martes, 21 de junio de 2011

La importancia de una interpretacion correcta


La doctrina de la santificación adolece de malos entendidos a pesar del hecho de que la Biblia provee de una revelación extensa acerca de este importante tema. A la luz de la historia de la doctrina es importante observar tres leyes de interpretación.

1. El entendimiento correcto de la doctrina de la santificación depende de todo lo que la Escritura contenga con relación a este tema. La presentación escritural de esta doctrina es mucho más extensiva de lo que parece a aquel que únicamente lee el texto español; pues la misma palabra original, griega o hebrea, que se traduce «santificar», en sus diferentes formas, se traduce también «santo», ya sea en forma de sustantivo o de adjetivo. Por lo tanto, si vamos a contemplar esta doctrina de las Escrituras en todo su alcance, tenemos que examinar no solo los pasajes donde aparece la palabra «santificar», sino también aquellos donde se emplea la palabra «santo» en sus distintas formas.

Levítico 21:8 ilustra la similitud de significado entre las palabras «santo» y «santificar» según el uso de la Biblia.

Hablando de los sacerdotes, Dios dice: «Le santificarás, por tanto, pues el pan de tu Dios ofrece; santo será para ti, porque santo soy yo Jehová que os santifico.» La misma palabra original, usada cuatro veces en este texto, se traduce en tres formas diferentes: «santificarás», «santifico» y «santo».

2. La doctrina de la santificación no puede interpretarse por la experiencia. Solamente uno de los tres aspectos de la santificación se relaciona con los problemas de la experiencia humana en la vida diana. Por lo tanto, Ia enseñanza de la Palabra de Dios no debe sustituirse por un análisis de alguna experiencia personal. Aun en el caso de que la santificación estuviese limitada a la esfera de la experiencia humana, no habría experiencia que pudiera presentarse en forma indiscutible como ejemplo perfecto, ni habría una explicación humana de esa experiencia que fuera capaz de describir en su plenitud esa divina realidad. Es la función de la Biblia interpretar la experiencia, antes que ésta pretenda interpretar la Biblia. Toda experiencia que viene por obra de Dios debe estar de acuerdo a las Escrituras.

3. La doctrina de la santificación debe encuadrarse en el contexto de Ia doctrina bíblica. El dar un énfasis desproporcionado a cierta doctrina, o el hábito de buscar toda la verdad siguiendo solamente una línea de enseñanza bíblica, conduce a serios errores. La doctrina de la santificación, al igual que cualquier otra doctrina de las Escrituras, representa y define un campo exacto dentro del propósito de Dios, y puesto que ella tiende a fines bien determinados, sufre tanto cuando es exagerada como cuando es presentada en forma incompleta.

B. El significado de las palabras que se relacionan con la santicación

1. «Santificar», en sus varias formas, es usada 106 veces en el Antiguo Testamento v 31 veces en el Nuevo Testamento y significa «poner aparte», o el estado de separación. Tiene que ver con posición y relación. La base de la clasificación es que la persona o cosa ha sido puesta aparte, o separada de los demás en posición y relación delante de Dios, de lo que no es santo. Este es el significado general de la palabra.

2. «Santo», en sus varias formas, es usado airededor de 400 veces en el Antiguo Testamento y 12 veces en el Nuevo Testamento, con relación a los creyentes y dando a entender el estado de separación o ser puesto aparte, o ser separado de aquello que no es santo. Cristo fue «santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores». Por consiguiente, Él estaba santificado. Pero hay también algunas cosas que las palabras «santo» y «santificar», en su uso bíblico, no implican.

a) No implican necesariamente Ia impecabilidad, pues leemos de «gente santa>>, «sacerdotes santos>>, «profetas santos>>, «apóstoles santos>>, «hombres santos>>, «mujeres santas>>, hermanos santos>>, «monte santo» y >. Ninguno de ellos estaba sin pecado delante de Dios. Eran santos de acuerdo a alguna norma que constituya la base de su separación de otros. Aun los cristianos de Corinto, quienes estaban cometiendo una gran falta, fueron llamados santos. Muchas cosas inanimadas fueron santificadas, y éstas no podían estar relacionadas con el problema del pecado.

b) La palabra «santo» no implica necesariamente finalidad. Todas las personas que mencionamos en el punto anterior fueron llamadas repetidamente a unos niveles más altos de santidad. Ellas fueron apartadas una y otra vez. Las personas o cosas llegaban a ser santas cuando eran apartadas para un propósito santo. Así fueron ellas santificadas.

3. «Santo» se usa con relación a Israel cerca de cincuenta veces y con relación a los creyentes alrededor de sesenta y dos veces; se aplica solo a personas y tiene que ver con su posición ante Dios. En este caso, la palabra no se asocia con la clase de vida de los creyentes. Ellos son santos porque han sido particularmente separados en el plan y propósito de Dios. Son santos porque han sido santificados.

En varias epístolas (Ro. 1:7; 1 Co. 1:2) los creyentes son identificados como aquellos que son «llamados a ser santos». Esto es muy engañoso; las palabras «llamados a ser» deberían omitirse. Los cristianos son santos mediante el llamado de Dios. Los pasajes antes citados no están anticipando un tiempo cuando los hijos de Dios llegarán a ser santos. Ellos ya están santificados, apartados y, por consiguiente, ya son santos.

La santidad no es algo progresivo. Cada persona nacida de nuevo es tan santa en el instante de su salvación como lo será en el tiempo futuro y en la eternidad. La iglesia, la cual es el cuerpo de Cristo. ha sido llamada a apartarse, a formar un pueblo separado; ellos son los santos de esta dispensación. De acuerdo al uso de estas palabras, todos ellos están santificados. Todos ellos son santos. Debido a que ignoran la posición que tienen en Cristo, muchos cristianos no creen que ellos son santos. Entre los títulos que el Espíritu da a los hijos de Dios, solo hay uno que se usa más que el de santos. Los creyentes son llamados «hermanos» 184 veces, «santos» 62 veces y «cristianos» solamente 3 veces.

C. Los medios de santificación

1. Por causa de su infinita santidad Dios mismo —Padre, Hijo y Espíritu—es eternamente santificado. Él está puesto aparte y separado de todo pecado. Él es santo. El Espíritu es llamado Espíritu Santo. Él es santificado (Lv. 21:8; Jn. 17:19).

2. Dios —-Padre, Hijo y Espíritu— santifica a otras personas.

a) El Padre santifica (1 Ts. 5:23).
b) El Hijo santifica (Ef. 5:26; He. 2:11; 9:12, 14; 13:12).
c) El Espíritu santifica (Ro. 15:16; 2 Ts. 2:13).
d) Dios el Padre santificó al Hijo (Jn. 10:36).
e) Dios santifico a los sacerdotes y al pueblo de Israel (Ex. 29:44; 31:13).
f) La voluntad de Dios es nuestra santificación (1 Ts. 4:3).
g) Nuestra santificación de parte de Dios se efectúa: por medio de nuestra unión con Cristo (1 Co. 1:2, 30); por la Palabra de Dios (Jn. 17:17; cf. 1 Ti. 4:5); por la sangre de Cristo (He. 9:13; 13:12); por el cuerpo de Cristo (He. 10:10); por el Espíritu (1 P. 1:2); por nuestra propia elección (He. 12:14; 2 Ti. 2:21, 22); por la fe (Hch. 26:18).

3. Dios santifica días, lugares y cosas (Gn. 2:3; Ex. 29:43).

4. El hombre puede santificar a Dios. Esto puede hacerlo al poner a Dios aparte en el pensamiento como un Ser santo. Santificado sea tu nombre> (Mt. 6:9). Sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones (1 P. 3:15).

5. El hombre puede santificarse a sí mismo. Muchas veces Dios llamó a los israelitas a que se santificaran a sí mismos. Él nos exhorta: «Sed santos porque yo soy santo.» También: «Así que, si alguno se limpia de estas cosas [vasos de deshonra e iniquidad], será instrumento para honra, santificado, útil al Señor» (2 Ti. 2:21). La auto santificación se puede realizar solamente por los medios divinamente provistos. Los cristianos son exhortados a presentar sus cuerpos como un sacrificio vivo, santo y agradable a Dios (Ro. 12:1). Se les exhorta a salir de en medio de los hombres y apartarse de ellos (2 Co. 6:17). Teniendo estas promesas, ellos deben limpiarse «de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios> (2 Co. 7:1). «Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne» (Ga. 5:16).

6. El hombre puede santificar a personas y cosas. «Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido; pues de otra manera vuestros hijos serian inmundos, mientras que ahora son santos (santificados» (1 Co. 7:14). Moisés santificó al pueblo (Ex. 19:14). «Y santificaron la casa de Jehová» (2 Cr. 29:17).

7. Una cosa puede santificar a otra. «Porque ¿Cuál es mayor, el oro, o el templo que santifica al oro?» «¿Cuál es mayor, la ofrenda, o el altar que santifica la ofrenda?» (Mt. 23:17, 19).

En esta limitada consideración de las Escrituras sobre el tema de la santificación y la santidad se hace evidente que el significado de la palabra es separar con un propósito santo. Lo que es puesto aparte no siempre es purificado. A veces, lo que es separado puede participar del carácter de santidad, y en otras ocasiones esto es imposible, como cuando se trata de cosas inanimadas. Sin embargo, una cosa que en sí misma no puede ser santa ni tampoco no santa, es tan santificada cuando Dios la separa como lo es una persona cuyo carácter moral puede ser transformado. También es evidente que, cuando estas cualidades morales existen, la limpieza y purificación son requeridas, aunque no siempre (1 Co.7:14).

D. Los tres aspectos principales de la santificación

Aunque el Antiguo Testamento contiene una extensa revelación de la doctrina de la santificación, especialmente relacionada con la ley de Moisés e Israel, el Nuevo Testamento proporciona una clara visión de los principales aspectos de la santificación. El Nuevo Testamento considera tres divisiones de la doctrina: 1) santificación posiciónal, 2) santificación experimental, 3) santificación final.

1. La santificación posicional es una santificación y una santidad que se efectúa por Dios a través del cuerpo y la sangre derramada de nuestro Señor Jesucristo. Los creyentes han sido redimidos y purificados en su preciosa sangre; se nos han perdonado todos nuestros pecados y hemos llegado a ser justos por medio de nuestra identificación con Él; justificados y purificados. Ellos son los hijos de Dios. Y todo esto indica una separación y clasificación profunda y eterna, por medio de la gracia salvadora de Cristo. Esta basada sobre los hechos de una posición que son una verdad para cada cristiano. De ahí que se dice que cada cristiano esta posicionalmente santificado y es un santo delante de Dios. Esta posición no tiene otra relación con la vida diana del creyente que la de poder inspirarle a vivir santamente. De acuerdo a las Escrituras, la posición del cristiano en Cristo es el incentivo más poderoso para una vida de santidad.

Las grandes epístolas doctrinales observan este orden. Declaran primero las maravillas de la gracia salvadora, y entonces concluyen con una exhortación a los creyentes para que vivan de acuerdo a la nueva posición que Dios les ha concedido (cf. Ro. 12:1; Ef. 4:1; Col. 3:1). No hemos sido aceptos en nuestros propios méritos; somos aceptados en el Amado. No somos justos en nosotros mismos: Él ha sido hecho nuestra justicia. No somos redimidos en nosotros mismos, sino que Cristo ha venido a ser nuestra redención. No somos santificados posicionalmente por la clase de vida que diariamente estamos viviendo; sino que Él nos ha sido hecho nuestra santificación. La santificación posicional es tan perfecta como Él es perfecto. Del mismo modo como Él ha sido puesto aparte, nosotros, los que estamos en Él, hemos sido puestos aparte.

