra en Efesios 5:21 y 22 Someteos unos a otros en el temor de Dios, dice también que las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor y que los maridos amen a sus mujeres como Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella.
El verdadero gozo en el matrimonio proviene de dar, no de recibir, pues el modelo que Dios nos da del mismo, es sobre la relación de Jesús y su Iglesia, en la que el que el dar y la entrega mutua es lo que la caracteriza.
Cada uno de estos principios son una expresión de amor y ayudan a que el mismo crezca, madure y se fortalezca, por lo que es fundamental que te esfuerces en cultivarlos o mejorarlos en tu matrimonio para que puedas ver la perfecta voluntad de Dios en tu vida y puedas disfrutar plenamente de tu relación matrimonial.
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Al irse sumando los años de matrimonio empezamos a acomodarnos y dejamos de hacer cosas que son muy importantes y esto empieza a afectar enormemente la relación con tu pareja. Damos muchas cosas por sentado y nuestras prioridades empiezan a cambiar peligrosamente. La relación con nuestros hijos, familia, trabajo, ministerio, etc. nos pueden distraer y podemos desenfocarnos en lo que respecta a la relación con nuestro cónyuge.
Mencionaré algunos principios básicos que nunca debemos olvidar ni restarle tiempo o importancia, pues forman parte de los pilares que ayudan a sustentar y fortalecer la relación de una pareja durante su vida matrimonial:
1. El Respeto: Si no puedes aceptar a tu cónyuge tal y como él es, no podrás jamás respetarlo. La clave de lograr respetarlo está en que lo aceptes y lo ames tal y como él es. Si además de la aceptación das un paso más allá y pones tu mirada en sus virtudes más que en sus debilidades, entonces despertará en ti la admiración hacia él, acrecentando así, el respeto que le tienes.
2. Comunicación: Aprende y esmérate en tener una buena comunicación con tu pareja. Muchas veces tú dices algo con una intención y se interpreta de otra forma y esto sucede a veces por no buscar las palabras correctas para transmitir tu mensaje. O hay ocasiones en que tú recibes el mensaje equivocado y tu pareja no supo darse a entender. Es importante que comprendamos que cada quien tiene un estilo diferente de comunicación por lo que procurar aprender el lenguaje de nuestro cónyuge para funcionar y comunicarnos de la mejor manera posible, ayudará a que la relación florezca cada día más.
Recuerda que la comunicación que mantengas con El Señor y con tu pareja, son clave para un buen matrimonio.
3. El Perdón: Este es uno de los más importantes pues es algo que debemos de practicar genuinamente y continuamente hacia nuestra pareja. El perdón te da libertad para seguir amando a tu cónyuge y funcionar en todas las áreas de tu vida. Recuerda que perdonar es una decisión y aunque no sea fácil, conforme va pasando el tiempo se convierte en un hábito y en un estilo de vida. Recuerda lo que Jesús nos dice en Mateo 6:14: “Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonara también a vosotros nuestro Padre celestial.”
4. Tu intimidad: Cuando inicias tu matrimonio es toda una aventura y conforme el tiempo pasa, vienen los niños y con ellos más responsabilidades. Procura no descuidar la atención a tu esposo ni robarle el tiempo que le corresponde a él. Cuida tu apariencia personal, tu estado emocional y administra tu tiempo para que puedan disfrutar plenamente de sus momentos de intimidad. “No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia.” (1 Corintios 7:5)
5. Sacerdocio y Sujeción: Es sumamente importante que tanto la esposa como el esposo conozcan cuál es el papel y el orden que Dios ha establecido para cada uno dentro del matrimonio. El entregarte por completo a tu esposo sin condiciones o temores te hace que puedas conducirte en tu vida libremente. Como dice la Palabra en Efesios 5:21 y 22 Someteos unos a otros en el temor de Dios, dice también que las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor y que los maridos amen a sus mujeres como Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella.
El verdadero gozo en el matrimonio proviene de dar, no de recibir, pues el modelo que Dios nos da del mismo, es sobre la relación de Jesús y su Iglesia, en la que el que el dar y la entrega mutua es lo que la caracteriza.
Cada uno de estos principios son una expresión de amor y ayudan a que el mismo crezca, madure y se fortalezca, por lo que es fundamental que te esfuerces en cultivarlos o mejorarlos en tu matrimonio para que puedas ver la perfecta voluntad de Dios en tu vida y puedas disfrutar plenamente de tu relación matrimonial.
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El valor de una madre!!!
Dios ha creado en ti la habilidad de poder hacer muchas cosas como también el que puedas desenvolverte en varios roles o papeles. Eres hija, esposa, trabajadora, ayuda idónea, cocinera, enfermera, consejera y madre.
No existe la madre perfecta, pero en todo lo que haces debes de sentirte satisfecha y debes de procurar poder hacerlo lo mejor que puedas.
Si tomamos tan solo algunos de todas las maravillas que involucra el ser madres, nunca dejaremos de sorprendernos de la belleza de este papel:
Lo primero, es el milagro de poder concebir un hijo y que Dios mismo esté formándolo en tu vientre. Saber que es El quien le ha dado aliento de vida y que te lo ha confiado para que seas su madre.
Es hermoso también poder verlos crecer y desarrollarse sabiendo que son fruto de tus enseñanzas, amor y sacrificios. Formar nuevos hombres y mujeres de bien, íntegros, líderes del mañana, puede dejar en ti una entera satisfacción y realización por haber hecho de ellos lo mejor que pudiste, reconociendo que Dios te los dio para que puedas dirigirlos en Sus caminos.
También te puedes dar cuenta de lo singular de nuestro papel, cuando Jesús se compara con una madre para mostrar la figura de cómo el nos cuida.
En Mateo 23:37 dice: “Cuantas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta a sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!”
¡Que impresionante!, El mismo Jesús se comparó con una madre pues sabe que una fue creada para proteger, cuidar y enseñarle a sus hijos. Y por otro lado, si en algo se puede comparar una madre a Dios, aunque no seamos perfectas, es la cualidad similar a la naturaleza divina de nunca dejar de amar a sus hijos, sin importar lo que suceda o hagan.
Conociendo lo que a cada una nos ha tocado vivir con nuestros hijos es, sabemos que ser madres es algo maravilloso, pues aun con las alegrías o sinsabores que en algún momento podamos tener con nuestros hijos en cada etapa de sus vidas, sigamos sintiéndonos bendecidas de ser lo que somos para ellos.
Porque Madre... solo una!!
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No existe la madre perfecta, pero en todo lo que haces debes de sentirte satisfecha y debes de procurar poder hacerlo lo mejor que puedas.
Si tomamos tan solo algunos de todas las maravillas que involucra el ser madres, nunca dejaremos de sorprendernos de la belleza de este papel:
Lo primero, es el milagro de poder concebir un hijo y que Dios mismo esté formándolo en tu vientre. Saber que es El quien le ha dado aliento de vida y que te lo ha confiado para que seas su madre.
Es hermoso también poder verlos crecer y desarrollarse sabiendo que son fruto de tus enseñanzas, amor y sacrificios. Formar nuevos hombres y mujeres de bien, íntegros, líderes del mañana, puede dejar en ti una entera satisfacción y realización por haber hecho de ellos lo mejor que pudiste, reconociendo que Dios te los dio para que puedas dirigirlos en Sus caminos.
También te puedes dar cuenta de lo singular de nuestro papel, cuando Jesús se compara con una madre para mostrar la figura de cómo el nos cuida.
En Mateo 23:37 dice: “Cuantas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta a sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!”
¡Que impresionante!, El mismo Jesús se comparó con una madre pues sabe que una fue creada para proteger, cuidar y enseñarle a sus hijos. Y por otro lado, si en algo se puede comparar una madre a Dios, aunque no seamos perfectas, es la cualidad similar a la naturaleza divina de nunca dejar de amar a sus hijos, sin importar lo que suceda o hagan.
Conociendo lo que a cada una nos ha tocado vivir con nuestros hijos es, sabemos que ser madres es algo maravilloso, pues aun con las alegrías o sinsabores que en algún momento podamos tener con nuestros hijos en cada etapa de sus vidas, sigamos sintiéndonos bendecidas de ser lo que somos para ellos.
Porque Madre... solo una!!
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La primera etapa del matrimonio
Esta es la etapa del amor joven que comprende en los dos primeros años del matrimonio
Amor Joven
(Los primeros dos años)
Dos individuos se unen para formar una familia y superan las nociones idealistas sobre el matrimonio. Los recién casados felices están seguros de que su vida está completa en el otro, no piensan en la necesidad de agregar algo más al matrimonio.
Convertir a dos personas absolutamente diferentes e independientes en una unidad no se logrará fácilmente sin sacrificar su individualidad. Lograr esto es una tarea que se debe dominar. La verdadera intimidad crece sólo a medida que llegan a conocerse mejor mutuamente.
La búsqueda de la armonía de la pareja nos mueve a muchos a intentar identificar todo aquello que conviene evitar y también lo que debemos hacer cuando surgen los desencuentros. Comencemos por crear una rutina en la que queden fuera los silencios con significados negativos, los enfados soterrados y los rencores acumulados. En lugar de esto es mejor hablar.
Pongamos un diálogo constante y la negociación: el consenso y los acuerdos. Un obsequio de amor es, en esencia, exactamente eso: ceder. “Por cualquiera que sea la razón, me rindo en esta cuestión. Tal vez mi opinión es tan fuerte como la tuya, pero estoy dispuesto a ceder.”
Lo importante es mantener el buen ambiente y una buena comunicación. No temamos de los desencuentros ni las crisis, intentemos utilizarlos para fortalecer la relación. Sentir la presencia de la otra persona en ese camino que ambos han decidido compartir, percibir su compañía, su apoyo y su incondicionalidad, lo que no exime a cada uno de la responsabilidad de andar la parte del camino que le corresponde.
El cuerpo es un gran comunicador y debemos dejarlo expresarse. Si queremos mantener un diálogo fluido con nuestra pareja, las relaciones corporales (no exclusivamente las sexuales, sino también las caricias, los besos, los abrazos) han de ser cotidianas y satisfactorias para ambos. Adaptémoslas a cada momento, circunstancia y etapa de nuestra vida.
La pareja se hace cuando cada día sentimos que vamos juntos en el mismo camino, comunicándonos desde el cuerpo y la palabra y compartiéndonos de forma incondicional. Establezcamos nuestro código propio, basado en el respaldo de Dios, en la comunicación, la confianza, el respeto, la ternura y el placer. Una pregunta, un comentario a tiempo, frena ansiedades y malestares lo cual permite que fluya la comunicación.
Las personas que están completando esta etapa deben confiar en que Dios existe más allá de sus respectivas familias de origen. Algunas veces los recién casados no conocen a Dios con tanta profundidad como las personas mayores, pero sí pueden separarlo del pasado y traerlo al presente y futuro de sus vidas juntos. La oración hacia ese fin puede mucho. La nueva actitud hacia Dios es una caminata individual, por supuesto, pero también lo es como pareja. Oren juntos, prueben a Dios y exploren sus promesas. Identifiquen a Dios con su nueva familia en todas las fases de su vida espiritual.
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Amor Joven
(Los primeros dos años)
Dos individuos se unen para formar una familia y superan las nociones idealistas sobre el matrimonio. Los recién casados felices están seguros de que su vida está completa en el otro, no piensan en la necesidad de agregar algo más al matrimonio.
Convertir a dos personas absolutamente diferentes e independientes en una unidad no se logrará fácilmente sin sacrificar su individualidad. Lograr esto es una tarea que se debe dominar. La verdadera intimidad crece sólo a medida que llegan a conocerse mejor mutuamente.
La búsqueda de la armonía de la pareja nos mueve a muchos a intentar identificar todo aquello que conviene evitar y también lo que debemos hacer cuando surgen los desencuentros. Comencemos por crear una rutina en la que queden fuera los silencios con significados negativos, los enfados soterrados y los rencores acumulados. En lugar de esto es mejor hablar.
Pongamos un diálogo constante y la negociación: el consenso y los acuerdos. Un obsequio de amor es, en esencia, exactamente eso: ceder. “Por cualquiera que sea la razón, me rindo en esta cuestión. Tal vez mi opinión es tan fuerte como la tuya, pero estoy dispuesto a ceder.”
Lo importante es mantener el buen ambiente y una buena comunicación. No temamos de los desencuentros ni las crisis, intentemos utilizarlos para fortalecer la relación. Sentir la presencia de la otra persona en ese camino que ambos han decidido compartir, percibir su compañía, su apoyo y su incondicionalidad, lo que no exime a cada uno de la responsabilidad de andar la parte del camino que le corresponde.
El cuerpo es un gran comunicador y debemos dejarlo expresarse. Si queremos mantener un diálogo fluido con nuestra pareja, las relaciones corporales (no exclusivamente las sexuales, sino también las caricias, los besos, los abrazos) han de ser cotidianas y satisfactorias para ambos. Adaptémoslas a cada momento, circunstancia y etapa de nuestra vida.
La pareja se hace cuando cada día sentimos que vamos juntos en el mismo camino, comunicándonos desde el cuerpo y la palabra y compartiéndonos de forma incondicional. Establezcamos nuestro código propio, basado en el respaldo de Dios, en la comunicación, la confianza, el respeto, la ternura y el placer. Una pregunta, un comentario a tiempo, frena ansiedades y malestares lo cual permite que fluya la comunicación.
Las personas que están completando esta etapa deben confiar en que Dios existe más allá de sus respectivas familias de origen. Algunas veces los recién casados no conocen a Dios con tanta profundidad como las personas mayores, pero sí pueden separarlo del pasado y traerlo al presente y futuro de sus vidas juntos. La oración hacia ese fin puede mucho. La nueva actitud hacia Dios es una caminata individual, por supuesto, pero también lo es como pareja. Oren juntos, prueben a Dios y exploren sus promesas. Identifiquen a Dios con su nueva familia en todas las fases de su vida espiritual.
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Los salmos
Introducción
Los hebreos lo llamaron “El Libro de las Alabanzas”, para designar su propósito principal que es la alabanza a Dios. Los traductores griegos lo designaron como los Salmos. El libro de los Salmos se divide en cinco libros: Libro I 1-41; Libro II 42-72; Libro III 73-89; IV 90-106; V 107-150.
Autores
Los Salmos tuvieron una gran cantidad de autores los que a lo largo de muchos años fueron componiendo cantos devocionales para honrar a Dios. Entre los escritores podemos hallara entre otros a: David quién compuso la cantidad de 73 Salmos, Asáf 12, los hijos de Coré 12, Salomón 2, 1 Henan, 1 Etán, 1 Moisés y 48 anónimos. (los Salmos sin paternidad son designados como “Salmos huérfanos”) .
Periodo de los Salmos
Si suponemos que Moisés fuera el primer escritor de Salmos (1430) Y Esdras es el último (430) el tiempo transcurrido en los Salmos cubriría un tiempo de aproximadamente 1000 años.
Clasificación de los Salmos
1. Oración 17, 86, 90, 102, 142.
2. Alabanzas 8, 19, 81, 92, 95-100, 145, 150.
3. Por Liberación 6, 16, 39, 38, 41.
4. Confesión de Fe 33, 94, 104.
5. Confesión Pecado 32, 38, 51, 102, 130, 143.
6. Intercesión 20, 21, 41, 67, 89.
7. Imprecación 35, 59, 69, 109.
8. Instrucción 37, 45, 49, 78, 100, 107.
9. Meditación 49, 73, 94.
10. Honra a la Ley 19, 119.
11. Mesiánicos 16, 22, 40, 68, 69, 110.
El Propósito de los Salmos
A. Los salmistas escribieron de sus experiencias emocionales de gozo, tristeza y pruebas de la vida, y como las encaraban con relación a Dios.
B. Los Salmos dieron un medio de expresión al pueblo de Dios en todo los campos de la experiencia humana, allí manifestaban sus sentimientos y deseos ante el Señor con palabras significativas y llenas de vida.
C. Los Salmos sirvieron para expresar los anhelos de Israel por la venida del Mesías, dando por inspiración divina muchos detalles proféticos de su primera y segunda venida.
D. Los Salmos sirvieron como himnario para muchos de los ritos de la religión hebrea tales como; fiestas religiosas, el culto del templo y las congregaciones locales y nacionales.
El Fondo Histórico de los Salmos
Los Salmos en muchos casos reflejan aspectos de la vida personal de hombres como David. Para ejemplificar esto vamos repasar algunos Salmos cuyo tema central son las vicisitudes por las que tuvo que atravesar el rey de Israel. Salmo 63: Este Salmo fue escrito por David cuando Absalón su hijo se reveló contra él y contra su reino. Salmo 41: Este Salmo tiene alguna relación con lo anterior son del mismo periodo, la diferencia es que este se refiere a la traición de Ahitofel antes fiel consejero de David, ahora aliado de Absalón para su destrucción. Salmo 40: Salmo que expresa la gratitud del rey David al ser perdonado por Dios. Salmo 51: Este es el Grito de angustia de David por su pecado con Betsabé.
Tipos de Salmos
Salmo de Lamento o Queja: Este tipo de Salmos constituyen una extensa parte del total de ellos (la tercera Parte), son lamentos individuales o colectivos. Presentan la profunda cercanía de la muerte. Estos Salmos reflexionan acerca de la gracia de Dios y del auxilio que de él se espera. Salmos Imprecatorios: Son juicios y maldiciones, y la invocación divina de la venganza. Ej: 35, 69, 109, 83.
Salmos Mesiánicos: Son aquellos que presentan algún antecedente con respecto al Mesías por venir, son predictivos, es decir, predicen de los padecimientos, ministerio, y manifestación de Cristo.
La persona del Mesías:
Como Hombre: Salmos 8:4-5; Hebreos 2:6-8
Como Eterno: Salmo 102:25-27; Hebreos 1:10
Como Dios: Salmo 45:6-11; Hebreos 1:8
Como Hijo de Dios: Salmo 2:7; Mateo 22:45
Interpretación de los Salmos
Los Salmos al igual que cualquier otro tipo de literatura, particularmente de la poesía, deben analizarse considerando de igual modo los recursos propios de este tipo de obras. Con esto nos evitaremos maneras erradas de interpretación de la literatura hebrea. La mayoría de los Salmos emplean figuras que representan de manera poética aspectos que tienen que ver con Dios y toda su hermosura. El ejemplo de esta manera figurada la encontramos en el Salmo 23, se describe al pastor con sus ovejas, para hacer resaltar la relación de los creyentes con Dios. Una figura ayudará enseñar lo desconocido. La siguiente es una lista no exhaustiva de las figuras más usadas en la literatura hebrea.
El Símil: Es una figura que hace comparación por medio de alguna semejanza en un punto o más. Es una comparación común usando la palabra “como” (Salmo 1:3).
La Metáfora: Esta hace su comparación por representación, declarando una cosa como otra sin el uso común. (Salmo 23:1).
La Alegoría: Es la figura de metáforas amplias alrededor de un tema central. En el Salmo 88:1 se describe a Israel como “una vid de Egipto”.
La Hipérbole: Es una exageración para poner énfasis en algún punto determinado. (Salmo 6:6)
La Personificación: habla de objetos inanimados o ideas abstractas como si tuvieran los atributos de un ser vivo. (Salmo 37:10)
Antropomorfismos: Es una figura que habla como si Dios tuviera cuerpo humano, o características humanas. (Salmo 10:12).
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Los hebreos lo llamaron “El Libro de las Alabanzas”, para designar su propósito principal que es la alabanza a Dios. Los traductores griegos lo designaron como los Salmos. El libro de los Salmos se divide en cinco libros: Libro I 1-41; Libro II 42-72; Libro III 73-89; IV 90-106; V 107-150.
Autores
Los Salmos tuvieron una gran cantidad de autores los que a lo largo de muchos años fueron componiendo cantos devocionales para honrar a Dios. Entre los escritores podemos hallara entre otros a: David quién compuso la cantidad de 73 Salmos, Asáf 12, los hijos de Coré 12, Salomón 2, 1 Henan, 1 Etán, 1 Moisés y 48 anónimos. (los Salmos sin paternidad son designados como “Salmos huérfanos”) .
Periodo de los Salmos
Si suponemos que Moisés fuera el primer escritor de Salmos (1430) Y Esdras es el último (430) el tiempo transcurrido en los Salmos cubriría un tiempo de aproximadamente 1000 años.
Clasificación de los Salmos
1. Oración 17, 86, 90, 102, 142.
2. Alabanzas 8, 19, 81, 92, 95-100, 145, 150.
3. Por Liberación 6, 16, 39, 38, 41.
4. Confesión de Fe 33, 94, 104.
5. Confesión Pecado 32, 38, 51, 102, 130, 143.
6. Intercesión 20, 21, 41, 67, 89.
7. Imprecación 35, 59, 69, 109.
8. Instrucción 37, 45, 49, 78, 100, 107.
9. Meditación 49, 73, 94.
10. Honra a la Ley 19, 119.
11. Mesiánicos 16, 22, 40, 68, 69, 110.
El Propósito de los Salmos
A. Los salmistas escribieron de sus experiencias emocionales de gozo, tristeza y pruebas de la vida, y como las encaraban con relación a Dios.
B. Los Salmos dieron un medio de expresión al pueblo de Dios en todo los campos de la experiencia humana, allí manifestaban sus sentimientos y deseos ante el Señor con palabras significativas y llenas de vida.
C. Los Salmos sirvieron para expresar los anhelos de Israel por la venida del Mesías, dando por inspiración divina muchos detalles proféticos de su primera y segunda venida.
D. Los Salmos sirvieron como himnario para muchos de los ritos de la religión hebrea tales como; fiestas religiosas, el culto del templo y las congregaciones locales y nacionales.
El Fondo Histórico de los Salmos
Los Salmos en muchos casos reflejan aspectos de la vida personal de hombres como David. Para ejemplificar esto vamos repasar algunos Salmos cuyo tema central son las vicisitudes por las que tuvo que atravesar el rey de Israel. Salmo 63: Este Salmo fue escrito por David cuando Absalón su hijo se reveló contra él y contra su reino. Salmo 41: Este Salmo tiene alguna relación con lo anterior son del mismo periodo, la diferencia es que este se refiere a la traición de Ahitofel antes fiel consejero de David, ahora aliado de Absalón para su destrucción. Salmo 40: Salmo que expresa la gratitud del rey David al ser perdonado por Dios. Salmo 51: Este es el Grito de angustia de David por su pecado con Betsabé.
Tipos de Salmos
Salmo de Lamento o Queja: Este tipo de Salmos constituyen una extensa parte del total de ellos (la tercera Parte), son lamentos individuales o colectivos. Presentan la profunda cercanía de la muerte. Estos Salmos reflexionan acerca de la gracia de Dios y del auxilio que de él se espera. Salmos Imprecatorios: Son juicios y maldiciones, y la invocación divina de la venganza. Ej: 35, 69, 109, 83.
Salmos Mesiánicos: Son aquellos que presentan algún antecedente con respecto al Mesías por venir, son predictivos, es decir, predicen de los padecimientos, ministerio, y manifestación de Cristo.
La persona del Mesías:
Como Hombre: Salmos 8:4-5; Hebreos 2:6-8
Como Eterno: Salmo 102:25-27; Hebreos 1:10
Como Dios: Salmo 45:6-11; Hebreos 1:8
Como Hijo de Dios: Salmo 2:7; Mateo 22:45
Interpretación de los Salmos
Los Salmos al igual que cualquier otro tipo de literatura, particularmente de la poesía, deben analizarse considerando de igual modo los recursos propios de este tipo de obras. Con esto nos evitaremos maneras erradas de interpretación de la literatura hebrea. La mayoría de los Salmos emplean figuras que representan de manera poética aspectos que tienen que ver con Dios y toda su hermosura. El ejemplo de esta manera figurada la encontramos en el Salmo 23, se describe al pastor con sus ovejas, para hacer resaltar la relación de los creyentes con Dios. Una figura ayudará enseñar lo desconocido. La siguiente es una lista no exhaustiva de las figuras más usadas en la literatura hebrea.
El Símil: Es una figura que hace comparación por medio de alguna semejanza en un punto o más. Es una comparación común usando la palabra “como” (Salmo 1:3).
La Metáfora: Esta hace su comparación por representación, declarando una cosa como otra sin el uso común. (Salmo 23:1).
La Alegoría: Es la figura de metáforas amplias alrededor de un tema central. En el Salmo 88:1 se describe a Israel como “una vid de Egipto”.
La Hipérbole: Es una exageración para poner énfasis en algún punto determinado. (Salmo 6:6)
La Personificación: habla de objetos inanimados o ideas abstractas como si tuvieran los atributos de un ser vivo. (Salmo 37:10)
Antropomorfismos: Es una figura que habla como si Dios tuviera cuerpo humano, o características humanas. (Salmo 10:12).
