martes, 21 de junio de 2011

Una vida cristiana ejemplar

Fondo Bíblico: 1 Tesalonisenses 1:1-10.

Verdad Central: Hemos sido salvos no solo para nuestro propio beneficio, sino también para que conduzcamos a otros a Jesucristo.

Texto Áureo: Se ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor espíritu, fe y pureza. Timoteo 4:12.

OBJETIVOS DEL APRENDIZAJE

1. Familiarizarnos con las características de la iglesia de los tesalonicenses, según se describen en esta epístola.

2. Inundarnos de un vivo deseo de imitar fielmente a los hermanos de Tesalónica.

3. Practicar una vida caracterizada por, las buenas obras y un poderoso testimonio cristiano.

BOSQUEJO GENERAL

I. Frutos dignos de elogio

A. La siembra de la semilla

B. La semilla echa raíces

II. Un testimonio poderoso

A. Basado en la Palabra de Dios

B. Buenos ejemplos para todos

III. Eficientes en la obra de Dios

A. Lealtad en el servicio

B. Firmeza en la esperanza

Introducción

En nuestro estudio, basado en las dos cartas que el apóstol Pablo escribiera a la iglesia que estaba en Tesalónica, descubriremos varias verdades de valor perdurable, las cuales si se incorporan en el pensamiento de cualquier comunidad cristiana, en cualquier época, seguirán demostrando su eficacia como lo fueron para aquellos cristianos. El informe que Timoteo le trajo a Pablo a Corinto sobre el estado de cosas en la iglesia de los tesalonicenses bien puede representar a los informes de numerosas iglesias del mundo del siglo veinte.

¿Cuáles era algunos de los problemas a los que se estaban enfrentando aquellas jóvenes congregaciones que esperaban con ansias el regreso del evangelista que las había establecido? Podemos enumerar algunos de ellos.

Los propósitos y la motivación de Pablo estaban siendo confundidos por sus enemigos, y su conducta estaba siendo malinterpretada.

La segunda venida de Cristo también había sido mal entendida. Muchos de los creyentes de Tesalónica estaban muy tristes y se sentían frustrados por la muerte de sus seres queridos y por el estado en que estos se encontraban; pues según las falsas enseñanzas, sólo los que estuvieran vivos para la venida del Señor recibirían las adiciones prometidas en el evangelio.

Otros problemas que podía detectarse en ellos eran las divisiones internas de la iglesia tesalonicense, los resentimientos y expresiones de menosprecio hacia las autoridades de la iglesia y el constante peligro de caer nuevamente en la inmoralidad.

Fijándonos bien en todo esto, tal rece que la naturaleza humana no ha cambado nada a través de los, siglos. Esta es la razón principal por la que debemos poner mucha atención a las inspiradas enseñanzas del apóstol

Exposición Bíblica

I. Frutos dignos de elogio (1 Tesalonicenses 1:1-4).

A. La siembra de la semilla.

Una de las historias más conmovedoras del libro de los Hechos es la que relata cómo una cadena sobrenatural de circunstancias culminó con la introducción del mensaje del evangelio a una región del mundo, conocida hoy romo Europa (Hechos 16:6).

Pregunta: ¿Qué fue lo que sucedió en Filipos?

Obedeciendo las instrucciones del Espíritu Santo, Pablo navegó desde Troas a Macedonia. Cuando llegaron a tierra firme, inmediatamente Pablo decidió entrar a la ciudad de Filipos. La primera persona convertida allí fue una mujer llamada Lidia, miembro de un grupo de mujeres que acostumbraban celebrar reuniones de oración a orillas de un río, donde Pablo la conoció y la evangelizó.

La persecución contra Pablo no se hizo esperar. Allí él fue arrestado y puesto en el cepo, después de haber intervenido para que el Señor liberara de la posesión de los demonios a una muchacha que era explotada por sus amos en la ciudad. Alguien ha dicho, con mucha razón, que las dos cosas que pueden llevarlo a uno a la cárcel son obras muy malas, u obras muy buenas.

Cuando los siervos de Dios se encontraban encerrados, experimentando crueles sufrimientos por causa del evangelio, empezaron a glorificar a Dios con himnos de alabanza en medio de la noche (Job 55:10). Un gran terremoto sacudió la cárcel y soltó las ataduras de Pablo y Silas. Ellos, sin embargo, no salieron del lugar, sino que esperaron hasta que las autoridades de ciudad llegaran a libertarlos como una demostración de que habían cometido un grave error al encarcelarlos y tratarlos tan mal. Después de esta milagrosa liberación, Pablo se trasladó con rapidez a la ciudad de Tesalónica, bajo la dirección del Espíritu Santo.

Pregunta: ¿Porqué Tesalónica? ¿Porqué no Anfípolis o Apolonial (Hechas 17:1).

Pablo conocía muy bien la de la región. El sabía que Tesalónica era un punto muy estratégico, debido a su ubicación. Era muy importante que el mensaje del evangelio llegara a la ciudad de Tesalónica. Era una gran ciudad que contaba con grandes riquezas. Era un puerto de mucha importancia en la "Vía Ignacia" o sea la ruta que unía a Roma, la capital del imperio, con el mundo oriental. Si el evangelio echaba raíces en este estratégico lugar, lo más seguro sería que de allí se esparciría hacia el oriente y también hacia el occidente.

Qué bello es echar una mirada retrospectiva al panorama ministerial de Pablo y a la manera en que Dios dirigió sus pasos por medio del Espíritu Santo. mismo puede ocurrir con nosotros hoy si dejamos que la voz de Dios nos oriente y somos obedientes a la dirección del Espíritu Santo en todo lo que emprendamos.

Pablo se encontraba ahora en el país de Alejandro el Grande. Alejandro había logrado conquistar todo el mundo de su tiempo, y luego, se dice que se puso a llorar porque no había otros mundos qué conquistar. Es probable que Pablo estuviera enterado de esto mientras pensaba en las oportunidades que le vendrían en el futuro. Sin embargo, en lugar de un mundo dominado por la cultura griega, Pablo aspiraba conquistar todo el mundo de su tiempo para el evangelio de Jesucristo.

B. La semilla echa raíces

El establecimiento de la iglesia en Tesalónica se describe en diez cortos versículos (Hechos 17:1-10).

Pablo ministró la Palabra de Dios en la sinagoga de los judíos durante tres sábados (menos de un mes). Su predicación tuvo tanto éxito que muchos creyeron en Cristo, tanto judíos como griegos (Hechos 17:4). Luego apareció una turba y se formó un gran alboroto. Pablo fue acusado de ser un alborotador y trastornador del orden público. Como resultado de esta acusación se le obligó a salir de la ciudad para escapar por su vida. Después de una breve estadía en Berea y luego en Atenas, el apóstol llegó a la ciudad de Corinto.

Fue desde ese lugar, entre los años 51 53 d.C. que él escribió esta epístola a la joven iglesia de Tesalónica.

Pregunta: ¿Qué importancia tienen las obras?

Es evidente en las Escrituras que las obras no son necesarias para la salvación (Efesios 2:8, 9). Sin embargo, podríamos referirnos a las obras como una prueba práctica de la fe (Santiago 2:14-26). Casi no escuchamos sermones sobre la ética de las obras cristianas. Quizá sea porque no nos agrada mucho pensar en que las obras que realizamos en la vida cristiana revean lo que somos. Hay creyentes que realizan obras por miedo; otros lo hacen solamente por ver qué pueden conseguir; y aun hay quienes hacen algo en la obra de Dios únicamente porque se ven bajo la presión del deber.

Pero los cristianos tesalonicenses no actuaban de esa manera. Sus obras estaban inspiradas en su fe; el trabajo que realizaban en la iglesia fluía de su profundo amor; y su paciencia se manifestaba en la firmeza ante las persecuciones (versículo 3). Ellos sabían que estaban trabajando y sirviendo a Dios, no a los hombres. La genuinidad de su consagración se veía en el hecho de que aunque fueran tareas muy duras o hasta cierto punto humillantes, ellos las realizaban por amor al Señor.

Pregunta: ¿Quiere decir esto que Pablo enseñaba que .salvación se obtiene por medio de obras? (Vea Santiago 2:14-26; 1 Juan 3:17, 18.)

De ninguna manera. En todas las epístolas paulinas hay una sección dedicada a hacer énfasis en el lado práctico de la justicia. El creía firmemente en que la práctica de obras buenas en la vida cristiana es el resaltado directo de la verdadera conversión.

Enseñanza práctica

Pregunta: ¿Qué obras buenas podría empezar a hacer usted como prueba de su fe en Cristo?

Dado que lo esencial para las obras del cristiano es la motivación nacida del amor, nadie está capacitado para dictarle a otro cuáles obras tiene que realizar. No obstante, puede ser que una de las sugerencias que se presentan a continuación le estimule a explorar una nueva dimensión de actividades en su vida cristiana para dar así pruebas de su fe:

- Enseñar en la Escuela Dominical y en campamentos juveniles.

- Ocuparse en el servicio de transportación y evangelismo.

- Visitación de reclusos.

- Servir en el ministerio telefónico. -Ocuparse de la correspondencia de la iglesia.

- Participar en un proyecto comunitario.

- Circular invitaciones para los servicios de la iglesia.

- Trabajar en los programas infantiles o el cuidado del departamento de cuna.

Las únicas obras que realmente valen la pena recordar son las que se realizan para Dios si se hacen con la actitud correcta, con las mejores motivaciones y sin preguntar quién recibirá el honor por ellas, siempre que la honra y la gloria sean para el Señor.

II. Un testimonio poderoso (1 Tesalonicenses 1:5-8).

A. Basado en la Palabra de Dios Nosotros no necesitamos una personalidad sobresaliente, ni tenemos que presentar un historial interminable de grandezas en nuestra vida para poder ser testigos eficientes del evangelio. El mensaje poderoso del apóstol Pablo era simplemente la proclamación de las cosas gloriosas que Dios había realizado en su vida. El testimonio más simple de cualquier hijo de Dios puede hacer que hasta el más encumbrado de los gobernantes del mundo tiemble de convicción (Hechos 24:24, 25).

Pablo, Timoteo y Silas lograron establecer una congregación firme y numerosa en una de las ciudades más importantes de la región a pesar de las persecuciones a las que tuvieron que enfrentarse.

En su carta, Pablo declaraba sin lugar a dudas que una de las principales razones por las que esta joven iglesia podía dar un testimonio tan fuerte y poderoso era porque recibió el mensaje del evangelio en medio de grandes persecuciones y mucha aflicción (1 Tesalonicenses 1:6).

Las presiones sacan a relucir muchas veces lo mejor o lo peor de una persona. Si nuestro testimonio no está basado firmemente en la Palabra de Dios y no nos hemos profundizado en el poder del Espíritu Santo nos puede ocurrir lo que le sucedió a Pedro, que seguía de lejos al Señor. Si persistimos en esa actitud de indecisión, podemos pronto encontrarnos entre el grupo de incrédulos y hasta llegar a negar al Señor.

Enseñanza práctica

Pregunta: ¿Qué presiones podrían ayudarnos a descubrir la profundidad y la firmeza de nuestro testimonio hoy?

Las persecuciones y los ataques físicos obligaron a los tesalonicenses a definir su posición, ya fuera a favor del evangelio de Cristo, o contra él. En nuestro país probablemente no estemos enfrentándonos a ataques físicos (aunque no estamos lejos de ello), pero ya existen distintos tipos de presiones que nos son adversas. La reacción negativa de la sociedad, las luchas familiares, las costumbres y vicios de la vida antigua, las ideologías y argumentaciones anticristianas; todas estas son cosas contra las cuales tienen que enfrentarse los recién convertidos al evangelio. Los cristianos de más experiencia también se enfrentan a ciertas presiones, muchas veces sin darse cuenta de ello. Satanás no tiene necesidad de atacarnos físicamente. Lo único que tiene que hacer para destruirnos espiritualmente es fomentar en nosotros el desaliento y la indiferencia hacia nuestra relación con Dios. La falta de la lectura de la Palabra de Dios, la falta de oración y la asistencia irregular a la iglesia son elementos suficientes como para echar por el suelo el testimonio de un creyente.