La santificación posicional es tan completa para el más débil como para el más fuerte de los santos. Depende solamente de su unión y posición en Cristo. Todos los creyentes son considerados como « dos santos». Y también como «los santificados» (nótese Hch. 20:32; 1 Co. 1:2; 6:11; He. 10:10, 14; Jud. 1). La prueba de que, a pesar de su imperfección, los creyentes están santificados y son, como consecuencia, santos, se encuentra en 1 Corintios. Los cristianos de Corinto vivían una vida no santa (1 Co. 5:1-2; 6:1-8), y, sin embargo, dos veces se dice que ellos habían sido santificados (1 Co.1:2; 6:11).

Por su posición, entonces, los cristianos son correctamente llamados «los santos hermanos», y «santos». Ellos han sido «santificados por la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una sola vez (He. 10:10), y son «nuevos hombres» creados «conforme a Dios en justicia y en santidad de verdad» (Ef. 4:24). La santificación posicional y la santidad posicional son santificación y santidad «verdaderas». En su posición en Cristo, el cristiano es justo y acepto delante de Dios para siempre. Comparado con esto, ningún otro aspecto de esta verdad puede tener igual importancia. Sin embargo, no debe concluirse que una persona es santa o santificada solo porque se diga que está en una posición santa o de santificación.

Aunque todos los creyentes están posicionalmente santificados, no hay referencias en las Escrituras a su vida diaria. El aspecto de la santificación y la santidad de la vida diaria se encuentra en un conjunto muy diferente de porciones de la Escritura que pueden asociarse bajo el tema de la santificación experimental.

2. La santificación experimental es el segundo aspecto de la doctrina en el Nuevo Testamento y tiene que ver con la santificación como una experiencia para el creyente. Así como la santificación posicional está absolutamente desligada de la vida diaria, así la santificación experimental está absolutamente desligada de la posición en Cristo. La santificación experimental puede depender: a) del grado de rendición del creyente a Dios, b) del grado de separación del pecado, c) del grado del crecimiento espiritual.

a) La santificación experimental es el resultado de la rendición a Dios. La completa dedicación de nosotros mismos a Dios es nuestro culto racional: «Así que, hermanos, os ruego pon las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio viva, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional» (Ro. 12:1). Hacienda esto, el cristiano es puesto aparte pan su propia elección. Esta es una voluntaria separación para Dios y es un aspecto importante de la santificación experimental. «Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación» (Ro. 6:22).
Lo mismo que en el caso de la justificación y del perdón, la santificación no se puede experimentar como sentimiento o emoción. Una persona puede disfrutar de paz y tener plenitud de gozo por creer que él está puesto aparte para Dios. Así también, par el hecho de rendirse a Dios, se hace posible una nueva plenitud del Espíritu, que produce bendiciones antes no conocidas. Esto puede suceder gradual a súbitamente. Peno en todo caso no es la santificación lo que se experimenta; es la bendición del Espíritu realizada a través de la santificación o de una separación para Dios.

b) La santificación experimental es el resultado de la liberación del pecado. La Biblia toma en cuenta los pecados de los cristianos de una manera completa. No enseña solamente que los que no tienen pecado son salvos; pon el contrario, existe una exacta consideración de ellos y una abundante provisión pana los pecados de los santos. Esta provisión puede sen preventiva y curativa.

Hay tres provisiones divinas para la prevención del pecado en el cristiano: 1) La Palabra de Dios con sus claras instrucciones (Sal. 119:11); 2) el ministerio actual de intercesión que Cristo realiza desde el cielo (Ro. 8:34; He. 7:25; cf. Lc. 22:31-32; Jn. 17:1-26); y 3) el poder capacitador del Espíritu que mona en el creyente (Ga. 5:16; Ro. 8:4). Sin embargo, si el cristiano cae en pecado, hay un remedio provisto por Dios, y es el oficio de abogado defensor que Cristo realiza desde el cielo en virtud de su muerte expiatoria. Solamente por este medio pueden ser guardados con seguridad los imperfectos creyentes.

Es imperativo que Dios prevenga el pecado en el caso de cada hijo suyo, por cuanto mientras el creyente esté en el cuerpo, conservará su naturaleza caída y será vulnerable al pecado (Ro. 7:21; 2 Co. 4:7; 1 Jn. 1:8). Las Escrituras no prometen la erradicación de esta naturaleza; en cambio, promete una victoria permanente, momento a momento, por el poder del Espíritu (Ga. 5:16-23). Esta victoria será realizada cuando se la reclame por fe y se cumplan las condiciones necesarias para una vida llena del Espíritu.

Jamás se dice que la naturaleza pecaminosa misma haya muerto. Fue crucificada, muerta y sepultada con Cristo; pero puesto que esto sucedió hace dos mil años y aún la vemos en acción, la expresión se refiere a un juicio divino contra la naturaleza pecaminosa que fue ejecutado en Cristo cuando Él «murió al pecado». No existe una enseñanza bíblica en el sentido de que algunos cristianos han muerto al pecado y otros no. Los pasajes incluyen a todos los que son salvos (Ga. 5:24; Cal. 3:3). En la muerte de Cristo todos los creyentes han muerto al pecado; pero no todos los creyentes han tomado posesión de las riquezas provistas en aquella muerte. No se nos pide que muramos experimentalmente, o que pongamos en práctica su muerte; se nos pide que nos «consideremos» muertos al pecado. Esta es responsabilidad humana (Ro. 6:1-14).

Toda victoria sobre el pecado es en sí misma una separación hacia Dios y, por lo tanto, es una santificación. Esa victoria debiera ir en aumento a medida que el creyente se va dando cuenta de su incapacidad y comienza a maravillarse en el poder divino.

c) La experiencia de la santificación está relacionada con el crecimiento cristiano. A los cristianos les falta madurez en la sabiduría, el conocimiento, la experiencia y la gracia. Se les dice que deben crecer en todas estas cosas, y ese crecimiento debe sen manifiesto. Deben crecer €en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo» (2 P. 3:18). Al contemplan la gloria del Señor como en un espeja, «omos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, coma par el Espíritu del Señor» (2 Co. 3:18). Esta transformación tendrá el efecto de ponerlos cada vez más lejos del pecado. En ese sentido serán más santificados.

El cristiano puede ser «irreprensible», aunque no se puede decir que no tiene faltas. El niño que con mucho trabajo hace sus primeras letras en un cuaderno es irreprensible en la tarea realizada, pero su trabajo no es perfecto. Podemos caminar en la medida completa de nuestro entendimiento actual; sin embargo, sabemos que no vivimos a la altura de la mayor luz y experiencia que tendremos mañana. Hay perfección dentro de la imperfección. Nosotros, siendo tan imperfectos, tan faltos de madurez, tan dadas al pecada, podemos «permanecen en Él»

3. Santificación definitiva es aquel aspecto relacionado con nuestra perfección final, y la poseeremos en La gloria. Por su gracia y par su poder transformador, Él nos habrá transformada de tal modo —espíritu, alma y cuerpo— que seremos coma él es, seremos «cnformadas a su imagen» Entonces nos hará entrar «prfectos»en la presencia de su gloria. Su esposa estará libre de toda «mncha y arruga» Par lo tanto, es propia que nos «abstengamos de toda apariencia de mal. Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo» (1 Ts. 5:22-23).

PREGUNTAS

1. ¿Por qué es necesario tener una comprensión correcta de la doctrina de la santificación?

2. ¿Cuál es el sentido básico de la santificación en las Escrituras y qué palabras se usan para expresarla?

3. ¿Cuáles son los peligros de interpretar la doctrina de la santificación por la experiencia?

4. ¿Cómo se puede relacionar adecuadamente la doctrina de la santificación con otras doctrinas bíblicas?

5. ¿Hasta qué punto se menciona en la Biblia la santificación en sus diversas formas?

6. ¿Implica la santificación una perfección total en relación al pecado, a una decisión de llegar a la santidad?

7. ¿Hasta qué punto está relacionada la santificación con la calidad de nuestra vida cotidiana?

8. ¿Por qué la santidad no está sujeta a progresos?

9. ¿En qué sentido se dice que Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo santifican a las personas?

10. ¿En qué sentido santifica Dios los días, lugares y cosas?

11. ¿En qué sentido puede un hombre santificar a Dios?

12. ¿En qué sentido puede un hombre santificarse a si misma?

13. ¿.Es posible que un hombre santifique personas y cosas?

14. ¿Cómo puede una cosa santificar a otra cosa?

15. ¿Cómo se relaciona la santificación a la purificación de un objeto, en sus diversos usos?

16. ¿Cuáles son los tres aspectos importantes de la santificación?

17. ¿Cómo se efectúa la santificación posicional?

18. ¿Cuál es la relación entre santificación posicional y vida santa en las epístolas doctrinales?

19. ¿Hasta qué punto está la santificación posicional inmediatamente completa para cada hijo de Dios?

20. ¿Cuál es la diferencia entre santificación experimental y santificación posicianal?

21. ¿De qué factores depende la santificación experimental?

22. ¿Qué relación han entre Ia rendición a Dios y la santificación experimental?

23. ¿Qué relación hay entre la santificación experimental y las emociones?

24. ¿Cuál es la relación entre la santificación experimental y la liberación del pecado?

25. ¿Cuales son las tres provisiones de Dios para que el cristiano pueda prevenir el pecado?

26. Hacer un contraste entre el método divino pana la liberación del pecado con el método sugerido de la erradicación de la naturaleza pecaminosa del hombre.

27. ¿Es verdadero afirmar que algunos cristianos han muerto al pecado y otras no?

28. ¿Que significa el mandamiento de que nos «consideremos» muertos al pecado?

29. ¿En qué forma está relacionada la santificación experimental con el crecimiento cristiano?

30. ¿Cuál es la diferencia entre afirmar que un cristiano es «irreprensible» y afirmar que es perfecto?

31. Hacer un contraste entre nuestra experiencia actual de santificación y nuestra santificación definitiva en los cielos.

32. Hacer un contraste entre la posición y estado espiritual actual del creyente y su posición y estado en el cielo.
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La firmeza en el Señor

Fondo Bíblico: 1 Tesalonicenses 3:1-13

Verdad Central: El crecimiento en la fe y en el amor nos puede ayudar a permanecer firmes en el Señor.

Texto Áureo: Así que, hermanos míos, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo no es en vano. 1 Corintios 15:58

Objetivos del aprendizaje

1. Entender el verdadero significado de la expresión "estar firmes en el Señor".

2. Permanecer firmes en el Señor a pesar de las circunstancias.

3. Tomar la determinación de consagrarnos día tras día para ocuparnos en el servicio del Señor.

Bosquejo general

I. Firmes frente a las tribulaciones

A. El afecto de Pablo

B. La solicitud de Pablo

II. El crecimiento en la fe y en el amor

A. Un informe alentador

B. El cuidado constante

III. Fortalecimiento en la santidad

A. El crecimiento del amor

B. Firmeza en la santidad

Introducción

¿Qué quería decir Pablo a los creyentes de Tesalónica al recomendarles que fueran "firmes en la fe" o "firmes en el Señor"? Por una parte, él aconsejaba a los tesalonicenses a que le buscaran el mejor lado a cada situación en que se encontraran para dar siempre la gloria al Señor.

Este principio puede ilustrarse en los distintos cuadros que nos ofrece la naturaleza. Por ejemplo, las flores más lindas suelen hallarse en medio de los pantanos más impenetrables.

Lo mismo ocurre cuando uno camina por la acera de una calle entre viejos y casi destruidos edificios de las grandes ciudades. En medio de las hendiduras del concreto se pueden apreciar plantitas muy atractivas con diminutas florecitas que sólo nos recuerdan la mano que las ha creado.