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El diablo le ha segado el entendimiento a las personas!!!
Dos hombres fueron encarcelados este miércoles en Rusia tras haber sido condenados por ahogar en una bañera a una joven de 16 años y comerse partes de su cuerpo con patatas durante una borrachera, informa la Fiscalía.
Le robaron la ropa, el móvil y el mp3Los hechos tuvieron lugar en la ciudad de San Petersburgo, (oeste), la segunda más poblada del país tras Moscú, cuando los dos condenados ahogaron a la adolescente (novia de uno de ellos) en una bañera de su casa y cortaron partes de su cuerpo con un cuchillo para luego comérselas con patatas, informó la Oficina del fiscal general en un comunicado.
Los agresores, ambos oriundos de San Petersburgo, le robaron además a la joven asesinada sus ropas, su teléfono móvil y su mp3. Uno de los agresores, Maxim Glavatsky, florista de profesión, fue condenado a 19 años de prisión, mientras que el otro, Yury Mozhnov, desempleado, fue condenado a 18 años de cárcel.
Estos son hechos que solamente nos da a pensar las cosas que puede causar una mente totalmente dominada o poseída por el diablo.
Canibalismo o satanismo; como usted le quiera llamar, pero son utensilios que el diablo usa para traumar a las personas y convertirlos en herederos del infierno, en una dolorosa eternidad sin Cristo.
Buscad a Jehová mientras pueda ser hallado, nos dice la palabra; ahora es el tiempo, todavía queda tiempo para salvación. Busca la verdad, la luz el único camino de esperanza de este mundo, que es Cristo, solo El te puedo dar la vida en abundancia que tanto quieres o por la que tanto has peleado.
Dios le bendiga!!!
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Le robaron la ropa, el móvil y el mp3Los hechos tuvieron lugar en la ciudad de San Petersburgo, (oeste), la segunda más poblada del país tras Moscú, cuando los dos condenados ahogaron a la adolescente (novia de uno de ellos) en una bañera de su casa y cortaron partes de su cuerpo con un cuchillo para luego comérselas con patatas, informó la Oficina del fiscal general en un comunicado.
Los agresores, ambos oriundos de San Petersburgo, le robaron además a la joven asesinada sus ropas, su teléfono móvil y su mp3. Uno de los agresores, Maxim Glavatsky, florista de profesión, fue condenado a 19 años de prisión, mientras que el otro, Yury Mozhnov, desempleado, fue condenado a 18 años de cárcel.
Estos son hechos que solamente nos da a pensar las cosas que puede causar una mente totalmente dominada o poseída por el diablo.
Canibalismo o satanismo; como usted le quiera llamar, pero son utensilios que el diablo usa para traumar a las personas y convertirlos en herederos del infierno, en una dolorosa eternidad sin Cristo.
Buscad a Jehová mientras pueda ser hallado, nos dice la palabra; ahora es el tiempo, todavía queda tiempo para salvación. Busca la verdad, la luz el único camino de esperanza de este mundo, que es Cristo, solo El te puedo dar la vida en abundancia que tanto quieres o por la que tanto has peleado.
Dios le bendiga!!!
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Estropeó Dios una emisora de radio ‘gay’ con un rayo
Responsable de la emisora dice que es culpa de un activista anti-homosexual
Una emisora de radio dice que sus instalaciones fueron golpeadas por un rayo, friendo todo su sistema de telefonía, como resultado de las oraciones de un grupo de activistas anti-gays.
Esta emisora comercial radicada en Washington D.C. dice que la explosión sucedió el Sábado. El rayo consiguió la cancelación del show de llamadas del Domingo porque los oyentes no se podían poner en contacto con los locutores por teléfono, dijo la emisora.
"Estamos estupefactos" dijo el principal accionista de la radio y presentador del programa -Consentimiento Cristiano-. "Justo cuando íbamos a empezar el Show, nos dimos cuenta que lo más importante del equipo de emisión estaba frito por un rayo".
La estación de radio dice que el rayo impactó semanas después de que tuviera a Maggie Phelps como invitada, diciendo que Phelps oró y pidió a Dios que "atacara la estación de radio".
Phelps es la hija mayor del Pastor Bautista Fred Phelps, quien preside el web GodHatesFags.com (traducción: DiosOdiaALosMaricones.com) y es Pastor de la Iglesia Bautista de Westboro en Topeka, Kansas.
Phelps dijo a WorldNetDaily que ella "no hizo ninguna oración" cuando apareció como invitada en la estación de Radio el 25 de Mayo, pero ella advirtió a "esos dos pequeños individuos" - los presentadores Grantham y Vince Oropesa.
La activista dijo que ella constantemente advierte a los homosexuales de que Dios castigará su pecado.
"Ustedes burlan a Dios mes tras mes, año tras años, pero algún día Él les va a pedir cuentas", dijo ella.
Phelps dice que ella no ha orado específicamente para que Dios fundiera la estación, mayormente porque los locutores "no están en mi lista" de homosexuales que influyen en la cultura. Ella dice que ahora los locutores se deben preguntar por qué Dios les envió el rayo.
Grantham explicó a WND que el incidente sucedió durante una "tormenta de verano que duró 10-15 minutos" que también pasó sobre su casa, que estaba al lado de la estación. Dice que el rayo acertó justo sobre una pieza de la maquinaria llamada "híbrido" que es la que gestiona la recepción de las llamadas para poderlas pasar por antena.
Respecto la entrevista de Phelps en la emisora, Grantham dijo que la conversación se elevó de tono cuando la activista dijo algo como "¡Espero que Dios os cierre la boca!"
Grantham dice que Phelps mencionó algo sobre un rayo en su afirmación, pero no oró literalmente en ese momento.
Cuando le preguntamos si el iba a reemplazar el equipo fundido, Grantham diojo "Gracias a Dios... está aún en garantía". Él espera volver a emitir el próximo Domingo.
Sobre este tema, la Emisora de Radio compara el incidente a la reciente "ofensiva de oración" de Pat Robertson respecto al Tribunal Supremo. El ministro televisivo está orando para que dimitan los miembros que votaron a favor de quitar la ley que prohibía la ley de sodomía en Texas.
"Si nuestro rayo ha sido una advertencia, los miembros del Tribunal Supremo deberían temer por su integridad", dijo Oropesa, principal socio y co-presentador del Show "Vince y el Cristiano". Mientras aunque soy pesimista, espero que Dios nos maldiga con una ley que iguale el matrimonio homosexual con el heterosexual".
La estación de radio homosexual dice que toda su programación ha vuelto a la normalidad, exceptuando el show "Vince y el Cristiano", hasta que cambien el equipo dañado.
Traducción: Bart
Fuente: World Net Daily
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Una emisora de radio dice que sus instalaciones fueron golpeadas por un rayo, friendo todo su sistema de telefonía, como resultado de las oraciones de un grupo de activistas anti-gays.
Esta emisora comercial radicada en Washington D.C. dice que la explosión sucedió el Sábado. El rayo consiguió la cancelación del show de llamadas del Domingo porque los oyentes no se podían poner en contacto con los locutores por teléfono, dijo la emisora.
"Estamos estupefactos" dijo el principal accionista de la radio y presentador del programa -Consentimiento Cristiano-. "Justo cuando íbamos a empezar el Show, nos dimos cuenta que lo más importante del equipo de emisión estaba frito por un rayo".
La estación de radio dice que el rayo impactó semanas después de que tuviera a Maggie Phelps como invitada, diciendo que Phelps oró y pidió a Dios que "atacara la estación de radio".
Phelps es la hija mayor del Pastor Bautista Fred Phelps, quien preside el web GodHatesFags.com (traducción: DiosOdiaALosMaricones.com) y es Pastor de la Iglesia Bautista de Westboro en Topeka, Kansas.
Phelps dijo a WorldNetDaily que ella "no hizo ninguna oración" cuando apareció como invitada en la estación de Radio el 25 de Mayo, pero ella advirtió a "esos dos pequeños individuos" - los presentadores Grantham y Vince Oropesa.
La activista dijo que ella constantemente advierte a los homosexuales de que Dios castigará su pecado.
"Ustedes burlan a Dios mes tras mes, año tras años, pero algún día Él les va a pedir cuentas", dijo ella.
Phelps dice que ella no ha orado específicamente para que Dios fundiera la estación, mayormente porque los locutores "no están en mi lista" de homosexuales que influyen en la cultura. Ella dice que ahora los locutores se deben preguntar por qué Dios les envió el rayo.
Grantham explicó a WND que el incidente sucedió durante una "tormenta de verano que duró 10-15 minutos" que también pasó sobre su casa, que estaba al lado de la estación. Dice que el rayo acertó justo sobre una pieza de la maquinaria llamada "híbrido" que es la que gestiona la recepción de las llamadas para poderlas pasar por antena.
Respecto la entrevista de Phelps en la emisora, Grantham dijo que la conversación se elevó de tono cuando la activista dijo algo como "¡Espero que Dios os cierre la boca!"
Grantham dice que Phelps mencionó algo sobre un rayo en su afirmación, pero no oró literalmente en ese momento.
Cuando le preguntamos si el iba a reemplazar el equipo fundido, Grantham diojo "Gracias a Dios... está aún en garantía". Él espera volver a emitir el próximo Domingo.
Sobre este tema, la Emisora de Radio compara el incidente a la reciente "ofensiva de oración" de Pat Robertson respecto al Tribunal Supremo. El ministro televisivo está orando para que dimitan los miembros que votaron a favor de quitar la ley que prohibía la ley de sodomía en Texas.
"Si nuestro rayo ha sido una advertencia, los miembros del Tribunal Supremo deberían temer por su integridad", dijo Oropesa, principal socio y co-presentador del Show "Vince y el Cristiano". Mientras aunque soy pesimista, espero que Dios nos maldiga con una ley que iguale el matrimonio homosexual con el heterosexual".
La estación de radio homosexual dice que toda su programación ha vuelto a la normalidad, exceptuando el show "Vince y el Cristiano", hasta que cambien el equipo dañado.
Traducción: Bart
Fuente: World Net Daily
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Deben saber que los postreros dias seran tiempos peligrosos: 2da Timoteo 3:1
Al menos 23 personas murieron y otras 161 resultaron heridas por las fuertes tormentas y el tornado que azotaron la municipalidad de Chongqing (suroeste de China), informó este jueves la agencia oficial de noticias Xinhua.
El tornado asoló la localizdad a una velocidad de 108 kilómetrosAlrededor de las 2.00 de la madrugada de este jueves (20.00 hora española), una tormenta de granizo y un tornado con una velocidad de 108 kilómetros por hora asolaron el distrito de Liangping, causando seis muertos y 34 heridos.
La columna de aire derrumbó varias casas, pero aún se desconoce el número exacto, agregó la información.
Al mismo tiempo, un vendaval y una fuerte lluvia arrasaron el cercano distrito de Dianjiang, causaron la muerte de 17 personas y heridas a 127.
El gobierno municipal de Chongqing ya ha puesto en marcha un plan de rescate.
Les invito por favor hacer conciencia de todas las cosas que estan pasando ultimamente, cosas que simplemente nos estan avisando que estamos en los tiempos finales como dice la palabra de Dios.
Muchas de las profecias se estan cumpliendo y muchas ya se han cumplido, pero las que estamos viendo ahora son las justamente especificadas en MATEO 24 que son las señales de antes del fin del mundo!!!
Consejo procurar venir prontro a CRISTO mientras pueda ser hallado.
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El tornado asoló la localizdad a una velocidad de 108 kilómetrosAlrededor de las 2.00 de la madrugada de este jueves (20.00 hora española), una tormenta de granizo y un tornado con una velocidad de 108 kilómetros por hora asolaron el distrito de Liangping, causando seis muertos y 34 heridos.
La columna de aire derrumbó varias casas, pero aún se desconoce el número exacto, agregó la información.
Al mismo tiempo, un vendaval y una fuerte lluvia arrasaron el cercano distrito de Dianjiang, causaron la muerte de 17 personas y heridas a 127.
El gobierno municipal de Chongqing ya ha puesto en marcha un plan de rescate.
Les invito por favor hacer conciencia de todas las cosas que estan pasando ultimamente, cosas que simplemente nos estan avisando que estamos en los tiempos finales como dice la palabra de Dios.
Muchas de las profecias se estan cumpliendo y muchas ya se han cumplido, pero las que estamos viendo ahora son las justamente especificadas en MATEO 24 que son las señales de antes del fin del mundo!!!
Consejo procurar venir prontro a CRISTO mientras pueda ser hallado.
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martes, 4 de mayo de 2010
La facultad de disfrutar
Dale gracias al Señor por lo que te ha dado. Si disfrutas en lo poco, demuestras que estás listo para recibir mucho más.
Pablo fue un apóstol muy productivo. Llenó Asia del Evangelio y nos dejó grandes enseñanzas. Una de ellas está en 2da. de Corintios 12:15: Y yo con el mayor placer gastaré lo mío, y aun yo mismo me gastaré del todo por amor de vuestras almas, aunque amándoos más, sea amado menos.
Esta Palabra tiene que ver con dos tipos de gastos. El que se hace económicamente para obtener algo. En griego esta acción se dice “dapanao”. Y también hay un gasto al que se somete aquello que hemos adquirido. En griego se dice “ecdapanao”. Por ejemplo, cuando compras un par de zapatos haces un gasto, o sea, “dapanao” y esos zapatos se desgastan o sufren “ecdapanao”, conforme los usas.
Desgaste y renovación
Todos nos desgastamos en la vida, es decir que nos sometemos a un “ecdapanao”. Por mucho o poco que se haga, igual nos cansamos y envejecemos. Tal vez unos más rápido que otros, pero es inevitable, nos gastamos hasta terminarnos. Entonces, si el desgaste es inevitable, lo mejor es enfrentarlo con la mejor actitud y placer. Aunque sea difícil, debemos aprender a darnos con alegría en la familia, la iglesia y el trabajo.
Debemos ser personas desgastadas pero renovadas día a día por nuestro ánimo y actitud de servicio.
Respecto al gastar y darnos con placer, podemos identificar dos tipos de personas. El que da con alegría lo poco que tiene y el que no da, aunque tenga. Yo he enfrentado ambos tipos. Me dio mucho gusto recibir la invitación a comer de una persona que conozco y sé que no tiene recursos económicos. Me dijo: “Pastor, quiero honrarlo invitándolo a comer, por favor, permítame hacerlo”. Una actitud semejante conmueve y llena de satisfacción, aunque la invitación sea a un hot dog en la carreta de la esquina.
En otra oportunidad, cuando estaba de visita en el extranjero, una persona me llamó para invitarme a cenar a un lugar muy famoso. Mi esposa y yo nos alegramos muchísimo y nos preparamos bien. En broma le dije que ni desayunara para llegar al lugar con mucha hambre ya que todos los platos eran abundantes y deliciosos. La situación fue incómoda porque comimos a gusto, las hamburguesas realmente eran muy buenas, pero luego de dos horas de haber terminado con el postre, la persona que nos invitó no pedía la cuenta. Finalmente y después de mucho tiempo, me decidí a pedirla y me sorprendí mucho cuando ¡tuve que pagarla! Aunque yo sabía que nuestro anfitrión tenía la capacidad económica para hacerlo. Tuvo una actitud tacaña y descortés porque nunca se invita y no se paga. Personas como ésta, son más “agarradas” que abuelita en transporte público, no se sueltan por más que el bus se mueva violentamente. Esa noche comprendí perfectamente cuando la Palabra dice: “Con los avaros ni comáis”. Hermanos, por favor, seamos de los que comparten lo poco que tienen y no de los que se guardan lo mucho que Dios les ha dado.
Aprender a disfrutar
Eclesiastés 6:1-2 advierte: Hay un mal que he visto debajo del cielo, y muy común entre los hombres: El del hombre a quien Dios da riquezas y bienes y honra, y nada le falta de todo lo que su alma desea; pero Dios no le da facultad de disfrutar de ello, sino que lo disfrutan los extraños. Esto es vanidad, y mal doloroso.
Dios es el proveedor de todas las riquezas, bienes y honra que posees. ¿Qué pasaría si Él viene ante ti y te dice que desea darte abundantes bendiciones? Seguro que los aceptas. La sopa que el Señor nos tiene preparada es perfecta, no podemos pedir más porque incluye todo lo que nuestra alma desea. Sin embargo, está incompleta sin el último ingrediente que es nuestra facultad de disfrutar todo lo que nos ha dado.
Si no has recibido, si estás pasando por alguna prueba, demuestra que disfrutas lo que tienes para que te dé todo lo que aún te falta. Los que quieren tener su carro, demuestren que disfrutan viajar en camioneta aunque sea incómodo. Nota que casi todas son Mercedes Benz, así que utilizas una buena marca de transporte. Dale gracias a Dios porque si te ve disfrutando lo poco, se convencerá de que debe darte mucho más. Con los hijos sucede lo mismo. A veces, pasamos a una tienda donde venden pequeñas cosas a Q9.99 y les compramos algo sencillo como letras magnéticas para que escriban en la refrigeradora. Cuando se las entregas y ves cuánto las disfrutan, deseas darles algo mejor. No lo olvides, las riquezas y honra bajan del cielo, al igual que la facultad de disfrutarlo todo. Cuando demuestras que eres feliz con lo que tienes, le dices al Señor: “disfrutaré lo poco o lo mucho que me has dado, pero si me quieres ver más feliz, dame más”.
Eclesiastés 6:3 continúa con un revelador ejemplo: Aunque el hombre engendrare cien hijos, y viviere muchos años, y los días de su edad fueren numerosos; si su alma no se sació del bien, y también careció de sepultura, yo digo que un abortivo es mejor que él.
Esta persona no tenía la facultad de disfrutar lo que Dios le dio. Para procrear esa familia tan numerosa, seguramente tenía salud y buena posición económica. La bendición más grande es la familia, especialmente si tenemos recursos para mantenerla. Pero dice la Palabra que si no disfrutas lo que tienes, lo mejor sería no haber nacido. El problema cuando nuestra alma no se alimenta y sacia del bien es que permite la presencia del mal. Es en una actitud inconforme con el bien donde se origina la frase: “le gusta por las malas”. Evita que digan eso de ti. Disfruta tu vida. Tienes la esposa que Dios te dio, sáciate y sé feliz con ella. Hoy por la noche, prepara un ambiente romántico con música y velas. Cuando ya esté todo listo, acércate y dile: “mi amor, disfrútame, lo mejor para tu vida está por venir”. Demuestra que eres feliz.
Debes ejercitar tu facultad de disfrutar. No sufras más, no vienes al mundo o a la iglesia a sufrir. Dios gastó y pagó para que nos deleitemos en Él. No hay nada peor que una actitud ingrata que no aprecia lo que recibe. A los padres nos decepciona dar algo a nuestros hijos y sentir que lo reciben con indiferencia, para luego ver aquello tirado por cualquier lugar. El precio que Jesús pagó por nosotros es alto. El mejor mensaje de agradecimiento para el cielo es disfrutar lo que somos y tenemos.
Aprende a dar gracias en todo momento. No hay nada peor que limitarse al disfrutar algo y que alguien ajeno lo tome despúes. Conozco a una persona que compró un reloj muy bueno y costoso. Luego de cierto tiempo que no se lo veía puesto, le pregunté por qué no lo usaba. Me respondió que lo tenía guardado para ocasiones muy especiales. ¡Qué gran error! Usa y gasta lo que tienes, no guardes para evitar que las cosas se gasten, no compraste para atesorar sino para dejar que todo cumpla su propósito. Las personas con yernos y nueras pueden decirlo. Muchas veces guardamos nuestras cosas buenas y cuando nos morimos, le quedan a quienes menos imaginamos. Entonces se hace realidad el refrán: “nadie sabe para quién trabaja”. En mi caso, uso mis relojes para que los futuros esposos de mis hijas los hereden ya disfrutados. No seas de aquellos que guardan todo. Incluso tienen ropa pasada de moda pero se enorgullecen de que está como nueva. Si compran su carro, no lo aceleran para que no se gaste y puede ser que luego se lo roben o choquen. Es mejor entregan las cosas bien gastadas porque para eso han sido fabricadas. Disfrutar es una facultad y debes tenerla, apréndela.
Tres enemigos de aprender a disfrutar
Aunque no los veas, hay tres enemigos que se levantan frente a ti y te impiden disfrutar lo que tienes. El primero es el afán. La preocupación de la vida es tanta que no puedes disfrutarla. Trabajas incansablemente para dar a tus hijos, pero no tienes tiempo de compartir aquello que les provees. Eso es un grave error que debes evitar.
Eclesiastés 5:10 también da una sabia advertencia: El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad.
El segundo enemigo es la ambición desmedida. Es bueno tener metas y exigirse alcanzarlas pero hay que disfrutar cuando lo logres. Conozco personas inconformes para quienes nada es suficiente y siempre quieren más de lo que tienen. Aprende a gozarte de lo mucho y lo poco, de lo contrario perderás la oportunidad de ser feliz. No desprecies tus bienes. Está bien que desees comprar un carro del año pero no significa que menosprecies el que tienes nombrándolo “pichirilo” y “carcachita”, o la “berenjena de Jehová”. Más bien dile “limosina” y te aseguro que hasta sentirás orgullo al conducirlo. Cuando disfrutas envías buenos mensajes al cielo.
Proverbios 11:24 nos motiva a ser generosos: Hay quienes reparten, y les es añadido más; Y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza.
El tercer enemigo es la avaricia. Nunca retengas más de lo debido. Es bueno guardar y prever para el futuro, pero no te dejes llevar por el impulso de limitarte con tal de guardar compulsivamente. Comparte lo que tienes, aunque eso signifique un bajón en tu cuenta de ahorros. Es difícil entenderlo porque nos enseñaron que repartir significa “quedarse con menos”, pero la Palabra nos dice que esa es una actitud de bendición. Quien acapara no cosecha. Cada vez que repartes algo, depositas en el cielo para que Dios te recompense.
Proverbios 11:25 nos ofrece una gran promesa: El alma generosa será prosperada; Y el que saciare, él también será saciado.
Disfruta dando porque el que reparte es más feliz que quien retiene. Compartiendo es como se recibe en este reino del Señor. Pídele la oportunidad de disfrutar lo que tienes para gozar las bendiciones que aún no tienes y seguramente vendrán. Dale gracias por la empresa, familia y amigos que forman tu vida. Recuerda que Jesús pagó y ahora quiere disfrutar lo que compró, es decir, quiere disfrutarte a ti. Te ama, se deleita en ti y quiere gozarse contigo. Entrégale tu vida y declara que Él y tú se disfrutarán eternamente.
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Pablo fue un apóstol muy productivo. Llenó Asia del Evangelio y nos dejó grandes enseñanzas. Una de ellas está en 2da. de Corintios 12:15: Y yo con el mayor placer gastaré lo mío, y aun yo mismo me gastaré del todo por amor de vuestras almas, aunque amándoos más, sea amado menos.
Esta Palabra tiene que ver con dos tipos de gastos. El que se hace económicamente para obtener algo. En griego esta acción se dice “dapanao”. Y también hay un gasto al que se somete aquello que hemos adquirido. En griego se dice “ecdapanao”. Por ejemplo, cuando compras un par de zapatos haces un gasto, o sea, “dapanao” y esos zapatos se desgastan o sufren “ecdapanao”, conforme los usas.
Desgaste y renovación
Todos nos desgastamos en la vida, es decir que nos sometemos a un “ecdapanao”. Por mucho o poco que se haga, igual nos cansamos y envejecemos. Tal vez unos más rápido que otros, pero es inevitable, nos gastamos hasta terminarnos. Entonces, si el desgaste es inevitable, lo mejor es enfrentarlo con la mejor actitud y placer. Aunque sea difícil, debemos aprender a darnos con alegría en la familia, la iglesia y el trabajo.
Debemos ser personas desgastadas pero renovadas día a día por nuestro ánimo y actitud de servicio.
Respecto al gastar y darnos con placer, podemos identificar dos tipos de personas. El que da con alegría lo poco que tiene y el que no da, aunque tenga. Yo he enfrentado ambos tipos. Me dio mucho gusto recibir la invitación a comer de una persona que conozco y sé que no tiene recursos económicos. Me dijo: “Pastor, quiero honrarlo invitándolo a comer, por favor, permítame hacerlo”. Una actitud semejante conmueve y llena de satisfacción, aunque la invitación sea a un hot dog en la carreta de la esquina.