B. Buenos ejemplos para todos Pablo no sentía temor de recomendar a sus lectores y oyentes su testimonio personal: "Os ruego que me imitéis" (1 Corintios 4:16). "Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros' (Filipenses 3:17). Sin embargo, él explica también qué razón ellos podían imitarlo: " imitadores de mí, así como yo de Cristo" (1 Corintios 11:1).

El peligro de hoy es que mucha gente imita al pastor, pero él no está imitando a Cristo. En su Primera Epístola a los Tesalonicenses, Pablo elogia efusivamente a estos creyentes porque su fe había sido establecida en la Palabra de Dios y en el poder del Espíritu Santo y habían sabido hacer frente a todo tapo de problemas y aflicciones (versículo 6), de tal manera que habían venido a ser dignos de servir como modelos o ejemplos a los creyentes de toda la región de Macedonia y de Acaya (el norte y el sur de Grecia).

Pregunta: ¿Cómo era que Pablo estaba tan informado acerca de la fe y el testimonio de estas creyentes?

En el versículo 8 él les dice: "Porque partiendo de vosotros ha sido divulgada la palabra del Señor, no sólo en Macedonia y Acaya, sino que también en todo lugar vuestra fe en Dios se ha extendido." La palabra "divulgada" viene de una expresión griega que da la idea una estación de radio que trasmite algo a todo su contorno. El testimonio de estos hermanos resonaba como una trompeta. El sonido de este testimonio fue abarcando gradualmente toda la región de Macedonia, hasta llegar a Acaya y luego a la ciudad de Corinto que era, donde se encontraba el apóstol Pablo. No cabe duda de que estas noticias alentaron el corazón e Pablo en gran manera.

Cristo, porque en él residía el poder de Dios para la salvación de todo aquel que cree (Romanos 1:16). La esperanza que había en su corazón había hecho desaparecer la vergüenza y toda timidez, porque el amor de Dios se había derramado en sus vidas abundantemente (Romanos 5:5).

Nosotros debemos responder con valor y firmeza a este desafío de proclamar fielmente hoy la Palabra de Dios para que otros puedan también llegar a conocer la salvación gloriosa que el Señor ofrece a todos.

Enseñanza práctica

Cuando nos detenemos para meditar en todas las cosas que el Señor ha hecho para nuestro bien, lo más natural es que surja de nuestro corazón un vivo deseo de alabar su nombre y dar testimonio ante el mundo de la gracia salvadora que. hemos experimentado. ¿Saben sus vecinos que usted es cristiano? ¿Lo sabe su jefe? ¿Lo saben sus compañeros de trabajo o sus empleados? Aquí cabe repetir el viejo refrán que dice: "Si usted fuera arrestado por ser cristiano, ¿habría suficientes pruebas como para declararlo culpable?"

Pregunta: ¿Podemos nosotros ser testigos mudos?

III. Eficientes en la obra de Dios (1 Tesalonicenses 1:9, 10).

La única manera de testificar en silencio sería viviendo una vida cristiana perfecta como para ser admirada por todos los que nos rodeen. Sin embargo, no puede haber un testimonio mudo en todo el sentido de la expresión. Tampoco es verdad que haya un buen discípulo secreto o escondido. Tarde o temprano, como José de Arimatea, todo creyente tendrá que salir al frente y definir su posición por la fe que profesa.

La iglesia tesalonicense nació en medio de mucha aflicción. La tentación en este caso pudo haber sido que los creyentes quisieran evadir la persecución negando su fe, o escondiéndose del público. En cambio, estos cristianos, desafiando todo peligro, empezaron a publicar y a "divulgar" el mensaje que había transformado su vida. No se avergonzaban del evangelio de

A. Lealtad en el servicio

Pablo no tenía necesidad de decir a otros lo que estaba sucediendo en la iglesia de 1 tesalónica. Como lo explicamos anteriormente, la ciudad de Tesalónica era un punto de gran importancia en la ruta comercial del mundo de aquel entonces. De manera que mucha gente pasaba por allí; y se ponía en contacto con los cristianos de esta ciudad. El testimonio de estos cristianos era tan positivo que pronto las noticias de las maravillas que Dios estaba realizando entre los tesalonicenses empezaron a extenderse a lo largo de la Vía Ignacia.

Pregunta: ¿Cuán genuina era la conversión de estos tesalonicenses?

Pablo señala dos aspectos notables en la conversión de los hermanos de Tesalónica: Ellos se convirtieron de los ídolos como resultado de su fe en Cristo, pero no sólo dejaron a los ídolos, sino que también se consagraron a Dios, "para servir al Dios vivo y verdadero" (versículo 9).

Tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento persiste la idea de que el verdadero arrepentimiento siempre está compuesto de un abandono de una cosa para dedicarse a otra. El arrepentimiento que no resulta en abandono total del pecado y de la idolatría para consagrarse enteramente a Dios y a su obra no es un arrepentimiento genuino. Hay muchos que sienten olor por el pecado, pero lo que más les duele es que se sepa cuál es su condición; pero no les duele lo suficiente como para apartarse totalmente del pecado y entregar su vida al Señor.

B. Firmeza en la esperanza

Los cristianos tesalonicenses testificaban de Cristo con sus labios y con su vida. Un ejemplo perfecto de esto eran las obras que realizaban en la comunidad, el trabajo de su amor por los creyentes y la firme perseverancia nacida de su esperanza en el Señor.

Nótese que el objeto de su esperanza era Cristo Jesús y su segunda venida. La esperanza en cualquier otro nombre sólo podría provocar la desesperación (Hechos 4:12). La expectación de la venida del Señor debiera ser tan real e importante para nosotros hoy como lo fue para Pablo y los tesalonicenses aquel día. Al final de cada uno de los capítulos de 1 Tesalonicenses nos damos cuenta de que Pablo estaba esperando a Jesús.

Los tesalonicenses estaban sirviendo activamente a Dios mientras esperaban el retorno del Señor Jesucristo. También debemos estar ocupados en el servicio cristiano mientras esperamos que Cristo vuelva por su Iglesia. El servicio a Dios no perderá su recompensa. Pero la infidelidad será castigada.

Enseñanza práctica

Parte del "vivo ejemplo" de los cristianos tesalonicenses era su eficiente servicio cristiano entre tanto que esperaban la segunda venida del Señor. Para comprender mejor lo que significa el servicio cristiano en relación con el regreso de Cristo podemos echar una mirada a las enseñanzas impartidas por Cristo mismo a casi al final de su ministerio terrena

En los capítulos 24 y 25 del Evangelio según Mateo encontramos una serie de enseñanzas y parábolas que explican cual es la mejor manera de esperar el regreso del Hijo de Dios a la tierra. Dos de estas parábolas se ocupan de siervos fieles y siervos infieles. Un siervo fue constituido en mayordomo de la casa de su señor y cumplió con todos los deberes que le fueron asignados. Jesús, al referirse a él, dijo: "Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así. De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá." En otra parábola Cristo habló de tres siervos que fueron designados para cuidar de los bienes de su señor. Cada uno recibió cierta cantidad de dinero en proporción con sus habilidades. Cuando el señor de aquellos hombres regresó, su "bienaventuranza" fue para los dos que habían cumplido con sus deberes haciendo uso de su capacidad sabiamente.

Los creyentes de Tesalónica eran ejemplos vivos de esta clase de dedicación al servicio cristiano. Debemos imitarlos, sirviendo fielmente al Señor mientras esperamos su regreso. ¿En qué aspectos puede ser usted un siervo más fiel y eficiente?
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Esparciendo el evangelio

Trasfondo Bíblico: Hechos 8:1-25

Verdad central: Cada cristiano es comisionado a llevar el mensaje de salvación a los inconversos.

Texto áureo: Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él oree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Juan 3:16

Bosquejo

I. Cruzando barreras culturales

A. Los refugiados se vuelven predicadores

B. El evangelio llega a Samaria

II. Dando liberación

A. Y estas señales les seguirán,

B. Quebrantando el poder de un mago

III. Discernimiento espiritual

A. El derramamiento del Espíritu Santo

B. El verdadero carácter es expuesto

Objetivo

Examinar la respuesta de Felipe a los que necesitaban el evangelio, y esforzamos nosotros mismos por alcanzar a los inconversos.

Introducción

La persecución que vino después de la muerte de Esteban fue dirigida contra la iglesia en Jerusalén. Los cristianos fueron expuestos a tanta violencia que muchos de ellos tuvieron que escaparse a lugares más seguros. "Todos" en el versículo 1 no debe interpretarse como que no quedó ni un creyente en Jerusalén.

A pesar de que un buen número de creyentes salió, una iglesia permaneció en Jerusalén. Los apóstoles se quedaron para cuidar de la iglesia y continuar su trabajo a pesar de las grandes dificultades que se les presentaron.

El Señor usó la dispersión de los cristianos para propagar el evangelio. De ahí que los enemigos de la Iglesia sin desearlo promovieron el mensaje de Cristo. En vez de darse a la amargura o al desánimo, las multitudes que tuvieron que dejar sus hogares llevaron las llamas del avivamiento por doquier.

Comentario bíblico

I. Cruzando barreras culturales (Hechos 8:1-5)

A. Los refugiados se vuelven predicadores

De repente, se lanza el nombre de Saulo dentro de la historia de la Iglesia Primitiva. Hechos 7:58 nos dice que los asesinos de Esteban pusieron sus ropas a los pies de Saulo. No parece que éste lanzó piedras, pero estaba de acuerdo con los que lo hicieron.

Este fue el principio de días llenos de terror para los cristianos de Jerusalén. Sus enemigos aparentemente creyeron que al atacar a los seguidores de Jesús, esto le daría un golpe mortal a la iglesia. No tuvieron éxito, pero sus ataques echaron fuera de la ciudad a muchos creyentes. Al huir, éstos buscaron refugio en varias partes de Judea y Samaria.

Pregunta: ¿Cómo se relaciona a este pasaje la referencia de Cristo a Judea y Samaria en Hechos 1:8?

¿Por qué la Iglesia Primitiva aún no había evangelizado estos lugares? Hasta este momento, los creyentes parecían apegarse a la iglesia de Jerusalén. Esto era razonable. Pero de acuerdo con Jesús, Jerusalén era sólo el punto de partida. Sus seguidores debían ir a Judea, a Samaria y a los lugares más remotos de la tierra. No sabemos cuánto tiempo esto se hubiera demorado si la persecución no hubiera llegado. Sin embargo, éste es un ejemplo de cómo Dios usa aun a sus enemigos para cumplir con sus propósitos. Saulo y los otros jamás se imaginaron que estaban logrando todo lo opuesto a lo que buscaban.

Ningún cristiano parecía estar a salvo ahora. Saulo creía que eran una amenaza a la religión judía a la cual él pertenecía. En su ira vio la destrucción de la Iglesia como un favor a Dios. Comenzó a ir de puerta en puerta como la policía secreta en tierras con gobiernos totalitarios. No leemos que se llevaron a cabo juicios, sólo que la gente fue arrestada y echada en la cárcel.

En el versículo 1 leemos que los creyentes se habían esparcido. Lucas dice que estaban desparramados "por todas partes" (v. 4). El ataque de terror había perjudicado a quienes insistían en purgar a la sociedad del mensaje de Jesús. Los discípulos que fueron forzados a salir de Jerusalén llevaron el evangelio a lugares donde quizá nunca hubiera ido.

Este pasaje de las Escrituras enfatiza que los apóstoles no eran los únicos predicadores de la Iglesia Primitiva. Todos predicaban. No necesitaban pulpitos o edificios. Sus pulpitos estaban dondequiera que encontraban a personas para contarles de Jesucristo.

B. El evangelio llega a Samaria

Del versículo 1 sabemos que otros creyentes habían ido a Samaria. Generalmente la palabra se refiere a una región, no a una ciudad. Algunos manuscritos dicen que Felipe fue a una "ciudad" en Samaria, sin nombrarla. Sea cual fuera el lugar exacto de su predicación, Felipe estaba evangelizando en lugares donde la gente siempre había sido rechazada y odiada por los judíos. Evidentemente, la conversión de Felipe lo libró de estos prejuicios.

Pregunta: ¿Qué significado tuvo el término "Cristo" cuando se registraron los eventos del ministerio de Felipe a los samaritanos (v. 5)?