¿Quién no se detiene a admirar cómo se sostienen los árboles torcidos y casi vencidos por los furiosos vientos a la orilla del mar? Sin embargo, permanecen allí a través de los años. Es admirable la belleza de las flores que brotan en las inmensas paredes que se levantan a los lados del Gran Cañón del Colorado. Allí los pequeños arbustos lucen su colorido en medio de las más precarias circunstancias.

Lo que los cristianos podemos aprender de estos ejemplos d la naturaleza es que aun en medio de las peores circunstancias puede florecer la vida cristiana más fructífera. En medio de las tormentas más fuertes puede levantarse la vida cristiana como testimonio firme del poder y del amor de Dios. Quizá haya situaciones precarias y difíciles en las que no existan esperanzas de sobrevivir, pero la gracia y el poder de Dios son suficientes para hacernos florecer donde no haya recursos materiales. Todo esto puede ser una forma eficaz de atraer alas multitudes al conocimiento de Dios.

Tal como lo hicieran los cristianos tesalonicenses, permanezcamos firmes en el Señor, creciendo siempre en fe y en amor para servirle con eficiencia.

Exposición Bíblica

I Firmes frente a las tribulaciones (1 Tesalonicenses 3:1-5).

A. El afecto de Pablo

Cierto cristiano se quejaba en una ocasión de que el nuevo pastor de su iglesia durante su predicación parecía muy amable, atento y cuidadoso. Sin embargo, fuera del púlpito era una persona totalmente diferente: descortés, desatento, indiferente y difícil de ser abordado, hasta para saludarlo.

Pregunta: ¿Se adapta esta descripción al apóstol Pablo?

Pablo había sido acusado de predicar el evangelio sólo para ver qué podía sacar para sí mismo. También se decía que no era nada afectuoso ni le importaba la situación de los creyentes. Sin embargo, él se toma el tiempo y utiliza los medios necesarios para enfatizar el hecho de que tanto él como sus colaboradores en el ministerio eran tan tiernos y les tenían tanto aprecio estando ausentes como cuando habían estado presentes en Tesalónica. Los creyentes de ese lugar no eran meros números en los informes ministeriales del apóstol; estos hermanos constituían una verdadera responsabilidad en su corazón.

Pregunta: Si fue posible enviar a Timoteo para que visitara a la iglesia de Tesalónica, ¿por qué razón no realizó la visita él mismo aunque fuera bajo el riesgo del martirio?

No tiene gloria el simple hecho de convertirse en un mártir nada más por querer serlo. Dios quiere que estemos vivos para poder servirle; y si a lo largo del camino nos toca morir por su causa debemos estar listos para ello.

Dos cosas se pueden decir acerca de Pablo en este punto. En primer lugar, si él se hubiera arriesgado a volver a Tesalónica, no sabemos realmente cuánto bien habría podido hacer allí. Lo que sí sabemos es que tanto en Filipos y Berea como en Tesalónica la oposición había alcanzado proporciones de revueltas y levantamientos muy serios. Para Pablo hubiera sido muy difícil, y para sus convertidos muy peligroso, el que él tratara de ministrar el evangelio en tales circunstancias. Echando una mirada retrospectiva, lo más seguro es que la sola presencia del apóstol en Tesalónica habría puesto en grave peligro la vida de los creyentes. Dios conoce todas las cosas. Quizá era mejor que Pablo permaneciera en Corinto porque su ministerio allí podría ser más provechoso que en Tesalónica. Cualesquiera que hayan sido las razones, podemos notar que Pablo no perdió tiempo y trató de hallar la manera de escapar. Es evidente que este no era el momento en la voluntad de Dios para la muerte del apóstol. Pero aunque él personalmente no podía hacer el viaje a Tesalónica, su deber era buscar a la persona ideal para dicha misión.

B. La solicitud de Pablo

La preocupación de Pablo por la iglesia de Tesalónica se hizo tan intensa que finalmente ya no pudo resistir más. El sentía la urgencia de saber cómo andaban las cosas por allá. Por otra arte deseaba que estos creyentes se amaran en la fe. La persona ideal para esta misión fue Timoteo, quien tendría que estar en Tesalónica enseñando a los cristianos y dándose cuenta de la situación en que se encontraban para traerle a Pablo un informe fidedigno. Este siervo de Dios iba a los tesalonicenses para hacer lo mismo que deseaba hacer Pablo, a quien se le hizo imposible ir.

Pablo pudo haber asumido la posición egoísta de que él era el único capaz de realizar ese ministerio. El pudo haberse dicho: "Bueno, si no lo hago yo, nadie podrá hacerlo en Tesalónica. Si dejo que Timoteo vaya, quizá lo arruinará todo."

Es un distintivo de grandeza el estar dispuesto a delegar en otros aquellas labores que uno no puede realizar personalmente (aunque la persona delegada no parezca tener la misma experiencia), con el firme propósito de llevar a cabo la obra del Señor.

Pablo tuvo mucho gusto en enviar a Timoteo, recomendándolo como "nuestro hermano, servidor de Dios y colaborador nuestro en el evangelio de Cristo" (versículo 2). Con esta actitud, demostraba que no era egoísta, que amaba a los tesalonicenses y tenía confianza en el ministerio del joven Timoteo.

Pregunta: ¿No era muy peligrosa esta misión?

No cabe duda de que la preocupación de Pablo aumentó al pensar en la posibilidad de que Timoteo también enfrentara graves peligros al volver a la ciudad de Tesalónica. No obstante, tanto él como Timoteo se olvidaron del peligro, pensando más en el amor hacia los hermanos. Casi podemos imaginar la oración fervorosa que estos dos grandes hombres de Dios hicieron antes de la partida de Timoteo.

Enseñanza práctica

Pablo no se sentía satisfecho con sólo ganar a la gente para Cristo y luego abandonarla. El sabía que los recién convertidos necesitan ser fortalecidos en la fe y en la vida cristiana diaria.

Esto lo debemos mantener muy presente en nuestra misión de ganar almas para el Señor y para su obra. ¿Cuenta su iglesia con un programa sistemático de discipulado para el establecimiento de los nuevos creyentes? ¿Se les está brindando a ellos adiestramiento básico y aliento espiritual? Cuando se convierten niños que proceden de hogares no cristianos, ¿qué se hace para conservarlos en la iglesia e ir ganando gradualmente a sus familiares para el Señor?

Estos son asuntos muy importantes a los cuales se les debe prestar atención. Un programa de evangelismo sólo es eficaz cuando se tiene seguidamente un buen programa de discipulado y desarrollo cristiano. ¿Qué puede hacer usted, ya sea como individuo o como arte de un grupo, para ayudar a su iglesia para que mejore este aspecto? El evangelismo y el discipulado son responsabilidades de todo cristiano.

II. El crecimiento en la fe y en el amor (1 Tesalonicenses 3:6-10).

A. Un informe alentador.

Tratemos de ponernos en el lugar del apóstol Pablo. Imaginémonos sus emociones. El ya había pasado por una serie de tribulaciones y mucha persecución. ¿Qué cree usted que hubiera sucedido si, después de todo esto le hubieran llegado noticias de que la iglesia de Tesalónica se había desmoronado?

Pablo seguía enfrentándose a múltiples dificultades, como se puede apreciar en el versículo 7. Sin embargo, en medio de todas sus aflicciones, el informe que le trajo Timoteo le produjo un inmenso regocijo. Ese informe no sólo manifestaba que los tesalonicenses estaban firmes en el Señor sino que también le demostraba al apóstol que ellos deseaban verlo personalmente, así como él ansiaba verlos a ellos. Mientras tanto, el corazón de estos creyentes estaba fijo en el Señor, esperando su segunda venida.

Pregunta: ¿Podemos aprender algo de esto?

Cuando una persona ha invertido su tiempo y sus energías en algún proyecto no puede dejar de interesarse en él y hasta preocuparse mientras no esté seguro de que su trabajo va a dar buen resultado y que superará los obstáculos. Los pares, después de invertir algo de sí mismos en sus hijos quedan ansiosos de ver cómo les irá cuando tengan que proceder por su cuenta. Lo mismo pasa con un maestro que ha consagrado su vida enseñando, o un predicador que ha invertido sus energías en el ministerio; sus mayores anhelos son ver a esa niñez y a esa juventud crecer y hacerse parte de la iglesia para ser útiles al Señor. Uno siempre se hace la pregunta: "¿Cómo les irá a quienes he instruido cuando les lleguen las pruebas y las dificultades?"

Mucho más significativa es la ilustración que encontramos en Jesús. Jamás ha habido ni habrá en ningún lugar del mundo nadie que pueda demostrar un amor comparable al amor que manifestó nuestro Señor y Salvador Jesucristo al entregar su vida en la cruz por el pecador. El lo dio todo por nosotros y ahora espera ver cómo respondemos a su amor.

B. El cuidado constante

El versículo 8 bien podría parafrasearse de la manera siguiente: "Ahora podemos vivir felices, sabiendo que ustedes están firmes en el Señor."

Pregunta: ¿Qué quería decir Pablo con todo esto?

Parece que el gozo espiritual y la alegría del apóstol Pablo dependían en cierto modo de la manera en que la iglesia de Tesalónica disfrutaba de la victoria en Jesús. Hacía muy poco él había conducido a esas almas al Señor. Ahora toda su vida estaba involucrada en el desarrollo espiritual de estos creyentes.

¿No presenta esta actitud de Pablo un desafío para que nosotros también demostremos esta clase de amor al pueblo de Dios? Alguien ha dicho que en esta época moderna el hombre mantiene su teología por un lado y su corazón por otro. Es cierto que nosotros reconocemos el sufrimiento que hay en el mundo y sabemos que las almas sin Cristo están perdidas, sin embargo, todo esto queda en mera teoría y no se traduce en oración y práctica para aliviar dichas necesidades. ¡Qué contraste entre la actitud de Pablo y la nuestra!

Pregunta: ¿Cuál era la preocupación de Pablo?

El no se sentía satisfecho de que estos creyentes supieran solamente las cosas básicas de la fe. Lo que deseaba era que permanecieran firmes en el Señor. Pero además de orar por la firmeza de los tesalonicenses, él añoraba al Señor para que le permitiera volver a ellos para completar lo que les faltara en su fe (versículo 10).

Enseñanza práctica

Pregunta: ¿Qué significa "estar firmes en el Señor"?

Si nos pusiéramos a hacer una lista de todas las características de un cristiano que está "firme en" el Señor" muy pronto nos encontraríamos en busca de ejemplos a través de toda la Biblia. El propósito de las Escrituras es equiparnos perfectamente para la obra del Señor (2 Timoteo 3:16, 17). Las epístolas constituyen la culminación de las enseñanzas bíblicas sobre la manera en que el hombre debe responder a Dios. Los planes de Dios son que su pueblo crezca y se desarrolle, "hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios" (Efesios 4:13). Cuando estamos creciendo espiritualmente y somos estables en el Señor no somos "llevados por doquiera de todo viento de doctrina" (Efesios 4:14).

El deseo de Pablo era que los tesalonicenses fueran edificados en la fe. Su mayor anhelo era que los creyentes llegaran a ser fuertes con la comida sólida, porque "el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal" (Hebreos 5:13, 14). Todo esto era para que los tesalonicenses estuvieran bien equipados para la jornada cristiana.