En otra oportunidad, cuando estaba de visita en el extranjero, una persona me llamó para invitarme a cenar a un lugar muy famoso. Mi esposa y yo nos alegramos muchísimo y nos preparamos bien. En broma le dije que ni desayunara para llegar al lugar con mucha hambre ya que todos los platos eran abundantes y deliciosos. La situación fue incómoda porque comimos a gusto, las hamburguesas realmente eran muy buenas, pero luego de dos horas de haber terminado con el postre, la persona que nos invitó no pedía la cuenta. Finalmente y después de mucho tiempo, me decidí a pedirla y me sorprendí mucho cuando ¡tuve que pagarla! Aunque yo sabía que nuestro anfitrión tenía la capacidad económica para hacerlo. Tuvo una actitud tacaña y descortés porque nunca se invita y no se paga. Personas como ésta, son más “agarradas” que abuelita en transporte público, no se sueltan por más que el bus se mueva violentamente. Esa noche comprendí perfectamente cuando la Palabra dice: “Con los avaros ni comáis”. Hermanos, por favor, seamos de los que comparten lo poco que tienen y no de los que se guardan lo mucho que Dios les ha dado.
Aprender a disfrutar
Eclesiastés 6:1-2 advierte: Hay un mal que he visto debajo del cielo, y muy común entre los hombres: El del hombre a quien Dios da riquezas y bienes y honra, y nada le falta de todo lo que su alma desea; pero Dios no le da facultad de disfrutar de ello, sino que lo disfrutan los extraños. Esto es vanidad, y mal doloroso.
Dios es el proveedor de todas las riquezas, bienes y honra que posees. ¿Qué pasaría si Él viene ante ti y te dice que desea darte abundantes bendiciones? Seguro que los aceptas. La sopa que el Señor nos tiene preparada es perfecta, no podemos pedir más porque incluye todo lo que nuestra alma desea. Sin embargo, está incompleta sin el último ingrediente que es nuestra facultad de disfrutar todo lo que nos ha dado.
Si no has recibido, si estás pasando por alguna prueba, demuestra que disfrutas lo que tienes para que te dé todo lo que aún te falta. Los que quieren tener su carro, demuestren que disfrutan viajar en camioneta aunque sea incómodo. Nota que casi todas son Mercedes Benz, así que utilizas una buena marca de transporte. Dale gracias a Dios porque si te ve disfrutando lo poco, se convencerá de que debe darte mucho más. Con los hijos sucede lo mismo. A veces, pasamos a una tienda donde venden pequeñas cosas a Q9.99 y les compramos algo sencillo como letras magnéticas para que escriban en la refrigeradora. Cuando se las entregas y ves cuánto las disfrutan, deseas darles algo mejor. No lo olvides, las riquezas y honra bajan del cielo, al igual que la facultad de disfrutarlo todo. Cuando demuestras que eres feliz con lo que tienes, le dices al Señor: “disfrutaré lo poco o lo mucho que me has dado, pero si me quieres ver más feliz, dame más”.
Eclesiastés 6:3 continúa con un revelador ejemplo: Aunque el hombre engendrare cien hijos, y viviere muchos años, y los días de su edad fueren numerosos; si su alma no se sació del bien, y también careció de sepultura, yo digo que un abortivo es mejor que él.
Esta persona no tenía la facultad de disfrutar lo que Dios le dio. Para procrear esa familia tan numerosa, seguramente tenía salud y buena posición económica. La bendición más grande es la familia, especialmente si tenemos recursos para mantenerla. Pero dice la Palabra que si no disfrutas lo que tienes, lo mejor sería no haber nacido. El problema cuando nuestra alma no se alimenta y sacia del bien es que permite la presencia del mal. Es en una actitud inconforme con el bien donde se origina la frase: “le gusta por las malas”. Evita que digan eso de ti. Disfruta tu vida. Tienes la esposa que Dios te dio, sáciate y sé feliz con ella. Hoy por la noche, prepara un ambiente romántico con música y velas. Cuando ya esté todo listo, acércate y dile: “mi amor, disfrútame, lo mejor para tu vida está por venir”. Demuestra que eres feliz.
Debes ejercitar tu facultad de disfrutar. No sufras más, no vienes al mundo o a la iglesia a sufrir. Dios gastó y pagó para que nos deleitemos en Él. No hay nada peor que una actitud ingrata que no aprecia lo que recibe. A los padres nos decepciona dar algo a nuestros hijos y sentir que lo reciben con indiferencia, para luego ver aquello tirado por cualquier lugar. El precio que Jesús pagó por nosotros es alto. El mejor mensaje de agradecimiento para el cielo es disfrutar lo que somos y tenemos.
Aprende a dar gracias en todo momento. No hay nada peor que limitarse al disfrutar algo y que alguien ajeno lo tome despúes. Conozco a una persona que compró un reloj muy bueno y costoso. Luego de cierto tiempo que no se lo veía puesto, le pregunté por qué no lo usaba. Me respondió que lo tenía guardado para ocasiones muy especiales. ¡Qué gran error! Usa y gasta lo que tienes, no guardes para evitar que las cosas se gasten, no compraste para atesorar sino para dejar que todo cumpla su propósito. Las personas con yernos y nueras pueden decirlo. Muchas veces guardamos nuestras cosas buenas y cuando nos morimos, le quedan a quienes menos imaginamos. Entonces se hace realidad el refrán: “nadie sabe para quién trabaja”. En mi caso, uso mis relojes para que los futuros esposos de mis hijas los hereden ya disfrutados. No seas de aquellos que guardan todo. Incluso tienen ropa pasada de moda pero se enorgullecen de que está como nueva. Si compran su carro, no lo aceleran para que no se gaste y puede ser que luego se lo roben o choquen. Es mejor entregan las cosas bien gastadas porque para eso han sido fabricadas. Disfrutar es una facultad y debes tenerla, apréndela.
Tres enemigos de aprender a disfrutar
Aunque no los veas, hay tres enemigos que se levantan frente a ti y te impiden disfrutar lo que tienes. El primero es el afán. La preocupación de la vida es tanta que no puedes disfrutarla. Trabajas incansablemente para dar a tus hijos, pero no tienes tiempo de compartir aquello que les provees. Eso es un grave error que debes evitar.
Eclesiastés 5:10 también da una sabia advertencia: El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad.
El segundo enemigo es la ambición desmedida. Es bueno tener metas y exigirse alcanzarlas pero hay que disfrutar cuando lo logres. Conozco personas inconformes para quienes nada es suficiente y siempre quieren más de lo que tienen. Aprende a gozarte de lo mucho y lo poco, de lo contrario perderás la oportunidad de ser feliz. No desprecies tus bienes. Está bien que desees comprar un carro del año pero no significa que menosprecies el que tienes nombrándolo “pichirilo” y “carcachita”, o la “berenjena de Jehová”. Más bien dile “limosina” y te aseguro que hasta sentirás orgullo al conducirlo. Cuando disfrutas envías buenos mensajes al cielo.
Proverbios 11:24 nos motiva a ser generosos: Hay quienes reparten, y les es añadido más; Y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza.
El tercer enemigo es la avaricia. Nunca retengas más de lo debido. Es bueno guardar y prever para el futuro, pero no te dejes llevar por el impulso de limitarte con tal de guardar compulsivamente. Comparte lo que tienes, aunque eso signifique un bajón en tu cuenta de ahorros. Es difícil entenderlo porque nos enseñaron que repartir significa “quedarse con menos”, pero la Palabra nos dice que esa es una actitud de bendición. Quien acapara no cosecha. Cada vez que repartes algo, depositas en el cielo para que Dios te recompense.
Proverbios 11:25 nos ofrece una gran promesa: El alma generosa será prosperada; Y el que saciare, él también será saciado.
Disfruta dando porque el que reparte es más feliz que quien retiene. Compartiendo es como se recibe en este reino del Señor. Pídele la oportunidad de disfrutar lo que tienes para gozar las bendiciones que aún no tienes y seguramente vendrán. Dale gracias por la empresa, familia y amigos que forman tu vida. Recuerda que Jesús pagó y ahora quiere disfrutar lo que compró, es decir, quiere disfrutarte a ti. Te ama, se deleita en ti y quiere gozarse contigo. Entrégale tu vida y declara que Él y tú se disfrutarán eternamente.
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Redención de fuerzas
El Señor es nuestro sustento para enfrentar la adversidad y remontar el vuelo. No te detengas, renueva tus fuerzas.
Mateo 14: 22-24 cuenta: En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud. Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo. Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario.
Jesús tenía la capacidad de discernir los elementos de la naturaleza y envió a Sus discípulos en una barca donde sabía que pasarían cierta aflicción.
Mateo 14:25-26 continúan con la historia: Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar. Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: !!Un fantasma! Y dieron voces de miedo.
El miedo es la primera reacción que tenemos ante la adversidad. Nos da temor el futuro y el miedo nos produce dudas, nos hace llegar a falsas conclusiones y tomar malas decisiones. Ellos veían un fantasma que realmente era Jesús. Las circunstancias adversas nos hacen sobredimensionar los problemas. Cuando Jesús vio su angustia los tranquilizó e inmediatamente Pedro reconoció la voz.
La Palabra muestra tres elementos: ánimo, identificación y dar apoyo para que el temor desaparezca. Esos tres elementos son los nos ayudan a redimir nuestras fuerzas cuando las perdemos por el miedo. Existen dos tipos de agotamiento, el físico y el espiritual. En el caso de los discípulos, efectivamente sentían angustia por la tormenta pero lo que más les afectó fue la falsa posibilidad de encontrarse con un fantasma. Se angustiaron por algo que no era real, fue un agotamiento espiritual. Para empezar a restaurarnos, lo primero es cobrar ánimo y esperanza. Busca la fe de ver las cosas malas como buenas. El segundo paso es voltear a ver a la persona correcta. Cuando Él dijo “soy yo”, Pedro inmediatamente situó su mirada en Jesús y las adversidades pasaron a un plano secundario. El miedo comienza a desaparecer cuando se fija un objetivo que recobra el ánimo.
El verso 28 dice: Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.
Eso se llama ser un buen oportunista. Pedro intentó hacer un trato con el Señor. Negoció para que le demostrara lo que necesitaba. Sucede lo mismo ahora. Cuando en medio de una tribulación buscamos negociar con Dios es porque nuestros anhelos empiezan a recobrar fuerza. Por ridículo que parecía, Pedro vio la posibilidad de caminar en el agua porque tenía el ejemplo de Jesús.
El verso 30 cuenta sobre Pedro: Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: !!Señor, sálvame!
El miedo se manifestó dos veces. La primera antes de intentarlo y la segunda cuando ya tenía los pies sobre el agua. Al iniciar una empresa, puedes sentir miedo antes de hacerlo y también cuando das el primer paso y tomas decisiones basándote en las circunstancias inmediatas.
El verso 31 explica lo que Jesús hizo: Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: !!Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?
Pedro se agotó, tenía toda la fuerza para empezar pero no tuvo la fuerza para terminar. Necesitó un empujoncito adicional y pidió ayuda cuando sintió que se hundía. Si ahora sientes angustia por alguna circunstancia y tienes el agua a los tobillos, no esperes para pedir ayuda. Si Pedro espera a que el agua le llegue a la boca no hubiera podido gritar. Deja de lado tu orgullo y dile al Señor: “hoy te necesito más que nunca. Di el paso de fe que me indicaste, estoy caminando sobre el agua, empecé esta empresa, pero ahora que estoy en medio, siento que el agua me llega al cuello.”
Nuevas fuerzas
Renovar nuestras fuerzas es un proceso. Vimos en la palabra que debemos buscar a Dios que es el redentor, es decir que “hace de nuevo” y compra lo que se había perdido. Cuando Jesús ofrece redimirnos nos está comprando con Su sangre y también nos ofrece comprar de nuevo aquellas cosas que perdimos. En la Palabra dice que debemos entender y tener misericordia para con Jesucristo, porque Él murió para que nuestro ánimo no decayera y no desfallezcamos. Retornar al primer ánimo es algo que podemos lograr sólo con la ayuda de Dios.
Jesús no tuvo una actitud tutelar con Pedro. No lo tomó en Sus brazos y lo consintió. Tampoco fue un líder agresivo que lo agarró del pelo y con una patada lo metió de nuevo a la barca. Su actitud fue tomarlo de la mano y dejarlo caminar por sus propios medios de nuevo hasta la barca. Dios nos deja saborear el éxito cuando nos lo da. La gloria y honra son para Él pero la satisfacción es nuestra. Bendice el fruto del trabajo de tus manos. Dios multiplicará nuestras fuerzas siempre y cuando le busquemos.
Todos necesitamos renovar nuestras fuerzas, como si llenáramos el tanque de gasolina. Tener al Señor en nuestro corazón es una fuente de poder, autoridad y redención de para nuestra fuerzas.
En Isaías 40: 27 de la versión de la biblia al Día leemos: O Jacob o Israel cómo pueden decir que el Señor no ve sus tribulaciones y no procede con justicia.
Dios está pendiente incluso de nuestras tribulaciones y adversidades. Jesús veía a Pedro y sabía que era un hombre hundiéndose por falta de fe, pero también veía los elementos que influían: el viento y la marea que no cesaban. Dios nos revela que tiene empatía con nosotros, nos comprende y ayuda a superar todo. Jamás se fatiga o desmaya. Isaías pone el ejemplo de un Dios todopoderoso que creó hasta los confines de la tierra y que está atento a todo. En el verso 29 asegura: Él da fuerzas al cansado y extenuado y vigor al débil.
El Señor puede darte nuevos ánimos. Jesucristo es el redentor de nuestras fuerzas. La palabra dice que hasta los mancebos quedan sin aliento y los hombres jóvenes se dan por vencidos pero los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas. También dice que ascenderán con alas como de águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán.
Las alas del águila se sustentan de tal manera que vuelan y no se cansan. Las aves y los aviones vuelan por el principio de sustentación que se logra por la resistencia al aire. Si éste no hiciera resistencia, no habría fricción contra las alas y no podrían volar. Es decir que las situaciones adversas te permiten volar. Toma es principio de sustentación para mejorar tu vida. Todas las cosas adversas serán utilizadas para llevarte a un mejor nivel.
Cierta vez tuve que hacer una negociación bancaria. Todo parecía adverso pero debía resolver un problema para obtener unas cartas de crédito y realizar una inversión muy fuerte. Me dieron la cita para devolverme la papelería, pero yo le creí al Señor esta Palabra y le dije “Señor Tú me dices que las cosas adversas funcionarán a mi favor. Te pido un par de buenas alas para extender”. Las alas dobladas no nos sustentan. Isaías dice que somos como alas de águila que usan la resistencia para bien. Entonces, Dios me permitió culminar la negociación y también lograr que el banco fuera cliente de mi empresa. De lo que parecía malo logré obtener bendición.
Todo depende del ánimo con que veamos las cosas. Hay que entrar con las alas extendidas, como las águilas que además, tienen un ojo muy eficiente. Las cámaras que con “steady” que eliminan la vibración, están basadas en los ojos de las águilas que ven una presa y pueden seguirla aunque cambien de altura y velocidad. Esa capacidad de visión es la que pienso que Isaías quería enseñarnos. Si nosotros tenemos la mirada estable y puesta en el Señor, no nos hundiremos. Las circunstancias, el aire y las olas no se interpondrás porque estaremos enfocados y aunque la turbulencia sea fuerte, mantendremos la vista fija en el Señor. Extiende tus brazos, agarra vuelo. Olvida la actitud de brazos caídos y expresión lastimera.
No te detengas
Salmo 92:10 asegura: Pero tú aumentarás mis fuerzas como las del búfalo; Seré ungido con aceite fresco.
Tenemos el ejemplo de dos animales con una capacidad extraordinaria. El búfalo saca fuerzas cuando se siente acorralado. Su mayor energía se despliega cuando está en problemas. Es el enemigo número uno de los leones y el único que puede darle pelea porque tiene mucha fuerza. Si no encuentra comida puede recorrer kilómetros nadando aunque es un animal de 1500 libras con pezuñas y sin aletas. Pero cuando tiene hambre, no mide riesgos para encontrar alimento. Pelea y busca, es capaz de cargar casi el doble de su peso. En Asia se le conoce como el tractor del oriente porque puede cargar grandes cantidades de peso y es difícil que pare.
Esta característica me llamó la atención porque nos son como los burros que empecinados, nadie los hace caminar. Por el contrario, al búfalo no le gusta detenerse, por eso le ponen un yugo que lo obliga a parar. Tomemos este ejemplo para que tu energía venga como consecuencia de seguir trabajando. Si quieres renovar tus fuerzas emocionales, no pares. Es diferente a renovar las fuerzas físicas que requieren descanso.
Imagina que Pedro hubiera decidido detenerse y no pedir ayuda, seguramente se hunde, pero Jesús dice “venid a mi todos los que están cansados”. Debemos ir donde Él está. Dios puede renovar las fuerzas de nuestra alma y decirnos que extendamos las alas porque Él nos levantará. No se vale renunciar y dejar la tarea sin concluir.
Apoyo incondicional
El Salmo 46: 1 asegura: Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
Jesús nunca dejó a Pedro tragar agua. No tuvo que resucitarlo, sólo tomó su mano y le auxilió. Nosotros tenemos un superhéroe, un Dios todopoderoso, creador de los cielos y la tierra que todo lo tiene y todo lo puede. Él quiere regalarte el don de trabajar, ser exitoso y poder disfrutar del fruto de tu esfuerzo.
Isaías 41: 10 continúa prometiendo: No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
Si el Señor lo dijo, es seguro que lo hará. Todo inicia aceptando a Jesús como nuestro Señor y Salvador. Si no tienes en quién confiar, si te sientes solo y desamparado es porque no conoces al Dios todopoderoso, al que puede acompañarte y ayuda en medio de la adversidad. Él tiene el poder y la autoridad para sustentar cualquier cosa por adversa que sea.
Hagamos una confesión de fe y dile como Isaías: “no temeré”. Recuerda tus temores y deséchalos. Enfrenta el miedo y dile en la cara que no te asusta porque Jesús está contigo Cuando afrontas el temor y te abandonas en Sus brazos, Él te sustenta y dice: “no desmayes porque yo soy tu Dios que te esfuerzo y siempre te ayudaré”.
Fuente: cashluna.org
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Mateo 14: 22-24 cuenta: En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud. Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo. Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario.
Jesús tenía la capacidad de discernir los elementos de la naturaleza y envió a Sus discípulos en una barca donde sabía que pasarían cierta aflicción.
Mateo 14:25-26 continúan con la historia: Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar. Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: !!Un fantasma! Y dieron voces de miedo.
El miedo es la primera reacción que tenemos ante la adversidad. Nos da temor el futuro y el miedo nos produce dudas, nos hace llegar a falsas conclusiones y tomar malas decisiones. Ellos veían un fantasma que realmente era Jesús. Las circunstancias adversas nos hacen sobredimensionar los problemas. Cuando Jesús vio su angustia los tranquilizó e inmediatamente Pedro reconoció la voz.
La Palabra muestra tres elementos: ánimo, identificación y dar apoyo para que el temor desaparezca. Esos tres elementos son los nos ayudan a redimir nuestras fuerzas cuando las perdemos por el miedo. Existen dos tipos de agotamiento, el físico y el espiritual. En el caso de los discípulos, efectivamente sentían angustia por la tormenta pero lo que más les afectó fue la falsa posibilidad de encontrarse con un fantasma. Se angustiaron por algo que no era real, fue un agotamiento espiritual. Para empezar a restaurarnos, lo primero es cobrar ánimo y esperanza. Busca la fe de ver las cosas malas como buenas. El segundo paso es voltear a ver a la persona correcta. Cuando Él dijo “soy yo”, Pedro inmediatamente situó su mirada en Jesús y las adversidades pasaron a un plano secundario. El miedo comienza a desaparecer cuando se fija un objetivo que recobra el ánimo.
El verso 28 dice: Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.
Eso se llama ser un buen oportunista. Pedro intentó hacer un trato con el Señor. Negoció para que le demostrara lo que necesitaba. Sucede lo mismo ahora. Cuando en medio de una tribulación buscamos negociar con Dios es porque nuestros anhelos empiezan a recobrar fuerza. Por ridículo que parecía, Pedro vio la posibilidad de caminar en el agua porque tenía el ejemplo de Jesús.
El verso 30 cuenta sobre Pedro: Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: !!Señor, sálvame!
El miedo se manifestó dos veces. La primera antes de intentarlo y la segunda cuando ya tenía los pies sobre el agua. Al iniciar una empresa, puedes sentir miedo antes de hacerlo y también cuando das el primer paso y tomas decisiones basándote en las circunstancias inmediatas.
El verso 31 explica lo que Jesús hizo: Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: !!Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?
Pedro se agotó, tenía toda la fuerza para empezar pero no tuvo la fuerza para terminar. Necesitó un empujoncito adicional y pidió ayuda cuando sintió que se hundía. Si ahora sientes angustia por alguna circunstancia y tienes el agua a los tobillos, no esperes para pedir ayuda. Si Pedro espera a que el agua le llegue a la boca no hubiera podido gritar. Deja de lado tu orgullo y dile al Señor: “hoy te necesito más que nunca. Di el paso de fe que me indicaste, estoy caminando sobre el agua, empecé esta empresa, pero ahora que estoy en medio, siento que el agua me llega al cuello.”
Nuevas fuerzas
Renovar nuestras fuerzas es un proceso. Vimos en la palabra que debemos buscar a Dios que es el redentor, es decir que “hace de nuevo” y compra lo que se había perdido. Cuando Jesús ofrece redimirnos nos está comprando con Su sangre y también nos ofrece comprar de nuevo aquellas cosas que perdimos. En la Palabra dice que debemos entender y tener misericordia para con Jesucristo, porque Él murió para que nuestro ánimo no decayera y no desfallezcamos. Retornar al primer ánimo es algo que podemos lograr sólo con la ayuda de Dios.
Jesús no tuvo una actitud tutelar con Pedro. No lo tomó en Sus brazos y lo consintió. Tampoco fue un líder agresivo que lo agarró del pelo y con una patada lo metió de nuevo a la barca. Su actitud fue tomarlo de la mano y dejarlo caminar por sus propios medios de nuevo hasta la barca. Dios nos deja saborear el éxito cuando nos lo da. La gloria y honra son para Él pero la satisfacción es nuestra. Bendice el fruto del trabajo de tus manos. Dios multiplicará nuestras fuerzas siempre y cuando le busquemos.
Todos necesitamos renovar nuestras fuerzas, como si llenáramos el tanque de gasolina. Tener al Señor en nuestro corazón es una fuente de poder, autoridad y redención de para nuestra fuerzas.
En Isaías 40: 27 de la versión de la biblia al Día leemos: O Jacob o Israel cómo pueden decir que el Señor no ve sus tribulaciones y no procede con justicia.
Dios está pendiente incluso de nuestras tribulaciones y adversidades. Jesús veía a Pedro y sabía que era un hombre hundiéndose por falta de fe, pero también veía los elementos que influían: el viento y la marea que no cesaban. Dios nos revela que tiene empatía con nosotros, nos comprende y ayuda a superar todo. Jamás se fatiga o desmaya. Isaías pone el ejemplo de un Dios todopoderoso que creó hasta los confines de la tierra y que está atento a todo. En el verso 29 asegura: Él da fuerzas al cansado y extenuado y vigor al débil.
El Señor puede darte nuevos ánimos. Jesucristo es el redentor de nuestras fuerzas. La palabra dice que hasta los mancebos quedan sin aliento y los hombres jóvenes se dan por vencidos pero los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas. También dice que ascenderán con alas como de águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán.
Las alas del águila se sustentan de tal manera que vuelan y no se cansan. Las aves y los aviones vuelan por el principio de sustentación que se logra por la resistencia al aire. Si éste no hiciera resistencia, no habría fricción contra las alas y no podrían volar. Es decir que las situaciones adversas te permiten volar. Toma es principio de sustentación para mejorar tu vida. Todas las cosas adversas serán utilizadas para llevarte a un mejor nivel.
Cierta vez tuve que hacer una negociación bancaria. Todo parecía adverso pero debía resolver un problema para obtener unas cartas de crédito y realizar una inversión muy fuerte. Me dieron la cita para devolverme la papelería, pero yo le creí al Señor esta Palabra y le dije “Señor Tú me dices que las cosas adversas funcionarán a mi favor. Te pido un par de buenas alas para extender”. Las alas dobladas no nos sustentan. Isaías dice que somos como alas de águila que usan la resistencia para bien. Entonces, Dios me permitió culminar la negociación y también lograr que el banco fuera cliente de mi empresa. De lo que parecía malo logré obtener bendición.