"Cristo" no es el apellido de Jesús; es su título, que significa "El Ungido" Por lo que dice la mujer samaritana (Juan 4:25) sabemos que los samaritanos también esperaban al Mesías. Felipe les proclamó que el Mesías había venido y que su nombre era Jesús.

No encontramos en las Escrituras que Felipe recibiera un llamado especial del Señor para ir a esta ciudad en particular. Siendo que los seguidores de Cristo ahora se encontraban en partes de Samaria, era tiempo de evangelizar la región. Felipe respondió al reto.

II. Dando liberación (Hechos 8:6-13)

A. Y estas señales les seguirán

En el ministerio de Felipe vemos de nuevo el cumplimiento de la promesa de Jesús: "Y estas señales seguirán a los que creen" (Marcos 16:17). Los milagros que caracterizaban el ministerio de la Iglesia Primitiva eran una continuación del ministerio terrenal de Jesús.

Cuando Jesús salía a predicar, con frecuencia encontraba a gente poseída por demonios. Las cosas no cambiaron cuando la Iglesia Primitiva continuó en su ministerio. Felipe encontró las mismas condiciones en Samaria. Allí "muchos" estaban poseídos por espíritus inmundos. Lucas dice que estos demonios gritaban en voz alta (literalmente "chillaron") cuando eran obligados a salir de la gente que se había convertido. Es difícil imaginarse el nivel de esclavitud que estos espíritus inmundos ejercen sobre los individuos que poseen. Pero ahora ese poder había sido derrotado para muchos en Samaria. Se habían vuelto al Señor como Salvador ante cuyo nombre los demonios tiemblan (Santiago 2:19).

No debemos suponer que sólo los paralíticos y los cojos fueron sanados. Sus problemas son simplemente ejemplos de las multitudes de aflicciones de las cuales la gente se recuperó cuando se les imponían las manos en el nombre de Jesús. Prevalecía un ambiente de gozo. Para enfatizar la extensión de su alcance, Lucas dice que "había gran gozo"(v. 8).

B. Quebrantando el poder de un mago

La palabra "pero" en el versículo 9 señala un cambio de énfasis. Ahora cambiamos de énfasis de las multitudes que eran salvas y libradas a un individuo llamado Simón. Es evidente que éste tenía a la ciudad "en el bolsillo ". Por su uso de la magia, mantenía a la gente bajo su control a tal punto que ellos aceptaban todo lo que él decía y hacía.

Pregunta: ¿Qué frase en este pasaje es típica de todos los "engañadores religiosos"?

Lucas dice que Simón se hacía "pasar por algún grande" (v. 9). Esta es la característica de los individuos que usan un manto religioso con el propósito de avanzar sus propios intereses. Se promueven a sí mismos. Siguen haciendo propaganda con sus seguidores para mantenerlos convencidos de que poseen gran poder.

La influencia de Simón se extendió por toda la ciudad, "desde el más pequeño hasta el más grande", es decir, desde el ciudadano más insignificante hasta el más importante. El "gran poder de Dios" parece ser un título que se le había atribuido a Simón. Su control sobre todo el pueblo no era algo nuevo. Esto se había llevado a cabo por "mucho tiempo" (v.11).

El pueblo pronto vio la diferencia entre el poder que ellos "creían" que Simón tenía y el verdadero poder que ellos vieron en el evangelio. Ellos respondieron en fe y fueron bautizados en agua como testimonio de haber aceptado a Jesucristo.

Simón se había enfrentado con algo que jamás había visto antes. El espectáculo de sus pretensiones pronto menguó; él también creyó y se unió a los otros que se estaban bautizando. La palabra "estaba siempre" significa, literalmente, que Simón siguió a Felipe todo el tiempo. Asombrado, siguió observando los milagros y señales que se hacían en el nombre de Jesús. De manera que el "gran poder de Dios" del que Simón antes hablaba por las calles de la ciudad, fue eclipsado por el "verdadero" poder de Dios.

III. Discernimiento espiritual (Hechos 8:14-25)

A. El derramamiento del Espíritu Santo

Algunos comentaristas han llamado a Hechos 8:14-17 el pentecostés samaritano. Cuando los apóstoles oyeron hablar del avivamiento, estaban ansiosos porque los conversos fueran bautizados en el Espíritu Santo. Como líderes de la Iglesia, Pedro y Juan vinieron a Samaria a imponer las manos sobre los nuevos creyentes. Los resultados fueron inmediatos: "Y recibían el Espíritu Santo."

Pregunta: ¿Qué fue la evidencia visible cuando estos cristianos fueron llenos del Espíritu Santo?

La reacción de Simón en el versículo 18 nos asegura de que había una evidencia visible. El "vio" que el Espíritu Santo había sido derramado sobre estas personas. En Hechos 10 Pedro se convencería de que los gentiles fueron salvos cuando los oyó hablar en otras lenguas cuando fueron bautizados en el Espíritu (Hechos 10:44-47; 11:16,17). Hubiera sido incoherente si Pedro fuera convencido por esta evidencia en la casa de Cornelio pero satisfecho sin ver la misma manifestación en Samaria. También, Simón ya había visto todas las demás manifestaciones visibles que indicarían que algún acontecimiento sobrenatural había ocurrido (vv. 6,7). Algo había convencido a Simón de que el Espíritu Santo se había derramado sobre estos samaritanos. ¿Cómo podemos dudar que los samaritanos convertidos hablaron en lenguas cuando fueron llenos del Espíritu Santo, si bien esto no se dice directamente?

B. El verdadero carácter es expuesto

Pregunta: ¿Tuvo Simón una verdadera conversión?

El versículo 13 dice que Simón creyó. En todo el libro de Hechos cuando se refiere a salvación, la palabra "creyó" siempre indica fe en Cristo como Salvador y no en una mera aceptación intelectual. Esto se confirma más adelante por el bautismo de Simón.

Al ver la manifestación del poder de Dios cuando los apóstoles imponían las manos sobre los creyentes, Simón debe de haber sido tentado a buscar de nuevo la grandeza que anteriormente tenía. Simón había sido un gran mago en la comunidad (vv. 9,10). El poder del evangelio había hecho declinar su influencia como tal. Aunque Simón había aceptado a Cristo, el debe de haber encontrado esta tentación muy difícil de resistir. ¡Si pudiera imponer sus manos sobre los nuevos conversos y verlos recibir el Espíritu Santo, nuevamente podría ser el gran líder espiritual de los samaritanos!

Pero Simón no se dio cuenta de que estaba enfrentando a líderes llenos del Espíritu Santo de Dios, y que podían discernir sus verdaderos motivos. La reprensión de parte de Pedro fue dada a un hombre que había regresado a su vida pasada a pesar de que había tenido una experiencia de salvación. Simón no estaba bien con Dios en su corazón; era malvado, un prisionero de su propia codicia (vv. 20-23). Si seguía en esa dirección, no tendría parte en las bendiciones de Dios.

Lo que dijo Pedro realmente fue la reprensión del Espíritu Santo a través de labios humanos. Desesperado ante dicho juicio. Simón pidió que ellos oraran al Señor por él (v. 24). No se vuelve a mencionar lo que le sucedió a Simón. Pero cuando hay arrepentimiento y uno ora a Dios, él siempre perdona por medio de Cristo Jesús (1 Juan 1:9). Si hubo arrepentimiento genuino de parte de Simón, Dios lo perdonó.

Aplicación

A través de nuestra vida hemos visto cómo Dios numerosas veces ha anulado los planes satánicos para sacar algo bueno del mal. Posiblemente nosotros nunca vamos a enfrentar la clase de persecución que la Iglesia Primitiva enfrentó; sin embargo, tenemos el mismo adversario que siempre se nos opone. Sus ataques pueden damos un panorama oscuro, pero nunca debemos dejamos vencer por las apariencias. Los cristianos de la Iglesia Primitiva reconocían que su primera misión era ganar almas dondequiera que estuvieran. Cuando tuvieron que abandonar sus hogares, vieron una oportunidad para alcanzar a gente quejamos hubieran conocido si esto no hubiese ocurrido. ¿No debemos nosotros ver las mismas oportunidades cuando encaramos circunstancias que a veces parecen devastadoras? El avivamiento en Samaria se debió a una ola de persecución. Los cristianos que fueron forzados a salir de Jerusalén eran refugiados, pero eran refugiados de Dios y predicaron el evangelio en vez de sentir compasión de sí mismos.

Dios a veces nos llama a dar nuestro testimonio a personas con quienes preferiríamos no asociamos. Sin embargo, si estamos llenos del amor de Cristo y de su pasión por las almas, los obstáculos culturales jamás serán un problema. Lo que siempre debemos recordar es que Jesús murió por "todos". Él nos ha hecho sus manos que se extienden a todos los perdidos.

En nuestra misión a los inconversos, caminamos en el poder del Espíritu Santo, no en nuestra propia fuerza. Debemos preocupamos por ver a los convertidos llenos del Espíritu Santo después que han sido librados de sus pecados.
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El vivir como pacificadores

Mateo 5:38-48; Romanos 12:14-21

Verdad central: Los cristianos deben procurar ser pacificadores en todas sus relaciones

Texto áureo: Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios (Mateo 5:9)

Bosquejo general

I. Respondiendo a la injusticia

A. Insulto físico

B. Injusticias legales y sociales

II. Ame a sus enemigos

A. Amor por sus enemigos

B. Como hijos del Padre celestial

III. Venciendo el mal con el bien

A. Sea de un mismo sentir

B. En paz con todos los hombres

Objetivo

Ver que podemos y debemos vivir como pacificadores, y emplear principios cristianos en cada relación personal.

Introducción

El mundo necesita pacificadores, o más bien, al Pacificador, a Jesucristo. Como representante de Cristo, todo creyente debe ser un pacificador (1) entre Dios y el hombre, y (2) entre las personas que tienen conflictos. La mejor forma de ser un pacificador en ambos casos es hacer que la gente se convierta en siervos de Jesucristo, presentándolos al Salvador.

El amor de Dios es extraordinario; es sobrenatural. A medida que los creyentes manifiesten este amor extraordinario, los pecadores serán atraídos a Cristo. Si fallamos en demostrar el amor de Cristo al no permitir que el Espíritu manifieste su fruto en nosotros, seremos responsables de los que se pierden porque no pudieron ver a Cristo en nuestra vida.

Comentario Bíblico

I. Respondiendo a la injusticia (Mateo 5:38-42)

A. Insulto físico

"Ojo por ojo, y diente por diente" no significaba que una persona debía ir tras la persona que lo ofendió y sacarle su ojo o diente como castigo por ofenderlo. Este mandato se presenta tres veces en el Antiguo Testamento (Éxodo 21:24, Levítico 24:21, y Deuteronomio 19:21). En cada caso, el mandato se dio para servir como consejo a los magistrados y jueces. El propósito de la ley era asegurar que un juez no aplicara una pena desmesurada.

Pero lamentablemente los líderes y maestros judíos en el tiempo de Cristo habían corrompido el mandato. A consecuencia de ello, muchos individuos aplicaban tal pena usando el mandato en el Antiguo Testamento para justificar sus acciones. La enseñanza de Jesús tenía la intención de tratar con este abuso de la ley.

Cuando leemos un pasaje como Mateo 5:38,39, necesitamos buscar la actitud básica que Jesús quería enfatizar. Varias veces Cristo habló en términos muy concretos para enfatizar algo. Por ejemplo, Mateo 5:29,30 presenta unas sugerencias muy extremas de sacar un ojo o cortar una mano cuando nos conducen al pecado. Pero la actitud que Jesús quería establecer en sus oyentes por estas enseñanzas era de que tuvieran repugnancia por el pecado.

Al leer los versículos 38 y 39 de nuevo, es posible que se vea una aplicación semejante. Si se toman literalmente y al extremo, estos versículos demandan que el cristiano esté quieto y reciba cualquier abuso físico de parte de otros. Cualquier forma de defensa propia sería desobedecer el mandato en el versículo 39 que dice: "No resistáis al que es malo". Sin embargo, es evidente que al cristiano se le enseña en este pasaje que se esfuerce en perdonar, y evite causar dolor. Los cristianos pueden protegerse del daño físico, pueden hasta proteger a sus familiares y defender a los demás, pero su meta primordial debe ser procurar la paz.