El constante cuidado de Pablo por los creyentes es un ejemplo fascinante para la iglesia de hoy. Nosotros no acostumbramos dejar a los infantes que se defiendan por sí solos; sin embargo, sí dejamos a los recién convertidos por su propia cuenta. Si la iglesia de hoy orara por los creyentes como el apóstol Pablo oraba por los tesalonicenses; si nuestro corazón se conmoviera como el suyo, es probable que tuviéramos los avivamientos más grandes de la historia cristiana. Estos avivamientos no surgen de un momento a otro. Estos empiezan a gestarse en el corazón de los hijos de Dios y nacen mediante oración y esfuerzo abnegado.

III. Fortalecimiento en la santidad (1 Tesalonicenses 3:11-13).

A. El crecimiento del amor

En los últimos tres versículos del capítulo 3 de 1 Tesalonicenses, Pablo pronuncia otra oración pastoral a favor de los creyentes de Tesalónica.

Enseñanza práctica

Pregunta: ¿Cómo se puede vivir una vida cristiana en la cual abunde el amor hacia los demás?

A menudo es en los momentos de frustración cuando no dejamos que el amor de Dios fluya a través de nuestra vida para bien de otros. Pero la Biblia claramente nos enseña que debemos vivir a un nivel elevado de santidad en todo tiempo, no solamente en momentos de victoria. ¿Cómo podemos estar firmes en el Señor cuando alguien nos ofende, o cuando se nos hace tarde para cumplir un compromiso, o cuando el tráfico se pone imposible, o cuando nos sentimos muy enfermos?

"Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera" (Isaías 26:3). La llave del éxito para vivir santamente es mantener nuestro pensamiento fijo en el Señor. Si nuestra mente está fija en Dios, nuestras acciones tendrán que reflejar una vida de santidad. "Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza" (Salmo 100:4). Dios es siempre digno de nuestra alabanza. Cuando le ofrecemos "sacrificios de alabanza" estamos poniendo nuestra vida a tono con la voluntad de Dios.

Pablo oraba para que el Señor le abriera camino para volver a ellos. El siempre pedía la dirección del Señor, sin importarle si el problema era demasiado grande o pequeño.

Pablo oraba para que los cristianos de Tesalónica crecieran y sobreabundaran en amor, no sólo entre ellos mismos sino también en su relación con toda la comunidad. Si bien el informe que le trajo Timoteo decía que los tesalonicenses estaban firmes en el Señor, Pablo indica aquí que aún había lugar para crecer y mejorar.

B. Firmeza en la santidad

Pregunta: ¿Qué entendemos por santidad?

La santidad no es la ausencia total del pecado, ni un estado de perfección, por lo menos aquí en la tierra. Pablo estaba consciente de que no era perfecto, pero sí decía- "Prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús ... una cosa hago ... prosigo a la meta" (Filipenses 3:12-14). Además podemos decir que la santidad no es dureza. No es una actitud negativa o prohibitiva al grado de dejar de ser cauces del amor de Dios.

La santidad se manifiesta en la conducta personal. Cristo fue el único varón perfecto y absolutamente santo. Nosotros como cristianos vamos hacia la perfección. En esta vida a menudo fracasamos. Cada día nos vemos en la necesidad de acudir a Dios confesos y arrepentidos. Nuestro deber es consagrarnos a Dios cada día.

En esta oración de Pablo podemos captar su anhelo de que Dios desarrollara su imagen en la vida de los cristianos de Tesalónica. Deseaba que ellos fueran establecidos en el carácter cristiano de tal manera que llegaran a la meta final que es comparecer "irreprensibles en santidad delante de Dios nuestro Padre, en la venida de nuestro Señor Jesucristo" (versículo 13). Todo cristiano debe anhelar llegar a esta meta.

Enseñanza práctica

Estar siempre firmes en el Señor; vivir una vida de santidad; dejar que el amor de Dios fluya a través de nuestra vida hacia otros -todos estos son elementos que deben constituir la verdadera vida cristiana. Para estar firmes en el Señor es necesario consagrarnos a El cada día. ¿Está usted dispuesto a hacer esto? ¿Desea usted seguir creciendo hasta llegar a la madurez espiritual? Resuelva consagrarse diariamente al servicio y gloria de Dios.
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Una vida cristiana ejemplar

Fondo Bíblico: 1 Tesalonisenses 1:1-10.

Verdad Central: Hemos sido salvos no solo para nuestro propio beneficio, sino también para que conduzcamos a otros a Jesucristo.

Texto Áureo: Se ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor espíritu, fe y pureza. Timoteo 4:12.

OBJETIVOS DEL APRENDIZAJE

1. Familiarizarnos con las características de la iglesia de los tesalonicenses, según se describen en esta epístola.

2. Inundarnos de un vivo deseo de imitar fielmente a los hermanos de Tesalónica.

3. Practicar una vida caracterizada por, las buenas obras y un poderoso testimonio cristiano.

BOSQUEJO GENERAL

I. Frutos dignos de elogio

A. La siembra de la semilla

B. La semilla echa raíces

II. Un testimonio poderoso

A. Basado en la Palabra de Dios

B. Buenos ejemplos para todos

III. Eficientes en la obra de Dios

A. Lealtad en el servicio

B. Firmeza en la esperanza

Introducción

En nuestro estudio, basado en las dos cartas que el apóstol Pablo escribiera a la iglesia que estaba en Tesalónica, descubriremos varias verdades de valor perdurable, las cuales si se incorporan en el pensamiento de cualquier comunidad cristiana, en cualquier época, seguirán demostrando su eficacia como lo fueron para aquellos cristianos. El informe que Timoteo le trajo a Pablo a Corinto sobre el estado de cosas en la iglesia de los tesalonicenses bien puede representar a los informes de numerosas iglesias del mundo del siglo veinte.

¿Cuáles era algunos de los problemas a los que se estaban enfrentando aquellas jóvenes congregaciones que esperaban con ansias el regreso del evangelista que las había establecido? Podemos enumerar algunos de ellos.

Los propósitos y la motivación de Pablo estaban siendo confundidos por sus enemigos, y su conducta estaba siendo malinterpretada.

La segunda venida de Cristo también había sido mal entendida. Muchos de los creyentes de Tesalónica estaban muy tristes y se sentían frustrados por la muerte de sus seres queridos y por el estado en que estos se encontraban; pues según las falsas enseñanzas, sólo los que estuvieran vivos para la venida del Señor recibirían las adiciones prometidas en el evangelio.

Otros problemas que podía detectarse en ellos eran las divisiones internas de la iglesia tesalonicense, los resentimientos y expresiones de menosprecio hacia las autoridades de la iglesia y el constante peligro de caer nuevamente en la inmoralidad.

Fijándonos bien en todo esto, tal rece que la naturaleza humana no ha cambado nada a través de los, siglos. Esta es la razón principal por la que debemos poner mucha atención a las inspiradas enseñanzas del apóstol

Exposición Bíblica

I. Frutos dignos de elogio (1 Tesalonicenses 1:1-4).

A. La siembra de la semilla.

Una de las historias más conmovedoras del libro de los Hechos es la que relata cómo una cadena sobrenatural de circunstancias culminó con la introducción del mensaje del evangelio a una región del mundo, conocida hoy romo Europa (Hechos 16:6).

Pregunta: ¿Qué fue lo que sucedió en Filipos?

Obedeciendo las instrucciones del Espíritu Santo, Pablo navegó desde Troas a Macedonia. Cuando llegaron a tierra firme, inmediatamente Pablo decidió entrar a la ciudad de Filipos. La primera persona convertida allí fue una mujer llamada Lidia, miembro de un grupo de mujeres que acostumbraban celebrar reuniones de oración a orillas de un río, donde Pablo la conoció y la evangelizó.

La persecución contra Pablo no se hizo esperar. Allí él fue arrestado y puesto en el cepo, después de haber intervenido para que el Señor liberara de la posesión de los demonios a una muchacha que era explotada por sus amos en la ciudad. Alguien ha dicho, con mucha razón, que las dos cosas que pueden llevarlo a uno a la cárcel son obras muy malas, u obras muy buenas.

Cuando los siervos de Dios se encontraban encerrados, experimentando crueles sufrimientos por causa del evangelio, empezaron a glorificar a Dios con himnos de alabanza en medio de la noche (Job 55:10). Un gran terremoto sacudió la cárcel y soltó las ataduras de Pablo y Silas. Ellos, sin embargo, no salieron del lugar, sino que esperaron hasta que las autoridades de ciudad llegaran a libertarlos como una demostración de que habían cometido un grave error al encarcelarlos y tratarlos tan mal. Después de esta milagrosa liberación, Pablo se trasladó con rapidez a la ciudad de Tesalónica, bajo la dirección del Espíritu Santo.

Pregunta: ¿Porqué Tesalónica? ¿Porqué no Anfípolis o Apolonial (Hechas 17:1).

Pablo conocía muy bien la de la región. El sabía que Tesalónica era un punto muy estratégico, debido a su ubicación. Era muy importante que el mensaje del evangelio llegara a la ciudad de Tesalónica. Era una gran ciudad que contaba con grandes riquezas. Era un puerto de mucha importancia en la "Vía Ignacia" o sea la ruta que unía a Roma, la capital del imperio, con el mundo oriental. Si el evangelio echaba raíces en este estratégico lugar, lo más seguro sería que de allí se esparciría hacia el oriente y también hacia el occidente.

Qué bello es echar una mirada retrospectiva al panorama ministerial de Pablo y a la manera en que Dios dirigió sus pasos por medio del Espíritu Santo. mismo puede ocurrir con nosotros hoy si dejamos que la voz de Dios nos oriente y somos obedientes a la dirección del Espíritu Santo en todo lo que emprendamos.

Pablo se encontraba ahora en el país de Alejandro el Grande. Alejandro había logrado conquistar todo el mundo de su tiempo, y luego, se dice que se puso a llorar porque no había otros mundos qué conquistar. Es probable que Pablo estuviera enterado de esto mientras pensaba en las oportunidades que le vendrían en el futuro. Sin embargo, en lugar de un mundo dominado por la cultura griega, Pablo aspiraba conquistar todo el mundo de su tiempo para el evangelio de Jesucristo.

B. La semilla echa raíces

El establecimiento de la iglesia en Tesalónica se describe en diez cortos versículos (Hechos 17:1-10).

Pablo ministró la Palabra de Dios en la sinagoga de los judíos durante tres sábados (menos de un mes). Su predicación tuvo tanto éxito que muchos creyeron en Cristo, tanto judíos como griegos (Hechos 17:4). Luego apareció una turba y se formó un gran alboroto. Pablo fue acusado de ser un alborotador y trastornador del orden público. Como resultado de esta acusación se le obligó a salir de la ciudad para escapar por su vida. Después de una breve estadía en Berea y luego en Atenas, el apóstol llegó a la ciudad de Corinto.

Fue desde ese lugar, entre los años 51 53 d.C. que él escribió esta epístola a la joven iglesia de Tesalónica.

Pregunta: ¿Qué importancia tienen las obras?

Es evidente en las Escrituras que las obras no son necesarias para la salvación (Efesios 2:8, 9). Sin embargo, podríamos referirnos a las obras como una prueba práctica de la fe (Santiago 2:14-26). Casi no escuchamos sermones sobre la ética de las obras cristianas. Quizá sea porque no nos agrada mucho pensar en que las obras que realizamos en la vida cristiana revean lo que somos. Hay creyentes que realizan obras por miedo; otros lo hacen solamente por ver qué pueden conseguir; y aun hay quienes hacen algo en la obra de Dios únicamente porque se ven bajo la presión del deber.