Todo depende del ánimo con que veamos las cosas. Hay que entrar con las alas extendidas, como las águilas que además, tienen un ojo muy eficiente. Las cámaras que con “steady” que eliminan la vibración, están basadas en los ojos de las águilas que ven una presa y pueden seguirla aunque cambien de altura y velocidad. Esa capacidad de visión es la que pienso que Isaías quería enseñarnos. Si nosotros tenemos la mirada estable y puesta en el Señor, no nos hundiremos. Las circunstancias, el aire y las olas no se interpondrás porque estaremos enfocados y aunque la turbulencia sea fuerte, mantendremos la vista fija en el Señor. Extiende tus brazos, agarra vuelo. Olvida la actitud de brazos caídos y expresión lastimera.
No te detengas
Salmo 92:10 asegura: Pero tú aumentarás mis fuerzas como las del búfalo; Seré ungido con aceite fresco.
Tenemos el ejemplo de dos animales con una capacidad extraordinaria. El búfalo saca fuerzas cuando se siente acorralado. Su mayor energía se despliega cuando está en problemas. Es el enemigo número uno de los leones y el único que puede darle pelea porque tiene mucha fuerza. Si no encuentra comida puede recorrer kilómetros nadando aunque es un animal de 1500 libras con pezuñas y sin aletas. Pero cuando tiene hambre, no mide riesgos para encontrar alimento. Pelea y busca, es capaz de cargar casi el doble de su peso. En Asia se le conoce como el tractor del oriente porque puede cargar grandes cantidades de peso y es difícil que pare.
Esta característica me llamó la atención porque nos son como los burros que empecinados, nadie los hace caminar. Por el contrario, al búfalo no le gusta detenerse, por eso le ponen un yugo que lo obliga a parar. Tomemos este ejemplo para que tu energía venga como consecuencia de seguir trabajando. Si quieres renovar tus fuerzas emocionales, no pares. Es diferente a renovar las fuerzas físicas que requieren descanso.
Imagina que Pedro hubiera decidido detenerse y no pedir ayuda, seguramente se hunde, pero Jesús dice “venid a mi todos los que están cansados”. Debemos ir donde Él está. Dios puede renovar las fuerzas de nuestra alma y decirnos que extendamos las alas porque Él nos levantará. No se vale renunciar y dejar la tarea sin concluir.
Apoyo incondicional
El Salmo 46: 1 asegura: Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
Jesús nunca dejó a Pedro tragar agua. No tuvo que resucitarlo, sólo tomó su mano y le auxilió. Nosotros tenemos un superhéroe, un Dios todopoderoso, creador de los cielos y la tierra que todo lo tiene y todo lo puede. Él quiere regalarte el don de trabajar, ser exitoso y poder disfrutar del fruto de tu esfuerzo.
Isaías 41: 10 continúa prometiendo: No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
Si el Señor lo dijo, es seguro que lo hará. Todo inicia aceptando a Jesús como nuestro Señor y Salvador. Si no tienes en quién confiar, si te sientes solo y desamparado es porque no conoces al Dios todopoderoso, al que puede acompañarte y ayuda en medio de la adversidad. Él tiene el poder y la autoridad para sustentar cualquier cosa por adversa que sea.
Hagamos una confesión de fe y dile como Isaías: “no temeré”. Recuerda tus temores y deséchalos. Enfrenta el miedo y dile en la cara que no te asusta porque Jesús está contigo Cuando afrontas el temor y te abandonas en Sus brazos, Él te sustenta y dice: “no desmayes porque yo soy tu Dios que te esfuerzo y siempre te ayudaré”.
Fuente: cashluna.org
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domingo, 2 de mayo de 2010
Para ver la gloria de Dios, debes quitarte el velo
Nos hallamos frente a un tiempo en que muchos mantienen las glorias pasadas como carta de presentación, y entonces echan un velo sobre éstas para que los demás no vean que las mismas han ido decreciendo hasta dejar de existir; son éstos quienes emplean los conocimientos humanos y mediante ellos pretenden engañar al pueblo de Dios tal como nos dice la Palabra que “hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.
Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas” 2 Pedro 2:1-3.
Es tiempo de que el pueblo de Dios adquiera madurez espiritual en el Señor, dejando de alimentarse solamente con leche para hacerlo ya con alimento sólido, pues “todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal” Hebreos 5:13-14; es tiempo en que sea el mismo pueblo de Dios quien discierna los espíritus que se mueven a su alrededor a fin de tomar distancia de aquellos que solo les llevarán a la perdición y alejamiento del Señor...
Es lamentable ver como preciosos siervos del Señor permanecen errantes o en congregaciones donde no se predica la sana doctrina, y mas lamentable es cuando vemos que lo hacen no por falta de conocimientos sino a consecuencia de que no permiten que sea el Espíritu Santo quien les redarguya e indique donde establecerse; no permiten que sea el Espíritu quien les guíe pues se sienten atraídos por las glorias aparentes que dan la antigüedad en la obra, el tamaño de la congregación, si la alabanza es bonita, o cuantas otras cosas irrelevantes, y sin darse cuenta, están desechando o postergando el ministerio o la obra de Dios en sus vidas.
Son éstos los que han dejado que su pensamiento, la mente y el corazón se cubra con un velo que les impide ver más allá, y está dado fundamentalmente por la falta de conversión verdadera al Señor; ese velo es el que les impide ver la gloria verdadera del Espíritu manifiesta en sus vidas, la gloria que les brinda la libertad en Cristo, y se ocupa de ocultar aquellas que ya han sido abolidas por el Señor a consecuencia de resultar obsoletas o por haberse desviado de la sana doctrina sus poseedores.
Frente a esta realidad existente en el pueblo de Dios, es que nos resulta necesario estar muy atentos a la voz y guía del Señor a fin de podernos quitar el velo que nos ciega para impedirnos ver la gloria verdadera de Cristo, y que es la que nos lleva a andar de gloria en gloria, de victoria en victoria, en la libertad que solo Jesús nos puede brindar; son éstos los que “Irán de poder en poder; (y) Verán a Dios en Sion” Salmo 84:7.
Leamos la Palabra de Dios en 2 Corintios 3:11-17 “Porque si lo que perece tuvo gloria, mucho más glorioso será lo que permanece. Así que, teniendo tal esperanza, usamos de mucha franqueza; y no como Moisés, que ponía un velo sobre su rostro, para que los hijos de Israel no fijaran la vista en el fin de aquello que había de ser abolido. Pero el entendimiento de ellos se embotó; porque hasta el día de hoy, cuando leen el antiguo pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el cual por Cristo es quitado. Y aun hasta el día de hoy, cuando se lee a Moisés, el velo está puesto sobre el corazón de ellos. Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará. Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad”.
En estos tiempos, como siervos de Dios vemos cómo preciosos ministerios son desechados o postergados por aquellos a quienes el Señor se los entregara, a consecuencia de permanecer obnubilados por lo que un día vieron, o con su conocimiento embotado como dice la Palabra en lo literal de la Palabra escrita que les mantiene aún en el Antiguo Testamento, pero lejos del Espíritu que vino a derramar Jesucristo en el Nuevo Testamento; eso les impide su desarrollo espiritual y hacer la obra del Señor en plenitud, ya que nos dice la Escritura que “recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo” Hechos 1:8.
Cuando Moisés descendió de hablar con Dios, su rostro resplandecía de tal manera que debió cubrirlo con un velo pues el pueblo no podía soportar tal resplandor, y ese velo permanece sobre el corazón de los judíos cuando leen la ley, eso les impide ver la gloria de Jesucristo; pero hay también un velo que cubre el corazón y la mente de aquellos que se quedaron soñando con el tiempo pasado, con la rigidez de la Ley que comenzaba a fenecer al tiempo que Jesús crecía para mostrar su gloria, ya que “aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad” Juan 1:14.
La gloria del viejo pacto era pasajera, poco a poco iba palideciendo tras el velo que cubría el rostro de Moisés; y no tan solo que se eclipsa frente a la gloria del evangelio, sino que llega a desaparecer ante la eternidad del nuevo pacto establecido por Dios y sellado con la sangre de Jesucristo.
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Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas” 2 Pedro 2:1-3.
Es tiempo de que el pueblo de Dios adquiera madurez espiritual en el Señor, dejando de alimentarse solamente con leche para hacerlo ya con alimento sólido, pues “todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal” Hebreos 5:13-14; es tiempo en que sea el mismo pueblo de Dios quien discierna los espíritus que se mueven a su alrededor a fin de tomar distancia de aquellos que solo les llevarán a la perdición y alejamiento del Señor...
Es lamentable ver como preciosos siervos del Señor permanecen errantes o en congregaciones donde no se predica la sana doctrina, y mas lamentable es cuando vemos que lo hacen no por falta de conocimientos sino a consecuencia de que no permiten que sea el Espíritu Santo quien les redarguya e indique donde establecerse; no permiten que sea el Espíritu quien les guíe pues se sienten atraídos por las glorias aparentes que dan la antigüedad en la obra, el tamaño de la congregación, si la alabanza es bonita, o cuantas otras cosas irrelevantes, y sin darse cuenta, están desechando o postergando el ministerio o la obra de Dios en sus vidas.
Son éstos los que han dejado que su pensamiento, la mente y el corazón se cubra con un velo que les impide ver más allá, y está dado fundamentalmente por la falta de conversión verdadera al Señor; ese velo es el que les impide ver la gloria verdadera del Espíritu manifiesta en sus vidas, la gloria que les brinda la libertad en Cristo, y se ocupa de ocultar aquellas que ya han sido abolidas por el Señor a consecuencia de resultar obsoletas o por haberse desviado de la sana doctrina sus poseedores.
Frente a esta realidad existente en el pueblo de Dios, es que nos resulta necesario estar muy atentos a la voz y guía del Señor a fin de podernos quitar el velo que nos ciega para impedirnos ver la gloria verdadera de Cristo, y que es la que nos lleva a andar de gloria en gloria, de victoria en victoria, en la libertad que solo Jesús nos puede brindar; son éstos los que “Irán de poder en poder; (y) Verán a Dios en Sion” Salmo 84:7.
Leamos la Palabra de Dios en 2 Corintios 3:11-17 “Porque si lo que perece tuvo gloria, mucho más glorioso será lo que permanece. Así que, teniendo tal esperanza, usamos de mucha franqueza; y no como Moisés, que ponía un velo sobre su rostro, para que los hijos de Israel no fijaran la vista en el fin de aquello que había de ser abolido. Pero el entendimiento de ellos se embotó; porque hasta el día de hoy, cuando leen el antiguo pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el cual por Cristo es quitado. Y aun hasta el día de hoy, cuando se lee a Moisés, el velo está puesto sobre el corazón de ellos. Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará. Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad”.
En estos tiempos, como siervos de Dios vemos cómo preciosos ministerios son desechados o postergados por aquellos a quienes el Señor se los entregara, a consecuencia de permanecer obnubilados por lo que un día vieron, o con su conocimiento embotado como dice la Palabra en lo literal de la Palabra escrita que les mantiene aún en el Antiguo Testamento, pero lejos del Espíritu que vino a derramar Jesucristo en el Nuevo Testamento; eso les impide su desarrollo espiritual y hacer la obra del Señor en plenitud, ya que nos dice la Escritura que “recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo” Hechos 1:8.
Cuando Moisés descendió de hablar con Dios, su rostro resplandecía de tal manera que debió cubrirlo con un velo pues el pueblo no podía soportar tal resplandor, y ese velo permanece sobre el corazón de los judíos cuando leen la ley, eso les impide ver la gloria de Jesucristo; pero hay también un velo que cubre el corazón y la mente de aquellos que se quedaron soñando con el tiempo pasado, con la rigidez de la Ley que comenzaba a fenecer al tiempo que Jesús crecía para mostrar su gloria, ya que “aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad” Juan 1:14.
La gloria del viejo pacto era pasajera, poco a poco iba palideciendo tras el velo que cubría el rostro de Moisés; y no tan solo que se eclipsa frente a la gloria del evangelio, sino que llega a desaparecer ante la eternidad del nuevo pacto establecido por Dios y sellado con la sangre de Jesucristo.
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La oscuridad no tiene sentido!!!
Grandes acontecimientos han marcado el curso de la historia de la humanidad, muchos se han atribuido el gran avance que la sociedad contemporánea ha logrado en todos los niveles, sin embargo no ha sido fácil llegar al día actual, conflictos, muertes, tragedias, hombres y mujeres que han contribuido significativamente de una u otra manera, para bien o para mal, hoy yacen en tumbas, como parte del polvo de la tierra.
Pero solo uno, vive eternamente, en el corazón de su pueblo, su tumba está vacía, por que ha sido el único que venció a la muerte, para resucitar y traer luz en medio de la oscuridad, él escribió con su preciosa sangre el mayor hecho en el transcurso de la historia mundial, su nombre: Jesús de Nazaret, su mayor hazaña: Salvar a la humanidad Con las manos y los pies clavados en un madero, morir y resucitar para traer salvación. ¿Por qué carece de sentido un mundo inmerso en tinieblas? ¿Qué representa la resurrección de Jesús? A la luz de esta Palabra, la oscuridad no tiene sentido por que:
1. EN JESUCRISTO, TODOS TENEMOS UN NUEVO AMANECER (V1-V2):
Quisiera por un momento, para efectos de comprensión de este texto bíblico, que hagamos un ejercicio mental: Vamos a describir el ambiente de un sepulcro, primero hagámoslo con uno semejante a una habitación, y luego, con uno de tamaño normal. Establezcamos, además, que una persona viva, habite por un largo periodo en uno y otro hábitat. En el primer de los casos, lógicamente existirá mayor espacio para moverse, mas sin embargo, habrá frío o calor dependiendo de las condiciones climáticas del lugar, de igual manera el habitante de este ambiente, tarde o temprano se asfixiará por la falta de oxigeno y su organismo, perderá vigor por la ausencia de luz solar, alimentos, y de la interacción con el medio externo.
Las mismas condiciones se presentaran en el segundo sepulcro, solo, que habrá una restricción más limitada de movimiento, dado sus pequeñas dimensiones, además en ambos, el individuo, perderá su plena capacidad. ¿A qué viene esta comparación? La respuesta no se hace esperar, el mundo entero, puede asociarse a un gran sepulcro, pues aquellas condiciones, también se repiten aquí, Jesús dijo en Juan 16:17: “…
En el mundo tendréis aflicciones, pero confiad, yo he vencido al mundo” millones de personas, se sienten asfixiadas por la opresión producida por el mundo, otras tantas, se encuentran caminando sin dirección, sin sentido, extraviadas en la oscuridad el mundo, muchos perdieron la comunicación con Dios e incluso con sus semejantes, aspecto que se traduce en personas, frías, apáticas, y desesperanzados y muchos más, ahora se encuentran debilitados, han perdido sus capacidades, dilapidadas, en la oscuridad de los malos consejos y el mal vivir.
Marta y María, se aferraron a un sepulcro, un sepulcro normal, representa la muerte, asimismo la vida de muchas personas está aferradas al sepulcro del mundo, están aferradas a lo que esto representa, lo inanimado, lo que ya no es, se empeñan en caminar una y otra vez por los pasillos oscuros y fríos de las catacumbas, don de ya no hay vida.
Solo un evento extraordinario o sobrenatural, les hará reaccionar, un evento que haga derrumbar la muralla o piedra que les impide salir del sepulcro. A la luz de este verso bíblico, el terremoto representa, significa el “sacudón” que mueve a estas personas y las obliga a salir del sepulcro, cuando se produce un terremoto, en los cementerios, donde reposan miles de cadáveres, es muy común ver la exposición de los restos humanos, producto de estos movimientos telúricos.
De igual manera, la vida de muchas personas, incluyendo la mía, ha sido cambiada, producto de eventos, que nos han obligado a salir del sepulcro de la muerte, para caminar en la senda de la luz en Cristo Jesús.
Jesús experimentó esta situación, él quiso hacerlo, quiso sentir la asfixia del mundo, el frío de la humanidad ante su propósito, la ceguera espiritual de las personas, ante su Palabra , el se sumió en el sepulcro de la humanidad y fue llevado hasta uno real, solo para que tu y yo saliéramos de la oscuridad del pecado y camináramos en el camino de su luz, el hizo lo que ninguna persona ha hecho hasta ahora, resucitar de aquel sepulcro, ara ser coronado como El Rey e la Gloria y darnos la salvación como el más grande regalo de cuantos hayamos recibido. ¡Aleluya!
2. LA PRESENCIA DE JESÚS ES CLARIDAD, ES VIDA (V3-V5):
En el evangelio de Juan (8:12) Jesús se proclama como la luz del mundo, afirmando que el que lo sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida; que maravillosa promesa, basta que una persona quiera salir de la oscuridad de las cavernas frías en que se encuentra, para que sea guiado por el Maestro y comience a ver la claridad al final del túnel, donde el príncipe de la potestad del aire (Efesios 2: 1-6) lo tenía atrapado.
Déjame revelarte una verdad, las causas del apagón en el interruptor de la salvación, lo constituyen, los deseos de la carne, la ira y los pensamientos que el diablo coloca en la mente de las personas, para robarles la paz y la bendición que El Señor Jesús les obsequió, con el sacrificio de la cruz. Solo el encendido de su corazón, le levantará de entre los muertos y permitirán, que resplandezca la presencia de Cristo en sus vidas, alumbrándole con su precioso resplandor (Efesios 5:14)
La presencia de Jesús durante su ministerio, produjo temor en el reino de la oscuridad, el mundo de la muerte tembló, por que anticipaba su derrota en la Cruz del Calvario y efectivamente, Dios nos libró del poder de las tinieblas y nos trajo al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre y el perdón de los pecados (Colosenses 1: 13-14) ¡Aleluya!
Señala La Biblia (Lucas 15) como un hombre le exigió a su padre su parte de la herencia que le correspondía, aún sabiendo que gran parte de lo que su padre poseía, le pertenecía, sin embargo, pudo más su deseo por sumirse en la mas profunda oscuridad, del pecado, del hambre y de la miseria humana y aupado por los pensamientos de maldad que el maligno inyectó en su mente, se fue, hasta que un día en plena oscuridad, tomó la decisión sabia de levantarse e ir a su padre y decirle: padre perdóname por que he pecado contra ti y contra el cielo, ya no soy digno de hacerme llamar tu hijo, trátame como a uno de tus siervos, esta decisión, movió la misericordia de aquel padre, quien alegrándose por que su hijo quien creía muerto, estaba vivo , le perdonó y le colmó de favores. El Señor hace un llamado: ¡Levántese todo el que camina en la oscuridad del mundo, aquel que camina entre los muertos y le alumbrará Cristo, le señalará el camino de santidad, nunca mas tendrá frío, por que el fuego Santo de su Espíritu, le calentará! ¡Aleluya!
3. LAS TINIEBLAS SE DISIPAN, PREDICANDO AL CRISTO VIVO (V6-V10)
Seguramente que la muerte de Jesús produjo hechos significativos, que marcó para ese momento, la vida de sus discípulos:
• Decepción: Al ver que lo dejaron todo por seguir al Mesías, jamás pensaron que podía morir y mucho menos al lado de dos delincuentes.
• Temor: Se sintieron perseguidos, atemorizados, solos al ver que no estaba quien les infundía aliento y palabra de vida.
• Desanimados: Pues ahora, tendrían que volver a sus antiguos oficios, recuperar el “tiempo perdido” y volver a comenzar, tarea nada fácil, si no se dispone de la ayuda divina de Dios.
Más sin embargo, todo este cuadro deprimente en la vida de los seguidores del Rey de la Gloría, pronto cambió, bastó solo tres días, para que recobraran nuevas fuerzas, para que volviera el aliento de vida, la noticia de una tumba vacía, predecía, lo que hasta hoy es el mayor acontecimiento ocurrido a lo largo de la historia de la humanidad, la tumba vacía del Maestro significaba que había resucitado, que venció a la muerte y por lo tanto era necesario proclamar las buenas nuevas, ¡ Jesucristo no está muerto, Jesucristo está vivo! ¡Aleluya!
El mismo Dios envió a su ángel para confirmar el mandato que Jesús daría, luego a sus apóstoles, id y decid a sus discípulos, a los que creen en él, que el Maestro vive, como la prueba irrefutable de que nuestro Dios, no es un dios de muertos, sino el Único, el Shadai, el Principio y el Fin, el eterno Yo Soy, ¡Aleluya! El mismo gozo que sentirían ellos, cuando Jesús en persona se les apareció y les dijo: ¡Paz a vosotros!, es el mismo gozo que debes sentir este día, cuando la palabra de vida de Jesús está llegando a ti, el mismo gozo que debes sentir cuando proclames y prediques, el mensaje de fe, esperanza y amor, contenido en su evangelio.
No te avergüences del evangelio por que es poder de Dios para los que creen en él (Romanos 1:16), lo mas hermoso que puede ocurrir en una persona, es que viva por un principio y cuando se trata de Jesucristo, créeme que es el mejor principio, pues su palabra predicada a aquellos que tienen una idea distorsionada acerca del Señor, no solo trae salvación a sus vidas, sino que cubre multitud de pecados, además que compartes con otros, la alegría y el gozo de tener la ciudadanía en Cristo Jesús ¡Aleluya!
CONCLUSIÓN
No te aferres al sepulcro del mundo, solo existe en él, un ambiente frío, oscuro, que te imposibilita comunicarte con Dios y que además, te debilita en todas las áreas de la vida, no esperes la llegada de un terremoto o una tormenta en la vida, eres la luz del mundo y como Jesús lo dice en su palabra: Levántate y resplandece por que te alumbra Cristo Jesús, camina en la claridad de la salvación , lleva la luz de la palabra, del evangelio a los que no han tenido la oportunidad de escucharlo y motiva, la caída de las vendas que cubren los ojos del corazón de estas personas proclama con alegría y gozo, que Jesucristo es el Rey y está vivo, anhelando entrar en la vida de quienes lo necesiten.
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Dios le bendiga!!!
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Pero solo uno, vive eternamente, en el corazón de su pueblo, su tumba está vacía, por que ha sido el único que venció a la muerte, para resucitar y traer luz en medio de la oscuridad, él escribió con su preciosa sangre el mayor hecho en el transcurso de la historia mundial, su nombre: Jesús de Nazaret, su mayor hazaña: Salvar a la humanidad Con las manos y los pies clavados en un madero, morir y resucitar para traer salvación. ¿Por qué carece de sentido un mundo inmerso en tinieblas? ¿Qué representa la resurrección de Jesús? A la luz de esta Palabra, la oscuridad no tiene sentido por que:
1. EN JESUCRISTO, TODOS TENEMOS UN NUEVO AMANECER (V1-V2):
Quisiera por un momento, para efectos de comprensión de este texto bíblico, que hagamos un ejercicio mental: Vamos a describir el ambiente de un sepulcro, primero hagámoslo con uno semejante a una habitación, y luego, con uno de tamaño normal. Establezcamos, además, que una persona viva, habite por un largo periodo en uno y otro hábitat. En el primer de los casos, lógicamente existirá mayor espacio para moverse, mas sin embargo, habrá frío o calor dependiendo de las condiciones climáticas del lugar, de igual manera el habitante de este ambiente, tarde o temprano se asfixiará por la falta de oxigeno y su organismo, perderá vigor por la ausencia de luz solar, alimentos, y de la interacción con el medio externo.
Las mismas condiciones se presentaran en el segundo sepulcro, solo, que habrá una restricción más limitada de movimiento, dado sus pequeñas dimensiones, además en ambos, el individuo, perderá su plena capacidad. ¿A qué viene esta comparación? La respuesta no se hace esperar, el mundo entero, puede asociarse a un gran sepulcro, pues aquellas condiciones, también se repiten aquí, Jesús dijo en Juan 16:17: “…
En el mundo tendréis aflicciones, pero confiad, yo he vencido al mundo” millones de personas, se sienten asfixiadas por la opresión producida por el mundo, otras tantas, se encuentran caminando sin dirección, sin sentido, extraviadas en la oscuridad el mundo, muchos perdieron la comunicación con Dios e incluso con sus semejantes, aspecto que se traduce en personas, frías, apáticas, y desesperanzados y muchos más, ahora se encuentran debilitados, han perdido sus capacidades, dilapidadas, en la oscuridad de los malos consejos y el mal vivir.
Marta y María, se aferraron a un sepulcro, un sepulcro normal, representa la muerte, asimismo la vida de muchas personas está aferradas al sepulcro del mundo, están aferradas a lo que esto representa, lo inanimado, lo que ya no es, se empeñan en caminar una y otra vez por los pasillos oscuros y fríos de las catacumbas, don de ya no hay vida.
Solo un evento extraordinario o sobrenatural, les hará reaccionar, un evento que haga derrumbar la muralla o piedra que les impide salir del sepulcro. A la luz de este verso bíblico, el terremoto representa, significa el “sacudón” que mueve a estas personas y las obliga a salir del sepulcro, cuando se produce un terremoto, en los cementerios, donde reposan miles de cadáveres, es muy común ver la exposición de los restos humanos, producto de estos movimientos telúricos.