B. Injusticias legales y sociales

Una lectura superficial de Mateo 5:40 parecería indicar que el cristiano está a la merced de cualquier persona que busca demandarlo. Si su adversario gana el caso, el cristiano está obligado a pagar más que sólo una multa. Pero Jesús nunca quiso que sus seguidores fueran víctimas. El estaba buscando una actitud que promoviera la paz. Cristo no está condenando el uso correcto de los tribunales sólo está condenando el espíritu de contienda y venganza.

En 1 Corintios 6:1-8, Pablo advirtió a los creyentes contra llevar sus diferencias o demandas ante una corte secular. Pablo estaba animando a los creyentes a arreglar sus diferencias personales dentro de la iglesia. Sin embargo, Romanos 13:1-5 le da apoyo al sistema judicial establecido cuando hay asuntos criminales. Cuando la enseñanza de Cristo se considera junto a estos ejemplos adicionales, vemos que la justicia predomina cuando el cristiano defiende sus derechos contra toda acción criminal.

Jesús también se dirigió a las actitudes en el versículo 41. El ejército romano que vivía en Palestina en ese tiempo podía obligar a la gente a llevar una carga. Los judíos odiaban la humillación pública que sufrían cuando se les obligaba a llevar una carga. El odio, aun contra sus opresores, es incorrecto. Jesús quería que sus oyentes tuvieran una actitud pacífica de servicio aun hacia estas personas.

Mucho de lo que nos exige un gobierno o aun nuestro jefe nos puede parecer egoísta o injusto. Pero un cristiano debe cumplir con sus obligaciones sin quejarse, aun cuando le traigan dificultades. Cuando sea posible, el creyente debe ir aun más allá de su responsabilidad. Esto puede ser un poderoso testimonio a los que lo observan.

Un significado no realista, demasiado literal, jamás podrá asignársele al versículo 42 por el peligro de que todo cristiano viva empobrecido. Cualquier vago podría pedir del cristiano su sueldo de cada semana sin que éste se lo niegue. La Biblia enseña que uno debe trabajar para suplir sus necesidades cotidianas. En 2 Tesalonicenses 3:10, Pablo se dirige a los creyentes y les dice que si alguien no trabaja, tampoco coma. Al cristiano se le llama a hacer sacrificios para promover la paz. Las medidas extremas mencionadas en Mateo 5:38-42 sirven para apoyar esta verdad. Se debe buscar la dirección de Dios en circunstancias individuales para saber cómo resolver el conflicto sin permitirle al mal la oportunidad de crecer.

II. Ame a sus enemigos (Mateo 5:43-48)

A. Amor por sus enemigos En Mateo 5:43 Jesús atacó a los judíos por lo que ellos habían añadido erróneamente al mandato de Dios de amar al prójimo. Parece que el mandato de aborrecer a sus enemigos se añadió como el equivalente de amar al prójimo. Dios nunca tuvo la intención de promover el odio entre su pueblo.

El versículo 44 es contrario a esta enseñanza popular de los judíos. El amor que Cristo mandó tener es una demostración del perfecto amor que el Padre tiene por todos sus enemigos, por todos los pecadores.

Pregunta: ¿Es posible amar a los que nos han sido contrarios?

Todos sabemos por experiencia lo difícil que es amar a nuestros enemigos. Ni siquiera necesitamos una excusa para darnos motivo para odiar al que es contrario. Pero hay una manera más excelente de manejar nuestros sentimientos cuando se trata de nuestros enemigos. Hay que bendecirlos, hacerles bien y orar por ellos. Con la ayuda del Espíritu Santo que aviva el fruto del amor divino en nuestra vida, podemos tratarlos de la manera que Cristo enseñó.

B. Como hijos del Padre celestial

Los cristianos deben amar a sus enemigos (sus perseguidores) para ser hijos del Padre. Mateo 5:45 hace una comparación entre el amor del cristiano y el amor de Dios. Jesús indicó que el amor de Dios verdaderamente es universal. Nuestro amor debe ser igual.

El asunto aquí no es la salvación. Jesús no quiso decir que el amor que una persona tiene por los demás lo salvará. El amor por los demás viene a ser una evidencia de una relación ya establecida con Dios (Juan 13:35).

Cuando el mundo ve a los cristianos amando a sus enemigos, es prueba de que verdaderamente son hijos de Dios. No basta con afirmar que somos hijos del Padre; nuestras obras deben demostrarlo. Los versículos 46 y 47 enseñan que los cristianos deben separarse del mundo en cuanto a acciones y actitudes. Unirse al ambiente del mundo no traerá a otros a Cristo.

Jesús nos dio una meta cuando se refirió a la perfección en el versículo 48. No tenemos que ser perfectos en el sentido de ser omniscientes, omnipotentes y los demás atributos de Dios. Mas bien, debemos procurar vivir dentro de sus normas de no pecar. Y, el fundamento de esas normas es el amor divino. El amor que lo condujo a enviar a su Hijo a morir por los pecados del mundo fue un amor perfecto. Con la ayuda de Dios, ese mismo amor puede fluir en la vida de todos los creyentes.

III. Venciendo el mal con el bien (Romanos 12:14-21)

A. Sea de un mismo sentir

Romanos 12:14 suena muy parecido a las enseñanzas de Jesús en Mateo 5. Pablo estaba pidiendo una reacción a la adversidad que es totalmente opuesta a lo que el mundo puede esperar. Las líneas de conducta que siguen al versículo 14, pueden aplicarse a cualquier relación, ya sea placentera o difícil.

"Unánimes entre vosotros" (v. 16) es una conclusión adecuada para el versículo 15: "Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran." Identificarse con cualquier sufrimiento que la otra persona esté pasando es la mejor manera de convertirse en amigo de un enemigo es vencer el mal con el bien (v. 21). Demostrar verdadera comprensión es el deber de todos los cristianos que desean ser pacificadores.

Los versículos 15 y 16 van más allá de sólo ofrecer consejos para saber cómo tratar con los conflictos. Apelan al cristiano a que ayude a las personas sin importarle su posición social. El creyente debe ver el valor de los demás en lugar de concentrarse en sí mismo. Ya sea que la gente lo trate a uno bien o mal, si vive según este principio, le ayudará a tratar a los demás como Dios desea que lo haga.

B. En paz con todos los hombres

Para vivir en paz con los demás, el creyente debe vivir una vida ejemplar. No le beneficiará responder al mal con una mala conducta. Debe mantener las normas de Dios (v. 17). La responsabilidad de vivir en paz recae sobre el individuo. No puede determinarse a vivir en paz sólo y cuando los demás demuestran una buena conducta. "En cuanto dependa de vosotros" (v. 18) nos dice que uno debe hacer todo lo posible para procurar la paz. Si el esfuerzo de traer paz falla, la culpa no debe ser del creyente. Si el enemigo rehusa aceptar la paz a pesar de nuestros esfuerzos, el asunto debe ponerse en las manos de Dios.

Tener dominio propio, que es fruto del Espíritu Santo obrando en nuestra vida, nos conducirá por el camino de los pacificadores en vez de por el camino de la contienda. Con la ayuda de Dios, no tenemos que vengarnos por los daños que nos hacen (v. 19). Tales asuntos deben descansar en las manos de Dios; Él es quien mide la venganza y el juicio.

Pregunta: ¿Por qué debe el cristiano dejar la venganza en manos de Dios? ¿No puede el creyente ser el instrumento de Dios para traer venganza?

Dios es el único que puede obrar sin malicia u odio. Dios ve los corazones, los motivos y las debilidades del hombre. Sólo el que es el Juez de toda la tierra puede hacer bien; siempre juzga con justicia (Génesis 18:25, Salmo 98:9).

Dejarlo todo en las manos de Dios no significa que dejamos de ser pacificadores. El versículo 20 nos llama a dar una respuesta positiva a nuestro enemigo: "Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber." Aun si nunca responde a su amor y bondad, usted ha obedecido a Cristo Jesús. "Pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza" (v. 20).

Pregunta: ¿Qué significa amontonar "ascuas de fuego" sobre la cabeza de uno?

Se sugieren dos significados:

(1) La persona que hace la buena obra realmente se está vengando al hacer que la otra persona se sienta mal por haber sido contencioso. Esta interpretación no considera el versículo 21.

(2) La buena respuesta que el enemigo recibe puede llevarlo al arrepentimiento. Esto concuerda más con el versículo 21; el individuo vence el mal de su enemigo con el bien. La mayoría de los eruditos prefieren el segundo significado.

"No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal" (Romanos 12:21). El llamado de los cristianos a vivir en paz no es para que sean pasivos. Ser obedientes a Dios frente a la opresión puede resultar en una victoria mayor que si atacamos por nuestra propia cuenta; es más, Dios puede usarnos en lo que decide hacer. Al confiar en Dios no tenemos que depender de nuestros propios esfuerzos o emociones.

Aplicación

El principio que hemos estado estudiando - buscando promover la paz en medio de la adversidad - es uno de los principios más difíciles de dominar en nuestra vida cristiana. Hay muchos cristianos que tienen la opinión del mundo, es decir, que los derechos personales de uno deben protegerse a toda costa. Sin embargo, ceder los derechos personales cuando otros nos atacan puede ser precisamente lo que se necesita si en verdad este Siglo 21 va a producir una gran cosecha de almas para Cristo. Los cristianos que son egoístas nunca serán evangelistas efectivos.

¿Cómo puede uno como cristiano hacer los sacrificios necesarios para ganar a los perdidos si su meta principal es defender sus derechos? ¿Cómo se podrá alcanzar a la gente que vive en las peores condiciones de nuestra sociedad si los creyentes rehusan salir de sus hogares cómodos? Las instrucciones que Jesús dejó no son para que sus seguidores se queden sin hacer nada. Su llamado es a la acción, pero esa acción debe basarse en la dirección que Él da y no en una experiencia emocional.

Los pocos momentos que nos restan al final de la clase no son suficientes para que uno se deshaga de los hábitos que han estado arraigados durante toda una vida. Pero los momentos que nos restan hoy son suficientes para decirle al Señor que queremos ser pacificadores y perfectos así como nuestro Padre en los cielos es perfecto.
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Lilly Goodman manifiesta su interés por cantar a dúo con Juan Luis Guerra


Lilly Goodman, mantenía su deseo de cantar junto a Juan Luis Guerra, pero en un concierto en Monterrey reveló su sueño de trabajar junto al intérprete, Juan Luis Guerra.
“Existe una amistad, pero a la fecha él no sabe. Me encantaría poder trabajar junto a él porque es una persona que realmente ama lo que hace y predica con el ejemplo, aunque tendríamos que ver la manera por que las disqueras influyen mucho en ese tipo de cosas”, aseguró Lilly Goodman, quien inició en Monterrey la gira : “Lilly Goodman Tour 2011.

La intérprete de éxitos como “Al final”, “Cúbreme” o “Iglesia”, aceptó que los reconocimientos que realizan a la música no le han llegado a llamar la atención.
“Se los han otorgado a gente que tal vez no los debería de tener, no sólo por tu música te reconocen. Hay muchas cosas detrás, entonces no es para mí el reconocimiento, es para toda esa gente que me ha dicho que me respeta porque con mi música ha sanado o cuando me dicen que con mi música la he hecho reflexionar. Eso es lo importante, los otros reconocimientos serían una palmadita en la espalda nada más”.

A Dios sea la gloria!!!
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Romario Faría: “Solo Jesús podrá hacer que Brasil organice el mejor Mundial”

Romario Faría, ex futbolista brasileño y diputado federal, considera que Brasil necesitará un milagro para organizar en 2014 el mejor Mundial de fútbol, porque ha habido atrasos en las obras, un aumento del presupuesto y la falta de liderazgo, según una entrevista publicada hoy, EFE.
“Las cosas no van a ocurrir, vamos a organizar el Mundial, pero, infelizmente, tendremos problemas y no será el mejor de todos los tiempos”, destacó el goleador y mejor jugador del Mundial de los Estados Unidos en 1994 en una entrevista con el diario Folha de Sao Paulo.