Pero los cristianos tesalonicenses no actuaban de esa manera. Sus obras estaban inspiradas en su fe; el trabajo que realizaban en la iglesia fluía de su profundo amor; y su paciencia se manifestaba en la firmeza ante las persecuciones (versículo 3). Ellos sabían que estaban trabajando y sirviendo a Dios, no a los hombres. La genuinidad de su consagración se veía en el hecho de que aunque fueran tareas muy duras o hasta cierto punto humillantes, ellos las realizaban por amor al Señor.

Pregunta: ¿Quiere decir esto que Pablo enseñaba que .salvación se obtiene por medio de obras? (Vea Santiago 2:14-26; 1 Juan 3:17, 18.)

De ninguna manera. En todas las epístolas paulinas hay una sección dedicada a hacer énfasis en el lado práctico de la justicia. El creía firmemente en que la práctica de obras buenas en la vida cristiana es el resaltado directo de la verdadera conversión.

Enseñanza práctica

Pregunta: ¿Qué obras buenas podría empezar a hacer usted como prueba de su fe en Cristo?

Dado que lo esencial para las obras del cristiano es la motivación nacida del amor, nadie está capacitado para dictarle a otro cuáles obras tiene que realizar. No obstante, puede ser que una de las sugerencias que se presentan a continuación le estimule a explorar una nueva dimensión de actividades en su vida cristiana para dar así pruebas de su fe:

- Enseñar en la Escuela Dominical y en campamentos juveniles.

- Ocuparse en el servicio de transportación y evangelismo.

- Visitación de reclusos.

- Servir en el ministerio telefónico. -Ocuparse de la correspondencia de la iglesia.

- Participar en un proyecto comunitario.

- Circular invitaciones para los servicios de la iglesia.

- Trabajar en los programas infantiles o el cuidado del departamento de cuna.

Las únicas obras que realmente valen la pena recordar son las que se realizan para Dios si se hacen con la actitud correcta, con las mejores motivaciones y sin preguntar quién recibirá el honor por ellas, siempre que la honra y la gloria sean para el Señor.

II. Un testimonio poderoso (1 Tesalonicenses 1:5-8).

A. Basado en la Palabra de Dios Nosotros no necesitamos una personalidad sobresaliente, ni tenemos que presentar un historial interminable de grandezas en nuestra vida para poder ser testigos eficientes del evangelio. El mensaje poderoso del apóstol Pablo era simplemente la proclamación de las cosas gloriosas que Dios había realizado en su vida. El testimonio más simple de cualquier hijo de Dios puede hacer que hasta el más encumbrado de los gobernantes del mundo tiemble de convicción (Hechos 24:24, 25).

Pablo, Timoteo y Silas lograron establecer una congregación firme y numerosa en una de las ciudades más importantes de la región a pesar de las persecuciones a las que tuvieron que enfrentarse.

En su carta, Pablo declaraba sin lugar a dudas que una de las principales razones por las que esta joven iglesia podía dar un testimonio tan fuerte y poderoso era porque recibió el mensaje del evangelio en medio de grandes persecuciones y mucha aflicción (1 Tesalonicenses 1:6).

Las presiones sacan a relucir muchas veces lo mejor o lo peor de una persona. Si nuestro testimonio no está basado firmemente en la Palabra de Dios y no nos hemos profundizado en el poder del Espíritu Santo nos puede ocurrir lo que le sucedió a Pedro, que seguía de lejos al Señor. Si persistimos en esa actitud de indecisión, podemos pronto encontrarnos entre el grupo de incrédulos y hasta llegar a negar al Señor.

Enseñanza práctica

Pregunta: ¿Qué presiones podrían ayudarnos a descubrir la profundidad y la firmeza de nuestro testimonio hoy?

Las persecuciones y los ataques físicos obligaron a los tesalonicenses a definir su posición, ya fuera a favor del evangelio de Cristo, o contra él. En nuestro país probablemente no estemos enfrentándonos a ataques físicos (aunque no estamos lejos de ello), pero ya existen distintos tipos de presiones que nos son adversas. La reacción negativa de la sociedad, las luchas familiares, las costumbres y vicios de la vida antigua, las ideologías y argumentaciones anticristianas; todas estas son cosas contra las cuales tienen que enfrentarse los recién convertidos al evangelio. Los cristianos de más experiencia también se enfrentan a ciertas presiones, muchas veces sin darse cuenta de ello. Satanás no tiene necesidad de atacarnos físicamente. Lo único que tiene que hacer para destruirnos espiritualmente es fomentar en nosotros el desaliento y la indiferencia hacia nuestra relación con Dios. La falta de la lectura de la Palabra de Dios, la falta de oración y la asistencia irregular a la iglesia son elementos suficientes como para echar por el suelo el testimonio de un creyente.

B. Buenos ejemplos para todos Pablo no sentía temor de recomendar a sus lectores y oyentes su testimonio personal: "Os ruego que me imitéis" (1 Corintios 4:16). "Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros' (Filipenses 3:17). Sin embargo, él explica también qué razón ellos podían imitarlo: " imitadores de mí, así como yo de Cristo" (1 Corintios 11:1).

El peligro de hoy es que mucha gente imita al pastor, pero él no está imitando a Cristo. En su Primera Epístola a los Tesalonicenses, Pablo elogia efusivamente a estos creyentes porque su fe había sido establecida en la Palabra de Dios y en el poder del Espíritu Santo y habían sabido hacer frente a todo tapo de problemas y aflicciones (versículo 6), de tal manera que habían venido a ser dignos de servir como modelos o ejemplos a los creyentes de toda la región de Macedonia y de Acaya (el norte y el sur de Grecia).

Pregunta: ¿Cómo era que Pablo estaba tan informado acerca de la fe y el testimonio de estas creyentes?

En el versículo 8 él les dice: "Porque partiendo de vosotros ha sido divulgada la palabra del Señor, no sólo en Macedonia y Acaya, sino que también en todo lugar vuestra fe en Dios se ha extendido." La palabra "divulgada" viene de una expresión griega que da la idea una estación de radio que trasmite algo a todo su contorno. El testimonio de estos hermanos resonaba como una trompeta. El sonido de este testimonio fue abarcando gradualmente toda la región de Macedonia, hasta llegar a Acaya y luego a la ciudad de Corinto que era, donde se encontraba el apóstol Pablo. No cabe duda de que estas noticias alentaron el corazón e Pablo en gran manera.

Cristo, porque en él residía el poder de Dios para la salvación de todo aquel que cree (Romanos 1:16). La esperanza que había en su corazón había hecho desaparecer la vergüenza y toda timidez, porque el amor de Dios se había derramado en sus vidas abundantemente (Romanos 5:5).

Nosotros debemos responder con valor y firmeza a este desafío de proclamar fielmente hoy la Palabra de Dios para que otros puedan también llegar a conocer la salvación gloriosa que el Señor ofrece a todos.

Enseñanza práctica

Cuando nos detenemos para meditar en todas las cosas que el Señor ha hecho para nuestro bien, lo más natural es que surja de nuestro corazón un vivo deseo de alabar su nombre y dar testimonio ante el mundo de la gracia salvadora que. hemos experimentado. ¿Saben sus vecinos que usted es cristiano? ¿Lo sabe su jefe? ¿Lo saben sus compañeros de trabajo o sus empleados? Aquí cabe repetir el viejo refrán que dice: "Si usted fuera arrestado por ser cristiano, ¿habría suficientes pruebas como para declararlo culpable?"

Pregunta: ¿Podemos nosotros ser testigos mudos?

III. Eficientes en la obra de Dios (1 Tesalonicenses 1:9, 10).

La única manera de testificar en silencio sería viviendo una vida cristiana perfecta como para ser admirada por todos los que nos rodeen. Sin embargo, no puede haber un testimonio mudo en todo el sentido de la expresión. Tampoco es verdad que haya un buen discípulo secreto o escondido. Tarde o temprano, como José de Arimatea, todo creyente tendrá que salir al frente y definir su posición por la fe que profesa.

La iglesia tesalonicense nació en medio de mucha aflicción. La tentación en este caso pudo haber sido que los creyentes quisieran evadir la persecución negando su fe, o escondiéndose del público. En cambio, estos cristianos, desafiando todo peligro, empezaron a publicar y a "divulgar" el mensaje que había transformado su vida. No se avergonzaban del evangelio de

A. Lealtad en el servicio

Pablo no tenía necesidad de decir a otros lo que estaba sucediendo en la iglesia de 1 tesalónica. Como lo explicamos anteriormente, la ciudad de Tesalónica era un punto de gran importancia en la ruta comercial del mundo de aquel entonces. De manera que mucha gente pasaba por allí; y se ponía en contacto con los cristianos de esta ciudad. El testimonio de estos cristianos era tan positivo que pronto las noticias de las maravillas que Dios estaba realizando entre los tesalonicenses empezaron a extenderse a lo largo de la Vía Ignacia.

Pregunta: ¿Cuán genuina era la conversión de estos tesalonicenses?

Pablo señala dos aspectos notables en la conversión de los hermanos de Tesalónica: Ellos se convirtieron de los ídolos como resultado de su fe en Cristo, pero no sólo dejaron a los ídolos, sino que también se consagraron a Dios, "para servir al Dios vivo y verdadero" (versículo 9).

Tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento persiste la idea de que el verdadero arrepentimiento siempre está compuesto de un abandono de una cosa para dedicarse a otra. El arrepentimiento que no resulta en abandono total del pecado y de la idolatría para consagrarse enteramente a Dios y a su obra no es un arrepentimiento genuino. Hay muchos que sienten olor por el pecado, pero lo que más les duele es que se sepa cuál es su condición; pero no les duele lo suficiente como para apartarse totalmente del pecado y entregar su vida al Señor.

B. Firmeza en la esperanza

Los cristianos tesalonicenses testificaban de Cristo con sus labios y con su vida. Un ejemplo perfecto de esto eran las obras que realizaban en la comunidad, el trabajo de su amor por los creyentes y la firme perseverancia nacida de su esperanza en el Señor.

Nótese que el objeto de su esperanza era Cristo Jesús y su segunda venida. La esperanza en cualquier otro nombre sólo podría provocar la desesperación (Hechos 4:12). La expectación de la venida del Señor debiera ser tan real e importante para nosotros hoy como lo fue para Pablo y los tesalonicenses aquel día. Al final de cada uno de los capítulos de 1 Tesalonicenses nos damos cuenta de que Pablo estaba esperando a Jesús.

Los tesalonicenses estaban sirviendo activamente a Dios mientras esperaban el retorno del Señor Jesucristo. También debemos estar ocupados en el servicio cristiano mientras esperamos que Cristo vuelva por su Iglesia. El servicio a Dios no perderá su recompensa. Pero la infidelidad será castigada.

Enseñanza práctica

Parte del "vivo ejemplo" de los cristianos tesalonicenses era su eficiente servicio cristiano entre tanto que esperaban la segunda venida del Señor. Para comprender mejor lo que significa el servicio cristiano en relación con el regreso de Cristo podemos echar una mirada a las enseñanzas impartidas por Cristo mismo a casi al final de su ministerio terrena

En los capítulos 24 y 25 del Evangelio según Mateo encontramos una serie de enseñanzas y parábolas que explican cual es la mejor manera de esperar el regreso del Hijo de Dios a la tierra. Dos de estas parábolas se ocupan de siervos fieles y siervos infieles. Un siervo fue constituido en mayordomo de la casa de su señor y cumplió con todos los deberes que le fueron asignados. Jesús, al referirse a él, dijo: "Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así. De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá." En otra parábola Cristo habló de tres siervos que fueron designados para cuidar de los bienes de su señor. Cada uno recibió cierta cantidad de dinero en proporción con sus habilidades. Cuando el señor de aquellos hombres regresó, su "bienaventuranza" fue para los dos que habían cumplido con sus deberes haciendo uso de su capacidad sabiamente.