De igual manera, la vida de muchas personas, incluyendo la mía, ha sido cambiada, producto de eventos, que nos han obligado a salir del sepulcro de la muerte, para caminar en la senda de la luz en Cristo Jesús.
Jesús experimentó esta situación, él quiso hacerlo, quiso sentir la asfixia del mundo, el frío de la humanidad ante su propósito, la ceguera espiritual de las personas, ante su Palabra , el se sumió en el sepulcro de la humanidad y fue llevado hasta uno real, solo para que tu y yo saliéramos de la oscuridad del pecado y camináramos en el camino de su luz, el hizo lo que ninguna persona ha hecho hasta ahora, resucitar de aquel sepulcro, ara ser coronado como El Rey e la Gloria y darnos la salvación como el más grande regalo de cuantos hayamos recibido. ¡Aleluya!
2. LA PRESENCIA DE JESÚS ES CLARIDAD, ES VIDA (V3-V5):
En el evangelio de Juan (8:12) Jesús se proclama como la luz del mundo, afirmando que el que lo sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida; que maravillosa promesa, basta que una persona quiera salir de la oscuridad de las cavernas frías en que se encuentra, para que sea guiado por el Maestro y comience a ver la claridad al final del túnel, donde el príncipe de la potestad del aire (Efesios 2: 1-6) lo tenía atrapado.
Déjame revelarte una verdad, las causas del apagón en el interruptor de la salvación, lo constituyen, los deseos de la carne, la ira y los pensamientos que el diablo coloca en la mente de las personas, para robarles la paz y la bendición que El Señor Jesús les obsequió, con el sacrificio de la cruz. Solo el encendido de su corazón, le levantará de entre los muertos y permitirán, que resplandezca la presencia de Cristo en sus vidas, alumbrándole con su precioso resplandor (Efesios 5:14)
La presencia de Jesús durante su ministerio, produjo temor en el reino de la oscuridad, el mundo de la muerte tembló, por que anticipaba su derrota en la Cruz del Calvario y efectivamente, Dios nos libró del poder de las tinieblas y nos trajo al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre y el perdón de los pecados (Colosenses 1: 13-14) ¡Aleluya!
Señala La Biblia (Lucas 15) como un hombre le exigió a su padre su parte de la herencia que le correspondía, aún sabiendo que gran parte de lo que su padre poseía, le pertenecía, sin embargo, pudo más su deseo por sumirse en la mas profunda oscuridad, del pecado, del hambre y de la miseria humana y aupado por los pensamientos de maldad que el maligno inyectó en su mente, se fue, hasta que un día en plena oscuridad, tomó la decisión sabia de levantarse e ir a su padre y decirle: padre perdóname por que he pecado contra ti y contra el cielo, ya no soy digno de hacerme llamar tu hijo, trátame como a uno de tus siervos, esta decisión, movió la misericordia de aquel padre, quien alegrándose por que su hijo quien creía muerto, estaba vivo , le perdonó y le colmó de favores. El Señor hace un llamado: ¡Levántese todo el que camina en la oscuridad del mundo, aquel que camina entre los muertos y le alumbrará Cristo, le señalará el camino de santidad, nunca mas tendrá frío, por que el fuego Santo de su Espíritu, le calentará! ¡Aleluya!
3. LAS TINIEBLAS SE DISIPAN, PREDICANDO AL CRISTO VIVO (V6-V10)
Seguramente que la muerte de Jesús produjo hechos significativos, que marcó para ese momento, la vida de sus discípulos:
• Decepción: Al ver que lo dejaron todo por seguir al Mesías, jamás pensaron que podía morir y mucho menos al lado de dos delincuentes.
• Temor: Se sintieron perseguidos, atemorizados, solos al ver que no estaba quien les infundía aliento y palabra de vida.
• Desanimados: Pues ahora, tendrían que volver a sus antiguos oficios, recuperar el “tiempo perdido” y volver a comenzar, tarea nada fácil, si no se dispone de la ayuda divina de Dios.
Más sin embargo, todo este cuadro deprimente en la vida de los seguidores del Rey de la Gloría, pronto cambió, bastó solo tres días, para que recobraran nuevas fuerzas, para que volviera el aliento de vida, la noticia de una tumba vacía, predecía, lo que hasta hoy es el mayor acontecimiento ocurrido a lo largo de la historia de la humanidad, la tumba vacía del Maestro significaba que había resucitado, que venció a la muerte y por lo tanto era necesario proclamar las buenas nuevas, ¡ Jesucristo no está muerto, Jesucristo está vivo! ¡Aleluya!
El mismo Dios envió a su ángel para confirmar el mandato que Jesús daría, luego a sus apóstoles, id y decid a sus discípulos, a los que creen en él, que el Maestro vive, como la prueba irrefutable de que nuestro Dios, no es un dios de muertos, sino el Único, el Shadai, el Principio y el Fin, el eterno Yo Soy, ¡Aleluya! El mismo gozo que sentirían ellos, cuando Jesús en persona se les apareció y les dijo: ¡Paz a vosotros!, es el mismo gozo que debes sentir este día, cuando la palabra de vida de Jesús está llegando a ti, el mismo gozo que debes sentir cuando proclames y prediques, el mensaje de fe, esperanza y amor, contenido en su evangelio.
No te avergüences del evangelio por que es poder de Dios para los que creen en él (Romanos 1:16), lo mas hermoso que puede ocurrir en una persona, es que viva por un principio y cuando se trata de Jesucristo, créeme que es el mejor principio, pues su palabra predicada a aquellos que tienen una idea distorsionada acerca del Señor, no solo trae salvación a sus vidas, sino que cubre multitud de pecados, además que compartes con otros, la alegría y el gozo de tener la ciudadanía en Cristo Jesús ¡Aleluya!
CONCLUSIÓN
No te aferres al sepulcro del mundo, solo existe en él, un ambiente frío, oscuro, que te imposibilita comunicarte con Dios y que además, te debilita en todas las áreas de la vida, no esperes la llegada de un terremoto o una tormenta en la vida, eres la luz del mundo y como Jesús lo dice en su palabra: Levántate y resplandece por que te alumbra Cristo Jesús, camina en la claridad de la salvación , lleva la luz de la palabra, del evangelio a los que no han tenido la oportunidad de escucharlo y motiva, la caída de las vendas que cubren los ojos del corazón de estas personas proclama con alegría y gozo, que Jesucristo es el Rey y está vivo, anhelando entrar en la vida de quienes lo necesiten.
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Doctrinas esenciales de la Biblia - Algo que debería usted saber!!!
La Biblia
Ya que Dios existe, también la Palabra de Dios debe existir, pues ¿no se comunicaría el Creador con Su creación? Puesto que Dios nos creó como seres racionales y ya que El nos ama lo suficiente para proveer por nosotros, seguramente El desea comunicarse con nosotros y así cumplir Su propósito para la creación. Todos los seres inteligentes buscan comunicarse, y la Inteligencia Suprema no es una excepción.
Esperaríamos que Dios registraría Su mensaje en forma escrita, el medio histórico más apropiado para la precisión, la preservación, y la propagación. Y la siguiente evidencia demuestra de una manera convencedora que la Biblia es la Palabra única de Dios al hombre en forma escrita:
(1) sus pretensiones únicas
(2) su autoridad autovindicatoria
(3) el testimonio de los apóstoles y profetas
(4) la integridad de Jesucristo, quien endosó el Antiguo Testamento y comisionó a los escritores del Nuevo
(5) la naturaleza y calidad de su contenido
(6) su superioridad moral
(7) su unidad, a pesar de mas de cuarenta escritores abarcando mas de 1,600 años
(8) la falta de una alternativa creíble
(9) su concordia con la historia, la arqueología, y la ciencia
(10) su indestructibilidad
(11) su universalidad
(12) su influencia sobre la sociedad
(13) el testimonio del Espíritu
(14) su poder para cambiar vidas
(15) sus promesas y sus milagros cumplidos
(16) sus profecías cumplidas
(17) la falta de una explicación alternativa de su origen.
Ciertamente esperaríamos que la Palabra de Dios se identificaría como tal, y cada libro de la Biblia pretende, ya sea directa o indirectamente, ser la Palabra de Dios. De todos los libros de las grandes religiones del mundo, solo un libro fuera de la Biblia se jacta de igual autoridad el Korán y su contenido imaginativo y contradictorio no apoya su pretensión.
El libro más moral del mundo, la Biblia, no proclamaría la mentira más grande del mundo. Nadie fuera de Dios podría haber sido el autor de la Biblia, pues seres buenos no profesarían falsamente ser divinamente inspirados, y seres malos no enseñarían una moralidad tan alta. La Biblia es inspirada por Dios, literalmente “respirada de Dios.”
“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia” (II Timoteo 3:16). Los santos hombres de Dios escribieron siendo inspirados por el Espíritu Santo (II Pedro 1:21)...
La inspiración se extiende a todas partes de la Biblia y a cada palabra. Aunque los escritores humanos escogieron palabras que reflejaban su idioma, cultura, personalidad, circunstancias, y estilo, Dios guió el proceso de manera que cada palabra comunicaría con certeza Su mensaje. Como resultado, la Biblia es infalible, inerrante, y la única autoridad para doctrina y vida cristiana. La Biblia es verdad.
Los treinta y nueve libros del Antiguo Testamento fueron reconocidos como Escrituras por los hebreos antiguos, y Jesús y los apóstoles citaron de o aludieron a casi todas ellas. Los veintisiete libros del Nuevo Testamento fueron aceptados por los Cristianos desde los tiempos más tempranos, incluso los contemporáneos de los escritores en la mayoría de los casos (II Pedro 3:15-16), y son reconocidos como Escrituras por toda la Cristiandad.
A veces pueden surgir errores al copiar, traducir, o imprimir las Escrituras, pero Dios ha mantenido Su mano sobre el proceso de transmisión para preservar Su palabra para siempre (Salmo 100:5). La exactitud del texto hebreo del Antiguo Testamento fue protegida por la extremadamente alta calidad del proceso de transmisión escribal y ha recibido verificación dramática por el descubrimiento reciente de los antiguos pergaminos del Mar Muerto. La exactitud del texto griego del Nuevo Testamento es asegurada por el extremadamente grande número de manuscritos-más de 5,000-que cancelan los errores de los copiadores.
La versión King James es la Biblia más popular en el inglés (la versión Reina-Valera es la más popular en el español). Fue traducida a través de un periodo de siete años por cuarenta y siete teólogos y lingüistas. Cada uno de ellos era un erudito célebre quien se hallaba firmemente comprometido a la inspiración y autoridad de las Escrituras.
La versión New King James es una revisión en lenguaje moderno que busca preservar la exactitud y hacerla mas fácil de entender. Los estudiantes de la Biblia deben usar el método literal de interpretación, que significa seguir la implicación natural o usual de una expresión-el significado ordinario y aparente de las palabras-en vez de buscar un significado oculto, alegórico, o “espiritual.” Es importante usar lógica sana y estudiar palabras, gramática, trasfondo, contexto, estilo literario, historia, geografía, cultura, lenguaje figurativo, símbolos, parábolas, y tipos. Al estudiar la Biblia, debemos mantener en mente varios puntos: (1) es necesario tener la iluminación del Espíritu, (2) la Biblia es básicamente clara y propuesta para ser entendida, (3) la Escritura interpreta a la Escritura, (4) la verdad se revela progresivamente desde el Antiguo Testamento hasta el Nuevo, (5) la Biblia presenta una teología unificada, (6) ninguna doctrina es basada en un solo pasaje o se halla escondida en pasajes oscuros, (7) la Biblia está acomodada a la mente humana (pero no al error), y (8) cada pasaje tiene un significado primario pero puede tener varias aplicaciones.
Podemos tener confianza de que Dios nos ha revelado, preservado, y transmitido Su Palabra hoy y que la podemos entender. Su Palabra es la Biblia.
La Doctrina de Dios
“Dios es Espíritu” (Juan 4:24). El no se compone de carne, sangre, huesos, o materia física. El es invisible al ojo humano, a menos que escoja revelarse en alguna manera (Juan 1:18). Dios posee individualidad, racionalidad, y personalidad. El es auto-existente, eterno, e inmutable. El es omnipresente (presente en todo lugar), omnisciente (tiene toda sabiduría y todo lo conoce), y omnipotente (todopoderoso).
La naturaleza moral de Dios incluye santidad, justicia y rectitud, misericordia y gracia, amor, fidelidad, verdad, y bondad. El es absolutamente perfecto en toda manera. I Juan 4:8 dice, “Dios es amor”; ninguna otra religión le identifica tan completamente a Dios con el amor.
Puesto que Dios es santo, El no puede tener comunión con el pecado. La justicia de Dios demanda castigo para el pecado, pero en Su amor y misericordia El dió a Su Hijo para satisfacer los requisitos de Su justicia, proveyendo a la vez salvación para pecadores arrepentidos. Los que rechazan Su gentil provisión de la salvación enfrentarán a Su juicio. Dios ama al pecador, pero Su naturaleza santa no le permite amar, condonar, o ignorar el pecado.
Dios es absolutamente e indivisiblemente uno. “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es” (Deuteronomio 6:4). Su naturaleza eternal no contiene distinciones o divisiones esenciales. Todos los nombres y títulos de la Deidad como Dios, Jehová, Señor, Padre, Verbo, y Espíritu Santo se refieren al mismo ser. Cualquier pluralidad asociada con Dios es sola-mente una pluralidad de atributos, títulos, papeles, manifestaciones, modos de actividad, o relaciones al hombre. Muchos pasajes enfatizan la unidad de Dios (Isaías 42:8; 43:10-11; 44:6-8, 24; 45:21-23; 46:6-9; Marcos 12:28-30; Gálatas 3:20; I Timoteo 2:5; Santiago 2:19).
El título de Padre describe las funciones de Dios como padre de toda la creación, padre del Hijo unigénito, y padre del creyente renacido (Deuteronomio 32:6; Malaquías 2:10). El título de Hijo se refiere a la venida de Dios en carne, pues el niño Jesús fue concebido literalmente por el Espíritu Santo, quien era literalmente Su Padre (Mateo 1:18-20; Lucas 1:35). El título de Espíritu Santo identifica el carácter fundamental de la naturaleza de Dios. La santidad forma la base de Sus atributos morales, mientras que la espiritualidad es la base de Sus atributos no-morales. El Espíritu Santo es, específicamente, Dios en actividad, en particular ungiendo, regenerando, y habitando en el hombre-obras que Dios puede hacer porque es un Espíritu (Génesis 1:2; Hechos 1:5-8).
Estos términos también pueden ser entendidos en la revelación de Dios al hombre: Padre se refiere a Dios en relación familiar al hombre; Hijo se refiere a Dios encarnado; y Espíritu se refiere a Dios en actividad. Por ejemplo, un hombre puede tener tres relaciones o funciones significativas -como administrador, maestro, y consejero- y ser todavía una sola persona en todo sentido. Dios no es definido por ni limitado a una terciedad esencial.
La Biblia nunca se refiere a Dios como una “trinidad” o como “tres personas” sino que con frecuencia le llama el Santo. El título de Verbo se refiere a la auto-expresión o auto-revelación de Dios. El Verbo de Dios es El mismo (Juan 1:1), en particular Su pensamiento, mente, razonamiento, o plan. En la persona de Jesucristo, “aquel Verbo fue hecho carne” (Juan 1:14). “Dios fue manifestado en carne” (I Timoteo 3:16).
La Existencia de Dios
El primer versículo de la Biblia le presenta a Dios como el creador del universo. La Biblia no trata de comprobar que Dios existe; presume Su existencia como fundamental. La creación misma da testimonio de que hay un Creador inteligente, omnipotente, y amante (Romanos 1:20).
Solamente puede haber tres explicaciones por la existencia del universo:
(1) siempre ha existido (universo eterno)
(2) llegó a existir por su propio poder (universo auto-creativo)
(3) Dios lo creó.
El aceptar a cualquiera de estas requiere una fe que trasciende la comprobación científica. Es mas razonable creer en un Creador inteligente, eterno, y omnipotente que en la eternalidad o habilidad auto-creativa de la materia no racional. El orden y el diseño del universo requieren la existencia de un Diseñador. La increíble complejidad de aun las mas sencillas formas de vida demuestra que la vida no empezó por accidente o por ciega casualidad. La naturaleza moral del hombre revela que él es más que un animal inteligente; él fue creado a la imagen de un Ser racional, espiritual, y moral. Cada niño humano desarrolla una conciencia, y cada sociedad humana tiene un sentido de moralidad (Romanos 2:15).
¿Cómo podría la finita mente humana aun concebir de un Dios infinito, omnipresente, omnipotente, omnisciente, y perfecto si Dios no le impartiera aquel concepto? Cada sociedad en la historia ha expresado una creencia en un Ser Supremo, y estudios antropológicos modernos demuestran que la creencia religiosa más temprana y más fundamental es el monoteísmo, y no el politeísmo.
El testimonio de las Escrituras y la confirmación de la experiencia personal nos aseguran de que Dios a la verdad vive y se comunica con la humanidad. Últimamente, aceptamos la verdad de Su existencia por fe (Hebreos 11:6).
La Humanidad
Dios creó al hombre y a la mujer a Su imagen espiritual, moral, e intelectual (Génesis 1:27). El alma y el espíritu componen la parte eterna del hombre, incluyendo el intelecto, la personalidad, las emociones, la voluntad, el reconocimiento de sí mismo, la intuición, la conciencia, y el reconocimiento de Dios. Originalmente, la naturaleza humana era inocente y sin pecado, con un completamente libre albedrío. Adán y Eva escogieron desobedecer a Dios y entonces introdujeron el pecado a la raza humana. Todos ahora nacen con una naturaleza pecaminosa la compulsión a pecar, el dominio del pecado (Romanos 3:9; 5:12,19; 7:14).
La naturaleza pecaminosa lleva inevitablemente a hechos pecaminosos, resultando en condenación. La Biblia declara enfáticamente que todos los humanos son pecadores (I Reyes 8:46; Proverbios 20:9; Isaías 64:6). Todos están bajo el pecado y son culpables ante Dios (Romanos 3:9,19). “No hay justo, ni aun uno” (Romanos 3:10). “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23).
Como un resultado, la humanidad está bajo la sentencia de muerte, física y espiritualmente. “Porque la paga del pecado es muerte” (Romanos 6:23). “El pecado, siendo consumado, da a luz la muerte” (Santiago 1:15). Muerte significa separación y la muerte espiritual última es la separación eterna de Dios. Todos necesitan ser salvos del pecado y de su pena, la muerte. Y Dios ha provisto salvación por medio de Jesucristo.
La Identidad de Jesucristo
Jesucristo es a la vez Dios y hombre. El es el único Dios encarnado. “Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad” (Colosenses 2:9). “Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo” (II Corintios 5:19). Jesucristo es la imagen del Dios invisible, Dios manifestado en carne, nuestro Dios y Salvador, y la imagen misma de la sustancia de Dios (II Corintios 4:4; Colosenses 1:15; I Timoteo 3:16; Tito 2:13; Hebreos 1:3; II Pedro 1:1). El no es la encarnación de una de las per-sonas de una trinidad, sino la encarnación de todo el carácter, la calidad, y la personalidad del único Dios.
El reconocer la deidad de Jesucristo es esencial para la salvación. Jesús dijo, “Si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis,” haciendo referencia al nombre de Dios “Yo Soy” (Juan 8:24,58). Jesús solamente tiene poder para salvar del pecado si El es verdaderamente Dios, pues solo Dios es el Salvador y solo El puede perdonar el pecado (Isaías 43:25; 45:21- 22; Marcos 2:7).
Todos los nombres y los títulos de la Deidad se aplican apropiadamente a Jesús. El es Dios (Juan 20:28), Señor (Hechos 9:5), Jehová (Isaías 45:23 con Filipenses 2:10-11), Yo Soy (Juan 8:58), Padre (Isaías 9:6; Apocalipsis 21:6-7), Verbo (Juan 1:14), y Espíritu Santo (Juan 14:17-18).
Dios el Padre habitaba dentro de Cristo el hombre. Jesús dijo, “Yo y el Padre uno somos” (Juan 10:30). “El Padre está en mí, y yo en el Padre” (Juan 10:38). “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre . . . el Padre que mora en mí, él hace las obras” (Juan 14:9-10). La naturaleza divina de Jesucristo es el Espíritu Santo (Gálatas 4:6; Filipenses 1:19), que es el Espíritu del Padre (Mateo 1:18-20; 10:20). “El Señor es el Espíritu” (II Corintios 3:17).
Jesús es Aquel que está en el trono celestial, como vemos por comparar la descripción de Jesús en Apocalipsis 1 con la de Aquel que está en el trono en Apocalipsis 4 y por notar que “Dios” y “el Cordero” es un mismo ser en Apocalipsis 22:3-4. Jesús es también el Hijo de Dios. El término Hijo puede significar solamente la naturaleza humana de Cristo (como “elHijo murió”) o puede significar la unión de deidad y humanidad (como “el Hijo volverá a la tierra en gloria”), pero nunca se usa aparte de la encarnación de Dios.
Nunca se refiere solamente a la deidad. Los términos “Dios el Hijo” e “Hijo eterno” no son bíblicos. El papel del Hijo empezó cuando Jesús fue milagrosamente concebido en el vientre de una virgen por el Espíritu Santo (Lucas 1:35; Gálatas 4:4; Hebreos 1:5).
Las Escrituras proclaman enfáticamente la completa y genuina humanidad de Cristo (Romanos 1:3; Hebreos 2:14-17; 5:7- 8). El tenía un cuerpo, alma, espíritu, una mente, y una voluntad que eran humanos (Lucas 22:42; 23:46; Hechos 2:31; Filipenses 2:5; Hebreos 10:5,10). Jesús era un humano perfecto, con todo lo que la humanidad genuina incluye. La verdadera humanidad de Cristo no significa que El tenía una naturaleza pecaminosa.
El era sin pecado, El no cometió pecado, y el pecado no estaba en El (Hebreos 4:15; I Pedro 2:22; I Juan 3:5). El vino con la clase de naturaleza humana inocente que Adán y Eva tuvieron en el principio. El creer en la verdadera humanidad de Cristo es esencial para la salvación (I Juan 4:3). Si Dios no vino verdaderamente en la carne, entonces no hay sangre para la remisión de pecados; no hay sacrificio de propiciación. El propósito mismo de la Encarnación era proveer un hombre santo para mediar entre el Dios santo y la humanidad pecaminosa.
Es necesario distinguir claramente entre la deidad y la humanidad de Cristo. Aunque Jesús era a la vez Dios y hombre, a veces El actuaba del punto de vista humano y a veces del punto de vista divino. Como Padre, El a veces hablaba departe de Su auto-conciencia divina; como Hijo, El a veces hablaba departe de Su auto-conciencia humana. Solamente como un hombre podría Jesús nacer, crecer, ser tentado por el diablo, tener hambre, tener sed, cansarse, dormirse, orar, ser azotado, morir, no conocer todas las cosas, no tener todo poder, ser inferior a Dios, y ser un siervo.
Solamente como Dios El podría existir desde la eternidad, ser inmutable, echar fuera demonios por Su propia autoridad, ser el pan de vida, dar agua viva, dar descanso espiritual, calmar la tempestad, contestar la oración, sanar a los enfermos, resucitar a Su cuerpo de la muerte, perdonar el pecado, conocer todas las cosas, tener todo poder, ser identificado como Dios, y ser Rey de reyes. En una persona ordinaria, estas dos listas en contraste serían mutuamente exclusivas, pero las Escrituras las atribuyen todas a Jesús, revelando Su naturaleza doble.
Aunque tenemos que distinguir entre la deidad y la humanidad de Cristo, es imposible separar a las dos en Cristo (Juan 1:1,14; 10:30,38; 14:10-11; 16:32). El Padre se unió a la humanidad para formar un solo ser-Jesucristo, la Deidad encarnada.
Mientras estaba en la tierra Jesús era plenamente Dios, y no meramente un hombre ungido. A la vez, El era completamente humano, y no solamente una semejanza de hombre. El poseía el poder, la autoridad, y el carácter ilimitado de Dios. El era Dios por naturaleza, por derecho, por identidad; El no se hallaba deificado solamente por una unción o investidura. Desemejante a un creyente lleno del Espíritu, la humanidad de Jesucristo se hallaba inextraíblemente unida con toda la plenitud del Espíritu de Dios.
Podemos identificar cuatro temas mayores en la descripción bíblica de la Encarnación : (1) la absoluta y completa deidad de Jesucristo; (2) la humanidad perfecta y sin pecado de Jesucristo; (3) la distinción clara entre la humanidad y la deidad de Jesucristo; y, sin embargo, (4) la unión inseparable de deidad y humanidad en Jesucristo.