Según Romario, para que Brasil organice un buen Mundial hará falta ayuda divina, por lo que dice que “los evangélicos creen que Jesús va a regresar. Sólo él (Jesús) podrá hacer que Brasil organice el mejor Mundial. Sí él regresa en los próximos tres años, entonces será posible”, agregó el ex jugador de clubes como el Barcelona y el holandés PSV Eindhoven.
Romario dijo que festejó cuando Brasil fue elegido como sede del Mundial de 2014 y que entonces afirmó que el país no sólo tenía condiciones de organizarlo sino también de hacer que fuera el mejor de todos. “Mantengo la primera idea, pero retiro la segunda”, dice.
Romario afirmó que, como representante del estado de Río de Janeiro en la Cámara de Diputados, mantendrá su apoyo a una petición para que el presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Ricardo Teixeira, comparezca al Congreso para explicar supuestas irregularidades, incluyendo algunas referentes a la organización del Mundial.

“Desde que surgió la petición de crear una comisión parlamentaria para investigar a la CBF, cada día aparecen nuevas denuncias y la cosa está quedando cada vez más extraña”, dijo, según la Folha de Sao Paulo.
El ex artillero, dijo que no se pueden negar los méritos de Teixeira como dirigente deportivo y su exitosa campaña para que Brasil pudiese ser sede del Mundial de 2014, pero alegó que existen personas más preparadas para organizar el evento.
El diputado señaló que quiere que el presidente de la CBF dé explicaciones en el Congreso, principalmente por el significativo aumento del presupuesto para el Mundial.
“De la forma como están las cosas, los estadios van a costar 15.000 millones de reales (unos 9.375 millones de dólares) y eso es un absurdo”, agregó.
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Prohíben construcción de templo evangélico en Santo Domingo Tonalá México


La organización Internacional Puertas Abiertas, denunció intolerancia religiosa en San Andrés Sabinillo, perteneciente al municipio de Santo Domingo Tonalá, en donde un grupo de personas identificadas como la “Vela Perpetua”, ha impedido la construcción de un templo evangélico, según informa el diario mexicano Noticias.
Isaac Solís, representante de esta organización en México, explicó que el conflicto inició desde 2002, con la persecución a la iglesia evangélica, aunque hasta ese momento la intolerancia sólo había consistido en críticas y señalamientos.

De 2002 a 2009, se había calmado la intolerancia religiosa por un llamado de las autoridades a los integrantes de la “Vela Perpetua” para que frenaran el hostigamiento. Sin embargo, el acoso revivió hace tres años, debido a que los evangélicos iniciaron la construcción de una casa de oración. El levantamiento del templo fue frenado con violencia y la solicitud del destierro de 12 creyentes evangélicos, a quienes golpearon e insultaron.
Lamentablemente hace unos meses, el problema resurgió porque los evangélicos quieren reabrir el templo. En este sentido, la organización internacional Puertas Abiertas, se solidarizó con los evangélicos de la comunidad de San Andrés Sabinillo.

Isaac Solís manifestó que a pesar de las declaraciones de la Secretaria General de Gobierno, Irma Piñeyero Arias, en el sentido de que en Oaxaca no existe intolerancia religiosa, “la verdad es que este problema se mantiene latente, no sólo en Tonalá, sino en Santa María Yohueche y San Andrés Yaa, donde los conflictos siguen sin atenderse”.
Además, Santiago Teotlasco y ahora San Andrés Sabinillo, son problemas que allí están sin que se llegue a un arreglo, dijo.
“La dirección de Asuntos Religiosos del Gobierno del Estado se ha convertido en una especie de oficialía de partes, que sólo se concreta a conocer de los problemas, pero no a resolverlos y en muchas ocasiones a eludirlos, adjudicándole otro carácter y relegándolos a problemas agrarios, sociales o económicos, lo cual dista mucho de la realidad”, precisó.
Puertas Abiertas, expresó su preocupación ante la situación que prevalece en Santo Domingo Tonalá y manifestó su solicitud a las autoridades correspondientes para que “se atienda este tipo de situaciones que violan de manera abierta los derechos humanos y las garantías constitucionales consagradas en la Constitución”.
Mencionó que Puertas Abiertas acompañará a los cristianos de esa comunidad en su exigencia de que se les permita su libertad de culto.
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lunes, 20 de junio de 2011

Vuelve a Empezar

"Vuelve a empezar, que no te derribe el miedo. Vuelve a empezar, que no se te apague el fuego. Fondo del mar, a las dudas y los miedos, fondo del mar y vuelve a empezar."

Esta es la letra de una canción del grupo "Rescate" uno de mis grupos de música favoritos.

No hay nada mejor en esta vida que volver a empezar, volver al inicio, aunque no siempre es fácil.

Tal ves en este momento encuentres que tu matrimonio se derrumba, que tu vida no tiene sentido, que tu relación no esta en su mejor momento, que no eres el mejor padre o madre, te sientes solo en medio de mucha gente, que estas dando lo mejor de ti y sientes que no estas avanzando, STOP!!!!

Es tiempo de detenerse...... Respirar....... Mirar al cielo....... Y volver a empezar. No hay mejor excusa que un lunes para volver a soñar.

No te rindas, aun se puede, aunque veas que todo indica lo contrario. "Detrás de cada situación imposible se esconde un milagro"

Hoy lunes, retoma fuerzas, decidete a dar lo mejor de ti y a recuperar lo que has perdido. "Vuelve a empezar"

Para mas cafecitos visita www.ElCafecito.org
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Los problemas morales

Trasfondo bíblico: 1 Corintios 5:1-13; 2Corintios 2:1-11; 6:14-7:1

Verdad central: Cristo es el modelo inmutable de la pureza moral.

Texto Áureo: Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré (2 Corintios 6:17)

Objetivos:
1. Observar los pasos que tomó Pablo al referirse al pecado en la iglesia de Corinto.
2. Reconocer que la disciplina del pecador debe ir acompañada del amor y el perdón siempre que haya arrepentimiento.
Bosquejo General:

I. Se juzga la inmoralidad

A. Se reprende la actitud indiferente
B. Se exige la disciplina

II. Se extiende el perdón

A. El corazón pastoral

B. El equilibrio entre el amor y la disciplina

III. Animo para vivir en santidad

A. Exhortación a vivir separados

B. La responsabilidad personal

Introducción

La congregación de Corinto sirve como ejemplo de la iglesia que acepta las costumbres y el comportamiento de su cultura en vez de resistir al pecado. Muchos se habían dejado llevar por la llamada sabiduría de los filósofos de Corinto. Los efectos de esto se veían en la debilidad de las convicciones morales de la iglesia. El resultado natural trajo la falta de disciplina. La congregación pasaba por alto el escándalo y Pablo se vio obligado a tratar severamente esa actitud. Como los corintios no aceptaban su responsabilidad espiritual en ese asunto, Pablo lo trató en público y los reprendió. Les advirtió que la tolerancia del pecado menoscabaría la fortaleza espiritual de la iglesia. El pecado no guarda silencio cuando se introduce dentro de un grupo de creyentes. Si no se trata, su influencia aumentará hasta abrumar a la iglesia que profesa servir a Cristo.

Comentario Bíblico

I. Se juzga la inmoralidad (1 Corintios 5:1-13)

A. Se reprende la actitud indiferente

La palabra griega que se traduce "fornicación" en el versículo uno se refiere a toda clase de inmoralidad sexual. En este caso se trataba de una relación de incesto entre un miembro de la iglesia y su madrastra. Esto lo sabían muchos en la iglesia. Pablo dijo que este pecado ni aun se nombraba entre los gentiles, ¡pero estaba dentro de la iglesia! Aunque sólo un miembro era culpable, la situación afectaba a toda la congregación porque había adoptado una actitud de indiferencia hacia el pecado que era totalmente contraria a las Escrituras. Su falta de acción demostraba que no consideraban grave ese pecado.

El incesto entre un hombre y su madrastra era una de las dos relaciones que caían bajo la pena de muerte según la Ley (Levítico 20:11,12). Otras formas de incesto se castigaban separando a los culpables de la congregación de Israel, lo que significaba la pérdida de todas las bendiciones del pacto, una condición que Dios ponía sobre los culpables (Levítico 20:17,19-21). Pablo trató el asunto directamente y con energía. Es posible que la mujer no perteneciera a la iglesia, ya que sólo se menciona al hombre.

Pregunta: ¿Cómo demostraron el orgullo los corintios?

En vez de sentir pesar por ese cáncer moral en su medio, los corintios estaban envanecidos. "Envanecidos" es una palabra que Pablo usaba con frecuencia cuando hablaba de ellos. Dijo que se enorgullecían por los líderes que admiraban y seguían (1 Corintios 4:6). Estaban envanecidos porque creían que no necesitaban la autoridad de Pablo. Tampoco querían que los volviera a visitar (4:18,19). Estaban envanecidos por su "conocimiento" (8:1). En 1 Corintios 13:4 Pablo le recordó a la congregación que los creyentes controlados por el amor no se hincharían de orgullo.

La inmoralidad que era común no les había afectado su arrogancia en nada. Los miembros de la iglesia se comportaban como si tal situación no existiera. Hasta parece que se sentían orgullosos de su tolerancia del pecado.

B. Se exige la disciplina

Si Pablo hubiera estado presente, habría reunido a la congregación, traído al hombre y juzgado el pecado, pero aunque Pablo no podía estar físicamente presente, lo estaba en espíritu y ya había decidido lo que se debía hacer. Pablo reconoció que todo juicio en la iglesia estaba bajo la autoridad del Señor Jesucristo (versículo 4). Por ser apóstol, tenía esa autoridad para actuar como lo hacía.

Pregunta: ¿Qué disciplina (o castigo) insistió Pablo en aplicar al individuo pecaminoso?

Debido al pecado de dicho hombre, Pablo decretó que el tal debía ser quitado de su medio. Así estaría sujeto a los ataques de Satanás ("entregado a Satanás") sin el apoyo y la protección de la congregación. Ya no lo acompañarían las oraciones del grupo.

La palabra griega que se traduce "carne" puede significar ya sea la naturaleza camal o el cuerpo físico. Algunos comentaristas creen que la "destrucción de la carne" significa que bajo las pruebas de Satanás, los impulsos camales del hombre serian vencidos. Sin embargo, ya que "carne" se usa en contraste con "Espíritu" en el versículo 5, parece más probable que Pablo se refería al cuerpo físico del hombre.

Debemos reconocer que esta disciplina tenía el propósito de hacer que el individuo que había pecado se arrepintiera ("a fin de que el espíritu sea salvo"). Pablo decía que si para rescatar al hombre de la condenación eterna se hacía necesario ocasionarle la enfermedad y el sufrimiento aun al punto de la muerte, eso valdría la pena.

El apóstol llamó la atención a la influencia que este miembro inmoral ejercía en toda la congregación. Usó la ilustración de la levadura, que a menudo se usa en la Biblia como símbolo del mal. En las casas de Israel no se permitía la levadura durante la Pascua y las fiestas de los panes sin levadura (Éxodo 12:15-20).

Si se le poma levadura a la masa fresca, la levadura se extendería y terminaría leudando toda la masa. Pablo advirtió que este pecado se extendería por toda la iglesia si no se corregía rápidamente. La levadura del mal no se quedaría en una sola persona. La identidad de la congregación como el cuerpo puro de Cristo estaba en peligro por causa de un hombre.

Pablo ya les había dicho de antemano a los corintios que no se asociaran con las personas inmorales. Ahora les aclaraba eso para que supieran que no se refería a sus asociaciones con los de fuera de la iglesia. De otra manera, no podrían llevar a cabo las actividades diarias que incluían a los pecadores, pues si un supuesto cristiano cometía el pecado abiertamente, los demás debían desecharlo. No debían ni sentarse a comer con tal persona (versículos 9-11). Pablo declaró que los cristianos no eran responsables de juzgar a los que están fuera de la iglesia, pero insistió que la iglesia debe juzgar a sus propios miembros (versículos 12,13).