Los creyentes de Tesalónica eran ejemplos vivos de esta clase de dedicación al servicio cristiano. Debemos imitarlos, sirviendo fielmente al Señor mientras esperamos su regreso. ¿En qué aspectos puede ser usted un siervo más fiel y eficiente?
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Esparciendo el evangelio

Trasfondo Bíblico: Hechos 8:1-25

Verdad central: Cada cristiano es comisionado a llevar el mensaje de salvación a los inconversos.

Texto áureo: Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él oree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Juan 3:16

Bosquejo

I. Cruzando barreras culturales

A. Los refugiados se vuelven predicadores

B. El evangelio llega a Samaria

II. Dando liberación

A. Y estas señales les seguirán,

B. Quebrantando el poder de un mago

III. Discernimiento espiritual

A. El derramamiento del Espíritu Santo

B. El verdadero carácter es expuesto

Objetivo

Examinar la respuesta de Felipe a los que necesitaban el evangelio, y esforzamos nosotros mismos por alcanzar a los inconversos.

Introducción

La persecución que vino después de la muerte de Esteban fue dirigida contra la iglesia en Jerusalén. Los cristianos fueron expuestos a tanta violencia que muchos de ellos tuvieron que escaparse a lugares más seguros. "Todos" en el versículo 1 no debe interpretarse como que no quedó ni un creyente en Jerusalén.

A pesar de que un buen número de creyentes salió, una iglesia permaneció en Jerusalén. Los apóstoles se quedaron para cuidar de la iglesia y continuar su trabajo a pesar de las grandes dificultades que se les presentaron.

El Señor usó la dispersión de los cristianos para propagar el evangelio. De ahí que los enemigos de la Iglesia sin desearlo promovieron el mensaje de Cristo. En vez de darse a la amargura o al desánimo, las multitudes que tuvieron que dejar sus hogares llevaron las llamas del avivamiento por doquier.

Comentario bíblico

I. Cruzando barreras culturales (Hechos 8:1-5)

A. Los refugiados se vuelven predicadores

De repente, se lanza el nombre de Saulo dentro de la historia de la Iglesia Primitiva. Hechos 7:58 nos dice que los asesinos de Esteban pusieron sus ropas a los pies de Saulo. No parece que éste lanzó piedras, pero estaba de acuerdo con los que lo hicieron.

Este fue el principio de días llenos de terror para los cristianos de Jerusalén. Sus enemigos aparentemente creyeron que al atacar a los seguidores de Jesús, esto le daría un golpe mortal a la iglesia. No tuvieron éxito, pero sus ataques echaron fuera de la ciudad a muchos creyentes. Al huir, éstos buscaron refugio en varias partes de Judea y Samaria.

Pregunta: ¿Cómo se relaciona a este pasaje la referencia de Cristo a Judea y Samaria en Hechos 1:8?

¿Por qué la Iglesia Primitiva aún no había evangelizado estos lugares? Hasta este momento, los creyentes parecían apegarse a la iglesia de Jerusalén. Esto era razonable. Pero de acuerdo con Jesús, Jerusalén era sólo el punto de partida. Sus seguidores debían ir a Judea, a Samaria y a los lugares más remotos de la tierra. No sabemos cuánto tiempo esto se hubiera demorado si la persecución no hubiera llegado. Sin embargo, éste es un ejemplo de cómo Dios usa aun a sus enemigos para cumplir con sus propósitos. Saulo y los otros jamás se imaginaron que estaban logrando todo lo opuesto a lo que buscaban.

Ningún cristiano parecía estar a salvo ahora. Saulo creía que eran una amenaza a la religión judía a la cual él pertenecía. En su ira vio la destrucción de la Iglesia como un favor a Dios. Comenzó a ir de puerta en puerta como la policía secreta en tierras con gobiernos totalitarios. No leemos que se llevaron a cabo juicios, sólo que la gente fue arrestada y echada en la cárcel.

En el versículo 1 leemos que los creyentes se habían esparcido. Lucas dice que estaban desparramados "por todas partes" (v. 4). El ataque de terror había perjudicado a quienes insistían en purgar a la sociedad del mensaje de Jesús. Los discípulos que fueron forzados a salir de Jerusalén llevaron el evangelio a lugares donde quizá nunca hubiera ido.

Este pasaje de las Escrituras enfatiza que los apóstoles no eran los únicos predicadores de la Iglesia Primitiva. Todos predicaban. No necesitaban pulpitos o edificios. Sus pulpitos estaban dondequiera que encontraban a personas para contarles de Jesucristo.

B. El evangelio llega a Samaria

Del versículo 1 sabemos que otros creyentes habían ido a Samaria. Generalmente la palabra se refiere a una región, no a una ciudad. Algunos manuscritos dicen que Felipe fue a una "ciudad" en Samaria, sin nombrarla. Sea cual fuera el lugar exacto de su predicación, Felipe estaba evangelizando en lugares donde la gente siempre había sido rechazada y odiada por los judíos. Evidentemente, la conversión de Felipe lo libró de estos prejuicios.

Pregunta: ¿Qué significado tuvo el término "Cristo" cuando se registraron los eventos del ministerio de Felipe a los samaritanos (v. 5)?

"Cristo" no es el apellido de Jesús; es su título, que significa "El Ungido" Por lo que dice la mujer samaritana (Juan 4:25) sabemos que los samaritanos también esperaban al Mesías. Felipe les proclamó que el Mesías había venido y que su nombre era Jesús.

No encontramos en las Escrituras que Felipe recibiera un llamado especial del Señor para ir a esta ciudad en particular. Siendo que los seguidores de Cristo ahora se encontraban en partes de Samaria, era tiempo de evangelizar la región. Felipe respondió al reto.

II. Dando liberación (Hechos 8:6-13)

A. Y estas señales les seguirán

En el ministerio de Felipe vemos de nuevo el cumplimiento de la promesa de Jesús: "Y estas señales seguirán a los que creen" (Marcos 16:17). Los milagros que caracterizaban el ministerio de la Iglesia Primitiva eran una continuación del ministerio terrenal de Jesús.

Cuando Jesús salía a predicar, con frecuencia encontraba a gente poseída por demonios. Las cosas no cambiaron cuando la Iglesia Primitiva continuó en su ministerio. Felipe encontró las mismas condiciones en Samaria. Allí "muchos" estaban poseídos por espíritus inmundos. Lucas dice que estos demonios gritaban en voz alta (literalmente "chillaron") cuando eran obligados a salir de la gente que se había convertido. Es difícil imaginarse el nivel de esclavitud que estos espíritus inmundos ejercen sobre los individuos que poseen. Pero ahora ese poder había sido derrotado para muchos en Samaria. Se habían vuelto al Señor como Salvador ante cuyo nombre los demonios tiemblan (Santiago 2:19).

No debemos suponer que sólo los paralíticos y los cojos fueron sanados. Sus problemas son simplemente ejemplos de las multitudes de aflicciones de las cuales la gente se recuperó cuando se les imponían las manos en el nombre de Jesús. Prevalecía un ambiente de gozo. Para enfatizar la extensión de su alcance, Lucas dice que "había gran gozo"(v. 8).

B. Quebrantando el poder de un mago

La palabra "pero" en el versículo 9 señala un cambio de énfasis. Ahora cambiamos de énfasis de las multitudes que eran salvas y libradas a un individuo llamado Simón. Es evidente que éste tenía a la ciudad "en el bolsillo ". Por su uso de la magia, mantenía a la gente bajo su control a tal punto que ellos aceptaban todo lo que él decía y hacía.

Pregunta: ¿Qué frase en este pasaje es típica de todos los "engañadores religiosos"?

Lucas dice que Simón se hacía "pasar por algún grande" (v. 9). Esta es la característica de los individuos que usan un manto religioso con el propósito de avanzar sus propios intereses. Se promueven a sí mismos. Siguen haciendo propaganda con sus seguidores para mantenerlos convencidos de que poseen gran poder.

La influencia de Simón se extendió por toda la ciudad, "desde el más pequeño hasta el más grande", es decir, desde el ciudadano más insignificante hasta el más importante. El "gran poder de Dios" parece ser un título que se le había atribuido a Simón. Su control sobre todo el pueblo no era algo nuevo. Esto se había llevado a cabo por "mucho tiempo" (v.11).

El pueblo pronto vio la diferencia entre el poder que ellos "creían" que Simón tenía y el verdadero poder que ellos vieron en el evangelio. Ellos respondieron en fe y fueron bautizados en agua como testimonio de haber aceptado a Jesucristo.

Simón se había enfrentado con algo que jamás había visto antes. El espectáculo de sus pretensiones pronto menguó; él también creyó y se unió a los otros que se estaban bautizando. La palabra "estaba siempre" significa, literalmente, que Simón siguió a Felipe todo el tiempo. Asombrado, siguió observando los milagros y señales que se hacían en el nombre de Jesús. De manera que el "gran poder de Dios" del que Simón antes hablaba por las calles de la ciudad, fue eclipsado por el "verdadero" poder de Dios.

III. Discernimiento espiritual (Hechos 8:14-25)

A. El derramamiento del Espíritu Santo

Algunos comentaristas han llamado a Hechos 8:14-17 el pentecostés samaritano. Cuando los apóstoles oyeron hablar del avivamiento, estaban ansiosos porque los conversos fueran bautizados en el Espíritu Santo. Como líderes de la Iglesia, Pedro y Juan vinieron a Samaria a imponer las manos sobre los nuevos creyentes. Los resultados fueron inmediatos: "Y recibían el Espíritu Santo."

Pregunta: ¿Qué fue la evidencia visible cuando estos cristianos fueron llenos del Espíritu Santo?

La reacción de Simón en el versículo 18 nos asegura de que había una evidencia visible. El "vio" que el Espíritu Santo había sido derramado sobre estas personas. En Hechos 10 Pedro se convencería de que los gentiles fueron salvos cuando los oyó hablar en otras lenguas cuando fueron bautizados en el Espíritu (Hechos 10:44-47; 11:16,17). Hubiera sido incoherente si Pedro fuera convencido por esta evidencia en la casa de Cornelio pero satisfecho sin ver la misma manifestación en Samaria. También, Simón ya había visto todas las demás manifestaciones visibles que indicarían que algún acontecimiento sobrenatural había ocurrido (vv. 6,7). Algo había convencido a Simón de que el Espíritu Santo se había derramado sobre estos samaritanos. ¿Cómo podemos dudar que los samaritanos convertidos hablaron en lenguas cuando fueron llenos del Espíritu Santo, si bien esto no se dice directamente?

B. El verdadero carácter es expuesto

Pregunta: ¿Tuvo Simón una verdadera conversión?

El versículo 13 dice que Simón creyó. En todo el libro de Hechos cuando se refiere a salvación, la palabra "creyó" siempre indica fe en Cristo como Salvador y no en una mera aceptación intelectual. Esto se confirma más adelante por el bautismo de Simón.

Al ver la manifestación del poder de Dios cuando los apóstoles imponían las manos sobre los creyentes, Simón debe de haber sido tentado a buscar de nuevo la grandeza que anteriormente tenía. Simón había sido un gran mago en la comunidad (vv. 9,10). El poder del evangelio había hecho declinar su influencia como tal. Aunque Simón había aceptado a Cristo, el debe de haber encontrado esta tentación muy difícil de resistir. ¡Si pudiera imponer sus manos sobre los nuevos conversos y verlos recibir el Espíritu Santo, nuevamente podría ser el gran líder espiritual de los samaritanos!