Jesús es la plenitud de Dios habitando en perfecta humanidad y manifestándose como un ser humano perfecto. El no es la transmutación de Dios a carne, la manifestación de una porción de Dios, la animación por Dios de un cuerpo humano, o Dios habitando temporalmente en una persona humana aparte. Jesucristo es la encarnación-incorporación, personificación humana-del único Dios.
La Iglesia
La iglesia de Jesucristo es el cuerpo de creyentes que han sido llamados a la separación, los que han sido introducidos enCristo por el bautismo de agua y del Espíritu. La Biblia describe a la iglesia como el cuerpo de Cristo, la esposa de Cristo, y un templo espiritual en el cual mora el Espíritu de Cristo. La iglesia es a la vez local y universal. Su misión en la tierra es la de (1) adorar y glorificar a Dios, (2) evangelizar al mundo, y (3) desarrollar a los creyentes hasta la madurez. Cada creyente es su propio sacerdote a Dios (por medio de Jesús) y puede comunicarse directamente con Dios (Hebreos 4:14-16; Apocalipsis 1:6). Cada miembro de la iglesia tiene una posición de servicio, que incluye el sobrellevar las cargas los unos de los otros y orar los unos por los otros (Gálatas 6:1-2; Colosenses 4:3,12).
Dios ha dado a la iglesia ministros especiales para entrenar y equipar a los creyentes para la obra de la iglesia (Efesios 4:11- 16). (1) Apóstol-uno que es enviado con una comisión. Aunque nadie puede tomar el lugar de los doce apóstoles del Cordero, quienes eran testigos oculares de Cristo, hay otros que ejercen un ministerio apostólico por servir como misioneros y líderes pioneros (Hechos 13:2-4; 14:14). (2) Profeta-uno que imparte mensajes o dirección especiales departe de Dios (Hechos 11:27; 15:32; 21:10). (3) Evangelista-predicador a los inconversos (Hechos 21:8; II Timoteo 4:5). (4) Pastor-uno que dirige y cuida del pueblo de Dios, también llamado obispo (superintendente) y anciano (Hechos 14:23; 20:28; I Timoteo 3:1-7; Tito 1:5- 9; I Pedro 5:1-4). (5) Maestro-uno que instruye en la Palabra de Dios (Hechos 13:1).
También existe el oficio de diácono (siervo). Los diáconos ayudan a los líderes espirituales en los asuntos y las actividades de la iglesia (Hechos 6:3; I Timoteo 3:8-13).
Dios ha ordenado el gobierno de la iglesia, y El da varios ministerios, papeles, tareas, o oficios a los que acabamos de mencionar (Romanos 12:4-8; I Corintios 12:28). Al mismo tiempo, los líderes deben ser siervos y ejemplos, y no dictadores (Mateo 20:25-28; I Pedro 5:3). La iglesia también tiene dones del Espíritu que permanecerán hasta el regreso de Cristo (I Corintios 1:2,7; 12:8-10). Estos dones nunca deben ejercerse en una manera contraria a la Biblia o el liderato piadoso, sino siempre con amor, en orden, y para la edificación del cuerpo. Los dones espirituales son milagrosos y sobrenaturales. Pueden clasificarse en la siguiente manera.
Dones de revelación. (1) Palabra de sabiduría-guianza, dirección, o entendimiento divino para una situación específica (Hechos 27:9-11). (2) Palabra de ciencia-revelación divina de un hecho que de otra manera sería desconocido al recipiente (Hechos 5:1-11). (3) Discernimiento de espíritus-el percibir si algo es motivado por Dios, un espíritu malo, o el espíritu humano (Hechos 16:16-18).
Dones de poder. (4) Fe-una encomendación especial de confianza en Dios para una crisis en particular o una situación aparentemente sin esperanza (Hechos 27:21-25). (5) Dones de sanidad-sanidades divinas, ya sean instantáneas o progresivas, para varios tipos de enfermedades físicas y mentales (Hechos 5:12-16). Cristo compró la sanidad para el cuerpo (Isaías 53:5; Mateo 8:16-17) y dió a los creyentes autoridad para imponer las manos sobre los enfermos para su sanidad (Marcos 16:17-18). Los ancianos deben ungir a los enfermos con aceite y orar por su sanidad en el nombre de Jesús (Santiago 5:13-16). (6) El hacer milagros-intervención directa departe de Dios en una situación, trascendiendo a las leyes naturales (Hechos 20:7- 12; 28:1-6).
Dones de expresión. (7) Profecía-un mensaje de Dios en el idioma conocido (I Corintios 14:3-4, 29-33). En un sentido mas general, cada testimonio, predicación, o alabanza ungida puede llamarse profecía (Apocalipsis 19:10). (8) Géneros de lenguas-un mensaje de Dios en un idioma desconocido a los oyentes, a ser interpretada para el beneficio de la iglesia (I Corintios 14:5, 27-28). Cada creyente puede también hablar en lenguas sin interpretación para devoción y beneficio personal (I Corintios 14:4, 14-15, 18, 28). (9) Interpretación de lenguas-el dar el significado de un mensaje público en lenguas (I Corintios 14:5, 27-28).
Jesucristo instituyó la Cena del Señor y el lavamiento de los pies en Su iglesia, y mandó la observación de los dos (Lucas 22:14-20; Juan 13:2-17; I Corintios 10:16-17; 11:23-34). La Cena del Señor consiste en comer pan sin levadura y tomar el fruto de la vid, que simbolizan el cuerpo partido y la sangre derrama-da de Cristo. La iglesia debe participar con reverencia, examinación propia, y arrepentimiento, recordando solemnemente la muerte propiciatoria de Cristo y anticipando con gozo Su regreso. Los creyentes se gozan así de comunión con El y confraternidad los unos con los otros. El lavamiento de pies enseña humildad, servicio, y confraternidad.
La iglesia local debe reunirse regularmente y con frecuencia. No es obligada a observar las leyes sabáticas, pues la iglesia no es limitada por la ley ceremonial (Hechos 15:19-29; Romanos 14:5-6; Gálatas 4:9-11; Colosenses 2:16-17). Los Cristianos se gozan de santificación y descanso espiritual a diario en el Espíritu Santo. Sin embargo, la designación de un día semanal de descanso y el señalar tiempos para adoración en grupo todavía son principios válidos. La iglesia primitiva se congregaba el día domingo para conmemorar la resurrección del Señor (Hechos 20:7; I Corintios 16:2). Cada Cristiano debe ser fiel a las reuniones de su iglesia local (Hechos 2:42; Hebreos 10:25).
La Obra Salvadora de Jesucristo
Dios vino en carne como Jesucristo para proveer salvación para Su creación caída. La Encarnación era para el propósito de la Propiciación. El evangelio, literalmente las “buenas nuevas,” es que Jesús murió, fue sepultado, y resucitó para nuestra salvación. Disímil a toda otra religión, el Cristianismo depende de la muerte y resurrección de su fundador. La santidad de Dios demanda que El se separe de la humanidad pecaminosa. La separación de Dios, la fuente de toda vida, significa muerte-físicamente, espiritualmente y eternamente-y entonces la santa ley de Dios requiere la muerte como la pena para los pecadores.
Dios escogió obligarse por el principio de muerte por el pecado. Sin el derramamiento de sangre (el dar de una vida) no puede haber remisión o libertad de esta pena y no puede haber restauración a comunión con el Dios santo (Hebreos 9:22). La muerte de animales no es suficiente para remitir nuestros pecados (Hebreos 10:4), porque somos mucho mayor que ellos en que nosotros fuimos creados a la imagen espiritual de Dios.
Tampoco puede una persona ordinaria sufrir la pena en nuestro lugar, pues cada uno merece la muerte eterna por sus propios pecados. Para poder proveer un sustituto aceptable, Dios vino a la tierra como un hombre sin pecado-Jesucristo. Jesús era el único hombre sin pecado que jamás ha vivido, y entonces El era el único que no merecía morir y que podría ser un sustituto perfecto. Su muerte llegó a ser la propiciación permanente por nuestros pecados. Dios no excusa a nuestros pecados sino que ha infligido la pena por esos pecados en el inocente hombre Cristo. Entonces la muerte de Cristo fue hecha necesaria por (1) la pecaminosidad de toda la humanidad, (2) la santidad de Dios, (3) la ley de Dios que requiere muerte como la pena por el pecado, y (4) el deseo de Dios de proveer salvación para los pecadores.
No hay salvación fuera del Señor Jesucristo. Jesús afirmó, “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6). (Véase Juan 8:24; Romanos 10:9-17.) El Antiguo Testamento tipificó la muerte de Cristo por sacrificios de animales. El pueblo de Dios ofrecía sacrificios de sangre para hacer propiciación por-cubrir, perdonar, remitir, o expiar- sus pecados. Estos sacrificios no quitaban actualmente el pecado, pero demostraban fe en y obediencia a el plan de salvación de Dios. En la cruz, Jesús pagó la pena por los pecados de todo el tiempo, y su sacrificio está al alcance de todos en toda época que creen y obedecen a Dios (Romanos 3:25).
La Biblia describe la muerte de Cristo de varias maneras:
1. Redención o rescate (Mateo 20:28; Gálatas 3:13; I Timoteo 2:6). Redimir significa librar por pagar un precio; el rescate es el precio pagado. La sangre (vida) de Cristo era el rescate que la santa ley de Dios demandaba para redimirnos del cautiverio y la pena del pecado (I Pedro 1:18-20; Apocalipsis 5:8- 10).
2. Propiciación (Romanos 3:25; I Juan 2:2). Esto significa satisfacción o aplacamiento-algo que le permite a Dios perdonar el pecado sin comprometer Su santidad y justicia. La muerte de Cristo cumplió con los requisitos justos de Dios, comprando así la remisión de pecados (Mateo 26:28; Juan 1:29).
3. Reconciliación (Romanos 5:6-11; II Corintios 5:14-21). Cristo el hombre hace mediación entre Dios y los hombres (I Timoteo 2:5). Como un hombre sin pecado El quitó la barrera entre el Dios santo y los hombres pecaminosos, restaurándonos a la comunión con Dios.
4. Sustitución (Isaías 53:5-6; II Corintios 5:21; I Pedro 2:24). Jesucristo tomó nuestro lugar y sufrió la pena que nosotros merecíamos por nuestros pecados. En este sentido El llego a cargar el pecado, a ser el sacrificio por nuestros pecados (I Corintios 5:7; Hebreos 9:28;10:10-17).
Después de que Cristo murió, Su cuerpo fue sepultado en la tumba y su alma descendió al Hades (el lugar de las almas que han partido) (Hechos 2:25-32). Después de tres días El resucitó con un cuerpo físico glorificado, victorioso sobre la muerte y el Hades. Su resurrección es esencial para nuestra salvación porque hizo efectivo a Su muerte; obtuvo Su victoria sobre la muerte (Romanos 4:25; I Corintios 15:14). Por causa de Su resurrección nosotros tenemos poder para vencer y vida nueva en Cristo además de la seguridad de la inmortalidad futura (Romanos 5:10;6:4; I Corintios 15:20-23). Cuarenta días después de la resurrección, Jesús ascendió al cielo, donde es exaltado para siempre (Efesios 1:20,21; Filipenses 2:9).
Durante Su vida terrenal, El dejó las prerrogativas divinas de gloria, honra, y reconocimiento y se sometió a limitaciones humanas, pero ahora no. En el cielo, Jesucristo como Dios está abiertamente investido de todo poder, autoridad, y gloria. La Cruz era el único, final sacrificio para todo tiempo (Hebreos 10:12), y aquel sacrificio supremo provee intercesión presente por nuestros pecados y libre acceso al trono de Dios (Romanos 8:34; Hebreos 4:14-16; I Juan 2:1).
La Cruz invierte todas las consecuencias del pecado. La iglesia más que recuperará en Cristo todo lo que la raza humana perdió a causa del pecado. Los creyentes se gozan de muchas bendiciones como resultado en esta vida y recibirán la plenitud en la eternidad. Los beneficios de la obra de Cristo incluyen el perdón de pecados, vida nueva espiritual, poder sobre el diablo, sanidad para el cuerpo, y últimamente liberación de la creación de la maldición del pecado y vida eterna para los creyentes (Isaías 53:5; Romanos 8:19-23; Colosenses 1:14,20; Hebreos 2:14). La obra presente de la salvación tiene varios aspectos, que una persona recibe por fe al arrepentirse, ser bautizado en el nombre de Jesús, y recibir el Espíritu Santo (I Corintios 6:11).
1. Justificación (Romanos 3:24,26). Justificar significa declarar, contar, o considerar como justo. Esto incluye el perdón de pecados, incluso la remoción de toda culpabilidad y castigo, y la imputación de la justicia de Cristo.
2. Regeneración, o nuevo nacimiento (Juan 3:5; Tito 3:5). Esto es más que una reformación; es el impartimiento de una nueva naturaleza-la naturaleza de Dios-con un cambio de deseos y poder para vivir una vida nueva.
3. Adopción (Romanos 8:14-17; Gálatas 4:1-7). El creyente es colocado en la familia espiritual de Dios y escogido como Su heredero.
4. Santificación, o separación (Hebreos 10:10). Al ser convertida, la persona es puesta aparte del pecado. El Espíritu Santa sigue entonces a transformarle, perfeccionarle, y hacerle santa (II Corintios 3:18; I Tesalonicenses 3:13; 5:23). La obra propiciatoria de Cristo es la base para la salvación en toda época. La salvación siempre tiene su origen en la gracia de Dios y es apropiada por la fe obediente. Cristo murió por toda la raza humana (Juan 1:29; I Timoteo 2:6; I Juan 2:2). Los beneficios de Su propiciación llegan a todos los que creen en El y aplican Su obra a sus vidas (Juan 3:16; Hebreos 5:9).
La Salvación Neotestamentaria
En el contexto de las Escrituras, salvación significa liberación de todo el poder y los efectos del pecado, y tiene aspectos pasados, presentes, y futuros.
Salvación por gracia por medio de la fe. No hay nada que una persona pueda hacer para salvarse a sí misma. Ninguna cantidad de buenas obras o adherencia a leyes puede salvarle. “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” (Efesios 2:8-9). La salvación es un regalo gratis de Dios, la cual el hombre no puede merecer o ganarse. La obra propiciatoria de Jesucristo ha hecho disponible este regalo gratis de la salvación, y la única manera de recibirlo es creer en Jesús y en la suficiencia de Su sacrificio (Romanos 3:24-28; 4:22-25).
La fe salvadora. El creer en Jesucristo incluye el creer Su Palabra, y el realmente creer Su Palabra incluye la obediencia. La fe es más que asentó mental, aceptación intelectual, o profesión verbal; incluye confianza, compromiso, apropiación, y aplicación. No podemos separar la fe salvadora de la obediencia (Hechos 6:7; Romanos 1:5; 2:6-10; 10:16; 16:26; Hebreos 11:6-8). La obediencia a la Palabra de Dios es absolutamente necesaria para la salvación (Mateo 7:21-27; Juan 14:15,23; Romanos 6:17; 15:18; II Tesalonicenses 1:7-10; Hebreos 5:9; I Pedro 1:21-23; 4:17; I Juan 2:3-5; 5:1-3). La fe vive solamente mediante respuesta y acción (Santiago 2:14-26). Es posible tener un grado inicial de fe en Cristo y todavía no ser salvo si no hay aceptación, compromiso, y obediencia completa (Mateo 7:21-23; Juan 2:23-25; 12:42-43; Hechos 8:12-23; Santiago 2:19). La fe es el medio de apropiar la gracia de Dios. Es el medio por el cual la gente se entrega a Dios, obedece Su Palabra, y le permite hacer Su obra salvadora en ellos. Entonces, la fe salvadora es (1) la aceptación del evangelio de Jesucristo como el único medio de salvación y (2) obediencia a aquel evangelio (aplicación o apropiación de aquel evangelio).
El evangelio y el Nuevo Nacimiento. El evangelio de Jesucristo es Su muerte, sepultura, y resurrección para nuestra salvación (I Corintios 15:1-4). Una persona responde al evangelio, o aplica el evangelio a su vida, por arrepentimiento del pecado (muerte al pecado), bautismo por inmersión en agua en el nombre de Jesucristo (sepultura con Cristo), y recibir el Espíritu Santo (vida nueva en Cristo) (Hechos 2:1-4,38; Romanos 6:1-7; 7:6; 8:2).
Jesús dijo, “El que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios” (Juan 3:5). Cuando una persona cree en Jesucristo y obedece a Hechos 2:38, experimenta el nacimiento de agua y del Espíritu. El es “nacido de nuevo,” actualmente llegando a ser una nueva creación (Juan 3:3, 7; II Corintios 5:17). En el arrepentimiento y el bautismo en agua, él sepulta la manera antigua y pecaminosa de vivir, el registro de los pecados pasados, y la pena de muerte por el pecado. Cuando él recibe el Espíritu Santo él empieza a vivir una vida nueva y piadosa.
En el Día de Pentecostés, el día del nacimiento de la iglesia neotestamentaria, el apóstol Pedro predico el primer sermón del evangelio a las multitudes que se habían juntado para observar a los creyentes recién llenos del Espíritu mientras ellos hablaban en lenguas y alababan a Dios. Convencidos de sus pecados por su mensaje sencillo pero poderoso, los oyentes clamaron, “Varones hermanos, ¿qué haremos?” (Hechos 2:37). Pedro dió una respuesta precisa, completa, e inequívoca: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo” (Hechos 2:38). Los que fueron salvos en los Evangelios fueron salvados bajo el Antiguo Pacto mientras esperaban el Nuevo. El Nuevo Pacto no entró en efecto hasta después de la ascensión de Cristo (Lucas 7:28; 24:47-49; Juan 7:39; 16:7; Hechos 1:4-8; Hebreos 9:14-17). Entonces, Hechos 2:38 es la respuesta comprensiva a una pregunta acerca de la conversión neotestamentaria, expresando en forma compacta la respuesta correcta al evangelio.
No tan solo los judíos en el Día de Pentecostés recibieron la experiencia de Hechos 2:38, sino que los samaritanos, el apóstol Pablo, los gentiles, y los discípulos de Juan en Efeso la recibieron también (Hechos 8:12-17; 9:17-18 con 22:16; 10:44-48; 19:1-6). En breve, el mensaje de salvación en el Nuevo Testamento es arrepentimiento del pecado, bautismo en agua en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados, y el recibir el Espíritu Santo con la señal inicial de hablar en lenguas.
Arrepentimiento. El arrepentimiento es una media vuelta desde el pecado hacia Dios (Hechos 26:18-20). Tiene tres aspectos necesarios: un cambio intelectual (cambio de opiniones), un cambio emocional (cambio de sentimientos), y un cambio volicional (cambio voluntario de propósito). Incluye reconocimiento del pecado (Marcos 2:17), confesión del pecado a Dios (Proverbios 28:13; I Juan 1:9), contrición o tristeza según Dios por el pecado (Salmo 51:17; II Corintios 7:10), y una decisión de abandonar el pecado (Proverbios 28:13; Lucas 3:7-8). Juntamente con el arrepentimiento viene la disposición a hacer restitución por los pecados pasados, lo más posible (Mateo 5:23-24; Lucas 19:8).
El arrepentimiento es la primera respuesta de la fe al llamado de Dios (Marcos 1:15). Es absolutamente necesario para la salvación (Lucas 13:3,5; Hechos 17:30; II Pedro 3:9). Sin el arrepentimiento el bautismo no es efectivo, y sin el arrepentimiento una persona no puede recibir el Espíritu Santo (Hechos 2:38; 3:19). En el arrepentimiento, la persona empieza a dejar que Dios obre en su vida. Se decide a dejar el pecado y permite que Dios le vuelva. Como parte del apartarse del pecado, Dios le enpodera para quebrar sus ligaduras a los deseos y hábitos pecaminosos. Como parte de la vuelta hacia Dios, el arrepentimiento prepara el camino para que tenga una relación personal con Dios, calificándole para bautismo de agua y del Espíritu. La obra de perdón y remisión viene mediante arrepentimiento y bautismo en agua (Hechos 2:38). El arrepentimiento trata con la manera pecaminosa de vivir de la persona, y el bautismo trata con el registro y las consecuencias del pecado.
Bautismo en Agua. El bautismo en agua es parte de la salvación (I Pedro 3:21). Expresa fe en Dios por obediencia a Su Palabra (Marcos 16:16; Hechos 2:41). El modo bíblico del bautismo es inmersión en agua, y solamente este método retiene el simbolismo bíblico del bautismo como una sepultura (Mateo 3:16; Hechos 8:36-39; Romanos 6:4). La fe en Cristo y el arrepentimiento del pecado se necesitan para que sea válido; entonces el bautismo de los infantes no es apropiado (Mateo 3:6-11; Hechos 2:38; 8:37).
El significado bíblico del bautismo en agua es lo siguiente: (1) Dios remite el pecado en el bautismo en agua (Hechos 2:38; 22:16). Dios borra el registro del pecado y cancela su pena. El lava los pecados, sepultándolos para siempre. (2) El bautismo es parte del nuevo nacimiento (Juan 3:5; Tito 3:5). (3) El bautismo le identifica a la persona con la sepultura de Jesús (Romanos 6:4; Colosenses 2:12). Indica que él ha muerto a los pecados por el arrepentimiento y que está sepultando sus pecados pasados, el dominio del pecado, y la manera de vivir pecaminosa. (4) El bautismo en agua es parte del único bautismo de agua y del Espíritu que coloca a los creyentes en Cristo (Romanos 6:3-4; Gálatas 3:27; Efesios 4:5). Los identifica personalmente con Jesús y es parte de la entrada a Su familia. (5) El bautismo es parte de la circuncisión espiritual (Colosenses 2:11-13).
La Biblia enseña que el bautismo debe administrarse en el nombre de Jesucristo. Esto significa invocar el nombre de Jesús oralmente (Hechos 22:16; Santiago 2:7) y rebautizar a los que han sido bautizados de alguna otra manera (Hechos 19:1-5). El nombre de Jesús en la fórmula bautismal expresa fe en Su verdadera identidad, obra propiciatoria, y poder y autoridad para salvar. El nombre de Jesús es el único nombre salvador, el nombre por el cual se recibe la remisión de pecados, el nombre más exaltado, y el nombre en el cual los cristianos deben decir y hacer todas las cosas (Hechos 4:12; 10:43; Filipenses 2:9-11; Colosenses 3:17). Entonces, el usar el nombre de Jesús es la manera correcta de cumplir todos los propósitos para el bautismo.
La Biblia registra cinco relatos históricos del bautismo en la iglesia neotestamentaria que describen un nombre o una fórmula. En cada caso el nombre es Jesús (Hechos 2:38; 8:16; 10:48; 19:5; 22:16). Las epístolas también aluden a la fórmula del Nombre de Jesús (Romanos 6:3-4; I Corintios 1:13; 6:11; Gálatas 3:27; Colosenses 2:12). Aun Mateo 28:19 se refiere a esta fórmula, pues describe un nombre singular que representa todas las manifestaciones redentivas de la Deidad, y ese nombre es Jesús (Zacarías 14:9; Mateo 1:21; Juan 5:43; 14:26; Apocalipsis 22:3-4). Además, Jesús es el nombre que se describe en los otros relatos de la Gran Comisión (Marcos 16:17; Lucas 24:47).
El bautismo del Espíritu Santo. El bautismo con, por, en o del Espíritu Santo es parte de la salvación en el Nuevo Testamento (Juan 3:5; Romanos 8:1-16; I Corintios 12:13; Efesios 1:13-14; Tito 3:5). La frase describe cómo el creyente es sumergido en y llenado del Espíritu Santo de Dios. En Hechos los términos “bautizados, llenos, recibido, cayó sobre, vino sobre, y sobre... se derramase el don” describen todos a esta experiencia (Hechos 1:4-5; 2:4; 10:44-47; 11:15-17; 19:1-6). Se promete a todos los que creen en Jesús y obedecen Su Palabra (Juan 7:38-39; Hechos 5:32; 11:15-17; 19:2; Gálatas 3:14; Efesios 1:13).