En estos días de decadencia moral, los creyentes deben permanecer firmes en su conducta según la Biblia. Si la Iglesia ha de tener el poder del Espíritu, debe permanecer pura. Los cristianos no deben atreverse a creer que los pecados sexuales no invadirán su medio. La presión de la inmoralidad sexual viene de todos lados. La sociedad da la impresión que la perversidad sexual no es tan seria como Dios dice. Los creyentes están en terreno peligroso cuando comienzan a pasar por alto lo que Dios piensa del pecado. El siguiente paso puede ser cometer los pecados que Dios aborrece. Jamás deben olvidar las palabras de Jesús: "Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios" (Mateo 5:8). Pablo les escribió claramente a los tesalonicenses: "Pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación" (1 Tesalonicenses 4:3). La iglesia no puede comprometer las claras y-permanentes normas de Dios. El llama a su pueblo a vivir sana y santamente para que testifique del poder salvador de Dios en Jesucristo.

II. Se extiende el perdón (2 Corintios 2:1-11)

A. El corazón pastoral

En 2 Corintios Pablo contesta a sus críticos que lo acusaban de no regresar a Corinto. Pablo dijo que si regresaba en ese momento, tendría que tratar severamente a la iglesia, incluso el problema moral de 1 Corintios 5. Esto hubiera ocasionado tensión y tristeza en la iglesia. También hubiera entristecido a Pablo, porque como persona con un verdadero corazón de pastor, se gozaba de ministrarles, y no quería hacerles daño.

Todo el que hoy crea que Pablo fue muy severo al exigir que la iglesia juzgara al culpable de incesto, debe leer cuidadosamente 2 Corintios 2:4. Pablo no se proponía castigar a alguien sólo por la satisfacción de demostrar su autoridad. Su corazón se había entristecido cuando escribió esas palabras. No reprendió a la congregación para lastimarla sino para demostrarle que la amaba. Pablo era como un padre que ama mucho a su hijo pero que sabe que hay que disciplinarlo para que haya un cambio necesario.

B. Un equilibrio entre el amor y la disciplina

Pregunta: ¿Cómo es que al demorar su visita, Pablo pensaba en lo mejor para los corintios?

En 2 Corintios 2:5 Pablo comenzó una defensa de la acusación de que había sido muy severo en la disciplina de un hermano que se le oponía. Pablo les recordó a los corintios que el hombre no sólo lo había ofendido a él sino a toda la congregación. La ofensa no era personal, pues había afectado a todos lo que tenían que ver con la iglesia. La orden de disciplinar a ese individuo no expresaba su enojo. La solidaridad de la iglesia estaba en peligro, y las órdenes que le causaron agonía a Pablo al aplicar la disciplina eran una necesidad inevitable.

Preguntas: ¿Es posible sobrepasarse en la disciplina? ¿Cuáles son los resultados negativos cuando una iglesia se sobrepasa en la disciplina?

En este pasaje se ve claro que la iglesia de Corinto había respondido positivamente a la orden de Pablo. Había puesto en disciplina al ofensor. Sin embargo. Pablo temía que tratarían de compensar por su indiferencia del pasado llevando el castigo más allá de lo necesario. El propósito de la disciplina era restaurar al pecador, no echarlo fuera para siempre. Por las palabras de Pablo se ve que la persona había demostrado el arrepentimiento genuino. Pablo ahora animaba a la iglesia a demostrarle su amor perdonándolo y aceptándolo de nuevo en la hermandad.

La clave de todo el asunto era el arrepentimiento genuino del pecador. Si se hubiera negado a reconocer que había hecho algo malo, o si hubiera tratado de justificarse y no demostrar ningún remordimiento, la iglesia no hubiera tenido otro recurso que excomulgarlo. No hubiera habido manera alguna de restaurarlo a la comunión cristiana. El arrepentimiento del ofensor es imprescindible para que haya restauración.

Pablo le aseguró a la iglesia en Corinto que si ellos perdonaban al hombre, él también lo perdonaría. El apóstol dijo muy claro que extendía su perdón en el nombre de Cristo (versículo 10).

Pregunta: ¿Cómo se podría aprovechar Satanás de la disciplina de la iglesia?

Pablo reconocía el constante deseo de Satanás de ser estorbo a la iglesia. La "maquinación" de Satanás (versículo 11) tenía el propósito de esclavizar al hombre en el pecado. Ahora que el pecador se había arrepentido, Satanás trataría por otros medios de vencer al creyente. Pablo sabía que si la iglesia seguía acusando al hombre de su ofensa, el diablo podía usar la situación para vencerlo con la depresión y el desánimo. Satanás podría convencer al hombre que no tenía más esperanza y persuadirlo a abandonar su fe por completo. Esto hubiera destruido todo el propósito de la disciplina que había recibido.

Nunca se prueba más el carácter de una iglesia que cuando se pone en disciplina a un miembro que ha caído en el pecado. El pecado debe tratarse dentro de la congregación de creyentes. Si no se hace así, la causa de Cristo sufre las consecuencias. Sin embargo, si la disciplina se lleva a cabo con venganza, es muy probable que el pecador se pierda en vez de ser restaurado. La disciplina exige mucha oración y sabiduría. La iglesia local debe ver que la disciplina se administre con amor y gracia.

III. Animo para vivir en santidad (2 Corintios 6:14-7:1)

A. Exhortación a vivir separados.

Pregunta: ¿Cómo pueden contraer "yugos desiguales" los cristianos hoy?

Es probable que Pablo pensara en Deuteronomio 22:10 cuando se refirió al yugo desigual. Es obvio que los cristianos tienen que asociarse con los pecadores en sus actividades diarias. Pablo dijo que el hijo de Dios no debe unirse o asociarse con los incrédulos que le pueden llevar a transigir sus valores. Este principio bíblico general abarca muchos aspectos de la vida.

Fíjese en las palabras que usó Pablo para mostrar el contraste entre la vida de los cristianos y la de los que no lo son: La justicia, la injusticia; la luz, las tinieblas; Cristo, Belial; el creyente, el impío; el templo de Dios, los ídolos. No hay nada en común. El creyente debe ser tan diferente del incrédulo como la luz de las tinieblas, Cristo de Satanás, el templo de Dios del de los ídolos.

B. La responsabilidad personal

Pregunta: ¿Qué debe hacer el creyente para llevar una vida limpia si Dios es el único que puede ofrecer la limpieza espiritual?

Solamente Dios le puede dar al creyente el poder para vivir una vida santa; sin embargo Pablo les advirtió: "Limpiémonos" (7:1). Todo cristiano tiene la responsabilidad de permanecer cerca del Señor, resistiendo y rechazando las tentaciones de Satanás. "Perfeccionando la santidad" quiere decir madurar en la manera santa de vivir. El motivo mayor para tal madurez es la reverencia a Dios.

La limpieza de lo que Pablo llamó "contaminación" debe tener un efecto en la conducta, los pensamientos y las obras. Los pecados de la carne, externos, se notan fácilmente, pero los del espíritu, internos, son más sutiles. Esos pecados invisibles son contrarios a lo que Dios desea para el creyente. Algunas de las manifestaciones más comunes de la contaminación del espíritu son la ira, los celos, la avaricia, la codicia, la crítica y los pensamientos lujuriosos. Los creyentes tienen la responsabilidad de tratar de ser cada vez más como Cristo. El cristiano debe pedirle a Dios diariamente que le purifique la vida de toda maldad.

Aplicación

Es maravilloso cuando el cristiano confiesa su pecado, es perdonado y restaurado. Es mucho mejor cuando se entrega a una vida santa de manera que jamás peque. Los cristianos no deben desconocer la realidad sino reconocer que viven en un mundo saturado de maldad y tentaciones. La insensatez más grande que pueden cometer es creer que son demasiado fuertes para caer en el pecado. La victoria del creyente depende de su relación con Dios a través de la oración, la lectura diaria de la Biblia y sus principios y la comunión constante con el Cuerpo de Cristo.

Muchos cristianos tienen una lista de cosas de las que se separan, pero nunca es suficiente desarrollar listas de lo que se debe o no hacer. Ninguna lista hecha por el hombre abarcaría todo. En vez de eso, el creyente debe estar listo a recibir la influencia del Espíritu Santo para tener su guía en cualquier circunstancia. Pablo dijo que los cristianos deben apartarse completamente de todo lo que los separa de Cristo. "Salid... apartaos" (6:17) es lo que Dios manda. Los cristianos no deben jugar con el mal sino apartarse de él. Esto es posible sólo con la ayuda del Espíritu.

El tiempo de parar la decadencia moral es cuando comienza, o mejor aun, antes que comience. Si un cristiano se da cuenta que está dejando los pensamientos, actitudes u obras de Cristo, necesita pedirle perdón al Señor, y su limpieza y ayuda para vencer la tentación.
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Fundamento de la ética personal

Verdad central: La conducta y las actitudes de un creyente revelan la profundidad de su relación con Cristo.

Texto Áureo: Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. Mateo 5:16

Trasfondo Bíblico: Mateo 5:17-20; Efesios 2:19-22; 4:17-24

Bosquejo

I. Los mandamientos de Dios

A. Basados en la ley
B. Más allá de la ley

II. Comunidad de fe

A. Un cuerpo
B. Un edificio nuevo

III. Formación del carácter

A. Vida nueva
B. Carácter transformado

Objetivo

Comprender que la ética personal refleja el carácter de uno y resolvernos a vivir como hijos de Dios.

Introducción

En la sociedad actual, no se considera importante la ética personal. Muchos mienten para proteger su empleo o para tener ventaja en un trato comercial. Viven conforme a lo que se les resulte mejor en ese momento. Otros piensan que no hay nada malo en ser personas inmorales siempre y cuando eso no afecte el desempeño de su trabajo. Pero Dios siempre ha tenido una norma ética para su pueblo. Cuando Cristo vino, fortaleció las leyes de Dios como el fundamento de la conducta moral. La Palabra de Dios es clara: Los creyentes deben vivir conforme a las normas morales de la Palabra de Dios.

Esta lección lo estimulará a cultivar una ética basada en la Palabra de Dios y exhorta a los creyentes a que ayuden a los demás a vivir conforme a estas normas.

Comentario Bíblico

I. Los mandamientos de Dios (Mateo 5:17,18)

A. Basados en la ley
Nuestra norma de ética personal necesita un fundamento en un código formal de conducta ajeno a nosotros. Para el judío, ese código de conducta era la ley. Al obedecer los muchos mandamientos de la ley, los judíos tenían un manual de la vida moral en su mundo. Como los judíos insistían tanto en la ley, rechazaban cualquiera cosa que pareciera en contra de ella.

Muchos judíos enseñaban que las enseñanzas de Jesús estaban en contra de la ley. En realidad, acusaron a Jesús de quebrantar la ley. Pero Jesús afirmó que no vino a abrogar la ley sino a cumplirla (Mateo 5:17,18).

Pregunta: ¿Re qué manera cumplió Jesucristo la ley?

Muchos eruditos bíblicos enseñan que la declaración de Jesús en el versículo 17 se refiere a las leyes morales que confirmó mediante sus enseñanzas. Otros creen que Jesús reveló la plenitud o el sentido de la ley al enseñar los principios que sustentan la ley, no sólo sus mandamientos. Sin embargo, es mejor comprender que Jesucristo es el cumplimiento de la ley; ella señala hacia Él. La ley tenía un aspecto reglamentario y uno profetice. Es a ese aspecto profetice al que se refiere Jesús.

A fin de subrayar aún más la importancia de la ley, Jesús dijo que hasta que pasaran el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasaría de la ley hasta que toda se hubiera cumplido. Las palabras "jota" y "tilde" se refieren a las partes más pequeñas de las letras hebreas. Ni siquiera podía abrogarse la parte más pequeña de la ley. Con esa afirmación, Jesús hizo valer con toda claridad la pertinencia de la ley como el fundamento de la enseñanza moral tanto en su época como en el futuro.

B. Más allá de la ley
Aunque la salvación que Jesucristo dio no se basa en guardar la ley. Él sigue dándole importancia a la ley (Mateo 5:19).

Pregunta: Como somos salvos por gracia, ¿cuál es nuestra relación con la ley?

Somos salvos sólo por la fe en Cristo. La salvación por gracia no abrogó la ley, sino que en Cristo somos liberados de la esclavitud de la ley (Gálatas 3:10-14). Aunque no tenemos que obedecer la ley para ser salvos, cuando andamos conforme al Espíritu, cumplimos los justos requisitos de la ley (Romanos 8:4).