Pero Simón no se dio cuenta de que estaba enfrentando a líderes llenos del Espíritu Santo de Dios, y que podían discernir sus verdaderos motivos. La reprensión de parte de Pedro fue dada a un hombre que había regresado a su vida pasada a pesar de que había tenido una experiencia de salvación. Simón no estaba bien con Dios en su corazón; era malvado, un prisionero de su propia codicia (vv. 20-23). Si seguía en esa dirección, no tendría parte en las bendiciones de Dios.

Lo que dijo Pedro realmente fue la reprensión del Espíritu Santo a través de labios humanos. Desesperado ante dicho juicio. Simón pidió que ellos oraran al Señor por él (v. 24). No se vuelve a mencionar lo que le sucedió a Simón. Pero cuando hay arrepentimiento y uno ora a Dios, él siempre perdona por medio de Cristo Jesús (1 Juan 1:9). Si hubo arrepentimiento genuino de parte de Simón, Dios lo perdonó.

Aplicación

A través de nuestra vida hemos visto cómo Dios numerosas veces ha anulado los planes satánicos para sacar algo bueno del mal. Posiblemente nosotros nunca vamos a enfrentar la clase de persecución que la Iglesia Primitiva enfrentó; sin embargo, tenemos el mismo adversario que siempre se nos opone. Sus ataques pueden damos un panorama oscuro, pero nunca debemos dejamos vencer por las apariencias. Los cristianos de la Iglesia Primitiva reconocían que su primera misión era ganar almas dondequiera que estuvieran. Cuando tuvieron que abandonar sus hogares, vieron una oportunidad para alcanzar a gente quejamos hubieran conocido si esto no hubiese ocurrido. ¿No debemos nosotros ver las mismas oportunidades cuando encaramos circunstancias que a veces parecen devastadoras? El avivamiento en Samaria se debió a una ola de persecución. Los cristianos que fueron forzados a salir de Jerusalén eran refugiados, pero eran refugiados de Dios y predicaron el evangelio en vez de sentir compasión de sí mismos.

Dios a veces nos llama a dar nuestro testimonio a personas con quienes preferiríamos no asociamos. Sin embargo, si estamos llenos del amor de Cristo y de su pasión por las almas, los obstáculos culturales jamás serán un problema. Lo que siempre debemos recordar es que Jesús murió por "todos". Él nos ha hecho sus manos que se extienden a todos los perdidos.

En nuestra misión a los inconversos, caminamos en el poder del Espíritu Santo, no en nuestra propia fuerza. Debemos preocupamos por ver a los convertidos llenos del Espíritu Santo después que han sido librados de sus pecados.
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El vivir como pacificadores

Mateo 5:38-48; Romanos 12:14-21

Verdad central: Los cristianos deben procurar ser pacificadores en todas sus relaciones

Texto áureo: Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios (Mateo 5:9)

Bosquejo general

I. Respondiendo a la injusticia

A. Insulto físico

B. Injusticias legales y sociales

II. Ame a sus enemigos

A. Amor por sus enemigos

B. Como hijos del Padre celestial

III. Venciendo el mal con el bien

A. Sea de un mismo sentir

B. En paz con todos los hombres

Objetivo

Ver que podemos y debemos vivir como pacificadores, y emplear principios cristianos en cada relación personal.

Introducción

El mundo necesita pacificadores, o más bien, al Pacificador, a Jesucristo. Como representante de Cristo, todo creyente debe ser un pacificador (1) entre Dios y el hombre, y (2) entre las personas que tienen conflictos. La mejor forma de ser un pacificador en ambos casos es hacer que la gente se convierta en siervos de Jesucristo, presentándolos al Salvador.

El amor de Dios es extraordinario; es sobrenatural. A medida que los creyentes manifiesten este amor extraordinario, los pecadores serán atraídos a Cristo. Si fallamos en demostrar el amor de Cristo al no permitir que el Espíritu manifieste su fruto en nosotros, seremos responsables de los que se pierden porque no pudieron ver a Cristo en nuestra vida.

Comentario Bíblico

I. Respondiendo a la injusticia (Mateo 5:38-42)

A. Insulto físico

"Ojo por ojo, y diente por diente" no significaba que una persona debía ir tras la persona que lo ofendió y sacarle su ojo o diente como castigo por ofenderlo. Este mandato se presenta tres veces en el Antiguo Testamento (Éxodo 21:24, Levítico 24:21, y Deuteronomio 19:21). En cada caso, el mandato se dio para servir como consejo a los magistrados y jueces. El propósito de la ley era asegurar que un juez no aplicara una pena desmesurada.

Pero lamentablemente los líderes y maestros judíos en el tiempo de Cristo habían corrompido el mandato. A consecuencia de ello, muchos individuos aplicaban tal pena usando el mandato en el Antiguo Testamento para justificar sus acciones. La enseñanza de Jesús tenía la intención de tratar con este abuso de la ley.

Cuando leemos un pasaje como Mateo 5:38,39, necesitamos buscar la actitud básica que Jesús quería enfatizar. Varias veces Cristo habló en términos muy concretos para enfatizar algo. Por ejemplo, Mateo 5:29,30 presenta unas sugerencias muy extremas de sacar un ojo o cortar una mano cuando nos conducen al pecado. Pero la actitud que Jesús quería establecer en sus oyentes por estas enseñanzas era de que tuvieran repugnancia por el pecado.

Al leer los versículos 38 y 39 de nuevo, es posible que se vea una aplicación semejante. Si se toman literalmente y al extremo, estos versículos demandan que el cristiano esté quieto y reciba cualquier abuso físico de parte de otros. Cualquier forma de defensa propia sería desobedecer el mandato en el versículo 39 que dice: "No resistáis al que es malo". Sin embargo, es evidente que al cristiano se le enseña en este pasaje que se esfuerce en perdonar, y evite causar dolor. Los cristianos pueden protegerse del daño físico, pueden hasta proteger a sus familiares y defender a los demás, pero su meta primordial debe ser procurar la paz.

B. Injusticias legales y sociales

Una lectura superficial de Mateo 5:40 parecería indicar que el cristiano está a la merced de cualquier persona que busca demandarlo. Si su adversario gana el caso, el cristiano está obligado a pagar más que sólo una multa. Pero Jesús nunca quiso que sus seguidores fueran víctimas. El estaba buscando una actitud que promoviera la paz. Cristo no está condenando el uso correcto de los tribunales sólo está condenando el espíritu de contienda y venganza.

En 1 Corintios 6:1-8, Pablo advirtió a los creyentes contra llevar sus diferencias o demandas ante una corte secular. Pablo estaba animando a los creyentes a arreglar sus diferencias personales dentro de la iglesia. Sin embargo, Romanos 13:1-5 le da apoyo al sistema judicial establecido cuando hay asuntos criminales. Cuando la enseñanza de Cristo se considera junto a estos ejemplos adicionales, vemos que la justicia predomina cuando el cristiano defiende sus derechos contra toda acción criminal.

Jesús también se dirigió a las actitudes en el versículo 41. El ejército romano que vivía en Palestina en ese tiempo podía obligar a la gente a llevar una carga. Los judíos odiaban la humillación pública que sufrían cuando se les obligaba a llevar una carga. El odio, aun contra sus opresores, es incorrecto. Jesús quería que sus oyentes tuvieran una actitud pacífica de servicio aun hacia estas personas.

Mucho de lo que nos exige un gobierno o aun nuestro jefe nos puede parecer egoísta o injusto. Pero un cristiano debe cumplir con sus obligaciones sin quejarse, aun cuando le traigan dificultades. Cuando sea posible, el creyente debe ir aun más allá de su responsabilidad. Esto puede ser un poderoso testimonio a los que lo observan.

Un significado no realista, demasiado literal, jamás podrá asignársele al versículo 42 por el peligro de que todo cristiano viva empobrecido. Cualquier vago podría pedir del cristiano su sueldo de cada semana sin que éste se lo niegue. La Biblia enseña que uno debe trabajar para suplir sus necesidades cotidianas. En 2 Tesalonicenses 3:10, Pablo se dirige a los creyentes y les dice que si alguien no trabaja, tampoco coma. Al cristiano se le llama a hacer sacrificios para promover la paz. Las medidas extremas mencionadas en Mateo 5:38-42 sirven para apoyar esta verdad. Se debe buscar la dirección de Dios en circunstancias individuales para saber cómo resolver el conflicto sin permitirle al mal la oportunidad de crecer.

II. Ame a sus enemigos (Mateo 5:43-48)

A. Amor por sus enemigos En Mateo 5:43 Jesús atacó a los judíos por lo que ellos habían añadido erróneamente al mandato de Dios de amar al prójimo. Parece que el mandato de aborrecer a sus enemigos se añadió como el equivalente de amar al prójimo. Dios nunca tuvo la intención de promover el odio entre su pueblo.

El versículo 44 es contrario a esta enseñanza popular de los judíos. El amor que Cristo mandó tener es una demostración del perfecto amor que el Padre tiene por todos sus enemigos, por todos los pecadores.

Pregunta: ¿Es posible amar a los que nos han sido contrarios?

Todos sabemos por experiencia lo difícil que es amar a nuestros enemigos. Ni siquiera necesitamos una excusa para darnos motivo para odiar al que es contrario. Pero hay una manera más excelente de manejar nuestros sentimientos cuando se trata de nuestros enemigos. Hay que bendecirlos, hacerles bien y orar por ellos. Con la ayuda del Espíritu Santo que aviva el fruto del amor divino en nuestra vida, podemos tratarlos de la manera que Cristo enseñó.

B. Como hijos del Padre celestial

Los cristianos deben amar a sus enemigos (sus perseguidores) para ser hijos del Padre. Mateo 5:45 hace una comparación entre el amor del cristiano y el amor de Dios. Jesús indicó que el amor de Dios verdaderamente es universal. Nuestro amor debe ser igual.

El asunto aquí no es la salvación. Jesús no quiso decir que el amor que una persona tiene por los demás lo salvará. El amor por los demás viene a ser una evidencia de una relación ya establecida con Dios (Juan 13:35).

Cuando el mundo ve a los cristianos amando a sus enemigos, es prueba de que verdaderamente son hijos de Dios. No basta con afirmar que somos hijos del Padre; nuestras obras deben demostrarlo. Los versículos 46 y 47 enseñan que los cristianos deben separarse del mundo en cuanto a acciones y actitudes. Unirse al ambiente del mundo no traerá a otros a Cristo.

Jesús nos dio una meta cuando se refirió a la perfección en el versículo 48. No tenemos que ser perfectos en el sentido de ser omniscientes, omnipotentes y los demás atributos de Dios. Mas bien, debemos procurar vivir dentro de sus normas de no pecar. Y, el fundamento de esas normas es el amor divino. El amor que lo condujo a enviar a su Hijo a morir por los pecados del mundo fue un amor perfecto. Con la ayuda de Dios, ese mismo amor puede fluir en la vida de todos los creyentes.

III. Venciendo el mal con el bien (Romanos 12:14-21)

A. Sea de un mismo sentir

Romanos 12:14 suena muy parecido a las enseñanzas de Jesús en Mateo 5. Pablo estaba pidiendo una reacción a la adversidad que es totalmente opuesta a lo que el mundo puede esperar. Las líneas de conducta que siguen al versículo 14, pueden aplicarse a cualquier relación, ya sea placentera o difícil.

"Unánimes entre vosotros" (v. 16) es una conclusión adecuada para el versículo 15: "Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran." Identificarse con cualquier sufrimiento que la otra persona esté pasando es la mejor manera de convertirse en amigo de un enemigo es vencer el mal con el bien (v. 21). Demostrar verdadera comprensión es el deber de todos los cristianos que desean ser pacificadores.