La Biblia registra cinco relatos históricos de la recepción del Espíritu Santo en la iglesia neotestamentaria: los judíos, los samaritanos, los gentiles, el apóstol Pablo, y los discípulos de Juan en Efeso. Este registro establece que el bautismo del Espíritu de veras es para todos (Lucas 11:13; Hechos 2:39) y es acompañado por la señal inicial de lenguas (Marcos 16:17). Hablar en lenguas significa hablar sobrenaturalmente, como el Espíritu da que se hable, en un idioma que el que habla nunca ha aprendido (Hechos 2:1-11). Tres de los relatos describen explícitamente el hablar en lenguas como la señal inicial de recibir el Espíritu. En el Día de Pentecostés, un sonido de viento significó la venida del Espíritu y llamas como de fuego señalaron la disponibilidad a cada persona, pero el hablar en lenguas “según el Espíritu les daba que hablasen” era la señal inicial de que cada individuo había sido llenado (Hechos 2:1-4). Las lenguas convencieron a los judíos escépticos y atónitos que los gentiles acababan de recibir el Espíritu Santo; las lenguas por sí solas identificaron suficientemente a esta experiencia como la experiencia Pentecostal (Hechos 10:44-47; 11:15-17). Los discípulos efesios también hablaron en lenguas como la primera señal de recibir el Espíritu (Hechos 19:6).
Las lenguas son implícitas en los otros dos relatos. Una señal milagrosa no nombrada indicó el momento exacto cuando los samaritanos recibieron el Espíritu; su ausencia anterior denota que ellos todavía no tenían el Espíritu a pesar de tener gozo, fe, y bautismo, y era tan espectacular que Simón el Mago codiciaba el poder de impartir el Espíritu con esta señal (Hechos 8:5-19). Hechos 9:17 menciona sin descripción la experiencia de Pablo, pero I Corintios 14:18 dice que él hablaba en lenguas con frecuencia. El bautismo del Espíritu Santo es la experiencia básica y normal con Dios en el Nuevo Testamento, el nacimiento del Espíritu. El Espíritu es el reposo, guía a toda la verdad, el que hace adopción, intercesor, sello, arras de la herencia, y santificador (Isaías 28:11-12; Juan 16:13; Romanos 8:15,26; Efesios 1:13-14; I Pedro 1:2). Una persona puede recibir el Espíritu por arrepentirse, tener fe en Dios, y pedirle a Dios Su don. Cuando una persona recibe el Espíritu Santo, recibe poder para vencer al pecado y vivir una vida santa (Hechos 1:8; Romanos 8:4,13). Si él permite que el Espíritu le llene (controle y guíe) continua-mente, producirá el fruto del Espíritu y llegará a ser como Cristo (Gálatas 5:22-23).
Conclusión.
No se debe rechazar a los que no han recibido la experiencia neotestamentaria, sino que deben ser animados a recibir todo lo que Dios tiene para ellos. Hay mucha gente sincera y aun arrepentida como Apolos y los discípulos de Juan en Efeso quienes necesitan ser guiados a verdad mas avanzada para que puedan tener un nuevo nacimiento apostólico. La experiencia y la doctrina de una persona deben conformarse al modelo bíblico y apostólico completo; los que buscan a Dios sin cumplir con este modelo tendrán que contestar a Dios. La responsabilidad de una persona es clara: tiene que actuar sobre la verdad.
En resumen, (1) la Biblia es la única autoridad para la salvación; (2) la base de la salvación es la muerte, sepultura, y resurrección de Cristo; (3) la salvación viene solamente por gracia mediante la fe en Jesucristo; y (4) la aplicación de la gracia y la expresión de la fe vienen mientras una persona obedece a Hechos 2:38, recibiendo así el nuevo nacimiento de Juan 3:3-5.
Fuente Original: Centraldesermones.com
Dios le bendiga!!!
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Ya que Dios existe, también la Palabra de Dios debe existir, pues ¿no se comunicaría el Creador con Su creación? Puesto que Dios nos creó como seres racionales y ya que El nos ama lo suficiente para proveer por nosotros, seguramente El desea comunicarse con nosotros y así cumplir Su propósito para la creación. Todos los seres inteligentes buscan comunicarse, y la Inteligencia Suprema no es una excepción.
Esperaríamos que Dios registraría Su mensaje en forma escrita, el medio histórico más apropiado para la precisión, la preservación, y la propagación. Y la siguiente evidencia demuestra de una manera convencedora que la Biblia es la Palabra única de Dios al hombre en forma escrita:
(1) sus pretensiones únicas
(2) su autoridad autovindicatoria
(3) el testimonio de los apóstoles y profetas
(4) la integridad de Jesucristo, quien endosó el Antiguo Testamento y comisionó a los escritores del Nuevo
(5) la naturaleza y calidad de su contenido
(6) su superioridad moral
(7) su unidad, a pesar de mas de cuarenta escritores abarcando mas de 1,600 años
(8) la falta de una alternativa creíble
(9) su concordia con la historia, la arqueología, y la ciencia
(10) su indestructibilidad
(11) su universalidad
(12) su influencia sobre la sociedad
(13) el testimonio del Espíritu
(14) su poder para cambiar vidas
(15) sus promesas y sus milagros cumplidos
(16) sus profecías cumplidas
(17) la falta de una explicación alternativa de su origen.
Ciertamente esperaríamos que la Palabra de Dios se identificaría como tal, y cada libro de la Biblia pretende, ya sea directa o indirectamente, ser la Palabra de Dios. De todos los libros de las grandes religiones del mundo, solo un libro fuera de la Biblia se jacta de igual autoridad el Korán y su contenido imaginativo y contradictorio no apoya su pretensión.
El libro más moral del mundo, la Biblia, no proclamaría la mentira más grande del mundo. Nadie fuera de Dios podría haber sido el autor de la Biblia, pues seres buenos no profesarían falsamente ser divinamente inspirados, y seres malos no enseñarían una moralidad tan alta. La Biblia es inspirada por Dios, literalmente “respirada de Dios.”
“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia” (II Timoteo 3:16). Los santos hombres de Dios escribieron siendo inspirados por el Espíritu Santo (II Pedro 1:21)...
La inspiración se extiende a todas partes de la Biblia y a cada palabra. Aunque los escritores humanos escogieron palabras que reflejaban su idioma, cultura, personalidad, circunstancias, y estilo, Dios guió el proceso de manera que cada palabra comunicaría con certeza Su mensaje. Como resultado, la Biblia es infalible, inerrante, y la única autoridad para doctrina y vida cristiana. La Biblia es verdad.
Los treinta y nueve libros del Antiguo Testamento fueron reconocidos como Escrituras por los hebreos antiguos, y Jesús y los apóstoles citaron de o aludieron a casi todas ellas. Los veintisiete libros del Nuevo Testamento fueron aceptados por los Cristianos desde los tiempos más tempranos, incluso los contemporáneos de los escritores en la mayoría de los casos (II Pedro 3:15-16), y son reconocidos como Escrituras por toda la Cristiandad.
A veces pueden surgir errores al copiar, traducir, o imprimir las Escrituras, pero Dios ha mantenido Su mano sobre el proceso de transmisión para preservar Su palabra para siempre (Salmo 100:5). La exactitud del texto hebreo del Antiguo Testamento fue protegida por la extremadamente alta calidad del proceso de transmisión escribal y ha recibido verificación dramática por el descubrimiento reciente de los antiguos pergaminos del Mar Muerto. La exactitud del texto griego del Nuevo Testamento es asegurada por el extremadamente grande número de manuscritos-más de 5,000-que cancelan los errores de los copiadores.
La versión King James es la Biblia más popular en el inglés (la versión Reina-Valera es la más popular en el español). Fue traducida a través de un periodo de siete años por cuarenta y siete teólogos y lingüistas. Cada uno de ellos era un erudito célebre quien se hallaba firmemente comprometido a la inspiración y autoridad de las Escrituras.
La versión New King James es una revisión en lenguaje moderno que busca preservar la exactitud y hacerla mas fácil de entender. Los estudiantes de la Biblia deben usar el método literal de interpretación, que significa seguir la implicación natural o usual de una expresión-el significado ordinario y aparente de las palabras-en vez de buscar un significado oculto, alegórico, o “espiritual.” Es importante usar lógica sana y estudiar palabras, gramática, trasfondo, contexto, estilo literario, historia, geografía, cultura, lenguaje figurativo, símbolos, parábolas, y tipos. Al estudiar la Biblia, debemos mantener en mente varios puntos: (1) es necesario tener la iluminación del Espíritu, (2) la Biblia es básicamente clara y propuesta para ser entendida, (3) la Escritura interpreta a la Escritura, (4) la verdad se revela progresivamente desde el Antiguo Testamento hasta el Nuevo, (5) la Biblia presenta una teología unificada, (6) ninguna doctrina es basada en un solo pasaje o se halla escondida en pasajes oscuros, (7) la Biblia está acomodada a la mente humana (pero no al error), y (8) cada pasaje tiene un significado primario pero puede tener varias aplicaciones.
Podemos tener confianza de que Dios nos ha revelado, preservado, y transmitido Su Palabra hoy y que la podemos entender. Su Palabra es la Biblia.
La Doctrina de Dios
“Dios es Espíritu” (Juan 4:24). El no se compone de carne, sangre, huesos, o materia física. El es invisible al ojo humano, a menos que escoja revelarse en alguna manera (Juan 1:18). Dios posee individualidad, racionalidad, y personalidad. El es auto-existente, eterno, e inmutable. El es omnipresente (presente en todo lugar), omnisciente (tiene toda sabiduría y todo lo conoce), y omnipotente (todopoderoso).
La naturaleza moral de Dios incluye santidad, justicia y rectitud, misericordia y gracia, amor, fidelidad, verdad, y bondad. El es absolutamente perfecto en toda manera. I Juan 4:8 dice, “Dios es amor”; ninguna otra religión le identifica tan completamente a Dios con el amor.
Puesto que Dios es santo, El no puede tener comunión con el pecado. La justicia de Dios demanda castigo para el pecado, pero en Su amor y misericordia El dió a Su Hijo para satisfacer los requisitos de Su justicia, proveyendo a la vez salvación para pecadores arrepentidos. Los que rechazan Su gentil provisión de la salvación enfrentarán a Su juicio. Dios ama al pecador, pero Su naturaleza santa no le permite amar, condonar, o ignorar el pecado.
Dios es absolutamente e indivisiblemente uno. “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es” (Deuteronomio 6:4). Su naturaleza eternal no contiene distinciones o divisiones esenciales. Todos los nombres y títulos de la Deidad como Dios, Jehová, Señor, Padre, Verbo, y Espíritu Santo se refieren al mismo ser. Cualquier pluralidad asociada con Dios es sola-mente una pluralidad de atributos, títulos, papeles, manifestaciones, modos de actividad, o relaciones al hombre. Muchos pasajes enfatizan la unidad de Dios (Isaías 42:8; 43:10-11; 44:6-8, 24; 45:21-23; 46:6-9; Marcos 12:28-30; Gálatas 3:20; I Timoteo 2:5; Santiago 2:19).
El título de Padre describe las funciones de Dios como padre de toda la creación, padre del Hijo unigénito, y padre del creyente renacido (Deuteronomio 32:6; Malaquías 2:10). El título de Hijo se refiere a la venida de Dios en carne, pues el niño Jesús fue concebido literalmente por el Espíritu Santo, quien era literalmente Su Padre (Mateo 1:18-20; Lucas 1:35). El título de Espíritu Santo identifica el carácter fundamental de la naturaleza de Dios. La santidad forma la base de Sus atributos morales, mientras que la espiritualidad es la base de Sus atributos no-morales. El Espíritu Santo es, específicamente, Dios en actividad, en particular ungiendo, regenerando, y habitando en el hombre-obras que Dios puede hacer porque es un Espíritu (Génesis 1:2; Hechos 1:5-8).
Estos términos también pueden ser entendidos en la revelación de Dios al hombre: Padre se refiere a Dios en relación familiar al hombre; Hijo se refiere a Dios encarnado; y Espíritu se refiere a Dios en actividad. Por ejemplo, un hombre puede tener tres relaciones o funciones significativas -como administrador, maestro, y consejero- y ser todavía una sola persona en todo sentido. Dios no es definido por ni limitado a una terciedad esencial.
La Biblia nunca se refiere a Dios como una “trinidad” o como “tres personas” sino que con frecuencia le llama el Santo. El título de Verbo se refiere a la auto-expresión o auto-revelación de Dios. El Verbo de Dios es El mismo (Juan 1:1), en particular Su pensamiento, mente, razonamiento, o plan. En la persona de Jesucristo, “aquel Verbo fue hecho carne” (Juan 1:14). “Dios fue manifestado en carne” (I Timoteo 3:16).
La Existencia de Dios
El primer versículo de la Biblia le presenta a Dios como el creador del universo. La Biblia no trata de comprobar que Dios existe; presume Su existencia como fundamental. La creación misma da testimonio de que hay un Creador inteligente, omnipotente, y amante (Romanos 1:20).
Solamente puede haber tres explicaciones por la existencia del universo:
(1) siempre ha existido (universo eterno)
(2) llegó a existir por su propio poder (universo auto-creativo)
(3) Dios lo creó.
El aceptar a cualquiera de estas requiere una fe que trasciende la comprobación científica. Es mas razonable creer en un Creador inteligente, eterno, y omnipotente que en la eternalidad o habilidad auto-creativa de la materia no racional. El orden y el diseño del universo requieren la existencia de un Diseñador. La increíble complejidad de aun las mas sencillas formas de vida demuestra que la vida no empezó por accidente o por ciega casualidad. La naturaleza moral del hombre revela que él es más que un animal inteligente; él fue creado a la imagen de un Ser racional, espiritual, y moral. Cada niño humano desarrolla una conciencia, y cada sociedad humana tiene un sentido de moralidad (Romanos 2:15).
¿Cómo podría la finita mente humana aun concebir de un Dios infinito, omnipresente, omnipotente, omnisciente, y perfecto si Dios no le impartiera aquel concepto? Cada sociedad en la historia ha expresado una creencia en un Ser Supremo, y estudios antropológicos modernos demuestran que la creencia religiosa más temprana y más fundamental es el monoteísmo, y no el politeísmo.
El testimonio de las Escrituras y la confirmación de la experiencia personal nos aseguran de que Dios a la verdad vive y se comunica con la humanidad. Últimamente, aceptamos la verdad de Su existencia por fe (Hebreos 11:6).
La Humanidad
Dios creó al hombre y a la mujer a Su imagen espiritual, moral, e intelectual (Génesis 1:27). El alma y el espíritu componen la parte eterna del hombre, incluyendo el intelecto, la personalidad, las emociones, la voluntad, el reconocimiento de sí mismo, la intuición, la conciencia, y el reconocimiento de Dios. Originalmente, la naturaleza humana era inocente y sin pecado, con un completamente libre albedrío. Adán y Eva escogieron desobedecer a Dios y entonces introdujeron el pecado a la raza humana. Todos ahora nacen con una naturaleza pecaminosa la compulsión a pecar, el dominio del pecado (Romanos 3:9; 5:12,19; 7:14).
La naturaleza pecaminosa lleva inevitablemente a hechos pecaminosos, resultando en condenación. La Biblia declara enfáticamente que todos los humanos son pecadores (I Reyes 8:46; Proverbios 20:9; Isaías 64:6). Todos están bajo el pecado y son culpables ante Dios (Romanos 3:9,19). “No hay justo, ni aun uno” (Romanos 3:10). “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23).
Como un resultado, la humanidad está bajo la sentencia de muerte, física y espiritualmente. “Porque la paga del pecado es muerte” (Romanos 6:23). “El pecado, siendo consumado, da a luz la muerte” (Santiago 1:15). Muerte significa separación y la muerte espiritual última es la separación eterna de Dios. Todos necesitan ser salvos del pecado y de su pena, la muerte. Y Dios ha provisto salvación por medio de Jesucristo.
La Identidad de Jesucristo
Jesucristo es a la vez Dios y hombre. El es el único Dios encarnado. “Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad” (Colosenses 2:9). “Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo” (II Corintios 5:19). Jesucristo es la imagen del Dios invisible, Dios manifestado en carne, nuestro Dios y Salvador, y la imagen misma de la sustancia de Dios (II Corintios 4:4; Colosenses 1:15; I Timoteo 3:16; Tito 2:13; Hebreos 1:3; II Pedro 1:1). El no es la encarnación de una de las per-sonas de una trinidad, sino la encarnación de todo el carácter, la calidad, y la personalidad del único Dios.
El reconocer la deidad de Jesucristo es esencial para la salvación. Jesús dijo, “Si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis,” haciendo referencia al nombre de Dios “Yo Soy” (Juan 8:24,58). Jesús solamente tiene poder para salvar del pecado si El es verdaderamente Dios, pues solo Dios es el Salvador y solo El puede perdonar el pecado (Isaías 43:25; 45:21- 22; Marcos 2:7).
Todos los nombres y los títulos de la Deidad se aplican apropiadamente a Jesús. El es Dios (Juan 20:28), Señor (Hechos 9:5), Jehová (Isaías 45:23 con Filipenses 2:10-11), Yo Soy (Juan 8:58), Padre (Isaías 9:6; Apocalipsis 21:6-7), Verbo (Juan 1:14), y Espíritu Santo (Juan 14:17-18).
Dios el Padre habitaba dentro de Cristo el hombre. Jesús dijo, “Yo y el Padre uno somos” (Juan 10:30). “El Padre está en mí, y yo en el Padre” (Juan 10:38). “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre . . . el Padre que mora en mí, él hace las obras” (Juan 14:9-10). La naturaleza divina de Jesucristo es el Espíritu Santo (Gálatas 4:6; Filipenses 1:19), que es el Espíritu del Padre (Mateo 1:18-20; 10:20). “El Señor es el Espíritu” (II Corintios 3:17).
Jesús es Aquel que está en el trono celestial, como vemos por comparar la descripción de Jesús en Apocalipsis 1 con la de Aquel que está en el trono en Apocalipsis 4 y por notar que “Dios” y “el Cordero” es un mismo ser en Apocalipsis 22:3-4. Jesús es también el Hijo de Dios. El término Hijo puede significar solamente la naturaleza humana de Cristo (como “elHijo murió”) o puede significar la unión de deidad y humanidad (como “el Hijo volverá a la tierra en gloria”), pero nunca se usa aparte de la encarnación de Dios.
Nunca se refiere solamente a la deidad. Los términos “Dios el Hijo” e “Hijo eterno” no son bíblicos. El papel del Hijo empezó cuando Jesús fue milagrosamente concebido en el vientre de una virgen por el Espíritu Santo (Lucas 1:35; Gálatas 4:4; Hebreos 1:5).
Las Escrituras proclaman enfáticamente la completa y genuina humanidad de Cristo (Romanos 1:3; Hebreos 2:14-17; 5:7- 8). El tenía un cuerpo, alma, espíritu, una mente, y una voluntad que eran humanos (Lucas 22:42; 23:46; Hechos 2:31; Filipenses 2:5; Hebreos 10:5,10). Jesús era un humano perfecto, con todo lo que la humanidad genuina incluye. La verdadera humanidad de Cristo no significa que El tenía una naturaleza pecaminosa.
El era sin pecado, El no cometió pecado, y el pecado no estaba en El (Hebreos 4:15; I Pedro 2:22; I Juan 3:5). El vino con la clase de naturaleza humana inocente que Adán y Eva tuvieron en el principio. El creer en la verdadera humanidad de Cristo es esencial para la salvación (I Juan 4:3). Si Dios no vino verdaderamente en la carne, entonces no hay sangre para la remisión de pecados; no hay sacrificio de propiciación. El propósito mismo de la Encarnación era proveer un hombre santo para mediar entre el Dios santo y la humanidad pecaminosa.
Es necesario distinguir claramente entre la deidad y la humanidad de Cristo. Aunque Jesús era a la vez Dios y hombre, a veces El actuaba del punto de vista humano y a veces del punto de vista divino. Como Padre, El a veces hablaba departe de Su auto-conciencia divina; como Hijo, El a veces hablaba departe de Su auto-conciencia humana. Solamente como un hombre podría Jesús nacer, crecer, ser tentado por el diablo, tener hambre, tener sed, cansarse, dormirse, orar, ser azotado, morir, no conocer todas las cosas, no tener todo poder, ser inferior a Dios, y ser un siervo.
Solamente como Dios El podría existir desde la eternidad, ser inmutable, echar fuera demonios por Su propia autoridad, ser el pan de vida, dar agua viva, dar descanso espiritual, calmar la tempestad, contestar la oración, sanar a los enfermos, resucitar a Su cuerpo de la muerte, perdonar el pecado, conocer todas las cosas, tener todo poder, ser identificado como Dios, y ser Rey de reyes. En una persona ordinaria, estas dos listas en contraste serían mutuamente exclusivas, pero las Escrituras las atribuyen todas a Jesús, revelando Su naturaleza doble.
Aunque tenemos que distinguir entre la deidad y la humanidad de Cristo, es imposible separar a las dos en Cristo (Juan 1:1,14; 10:30,38; 14:10-11; 16:32). El Padre se unió a la humanidad para formar un solo ser-Jesucristo, la Deidad encarnada.
Mientras estaba en la tierra Jesús era plenamente Dios, y no meramente un hombre ungido. A la vez, El era completamente humano, y no solamente una semejanza de hombre. El poseía el poder, la autoridad, y el carácter ilimitado de Dios. El era Dios por naturaleza, por derecho, por identidad; El no se hallaba deificado solamente por una unción o investidura. Desemejante a un creyente lleno del Espíritu, la humanidad de Jesucristo se hallaba inextraíblemente unida con toda la plenitud del Espíritu de Dios.
Podemos identificar cuatro temas mayores en la descripción bíblica de la Encarnación : (1) la absoluta y completa deidad de Jesucristo; (2) la humanidad perfecta y sin pecado de Jesucristo; (3) la distinción clara entre la humanidad y la deidad de Jesucristo; y, sin embargo, (4) la unión inseparable de deidad y humanidad en Jesucristo.
Jesús es la plenitud de Dios habitando en perfecta humanidad y manifestándose como un ser humano perfecto. El no es la transmutación de Dios a carne, la manifestación de una porción de Dios, la animación por Dios de un cuerpo humano, o Dios habitando temporalmente en una persona humana aparte. Jesucristo es la encarnación-incorporación, personificación humana-del único Dios.
La Iglesia
La iglesia de Jesucristo es el cuerpo de creyentes que han sido llamados a la separación, los que han sido introducidos enCristo por el bautismo de agua y del Espíritu. La Biblia describe a la iglesia como el cuerpo de Cristo, la esposa de Cristo, y un templo espiritual en el cual mora el Espíritu de Cristo. La iglesia es a la vez local y universal. Su misión en la tierra es la de (1) adorar y glorificar a Dios, (2) evangelizar al mundo, y (3) desarrollar a los creyentes hasta la madurez. Cada creyente es su propio sacerdote a Dios (por medio de Jesús) y puede comunicarse directamente con Dios (Hebreos 4:14-16; Apocalipsis 1:6). Cada miembro de la iglesia tiene una posición de servicio, que incluye el sobrellevar las cargas los unos de los otros y orar los unos por los otros (Gálatas 6:1-2; Colosenses 4:3,12).
Dios ha dado a la iglesia ministros especiales para entrenar y equipar a los creyentes para la obra de la iglesia (Efesios 4:11- 16). (1) Apóstol-uno que es enviado con una comisión. Aunque nadie puede tomar el lugar de los doce apóstoles del Cordero, quienes eran testigos oculares de Cristo, hay otros que ejercen un ministerio apostólico por servir como misioneros y líderes pioneros (Hechos 13:2-4; 14:14). (2) Profeta-uno que imparte mensajes o dirección especiales departe de Dios (Hechos 11:27; 15:32; 21:10). (3) Evangelista-predicador a los inconversos (Hechos 21:8; II Timoteo 4:5). (4) Pastor-uno que dirige y cuida del pueblo de Dios, también llamado obispo (superintendente) y anciano (Hechos 14:23; 20:28; I Timoteo 3:1-7; Tito 1:5- 9; I Pedro 5:1-4). (5) Maestro-uno que instruye en la Palabra de Dios (Hechos 13:1).
También existe el oficio de diácono (siervo). Los diáconos ayudan a los líderes espirituales en los asuntos y las actividades de la iglesia (Hechos 6:3; I Timoteo 3:8-13).
Dios ha ordenado el gobierno de la iglesia, y El da varios ministerios, papeles, tareas, o oficios a los que acabamos de mencionar (Romanos 12:4-8; I Corintios 12:28). Al mismo tiempo, los líderes deben ser siervos y ejemplos, y no dictadores (Mateo 20:25-28; I Pedro 5:3). La iglesia también tiene dones del Espíritu que permanecerán hasta el regreso de Cristo (I Corintios 1:2,7; 12:8-10). Estos dones nunca deben ejercerse en una manera contraria a la Biblia o el liderato piadoso, sino siempre con amor, en orden, y para la edificación del cuerpo. Los dones espirituales son milagrosos y sobrenaturales. Pueden clasificarse en la siguiente manera.