A fin de subrayar la importancia de la obediencia a las normas morales de la ley. Jesús condenó a quienes quebrantaran el más pequeño mandamiento de la ley. También condenó a quienes enseñaban a los demás a quebrantar la ley (Mateo 5:19). Esa tal vez sea una alusión a los fariseos (23:1-36; 15:1-9,14). Quienes quebrantaran el más pequeño de esos mandamientos y les enseñaran a los demás a hacer lo mismo serían los más pequeños en el reino de los cielos. Jesucristo quiere que nuestra conducta y nuestras actitudes muestren nuestra obediencia a la Palabra de Dios.

Las enseñanzas de Jesús revelaron el propósito de la ley. Sus enseñanzas éticas no contradicen la ley del Antiguo Testamento. Más bien sus enseñanzas defendían la ley moral revelada por medio de Moisés. Jesús confirmó la ley como una revelación de Dios, que no cambia. Un cristiano que rechaza la ley moral revelada en el Antiguo Testamento está rechazando, según las normas de Jesús, la Palabra de Dios.

La Palabra de Dios es el fundamento de nuestra norma de conducta y de filosofía moral. Jesucristo quiere que sus discípulos obedezcan y enseñen la Palabra de Dios. Los verbos "haga" y "enseñe" representan un compromiso personal de obedecer la Palabra.

Pregunta: ¿Por qué tiene que superar nuestra justicia la de los escribas y los fariseos?

La declaración de Jesús debe de haber sido sorprendente para sus oyentes. A los escribas y fariseos se les consideraba eruditos bíblicos, la élite religiosa de la Palestina del primer siglo. La mayoría de los oyentes de Jesús ni siquiera soñaban con superarlos en justicia. Pero la justicia de los escribas y los fariseos era sólo una fidelidad externa a reglas legalistas basadas en la letra de la ley. No había cambiado su ser interior; sólo aparentaban ser justos.

Las enseñanzas de Jesús defendieron la ley como el fundamento de la vida de santidad. Pero la ley no podía dar el poder para vivir en santidad. Sólo por medio de Cristo podemos tener la transformación interior necesaria para obedecer la Palabra de Dios. Entonces, en vez de fijarnos en las expresiones externas de la ley, podemos obedecer la Palabra mientras andamos en el Espíritu.

II. Comunidad de fe (Efesios 2:19,20)

A. Un cuerpo
Aunque la ética personal se basa en la Palabra de Dios, en cierto sentido nuestra ética personal también está determinada por los hermanos en la fe. Cuando nos reunimos con otros creyentes y analizamos la Palabra de Dios y cómo se aplica a nuestra vida, cultivamos nuestro código de ética. Por lo tanto, es importante que tengamos cerca cristianos con experiencia que pueden ayudarnos a cultivar un fundamento bíblico para nuestra ética personal.

Pregunta: ¿Cómo pueden los creyentes t ayudarse mutuamente a cultivar un código de ética basado en principios bíblicos?

En Cristo, Dios ha hecho de todos los creyentes "un solo cuerpo" (Efesios 2:16). Gracias a la obra de Cristo en la cruz, todos los creyentes son "conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios" (v. 19). Aunque todos somos diferentes, como miembros del cuerpo, tenemos algo común: todos tenemos el mismo fundamento (v. 20).

La frase "el fundamento de los apóstoles y profetas" indica el fundamento de la enseñanza ética en la Iglesia. La palabra profética del Antiguo Testamento y la enseñanza apostólica del Nuevo Testamento son el fundamento de nuestra fe cristiana. Los apóstoles fueron testigos presenciales del ministerio terrenal de Cristo. Con su enseñanza proclamaron la verdad del evangelio adondequiera que iban.

La Iglesia también tiene a Cristo, la piedra del ángulo, como el fundamento de sus creencias. La frase "piedra del ángulo" puede aludir a la piedra puesta en la esquina de un edificio como el punto de partida y la piedra que daba estabilidad al edificio. A veces se emplea esa misma frase para describir la albardilla o piedra de conexión que mantiene unido todo el edificio. El fundamento de nuestras normas éticas viene de Cristo, de sus enseñanzas y de las enseñanzas de los apóstoles por medio de la iglesia. Esas enseñanzas proporcionan la estabilidad que necesitamos para vivir en santidad en este mundo impío.

B. Un edificio nuevo
Aunque Pablo llamó a la iglesia un "edificio", no es un edificio cualquiera. La iglesia es "un templo santo en el Señor" (Efesios2:21).

Pregunta: ¿De qué manera es un templo la iglesia?

Cuando Pablo le llamó a la iglesia un templo, es probable que estuviera pensando en el templo de Jerusalén. Ese templo era un lugar de adoración y sacrificio. La palabra traducida "templo" también alude al lugar santísimo del templo donde habitaba la presencia de Dios. Así como el lugar santísimo representaba la presencia de Dios en el mundo, la Iglesia representa la presencia de Dios en el mundo actual.

Pablo también empleó la alegoría de un templo todavía en construcción. A todos los miembros se les está edificando. La obra de Cristo en la terminación del nuevo templo incluía la unión de judíos y gentiles. Su obra constante consiste en poner a cada creyente en un puesto de ministerio en el edificio. Al igual que un albañil experto, Cristo está coordinando perfectamente sus ladrillos vivos.

A fin de explicar mejor el propósito de la Iglesia, Pablo la llamó una "morada de Dios en el Espíritu". Es decir, que Dios mora en su Iglesia por medio de su Espíritu (v. 22). Como la Iglesia representa la presencia de Dios, es imprescindible que sus miembros vivan en santidad. Así como había que santificar y limpiar cada utensilio del templo, también cada miembro de la Iglesia tiene que ser limpiado por la sangre de Cristo y ser apartado para Él.

Dios desea que su pueblo trabaje junto con Él para cumplir sus propósitos para su Iglesia. Dios quiere que todos los cristianos sean santos, se armonicen y proclamen su presencia en el mundo. Cuando la iglesia trabaje con esa meta dada por Dios, será un lugar de enseñanza, renovación y adoración.

Nuestra ética personal no es simplemente teórica. Ponemos en práctica nuestra ética en nuestra vida cada día, mostrando la obra transformadora de Dios en nuestra vida.

Pregunta: ¿Qué cambios tienen lugar en nuestra vida cuando somos salvos?

En Efesios 4:17-19, Pablo describió nuestra vida antes de ser cristianos. Antes de ser cristianos, andábamos en la vanidad porque estaba entenebrecida nuestra mente. No habíamos experimentado todavía el poder transformador del evangelio. No entendíamos el plan de Dios o el propósito de su creación.

Según Pablo, estaba entenebrecido nuestro entendimiento, debido a la "dureza" de nuestro corazón (v. 18). Estábamos ciegos por causa de nuestra ignorancia y falta de entendimiento respecto a la vida nueva que pudiéramos tener en Cristo. Y mientras persistimos en esa ignorancia, estábamos alejados de Dios y de la vida nueva que quería que tuviéramos en Cristo.

El entenebrecimiento de la mente es sólo el primer paso; una mente entenebrecida resulta en acciones siniestras. Quienes tienen un entendimiento entenebrecido "perdieron toda sensibilidad"; ya no los acusa la conciencia (v. 19).

El rechazar a Dios entenebrece la mente y endurece la conciencia, pero la espiral descendente no termina allí. Una vez que se pierde toda sensibilidad moral, el pecado toma el control de la vida de una persona y su vida es dominada por los insaciables placeres de la carne.

B. Carácter transformado
Sin embargo, como creyentes, se ha transformado nuestra vida. Y no hemos de vivir como los gentiles en la vanidad de su mente. Cristo está transformando nuestra mente. En Efesios 4:20-23, Pablo puso de relieve este proceso de santificación que está ocurriendo en quienes han aceptado a Cristo como su Salvador.

Pablo les recordó a los creyentes la enseñanza que habían recibido cuando les predicó la primera vez (w. 20,21). Habían experimentado a Cristo de una forma genuina, y Pablo les había explicado la vida que iban a tener en Cristo. Según Pablo, esa vida nueva se caracteriza por dos acciones: despojarse y vestirse.

Ante todo, los cristianos deben despojarse de su "pasada manera de vivir" (v. 22). Gracias a nuestra vida nueva en Cristo, no debemos seguir en la conducta pecaminosa que caracterizaba nuestra vida antes de ser cristianos.

Pregunta: ¿Por qué es necesario que el cristiano tenga una mente renovada?

Al igual que la raíz del problema del pecado en una persona antes de entregarse a Cristo está en la mente, así se caracteriza la vida nueva cristiana por una mente renovada (v. 23). La renovación de la mente es parte del vestirse del nuevo ser. Ese nuevo ser es creado por Dios.

Pregunta: Como creyentes, ¿cómo podemos renovar nuestra mente?

Aunque somos hechos justos y santos en la salvación, también tenemos la responsabilidad de seguir viviendo en santidad. Tenemos que tomar la decisión de permitir que la santidad de Dios en nosotros llene toda nuestra vida, renovando nuestra mente en Cristo.

La renovación de nuestra mente es un proceso continuo de toda la vida. Cada día tenemos que rendirle nuestros pensamientos y nuestra conducta a Cristo (Salmo 19:14). Cuando lo hagamos, seguiremos convirtiéndonos en la nueva persona que Cristo creó "en la justicia y santidad de la verdad".

Aplicación
Para los creyentes, la vida moral no es optativa. Dios quiere que sus hijos vivan de una forma que lo honre. Pero el vivir de una manera que exalte a Dios exige una norma de santidad. Y esa norma es la Biblia, la Palabra de Dios.

La transformación interior que Cristo hizo en usted también incluyó renovación de su mente. Como cristiano, ha cambiado su forma de pensar, y seguirá cambiando mientras crezca en Él. Cuando usted lea la Palabra de Dios, pídale al Espíritu Santo que le ayude a cambiar su perspectiva de la vida a fin de revelar la imagen de Dios en usted. Pídale también que le dé el poder para obedecer su Palabra cada día. Después permita que Él lo transforme a la imagen de Cristo (Romanos 8:29).
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Dios cumple sus promesas (Abraham y Sara)

Verdad central: Dios recompensa a todos los que creen sus promesas.

Texto Áureo: [Abraham] tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios. Romanos 4:20

Trasfondo Bíblico: Génesis 17:1-18:15; 21:1-7

Bosquejo

I. Una nueva identidad

A. Dios hace un pacto
B. Nombres cambiados

II. Señal de obediencia

A. La obligación de Abraham
B. Alcance del pacto

III. Obediencia recompensada

A. Promesa cumplida
B. Fe firme

Objetivo

Analizar el pacto de Dios con Abraham respecto a un heredero y resolvernos a obedecer a Dios en su pacto con nosotros.

Introducción

La historia de Abraham y Sara es uno de los relatos más fascinantes de la Biblia. Sus obras de fe se observan a lo largo de las Escrituras. En realidad, la fe de Abraham en Dios es el ejemplo que Pablo empleó para explicar la justificación por la fe que hemos experimentado como cristianos.

A pesar de su fe, Abraham y Sara siguieron teniendo luchas. Cuando no se materializaba la promesa de un hijo, recurrieron a otros medios para ver cumplida esa promesa. Pero Ismael no era el hijo prometido. Dios les daría a Isaac, que era verdaderamente el hijo de la promesa.

La promesa de un hijo estaba vinculada a la fe de Abraham y su obediencia a los mandamientos de Dios. Abraham expresó su fe en Dios obedeciéndole. Y en respuesta a la fe y a la obediencia de Abraham, Dios fue fiel.

Abraham y Sara muestran cómo podemos ser fieles a Dios. Dan ejemplo de cómo podemos confiar en Dios y ser recompensados por nuestra fe.

Comentario Bíblico

I. Una nueva identidad (Génesis 17:1-4)

A. Dios hace un pacto
Pregunta: ¿Qué propósito tiene el texto al mencionar la edad de Abraham en Génesis 17:1?

La historia de Abraham en Génesis abarca varios años. Los acontecimientos de Génesis 17 ocurren trece años después del nacimiento de Ismael (16:15,16) y veinticuatro años desde que Dios llamó a Abraham para que dejara su país (12:4). El hecho de que Moisés mencionara la edad avanzada de Abram nos da un contexto histórico preciso para el pacto que Dios estaba a punto de hacer con Abraham. También destaca el carácter milagroso del nacimiento de Isaac.