Los versículos 15 y 16 van más allá de sólo ofrecer consejos para saber cómo tratar con los conflictos. Apelan al cristiano a que ayude a las personas sin importarle su posición social. El creyente debe ver el valor de los demás en lugar de concentrarse en sí mismo. Ya sea que la gente lo trate a uno bien o mal, si vive según este principio, le ayudará a tratar a los demás como Dios desea que lo haga.

B. En paz con todos los hombres

Para vivir en paz con los demás, el creyente debe vivir una vida ejemplar. No le beneficiará responder al mal con una mala conducta. Debe mantener las normas de Dios (v. 17). La responsabilidad de vivir en paz recae sobre el individuo. No puede determinarse a vivir en paz sólo y cuando los demás demuestran una buena conducta. "En cuanto dependa de vosotros" (v. 18) nos dice que uno debe hacer todo lo posible para procurar la paz. Si el esfuerzo de traer paz falla, la culpa no debe ser del creyente. Si el enemigo rehusa aceptar la paz a pesar de nuestros esfuerzos, el asunto debe ponerse en las manos de Dios.

Tener dominio propio, que es fruto del Espíritu Santo obrando en nuestra vida, nos conducirá por el camino de los pacificadores en vez de por el camino de la contienda. Con la ayuda de Dios, no tenemos que vengarnos por los daños que nos hacen (v. 19). Tales asuntos deben descansar en las manos de Dios; Él es quien mide la venganza y el juicio.

Pregunta: ¿Por qué debe el cristiano dejar la venganza en manos de Dios? ¿No puede el creyente ser el instrumento de Dios para traer venganza?

Dios es el único que puede obrar sin malicia u odio. Dios ve los corazones, los motivos y las debilidades del hombre. Sólo el que es el Juez de toda la tierra puede hacer bien; siempre juzga con justicia (Génesis 18:25, Salmo 98:9).

Dejarlo todo en las manos de Dios no significa que dejamos de ser pacificadores. El versículo 20 nos llama a dar una respuesta positiva a nuestro enemigo: "Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber." Aun si nunca responde a su amor y bondad, usted ha obedecido a Cristo Jesús. "Pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza" (v. 20).

Pregunta: ¿Qué significa amontonar "ascuas de fuego" sobre la cabeza de uno?

Se sugieren dos significados:

(1) La persona que hace la buena obra realmente se está vengando al hacer que la otra persona se sienta mal por haber sido contencioso. Esta interpretación no considera el versículo 21.

(2) La buena respuesta que el enemigo recibe puede llevarlo al arrepentimiento. Esto concuerda más con el versículo 21; el individuo vence el mal de su enemigo con el bien. La mayoría de los eruditos prefieren el segundo significado.

"No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal" (Romanos 12:21). El llamado de los cristianos a vivir en paz no es para que sean pasivos. Ser obedientes a Dios frente a la opresión puede resultar en una victoria mayor que si atacamos por nuestra propia cuenta; es más, Dios puede usarnos en lo que decide hacer. Al confiar en Dios no tenemos que depender de nuestros propios esfuerzos o emociones.

Aplicación

El principio que hemos estado estudiando - buscando promover la paz en medio de la adversidad - es uno de los principios más difíciles de dominar en nuestra vida cristiana. Hay muchos cristianos que tienen la opinión del mundo, es decir, que los derechos personales de uno deben protegerse a toda costa. Sin embargo, ceder los derechos personales cuando otros nos atacan puede ser precisamente lo que se necesita si en verdad este Siglo 21 va a producir una gran cosecha de almas para Cristo. Los cristianos que son egoístas nunca serán evangelistas efectivos.

¿Cómo puede uno como cristiano hacer los sacrificios necesarios para ganar a los perdidos si su meta principal es defender sus derechos? ¿Cómo se podrá alcanzar a la gente que vive en las peores condiciones de nuestra sociedad si los creyentes rehusan salir de sus hogares cómodos? Las instrucciones que Jesús dejó no son para que sus seguidores se queden sin hacer nada. Su llamado es a la acción, pero esa acción debe basarse en la dirección que Él da y no en una experiencia emocional.

Los pocos momentos que nos restan al final de la clase no son suficientes para que uno se deshaga de los hábitos que han estado arraigados durante toda una vida. Pero los momentos que nos restan hoy son suficientes para decirle al Señor que queremos ser pacificadores y perfectos así como nuestro Padre en los cielos es perfecto.
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Lilly Goodman manifiesta su interés por cantar a dúo con Juan Luis Guerra


Lilly Goodman, mantenía su deseo de cantar junto a Juan Luis Guerra, pero en un concierto en Monterrey reveló su sueño de trabajar junto al intérprete, Juan Luis Guerra.
“Existe una amistad, pero a la fecha él no sabe. Me encantaría poder trabajar junto a él porque es una persona que realmente ama lo que hace y predica con el ejemplo, aunque tendríamos que ver la manera por que las disqueras influyen mucho en ese tipo de cosas”, aseguró Lilly Goodman, quien inició en Monterrey la gira : “Lilly Goodman Tour 2011.

La intérprete de éxitos como “Al final”, “Cúbreme” o “Iglesia”, aceptó que los reconocimientos que realizan a la música no le han llegado a llamar la atención.
“Se los han otorgado a gente que tal vez no los debería de tener, no sólo por tu música te reconocen. Hay muchas cosas detrás, entonces no es para mí el reconocimiento, es para toda esa gente que me ha dicho que me respeta porque con mi música ha sanado o cuando me dicen que con mi música la he hecho reflexionar. Eso es lo importante, los otros reconocimientos serían una palmadita en la espalda nada más”.

A Dios sea la gloria!!!
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Romario Faría: “Solo Jesús podrá hacer que Brasil organice el mejor Mundial”

Romario Faría, ex futbolista brasileño y diputado federal, considera que Brasil necesitará un milagro para organizar en 2014 el mejor Mundial de fútbol, porque ha habido atrasos en las obras, un aumento del presupuesto y la falta de liderazgo, según una entrevista publicada hoy, EFE.
“Las cosas no van a ocurrir, vamos a organizar el Mundial, pero, infelizmente, tendremos problemas y no será el mejor de todos los tiempos”, destacó el goleador y mejor jugador del Mundial de los Estados Unidos en 1994 en una entrevista con el diario Folha de Sao Paulo.


Según Romario, para que Brasil organice un buen Mundial hará falta ayuda divina, por lo que dice que “los evangélicos creen que Jesús va a regresar. Sólo él (Jesús) podrá hacer que Brasil organice el mejor Mundial. Sí él regresa en los próximos tres años, entonces será posible”, agregó el ex jugador de clubes como el Barcelona y el holandés PSV Eindhoven.
Romario dijo que festejó cuando Brasil fue elegido como sede del Mundial de 2014 y que entonces afirmó que el país no sólo tenía condiciones de organizarlo sino también de hacer que fuera el mejor de todos. “Mantengo la primera idea, pero retiro la segunda”, dice.
Romario afirmó que, como representante del estado de Río de Janeiro en la Cámara de Diputados, mantendrá su apoyo a una petición para que el presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Ricardo Teixeira, comparezca al Congreso para explicar supuestas irregularidades, incluyendo algunas referentes a la organización del Mundial.

“Desde que surgió la petición de crear una comisión parlamentaria para investigar a la CBF, cada día aparecen nuevas denuncias y la cosa está quedando cada vez más extraña”, dijo, según la Folha de Sao Paulo.
El ex artillero, dijo que no se pueden negar los méritos de Teixeira como dirigente deportivo y su exitosa campaña para que Brasil pudiese ser sede del Mundial de 2014, pero alegó que existen personas más preparadas para organizar el evento.
El diputado señaló que quiere que el presidente de la CBF dé explicaciones en el Congreso, principalmente por el significativo aumento del presupuesto para el Mundial.
“De la forma como están las cosas, los estadios van a costar 15.000 millones de reales (unos 9.375 millones de dólares) y eso es un absurdo”, agregó.
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Prohíben construcción de templo evangélico en Santo Domingo Tonalá México


La organización Internacional Puertas Abiertas, denunció intolerancia religiosa en San Andrés Sabinillo, perteneciente al municipio de Santo Domingo Tonalá, en donde un grupo de personas identificadas como la “Vela Perpetua”, ha impedido la construcción de un templo evangélico, según informa el diario mexicano Noticias.
Isaac Solís, representante de esta organización en México, explicó que el conflicto inició desde 2002, con la persecución a la iglesia evangélica, aunque hasta ese momento la intolerancia sólo había consistido en críticas y señalamientos.

De 2002 a 2009, se había calmado la intolerancia religiosa por un llamado de las autoridades a los integrantes de la “Vela Perpetua” para que frenaran el hostigamiento. Sin embargo, el acoso revivió hace tres años, debido a que los evangélicos iniciaron la construcción de una casa de oración. El levantamiento del templo fue frenado con violencia y la solicitud del destierro de 12 creyentes evangélicos, a quienes golpearon e insultaron.
Lamentablemente hace unos meses, el problema resurgió porque los evangélicos quieren reabrir el templo. En este sentido, la organización internacional Puertas Abiertas, se solidarizó con los evangélicos de la comunidad de San Andrés Sabinillo.

Isaac Solís manifestó que a pesar de las declaraciones de la Secretaria General de Gobierno, Irma Piñeyero Arias, en el sentido de que en Oaxaca no existe intolerancia religiosa, “la verdad es que este problema se mantiene latente, no sólo en Tonalá, sino en Santa María Yohueche y San Andrés Yaa, donde los conflictos siguen sin atenderse”.
Además, Santiago Teotlasco y ahora San Andrés Sabinillo, son problemas que allí están sin que se llegue a un arreglo, dijo.
“La dirección de Asuntos Religiosos del Gobierno del Estado se ha convertido en una especie de oficialía de partes, que sólo se concreta a conocer de los problemas, pero no a resolverlos y en muchas ocasiones a eludirlos, adjudicándole otro carácter y relegándolos a problemas agrarios, sociales o económicos, lo cual dista mucho de la realidad”, precisó.
Puertas Abiertas, expresó su preocupación ante la situación que prevalece en Santo Domingo Tonalá y manifestó su solicitud a las autoridades correspondientes para que “se atienda este tipo de situaciones que violan de manera abierta los derechos humanos y las garantías constitucionales consagradas en la Constitución”.
Mencionó que Puertas Abiertas acompañará a los cristianos de esa comunidad en su exigencia de que se les permita su libertad de culto.
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lunes, 20 de junio de 2011

Vuelve a Empezar

"Vuelve a empezar, que no te derribe el miedo. Vuelve a empezar, que no se te apague el fuego. Fondo del mar, a las dudas y los miedos, fondo del mar y vuelve a empezar."

Esta es la letra de una canción del grupo "Rescate" uno de mis grupos de música favoritos.

No hay nada mejor en esta vida que volver a empezar, volver al inicio, aunque no siempre es fácil.

Tal ves en este momento encuentres que tu matrimonio se derrumba, que tu vida no tiene sentido, que tu relación no esta en su mejor momento, que no eres el mejor padre o madre, te sientes solo en medio de mucha gente, que estas dando lo mejor de ti y sientes que no estas avanzando, STOP!!!!

Es tiempo de detenerse...... Respirar....... Mirar al cielo....... Y volver a empezar. No hay mejor excusa que un lunes para volver a soñar.

No te rindas, aun se puede, aunque veas que todo indica lo contrario. "Detrás de cada situación imposible se esconde un milagro"

Hoy lunes, retoma fuerzas, decidete a dar lo mejor de ti y a recuperar lo que has perdido. "Vuelve a empezar"

Para mas cafecitos visita www.ElCafecito.org
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