Dones de revelación. (1) Palabra de sabiduría-guianza, dirección, o entendimiento divino para una situación específica (Hechos 27:9-11). (2) Palabra de ciencia-revelación divina de un hecho que de otra manera sería desconocido al recipiente (Hechos 5:1-11). (3) Discernimiento de espíritus-el percibir si algo es motivado por Dios, un espíritu malo, o el espíritu humano (Hechos 16:16-18).
Dones de poder. (4) Fe-una encomendación especial de confianza en Dios para una crisis en particular o una situación aparentemente sin esperanza (Hechos 27:21-25). (5) Dones de sanidad-sanidades divinas, ya sean instantáneas o progresivas, para varios tipos de enfermedades físicas y mentales (Hechos 5:12-16). Cristo compró la sanidad para el cuerpo (Isaías 53:5; Mateo 8:16-17) y dió a los creyentes autoridad para imponer las manos sobre los enfermos para su sanidad (Marcos 16:17-18). Los ancianos deben ungir a los enfermos con aceite y orar por su sanidad en el nombre de Jesús (Santiago 5:13-16). (6) El hacer milagros-intervención directa departe de Dios en una situación, trascendiendo a las leyes naturales (Hechos 20:7- 12; 28:1-6).
Dones de expresión. (7) Profecía-un mensaje de Dios en el idioma conocido (I Corintios 14:3-4, 29-33). En un sentido mas general, cada testimonio, predicación, o alabanza ungida puede llamarse profecía (Apocalipsis 19:10). (8) Géneros de lenguas-un mensaje de Dios en un idioma desconocido a los oyentes, a ser interpretada para el beneficio de la iglesia (I Corintios 14:5, 27-28). Cada creyente puede también hablar en lenguas sin interpretación para devoción y beneficio personal (I Corintios 14:4, 14-15, 18, 28). (9) Interpretación de lenguas-el dar el significado de un mensaje público en lenguas (I Corintios 14:5, 27-28).
Jesucristo instituyó la Cena del Señor y el lavamiento de los pies en Su iglesia, y mandó la observación de los dos (Lucas 22:14-20; Juan 13:2-17; I Corintios 10:16-17; 11:23-34). La Cena del Señor consiste en comer pan sin levadura y tomar el fruto de la vid, que simbolizan el cuerpo partido y la sangre derrama-da de Cristo. La iglesia debe participar con reverencia, examinación propia, y arrepentimiento, recordando solemnemente la muerte propiciatoria de Cristo y anticipando con gozo Su regreso. Los creyentes se gozan así de comunión con El y confraternidad los unos con los otros. El lavamiento de pies enseña humildad, servicio, y confraternidad.
La iglesia local debe reunirse regularmente y con frecuencia. No es obligada a observar las leyes sabáticas, pues la iglesia no es limitada por la ley ceremonial (Hechos 15:19-29; Romanos 14:5-6; Gálatas 4:9-11; Colosenses 2:16-17). Los Cristianos se gozan de santificación y descanso espiritual a diario en el Espíritu Santo. Sin embargo, la designación de un día semanal de descanso y el señalar tiempos para adoración en grupo todavía son principios válidos. La iglesia primitiva se congregaba el día domingo para conmemorar la resurrección del Señor (Hechos 20:7; I Corintios 16:2). Cada Cristiano debe ser fiel a las reuniones de su iglesia local (Hechos 2:42; Hebreos 10:25).
La Obra Salvadora de Jesucristo
Dios vino en carne como Jesucristo para proveer salvación para Su creación caída. La Encarnación era para el propósito de la Propiciación. El evangelio, literalmente las “buenas nuevas,” es que Jesús murió, fue sepultado, y resucitó para nuestra salvación. Disímil a toda otra religión, el Cristianismo depende de la muerte y resurrección de su fundador. La santidad de Dios demanda que El se separe de la humanidad pecaminosa. La separación de Dios, la fuente de toda vida, significa muerte-físicamente, espiritualmente y eternamente-y entonces la santa ley de Dios requiere la muerte como la pena para los pecadores.
Dios escogió obligarse por el principio de muerte por el pecado. Sin el derramamiento de sangre (el dar de una vida) no puede haber remisión o libertad de esta pena y no puede haber restauración a comunión con el Dios santo (Hebreos 9:22). La muerte de animales no es suficiente para remitir nuestros pecados (Hebreos 10:4), porque somos mucho mayor que ellos en que nosotros fuimos creados a la imagen espiritual de Dios.
Tampoco puede una persona ordinaria sufrir la pena en nuestro lugar, pues cada uno merece la muerte eterna por sus propios pecados. Para poder proveer un sustituto aceptable, Dios vino a la tierra como un hombre sin pecado-Jesucristo. Jesús era el único hombre sin pecado que jamás ha vivido, y entonces El era el único que no merecía morir y que podría ser un sustituto perfecto. Su muerte llegó a ser la propiciación permanente por nuestros pecados. Dios no excusa a nuestros pecados sino que ha infligido la pena por esos pecados en el inocente hombre Cristo. Entonces la muerte de Cristo fue hecha necesaria por (1) la pecaminosidad de toda la humanidad, (2) la santidad de Dios, (3) la ley de Dios que requiere muerte como la pena por el pecado, y (4) el deseo de Dios de proveer salvación para los pecadores.
No hay salvación fuera del Señor Jesucristo. Jesús afirmó, “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6). (Véase Juan 8:24; Romanos 10:9-17.) El Antiguo Testamento tipificó la muerte de Cristo por sacrificios de animales. El pueblo de Dios ofrecía sacrificios de sangre para hacer propiciación por-cubrir, perdonar, remitir, o expiar- sus pecados. Estos sacrificios no quitaban actualmente el pecado, pero demostraban fe en y obediencia a el plan de salvación de Dios. En la cruz, Jesús pagó la pena por los pecados de todo el tiempo, y su sacrificio está al alcance de todos en toda época que creen y obedecen a Dios (Romanos 3:25).
La Biblia describe la muerte de Cristo de varias maneras:
1. Redención o rescate (Mateo 20:28; Gálatas 3:13; I Timoteo 2:6). Redimir significa librar por pagar un precio; el rescate es el precio pagado. La sangre (vida) de Cristo era el rescate que la santa ley de Dios demandaba para redimirnos del cautiverio y la pena del pecado (I Pedro 1:18-20; Apocalipsis 5:8- 10).
2. Propiciación (Romanos 3:25; I Juan 2:2). Esto significa satisfacción o aplacamiento-algo que le permite a Dios perdonar el pecado sin comprometer Su santidad y justicia. La muerte de Cristo cumplió con los requisitos justos de Dios, comprando así la remisión de pecados (Mateo 26:28; Juan 1:29).
3. Reconciliación (Romanos 5:6-11; II Corintios 5:14-21). Cristo el hombre hace mediación entre Dios y los hombres (I Timoteo 2:5). Como un hombre sin pecado El quitó la barrera entre el Dios santo y los hombres pecaminosos, restaurándonos a la comunión con Dios.
4. Sustitución (Isaías 53:5-6; II Corintios 5:21; I Pedro 2:24). Jesucristo tomó nuestro lugar y sufrió la pena que nosotros merecíamos por nuestros pecados. En este sentido El llego a cargar el pecado, a ser el sacrificio por nuestros pecados (I Corintios 5:7; Hebreos 9:28;10:10-17).
Después de que Cristo murió, Su cuerpo fue sepultado en la tumba y su alma descendió al Hades (el lugar de las almas que han partido) (Hechos 2:25-32). Después de tres días El resucitó con un cuerpo físico glorificado, victorioso sobre la muerte y el Hades. Su resurrección es esencial para nuestra salvación porque hizo efectivo a Su muerte; obtuvo Su victoria sobre la muerte (Romanos 4:25; I Corintios 15:14). Por causa de Su resurrección nosotros tenemos poder para vencer y vida nueva en Cristo además de la seguridad de la inmortalidad futura (Romanos 5:10;6:4; I Corintios 15:20-23). Cuarenta días después de la resurrección, Jesús ascendió al cielo, donde es exaltado para siempre (Efesios 1:20,21; Filipenses 2:9).
Durante Su vida terrenal, El dejó las prerrogativas divinas de gloria, honra, y reconocimiento y se sometió a limitaciones humanas, pero ahora no. En el cielo, Jesucristo como Dios está abiertamente investido de todo poder, autoridad, y gloria. La Cruz era el único, final sacrificio para todo tiempo (Hebreos 10:12), y aquel sacrificio supremo provee intercesión presente por nuestros pecados y libre acceso al trono de Dios (Romanos 8:34; Hebreos 4:14-16; I Juan 2:1).
La Cruz invierte todas las consecuencias del pecado. La iglesia más que recuperará en Cristo todo lo que la raza humana perdió a causa del pecado. Los creyentes se gozan de muchas bendiciones como resultado en esta vida y recibirán la plenitud en la eternidad. Los beneficios de la obra de Cristo incluyen el perdón de pecados, vida nueva espiritual, poder sobre el diablo, sanidad para el cuerpo, y últimamente liberación de la creación de la maldición del pecado y vida eterna para los creyentes (Isaías 53:5; Romanos 8:19-23; Colosenses 1:14,20; Hebreos 2:14). La obra presente de la salvación tiene varios aspectos, que una persona recibe por fe al arrepentirse, ser bautizado en el nombre de Jesús, y recibir el Espíritu Santo (I Corintios 6:11).
1. Justificación (Romanos 3:24,26). Justificar significa declarar, contar, o considerar como justo. Esto incluye el perdón de pecados, incluso la remoción de toda culpabilidad y castigo, y la imputación de la justicia de Cristo.
2. Regeneración, o nuevo nacimiento (Juan 3:5; Tito 3:5). Esto es más que una reformación; es el impartimiento de una nueva naturaleza-la naturaleza de Dios-con un cambio de deseos y poder para vivir una vida nueva.
3. Adopción (Romanos 8:14-17; Gálatas 4:1-7). El creyente es colocado en la familia espiritual de Dios y escogido como Su heredero.
4. Santificación, o separación (Hebreos 10:10). Al ser convertida, la persona es puesta aparte del pecado. El Espíritu Santa sigue entonces a transformarle, perfeccionarle, y hacerle santa (II Corintios 3:18; I Tesalonicenses 3:13; 5:23). La obra propiciatoria de Cristo es la base para la salvación en toda época. La salvación siempre tiene su origen en la gracia de Dios y es apropiada por la fe obediente. Cristo murió por toda la raza humana (Juan 1:29; I Timoteo 2:6; I Juan 2:2). Los beneficios de Su propiciación llegan a todos los que creen en El y aplican Su obra a sus vidas (Juan 3:16; Hebreos 5:9).
La Salvación Neotestamentaria
En el contexto de las Escrituras, salvación significa liberación de todo el poder y los efectos del pecado, y tiene aspectos pasados, presentes, y futuros.
Salvación por gracia por medio de la fe. No hay nada que una persona pueda hacer para salvarse a sí misma. Ninguna cantidad de buenas obras o adherencia a leyes puede salvarle. “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” (Efesios 2:8-9). La salvación es un regalo gratis de Dios, la cual el hombre no puede merecer o ganarse. La obra propiciatoria de Jesucristo ha hecho disponible este regalo gratis de la salvación, y la única manera de recibirlo es creer en Jesús y en la suficiencia de Su sacrificio (Romanos 3:24-28; 4:22-25).
La fe salvadora. El creer en Jesucristo incluye el creer Su Palabra, y el realmente creer Su Palabra incluye la obediencia. La fe es más que asentó mental, aceptación intelectual, o profesión verbal; incluye confianza, compromiso, apropiación, y aplicación. No podemos separar la fe salvadora de la obediencia (Hechos 6:7; Romanos 1:5; 2:6-10; 10:16; 16:26; Hebreos 11:6-8). La obediencia a la Palabra de Dios es absolutamente necesaria para la salvación (Mateo 7:21-27; Juan 14:15,23; Romanos 6:17; 15:18; II Tesalonicenses 1:7-10; Hebreos 5:9; I Pedro 1:21-23; 4:17; I Juan 2:3-5; 5:1-3). La fe vive solamente mediante respuesta y acción (Santiago 2:14-26). Es posible tener un grado inicial de fe en Cristo y todavía no ser salvo si no hay aceptación, compromiso, y obediencia completa (Mateo 7:21-23; Juan 2:23-25; 12:42-43; Hechos 8:12-23; Santiago 2:19). La fe es el medio de apropiar la gracia de Dios. Es el medio por el cual la gente se entrega a Dios, obedece Su Palabra, y le permite hacer Su obra salvadora en ellos. Entonces, la fe salvadora es (1) la aceptación del evangelio de Jesucristo como el único medio de salvación y (2) obediencia a aquel evangelio (aplicación o apropiación de aquel evangelio).
El evangelio y el Nuevo Nacimiento. El evangelio de Jesucristo es Su muerte, sepultura, y resurrección para nuestra salvación (I Corintios 15:1-4). Una persona responde al evangelio, o aplica el evangelio a su vida, por arrepentimiento del pecado (muerte al pecado), bautismo por inmersión en agua en el nombre de Jesucristo (sepultura con Cristo), y recibir el Espíritu Santo (vida nueva en Cristo) (Hechos 2:1-4,38; Romanos 6:1-7; 7:6; 8:2).
Jesús dijo, “El que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios” (Juan 3:5). Cuando una persona cree en Jesucristo y obedece a Hechos 2:38, experimenta el nacimiento de agua y del Espíritu. El es “nacido de nuevo,” actualmente llegando a ser una nueva creación (Juan 3:3, 7; II Corintios 5:17). En el arrepentimiento y el bautismo en agua, él sepulta la manera antigua y pecaminosa de vivir, el registro de los pecados pasados, y la pena de muerte por el pecado. Cuando él recibe el Espíritu Santo él empieza a vivir una vida nueva y piadosa.
En el Día de Pentecostés, el día del nacimiento de la iglesia neotestamentaria, el apóstol Pedro predico el primer sermón del evangelio a las multitudes que se habían juntado para observar a los creyentes recién llenos del Espíritu mientras ellos hablaban en lenguas y alababan a Dios. Convencidos de sus pecados por su mensaje sencillo pero poderoso, los oyentes clamaron, “Varones hermanos, ¿qué haremos?” (Hechos 2:37). Pedro dió una respuesta precisa, completa, e inequívoca: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo” (Hechos 2:38). Los que fueron salvos en los Evangelios fueron salvados bajo el Antiguo Pacto mientras esperaban el Nuevo. El Nuevo Pacto no entró en efecto hasta después de la ascensión de Cristo (Lucas 7:28; 24:47-49; Juan 7:39; 16:7; Hechos 1:4-8; Hebreos 9:14-17). Entonces, Hechos 2:38 es la respuesta comprensiva a una pregunta acerca de la conversión neotestamentaria, expresando en forma compacta la respuesta correcta al evangelio.
No tan solo los judíos en el Día de Pentecostés recibieron la experiencia de Hechos 2:38, sino que los samaritanos, el apóstol Pablo, los gentiles, y los discípulos de Juan en Efeso la recibieron también (Hechos 8:12-17; 9:17-18 con 22:16; 10:44-48; 19:1-6). En breve, el mensaje de salvación en el Nuevo Testamento es arrepentimiento del pecado, bautismo en agua en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados, y el recibir el Espíritu Santo con la señal inicial de hablar en lenguas.
Arrepentimiento. El arrepentimiento es una media vuelta desde el pecado hacia Dios (Hechos 26:18-20). Tiene tres aspectos necesarios: un cambio intelectual (cambio de opiniones), un cambio emocional (cambio de sentimientos), y un cambio volicional (cambio voluntario de propósito). Incluye reconocimiento del pecado (Marcos 2:17), confesión del pecado a Dios (Proverbios 28:13; I Juan 1:9), contrición o tristeza según Dios por el pecado (Salmo 51:17; II Corintios 7:10), y una decisión de abandonar el pecado (Proverbios 28:13; Lucas 3:7-8). Juntamente con el arrepentimiento viene la disposición a hacer restitución por los pecados pasados, lo más posible (Mateo 5:23-24; Lucas 19:8).
El arrepentimiento es la primera respuesta de la fe al llamado de Dios (Marcos 1:15). Es absolutamente necesario para la salvación (Lucas 13:3,5; Hechos 17:30; II Pedro 3:9). Sin el arrepentimiento el bautismo no es efectivo, y sin el arrepentimiento una persona no puede recibir el Espíritu Santo (Hechos 2:38; 3:19). En el arrepentimiento, la persona empieza a dejar que Dios obre en su vida. Se decide a dejar el pecado y permite que Dios le vuelva. Como parte del apartarse del pecado, Dios le enpodera para quebrar sus ligaduras a los deseos y hábitos pecaminosos. Como parte de la vuelta hacia Dios, el arrepentimiento prepara el camino para que tenga una relación personal con Dios, calificándole para bautismo de agua y del Espíritu. La obra de perdón y remisión viene mediante arrepentimiento y bautismo en agua (Hechos 2:38). El arrepentimiento trata con la manera pecaminosa de vivir de la persona, y el bautismo trata con el registro y las consecuencias del pecado.
Bautismo en Agua. El bautismo en agua es parte de la salvación (I Pedro 3:21). Expresa fe en Dios por obediencia a Su Palabra (Marcos 16:16; Hechos 2:41). El modo bíblico del bautismo es inmersión en agua, y solamente este método retiene el simbolismo bíblico del bautismo como una sepultura (Mateo 3:16; Hechos 8:36-39; Romanos 6:4). La fe en Cristo y el arrepentimiento del pecado se necesitan para que sea válido; entonces el bautismo de los infantes no es apropiado (Mateo 3:6-11; Hechos 2:38; 8:37).
El significado bíblico del bautismo en agua es lo siguiente: (1) Dios remite el pecado en el bautismo en agua (Hechos 2:38; 22:16). Dios borra el registro del pecado y cancela su pena. El lava los pecados, sepultándolos para siempre. (2) El bautismo es parte del nuevo nacimiento (Juan 3:5; Tito 3:5). (3) El bautismo le identifica a la persona con la sepultura de Jesús (Romanos 6:4; Colosenses 2:12). Indica que él ha muerto a los pecados por el arrepentimiento y que está sepultando sus pecados pasados, el dominio del pecado, y la manera de vivir pecaminosa. (4) El bautismo en agua es parte del único bautismo de agua y del Espíritu que coloca a los creyentes en Cristo (Romanos 6:3-4; Gálatas 3:27; Efesios 4:5). Los identifica personalmente con Jesús y es parte de la entrada a Su familia. (5) El bautismo es parte de la circuncisión espiritual (Colosenses 2:11-13).
La Biblia enseña que el bautismo debe administrarse en el nombre de Jesucristo. Esto significa invocar el nombre de Jesús oralmente (Hechos 22:16; Santiago 2:7) y rebautizar a los que han sido bautizados de alguna otra manera (Hechos 19:1-5). El nombre de Jesús en la fórmula bautismal expresa fe en Su verdadera identidad, obra propiciatoria, y poder y autoridad para salvar. El nombre de Jesús es el único nombre salvador, el nombre por el cual se recibe la remisión de pecados, el nombre más exaltado, y el nombre en el cual los cristianos deben decir y hacer todas las cosas (Hechos 4:12; 10:43; Filipenses 2:9-11; Colosenses 3:17). Entonces, el usar el nombre de Jesús es la manera correcta de cumplir todos los propósitos para el bautismo.
La Biblia registra cinco relatos históricos del bautismo en la iglesia neotestamentaria que describen un nombre o una fórmula. En cada caso el nombre es Jesús (Hechos 2:38; 8:16; 10:48; 19:5; 22:16). Las epístolas también aluden a la fórmula del Nombre de Jesús (Romanos 6:3-4; I Corintios 1:13; 6:11; Gálatas 3:27; Colosenses 2:12). Aun Mateo 28:19 se refiere a esta fórmula, pues describe un nombre singular que representa todas las manifestaciones redentivas de la Deidad, y ese nombre es Jesús (Zacarías 14:9; Mateo 1:21; Juan 5:43; 14:26; Apocalipsis 22:3-4). Además, Jesús es el nombre que se describe en los otros relatos de la Gran Comisión (Marcos 16:17; Lucas 24:47).
El bautismo del Espíritu Santo. El bautismo con, por, en o del Espíritu Santo es parte de la salvación en el Nuevo Testamento (Juan 3:5; Romanos 8:1-16; I Corintios 12:13; Efesios 1:13-14; Tito 3:5). La frase describe cómo el creyente es sumergido en y llenado del Espíritu Santo de Dios. En Hechos los términos “bautizados, llenos, recibido, cayó sobre, vino sobre, y sobre... se derramase el don” describen todos a esta experiencia (Hechos 1:4-5; 2:4; 10:44-47; 11:15-17; 19:1-6). Se promete a todos los que creen en Jesús y obedecen Su Palabra (Juan 7:38-39; Hechos 5:32; 11:15-17; 19:2; Gálatas 3:14; Efesios 1:13).
La Biblia registra cinco relatos históricos de la recepción del Espíritu Santo en la iglesia neotestamentaria: los judíos, los samaritanos, los gentiles, el apóstol Pablo, y los discípulos de Juan en Efeso. Este registro establece que el bautismo del Espíritu de veras es para todos (Lucas 11:13; Hechos 2:39) y es acompañado por la señal inicial de lenguas (Marcos 16:17). Hablar en lenguas significa hablar sobrenaturalmente, como el Espíritu da que se hable, en un idioma que el que habla nunca ha aprendido (Hechos 2:1-11). Tres de los relatos describen explícitamente el hablar en lenguas como la señal inicial de recibir el Espíritu. En el Día de Pentecostés, un sonido de viento significó la venida del Espíritu y llamas como de fuego señalaron la disponibilidad a cada persona, pero el hablar en lenguas “según el Espíritu les daba que hablasen” era la señal inicial de que cada individuo había sido llenado (Hechos 2:1-4). Las lenguas convencieron a los judíos escépticos y atónitos que los gentiles acababan de recibir el Espíritu Santo; las lenguas por sí solas identificaron suficientemente a esta experiencia como la experiencia Pentecostal (Hechos 10:44-47; 11:15-17). Los discípulos efesios también hablaron en lenguas como la primera señal de recibir el Espíritu (Hechos 19:6).
Las lenguas son implícitas en los otros dos relatos. Una señal milagrosa no nombrada indicó el momento exacto cuando los samaritanos recibieron el Espíritu; su ausencia anterior denota que ellos todavía no tenían el Espíritu a pesar de tener gozo, fe, y bautismo, y era tan espectacular que Simón el Mago codiciaba el poder de impartir el Espíritu con esta señal (Hechos 8:5-19). Hechos 9:17 menciona sin descripción la experiencia de Pablo, pero I Corintios 14:18 dice que él hablaba en lenguas con frecuencia. El bautismo del Espíritu Santo es la experiencia básica y normal con Dios en el Nuevo Testamento, el nacimiento del Espíritu. El Espíritu es el reposo, guía a toda la verdad, el que hace adopción, intercesor, sello, arras de la herencia, y santificador (Isaías 28:11-12; Juan 16:13; Romanos 8:15,26; Efesios 1:13-14; I Pedro 1:2). Una persona puede recibir el Espíritu por arrepentirse, tener fe en Dios, y pedirle a Dios Su don. Cuando una persona recibe el Espíritu Santo, recibe poder para vencer al pecado y vivir una vida santa (Hechos 1:8; Romanos 8:4,13). Si él permite que el Espíritu le llene (controle y guíe) continua-mente, producirá el fruto del Espíritu y llegará a ser como Cristo (Gálatas 5:22-23).
Conclusión.
No se debe rechazar a los que no han recibido la experiencia neotestamentaria, sino que deben ser animados a recibir todo lo que Dios tiene para ellos. Hay mucha gente sincera y aun arrepentida como Apolos y los discípulos de Juan en Efeso quienes necesitan ser guiados a verdad mas avanzada para que puedan tener un nuevo nacimiento apostólico. La experiencia y la doctrina de una persona deben conformarse al modelo bíblico y apostólico completo; los que buscan a Dios sin cumplir con este modelo tendrán que contestar a Dios. La responsabilidad de una persona es clara: tiene que actuar sobre la verdad.
En resumen, (1) la Biblia es la única autoridad para la salvación; (2) la base de la salvación es la muerte, sepultura, y resurrección de Cristo; (3) la salvación viene solamente por gracia mediante la fe en Jesucristo; y (4) la aplicación de la gracia y la expresión de la fe vienen mientras una persona obedece a Hechos 2:38, recibiendo así el nuevo nacimiento de Juan 3:3-5.
Fuente Original: Centraldesermones.com
Dios le bendiga!!!
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