Génesis 17:1 también revela algo acerca de Dios. "Jehová" (Yahvé) se le apareció a Abram como "el Dios Todopoderoso" (El Shaddai; véase también Éxodo 6:3). Como el "Dios Todopoderoso", nada era imposible para Él, incluso el darles un hijo a Abraham y a Sara, que cumpliría la promesa de Dios.

El pacto de Dios con Abraham se baso en la fe, no en las obras. Dios prometió que si Abraham era "perfecto" o intachable, andando delante de Él, entonces Dios establecería su pacto con Abraham. Y mientras anduviera con Dios conocería el poder de Dios en su vida.

Aunque exigió que Abraham anduviera en la fe. Dios fue también el que inició su pacto con Abraham. Él no dijo "Hagamos un pacto", sino que declaró "Pondré mi pacto entre mí y ti" (v. 2). Abraham le respondió a Dios postrándose sobre su rostro, como un acto de sumisión y honra (v. 3).

En el versículo 4, Dios vuelve a recordarle a Abraham que haría un pacto con él. Mediante ese pacto. Dios haría que Abraham llegara a ser el padre de "muchedumbre de gentes".

Dios cumple sus promesas. Aunque habían pasado años desde que Dios se le apareció por primera vez a Abraham, Dios fue fiel. De igual manera, Él le es fiel a usted. Quizá no haya experimentado todavía el cumplimiento de la promesa de Dios para usted. Pero Dios no lo olvidará a usted mientras espera.

B. Nombres cambiados
El pacto de Dios con Abraham no podía mantenerse en secreto. Cuando Dios bendijera a Abraham, los resultados serian evidentes para todos. Eso incluía un cambio de nombres. El cambio que hizo Dios de Abram a Abraham revelaba además la promesa que se cumpliría mediante el pacto de Dios con Abraham (Génesis 17:5).

El nombre Abram significaba "padre enaltecido". Ese nombre pudo haber tenido alusiones idolátricas para. Taré, el padre de Abraham. Pero el nombre Abraham, "padre de una multitud", identificaba a Abraham con el propósito-de Dios para su vida. Con esa señal del pacto vino la responsabilidad de Abraham de creer a Dios y de aceptar por fe su nueva identidad.

Abraham pudiera haber tenido dudas de que Dios le diera hijos. Ya había actuado de una forma desesperada trece años antes cuando tuvo un hijo, Ismael, con la criada de Sara, Agar. Pero Ismael no era parte del plan de Dios. Dios tenía otro plan para Abraham: sería el padre de muchas naciones, y de él saldrían reyes.

Pregunta: ¿Cómo se cumplió la promesa de Dios respecto a los reyes en el versículo 6?

Los reyes de la dinastía davídica eran descendientes de Abraham. Pero el mayor cumplimiento fue el Señor Jesucristo, el Rey de reyes.

En el versículo 7, Dios amplió su pacto con Abraham en dos sentidos. El pacto no iba a ser sólo con Abraham, sino con cada uno de sus descendientes (cada uno que reaccione con fe como hizo Abraham). Dios especificó también que el pacto sería perpetuo. Cada generación sucesiva sabría de la fidelidad de Dios a Abraham gracias al cumplimiento en ellos de ese pacto.

Los versículos 15-17 explican el lugar de Sara en el pacto. Ella también iba a tener una nueva identidad. Aunque Sarai en arameo significa "princesa", en la tierra de Canaán no tenía significado alguno. Al darle el nombre hebreo Sara, que también significa princesa, Dios le restituyó su dignidad como la madre de naciones y de reyes.

Pregunta: ¿Por qué es a veces difícil creer las promesas de Dios?

El versículo 17 presenta dos cosas que Abraham hizo. En primer lugar, Abraham se postró sobre su rostro en sumisión y adoración a Dios, reconociendo la soberanía de Dios. En segundo lugar, Abraham se rió. Aun los más fieles tienen momentos de duda. Y como Dios no reprendió a Abraham, la risa de Abraham pudiera haber sido de gozo y no de escepticismo.

Cuando leemos la Palabra de Dios, Él pudiera hablarnos acerca de algo que quiere hacer en nuestra vida. Pero puede parecer imposible lo que dice que hará, y pudiéramos dudar de su palabra. Sin embargo, aun en nuestra duda, podemos sentir una confiada alegría que hace que nos regocijemos en lo que Dios va a hacer en nosotros.

II. Señal de obediencia Génesis 17:9-11

A. La obligación de Abraham
En Génesis 17:7,8, Dios les extendió sus promesas a los descendientes de Abraham. Dios prometió ser su Dios del pacto, y que todo lo que les diera sería de ellos. En el versículo 9, Dios declaró de modo explícito que los descendientes de Abraham tendrían la misma responsabilidad que tuvo Abraham. En cada generación, la gente tiene que andar delante de Dios con fe para ser parte del pueblo del pacto de Dios y responder a su identidad como pueblo de Dios. Abraham y sus descendientes también mostrarían que eran el pueblo de Dios mediante el rito de la circuncisión (vv. 10,11).

La terminología del versículo 10 era muy clara. La circuncisión de "todo varón de entre vosotros" es el requisito del pacto. Este pacto era entre Dios y Abraham, pero también sería entre Dios y cada generación de los descendientes de Abraham.

Pregunta ¿Cómo sería la circuncisión una "señal" del pacto de Dios con Abraham (Génesis 17:11)?

La circuncisión era muy importante en el pactó de Dios con Abraham. Fue un acto de fe por el cual Abraham y sus descendientes mostrarían su identidad como pueblo de Dios. Pero la circuncisión no ganó la bendición de Dios para Abraham. Era sólo la "señal" física del pacto de Dios con Abraham. Para que Abraham estuviera en buena relación con Dios, tenía que andar delante de Él. Y la circuncisión era la señal mediante la cual Abraham podía mostrarle a Dios que había optado por andar con Él.

Pregunta: ¿Cómo se representa la circuncisión en la vida de los creyentes?

B. Alcance del pacto
El pacto de Dios con Abraham no sólo incluía a quienes eran los descendientes naturales de Abraham. Dios incluyó en el pacto a todos los varones que se convirtieran en miembros de la familia de Abraham.

Todo varón "por vuestras generaciones" son los que genéticamente descendieran de Abraham. Los que nacían "en casa" incluía a los hijos de los parientes así como a los hijos de los siervos. Se debía circuncidar a los niños varones al octavo día después de su nacimiento. A los esclavos que se compraban se les debía circuncidar cuando se les llevara a la familia de Abraham.

Dios tuvo el propósito de que la circuncisión fuera un recordatorio físico permanente de la nueva identidad de ellos y de su relación con Dios. Mediante el acto de la circuncisión, Abraham escribió el pacto de Dios en su propia carne. Su nueva identidad no llegaría a su fin pocos años después.

Pregunta: ¿Por qué se debía cortar de su pueblo al hombre incircunciso (v. 14)?

Como la circuncisión era una señal de obediencia a Dios, el rechazar la circuncisión era una señal de que un hombre había rechazado a Dios. El hombre que rechazaba la circuncisión no se podía juntar con su pueblo porque ese pueblo era de Dios. Al estar separado de Dios por la desobediencia, también se separaba del pueblo de Dios.

III. Obediencia recompensada Génesis 21:1-4

A. Promesa cumplida
En Génesis 21, el escritor del libro (Moisés) reanuda el relato de Abraham y del nacimiento prometido de un hijo. Dios hizo exactamente lo que dijo que haría, exactamente en la forma que dijo que lo haría, exactamente en el momento que dijo que lo haría (w. 1,2). Dios cumplió sus promesas en cuanto a un heredero y les dio a Abraham y a Sara su hijo prometido.

Pregunta: ¿Por qué especifica Génesis 21:2 que Isaac nació en la vejez de Abraham?

Se repite ese detalle varias veces y es importante para el mensaje del autor. Abraham y Sara pasaban desde hacía tiempo de la edad natural para tener hijos. Isaac fue un don sobrenatural de Dios. Dios dio a Isaac en cumplimiento directo de su promesa para Abraham y Sara.

Abraham, en cumplimiento de la orden de Dios, llamó a su hijo Isaac (v. 3). El nombre Isaac, que significa "risa", recordaba la reacción de Abraham y de Sara ante la noticia de que tendrían un hijo. Era también un recordatorio del puro gozo que Isaac les dio a sus padres, el gozo de un niño después de décadas de esterilidad.

En respuesta a la orden de Dios, Abraham circuncidó a Isaac (v. 4). Al circuncidar a Isaac, Abraham llevó a Isaac al pacto que Dios había hecho con él.

B. Fe firme
Pregunta: ¿Por qué incluye el relato del nacimiento de Isaac varias alusiones a la edad de Abraham y Sara y la promesa de que Abraham tendría un hijo?

En el texto, Dios destacó constantemente el aspecto milagroso del nacimiento de Isaac. Desde el punto de vista lógico, era improbable que la promesa de Dios se hiciera realidad. Por esta razón, Génesis 21:5 repite el hecho de que Abraham tenía cien años.

Aunque parecía inverosímil la promesa de Dios, Abraham siguió obedeciendo. Él abrazó el pacto de Dios. Y con el tiempo, Dios cumplió sus promesas para Abraham.

Isaac era verdaderamente el hijo de la promesa, y no sencillamente porque Abraham y Sara fueran incapaces de tener hijos sin la intervención de Dios. El nacimiento de Isaac iba a ser un testimonio para Abraham y Sara, y todos los que los conocían, del inmenso poder de Dios.

Una de las partes más conmovedoras de esta historia es la reacción poética de la Sara de noventa años ante el nacimiento de su hermoso niño (w. 6,7). Una de las características de la poesía hebrea era el empleo de figuras literarias como juegos de palabras y el uso de palabras en más de un sentido. Se muestra eso en la forma en que se emplea la palabra "reír". Dios hizo reír a Sara en dos sentidos: por incredulidad ante la noticia de un heredero y por la alegría desbordante ante la llegada del heredero.

Sara dijo que Dios la había hecho reír para que "cualquiera que lo oyere" se riera con ella (v. 7). Eso alude a la alegría contagiosa de la celebración de Sara que sintieron todos los que estaban cerca. Eso pudiera referirse a la alegría que todo el mundo puede conocer como resultado del nacimiento del hijo de Sara, de cuyo linaje vino Cristo.

Por muy conmovedora que sea su poesía, los pormenores concretos del versículo 7 son aun más conmovedores. El juego de palabras del versículo 6 parecería abstracto sin el versículo 7. El que Sara se maravillara de que tendría la oportunidad de alimentar a su hijo lleva la poesía al mundo real habitado por todo el que ha tenido hijos. El versículo 7 termina con otro recordatorio de que esa maravilla es la obra de Dios realizada en la vejez de Abraham.

Como Abraham y Sara obedecieron a Dios, Él los recompensó con Isaac, el hijo de la promesa. Y sintieron gozo cuando se cumplió la promesa. De igual manera, cuando obedecemos a Dios, Él nos recompensará con paz y gozo en nuestra relación con Él. Y eso nos dará oportunidades de hablarles a los demás de la fuente de nuestro gozo, Jesucristo.

Aplicación

La promesa de Dios a Abraham respecto a un hijo debe de haber sido difícil de creer. La esterilidad de Sara y su edad avanzada parecían probar que Sara jamás habría tenido un hijo a no ser que Dios hubiera hecho la promesa.

Pero Abraham conocía a Dios y tenía la seguridad de que Dios podía cumplir lo que prometió. Por lo tanto, Abraham reaccionó ante la promesa de Dios con obediencia firme (Romanos 4:20). Y Dios recompensó a Abraham cuando Abraham confió en las promesas de Dios.

Dios sigue recompensando a todos los que creen en sus promesas. Él recompensa con salvación a los que aceptan a Cristo como Salvador (Romanos 10:13). Si nunca ha aceptado a Cristo como Salvador, crea en la promesa de Dios. Cuando usted confiese sus pecados, Cristo se convertirá en su Salvador.

Tal vez Dios le esté hablando acerca de servirle en algún sentido y usted ha temido obedecer. Dios ha prometido estar con usted; Él no lo olvidará. Cuando usted le obedece, Él lo recompensará con paz y gozo, y con el conocimiento de que está haciendo su voluntad.
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